**Prólogo**
Se han escrito numerosos volúmenes como comentarios sobre los sistemas secretos de filosofía que existían en el mundo antiguo; pero como la mayoría de los grandes pensadores de la Tierra, las verdades sempiternas de la vida usualmente han llevado ropajes despreciados. El presente trabajo es un intento por presentar un tomo digno de aquellos visionarios y sabios cuyos pensamientos son la substancia de sus páginas. Me ha costado mucho unir la Belleza y la Verdad, pero creo que el resultado producirá un efecto sobre la mente del lector que hará más que justificar el tiempo invertido.
El trabajo sobre el texto de este volumen se comenzó el primer día de enero de 1926, y ha continuado casi ininterrumpidamente por sobre dos años. Sin embargo, la mayor parte del trabajo de investigación se llevó a cabo antes de escribir el manuscrito. La recolección del material de referencia se comenzó en 1921, y tres años más tarde los planos del libro tomaron forma definitiva. Por el bien de la claridad se eliminaron todas las notas al pie de página; las diferentes citas y referencias a otros autores fueron incluidas, en su orden lógico, dentro del texto. La bibliografía está añadida, principalmente, para ayudar a aquellos interesados en seleccionar, para estudios futuros, las cosas más importantes y de mayor autoridad que tienen que ver con la filosofía y el simbolismo. Se incluye un índice intertemático para hacer facilmente accesible la recóndita información contenida en el libro.
No reclamo la infalibilidad o la originalidad de cualquier declaración aquí contenida. He estudiado los escritos fragmentados de los antiguos lo suficiente como para darme cuenta que las expresiones dogmáticas relacionadas a sus principios son más que arriesgadas. El tradicionalismo es la ruta de la filosofía moderna, principalmente aquella de las escuelas europeas. Aunque muchas de las declaraciones contenidas en este tratado puedan, de primera intención, parecer extraordinariamente fantásticas, me he esforzado sinceramente en abstenerme de especulaciones metafísicas hechas al azar, presentando el material, en la medida de lo posible, más en espíritu que en la carta de los autores originales. Al asumir responsabilidad solo por los errores que aquí puedan aparecer, espero escapar a la acusación de plagio que ha sido dirigida contra casi todos los escritores del tema de la filosofía mística.
No teniendo principios particulares y propios para promulgar, no he intentado tergiversar los escritos originales para sustentar nociones preconcebidas; tampoco he distorsionado doctrinas en un esfuerzo por reconciliar las diferencias irreconciliables presentes en los diferentes sistemas del pensamiento religioso-filosófico.
La teoría completa del libro se opone diametralmente al método moderno del pensamiento, ya que está relacionada con temas abiertamente ridiculizados por los sofistas del Siglo 20. Su verdadero propósito es introducir la mente del lector a una hipótesis de vivir completamente fuera de los límites de la teología, filosofía o ciencia materialista. La masa de material recóndito que se encuentra entre sus cubiertas, no está susceptible a la organización perfecta, pero, en la medida de lo posible, se han agrupado temas relacionados.
Tan rico como es el idioma inglés como medio de expresión, curiosamente, está escaso de términos adecuados a la expresión de ideas de las premisas filosóficas abstractas. Por lo tanto, se necesita cierto alcance intuitivo de los significados más sutiles ocultos dentro de los grupos de palabras inadecuadas para entender las antiguas Enseñanzas de los Misterios.
Aunque la mayoría de las cosas en la bibliografía están en mi propia biblioteca, deseo agradecidamente reconocer la ayuda rendida por las Bibliotecas Públicas de San Francisco y Los Ángeles, las bibliotecas del Rito Escocés en San Francisco y Los Ángeles, las bibliotecas de la Universidad de California en Berkeley y Los Ángeles, la Biblioteca Mecánica en San Francisco y la Biblioteca Teosófica de Krotona en Ojai, California. También le debo un reconocimiento especial por su ayuda a las siguientes personas: Sra. Max Heindel, Sra. Alice Palmer Henderson, Sr. Ernest Dawson y su equipo, Sr. John Howell, Sr. Paul Elder, Sr. Phillip Watson Hackett, y Sr. John R. Ruckstell. Se prestaron libros separados por otras personas y organizaciones, a quienes también les doy las gracias.
El asunto de la traducción fue la misión más grande en el trabajo de investigación que incidió en la preparación de este volumen. Las traducciones alemanas necesarias, que requirieron casi tres años, fueron generosamente iniciadas por el Sr. Alfred Beri, quien rehusó ser remunerado por su trabajo. Las traducciones al latín, italiano, francés y español, fueron hechas por el profesor Homer P. Earle. El texto en hebreo fue editado por el Rabí Jacob M. Alkow. Breves traducciones misceláneas, además de su cotejo, también fueron hechas por varias personas.
El trabajo editorial estuvo bajo la supervisión del Dr. C. B. Rowlingson, a través de cuyos capaces esfuerzos el orden literal era a veces sacado del caos literal. Un reconocimiento especial también tiene que dársele a los servicios rendidos por el Sr. Robert B. Tummonds, del grupo de la compañía H. S. Crocker, Inc., a quien le fueron encomendadas las dificultades técnicas de ajustar el asunto del texto dentro de su espacio asignado. También le agradezco al Sr. M. M. Saxton por la mayoría del encanto literario del trabajo, y a quien le fue dedicado el manuscrito en su totalidad, y a quien también se le confío la preparación del índice. Los esfuerzos espléndidos del Sr. J. Augustus Knapp, el ilustrador, han resultado en una serie de láminas a color que le añaden materialización a la belleza y complejidad del trabajo.
La impresión del libro quedó en manos del Sr. Frederick E. Keast, de la compañía H. S. Croker, Inc., cuyo gran interés personal en el volumen ha sido manifestado por un esfuerzo incansable por mejorar su calidad. A través de la gentil cooperación del Dr. John Henry Nash, el diseñador más importante de la impresión en todo el continente americano, el libro aparece en una forma única y apropiada, incluyendo en él los más bellos elementos del arte del impresor. Un aumento en el número de láminas, unido a una calidad más fina de trabajo humano de la que se había contemplado al principio, fueron posibles por el Sr. C. E. Benson, de la Compañía de Grabados de Los Ángeles, quien le puso alma y corazón a la producción de este volumen.
La venta de pre-publicación de este libro fue, que se tenga conocimiento, sin precedentes. La lista de subscripciones para la primera edición de 550 copias se cerró un año antes de que el manuscrito se llevara a la imprenta. La segunda edición o King Solomon, 550 copias; la tercera edición, o Teosófica, 200 copias; y la cuarta edición, o Rosacruz, 100 copias, fueron vendidas antes de que el volumen terminado fuese recibido desde la imprenta. Por tan ambiciosa producción, ésto constituye un logro único. El crédito por este extraordinario programa de venta le pertenece a la Sra. Maud F. Galigher, quien tenía como su ideal no vender el libro en el sentido comercial de la palabra, más bien colocarlo en las manos de aquellos particularmente interesados en el asunto de los temas que contiene. La valiosa asistencia a este respecto también fue rendida por numerosos amigos que asistieron a mis conferencias y que, sin compensación, emprendieron y exitosamente lograron la distribución del libro.
En conclusión, el autor desea agradecidamente reconocer su deuda con cada uno de los cientos de subscriptores a través de cuyos pagos por adelantando se hizo posible la publicación de este folio. Aumir el enorme gasto envuelto estaba completamente más allá de sus medios individuales, y aquellos que invirtieron en el volumen no tenían seguridad de su producción y tampoco tenían alguna otra seguridad que no fuera su fe en la integridad del escritor.
Sinceramente, espero que cada lector saque provecho del uso de este libro, así como yo he sacado provecho al escribirlo. Los años de trabajo y pensamiento invertidos sobre éste han significado mucho para mí. El trabajo de investigación me hizo descrubrir muchas grandes verdades; escribirlo me hizo descubrir las leyes de orden y paciencia; imprimirlo me hizo descubrir nuevas maravillas de las artes y manualidades; y toda la empresa me hizo descubrir una multitud de amigos que de otra forma no podía haber conocido. Y así, en las palabras de John Bunyan:
Yo lo escribí, hasta que al fin se convirtió, a lo largo y a lo ancho, en la grandeza que aquí ustedes ven.
MANLY P. HALL
Los Ángeles, California
28 de mayo, 1928
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Traducción del original en inglés **Preface** del libro The Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall. Sánchez & Rivera, Traductoras. 2010, Puerto Rico. Revisado Octubre 2014. riverafarrell@gmail.com
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