LA CLARIDAD NACE CUANDO APRENDES A MIRAR CON CALMA.
COMPENDIO ENCICLOPEDICO DE FILOSOFIA SIMBOLICA MASONICA, HERMETICA, CABALISTICA Y ROSACRUZ. SIENDO UNA INTERPRETACION DE LAS ENSENANZAS SECRETAS OCULTAS DENTRO DE LOS RITUALES, ALEGORIAS Y MISTERIOS DE TODOS LOS TIEMPOS. Traducción personal (no comercial) del original en inglés, realizada por INDIRA SANCHEZ RIVERA (e.p.d. 1979-2021). A su memoria permanece este Blog, así como el blog personal: Diario del Alba. riverafarrell@gmail.com
“Y te preguntarán acerca del Ruh.
Responde: el Ruh pertenece al orden de mi Señor y son muy pocos los que de él llegan a conocer”.
Con esta aleya extraída de la sura XVII del Corán, comenzaba mi Maestro Yabir Abu Omar sus comentarios a la obra alquímica conocida como “Mutus Liber”, comentarios que por desgracia no llegaron a publicarse. El “Mutus Liber” o “La alquimia y su libro mudo”, es una obra anónima que se publicó por primera vez en el año 1677, que consta de unas láminas sin texto, de ahí su denominación, y que se considerada una de esas obras imprescindibles para la comprensión de la alquimia.
Unos pocos renglones después de la cita, Yabir aclaraba que ese Ruh era el hálito creador de Dios, el verdadero protagonista del citado “Mutus Liber”, y de todo el proceso alquímico.
Suelen decir los alquimistas que “la materia es una, la operación es una y el fin es uno”. Puede sorprender a priori esta afirmación, cuando en un primer acercamiento a los textos alquímicos, nos llama la atención la cantidad de vías, materias y procesos que son descritos en ellos, y que la convierten en un verdadero galimatías.
Pero ¿y si ese verdadero protagonista de la obra del que nos habla Yabir y el Ruh, fuesen lo mismo, la materia única?
Conviene aclarar que el concepto de Ruh es muy anterior al Corán. La idea de ese aliento de vida la encontramos a lo largo de toda la historia del hombre, y en distintos contextos. Sírvanos algunos ejemplos:
– En la Biblia es ese espíritu de Dios que se cernía sobre la superficie de las aguas.
– Es el pneuma de los estoicos.
– Es el hálito o ánima del filósofo griego presocrático Anaxímedes.
– Es el fuego invisible que Jean d’Espagnet, alquimista europeo del siglo XVII, nos dice que conocieron Zoroastro y Heráclito: “Aquel que fue instruido en los arcanos de la Naturaleza no tendrá la mínima duda en aceptar que esta segunda Naturaleza, que sirve a la primera, es el Espíritu del Universo, o sea, una virtud vivificante dotada de una fecundidad secreta por la luz que fue creada al comienzo y concentrada en el cuerpo del Sol. Fue a este Espíritu de Fuego a quien Zoroastro y Heráclito dieron el nombre de fuego invisible, el Alma del Mundo”.
– Lo encontramos también en la Tabla Esmeralda, texto que probablemente formaba parte del Corpus Hermeticum, redactado entre los siglos II y III en Alejandría:
“Es verdad, sin mentira, cierto y muy verdadero,
Que aquello que está abajo es como aquello que está arriba.
Y del mismo modo, aquello que está arriba es como aquello que está abajo
Para que se hagan los milagros de una sola cosa.
Y así como todas las cosas han venido de Uno por mediación de Uno,
Del mismo modo, todas las cosas han nacido de esta cosa única por adaptación.
El Sol es su padre, la Luna su madre,
El viento la ha llevado en su seno, y es la tierra su nodriza.
Separarás la tierra del fuego, lo sutil de lo denso,
Suavemente, y con gran industria.
Subirá de la tierra al cielo, y de nuevo bajará a la tierra,
Y de este modo recibe la fuerza de las cosas superiores y de las inferiores.
Por este medio tendrás la gloria de todo el mundo, y toda oscuridad huirá de ti.
Es la fuerza fuente de toda fuerza,
Pues vence a toda cosa sutil y penetra toda cosa sólida.
Así fue creado el mundo,
Y por medio de esto se hicieron y surgen adaptaciones admirables.
Por eso he sido llamado Hermes el Trismegisto,
Porque poseo las tres partes de la sabiduría de todo el mundo.
Lo que he dicho acerca de la operación del Sol está cumplido y acabado”.
– El Ki de los chinos.
– En Egipto, en el dios Jnum, el dios creador que modelaba al hombre en su torno de alfarero, y le daba la vida con la imposición del Anj, el símbolo egipcio por antonomasia de esa fuerza vital imperecedera.
– El Praná del hinduismo.
– En Mesopotamia, donde el dios Enlil es el señor de aire, que invoca la inmensidad, el movimiento, la fuerza de los vientos, y el hálito de vida. El mundo continúa existiendo porque él así lo desea.
Pero continuemos profundizando en el espíritu universal con Yabir: “la tradición alquímica llama Spiritus Mundi o Espíritu Universal a la manifestación consciente de la Fuerza Creadora de Dios. Es la fuerza fuente de toda fuerza de la Tabla Esmeralda. En él está la posibilidad de la existencia. Existen ciertas modulaciones de la Energía Universal que se densifican toda vez que se van acercando a un Centrum al que llamamos “molde” u “onda de forma”. Este proceso centrípeto de densificación o coagulación es una constante universal y viene siempre inevitablemente seguido por un proceso inverso al que llamamos “disolución”. El Espíritu Universal, pese a ser en realidad uno, cumple la orden de multiplicarse o duplicarse.
Como todo movimiento, esta alternancia bipolar, genera una serie de fenómenos causales intermedios que se han sintetizado en las cualidades calor, sequedad, frío y humedad, que definen a su vez cuatro estados primarios de la materia: fuego, aire, tierra y agua.
La naturaleza de esta misteriosa energía, es de muy difícil identificación aunque verdaderamente puede llegarse no solo a su conocimiento, sino incluso a su manejo, con la ayuda de Allah”.
Pero ¿cómo empezar a buscar ese manejo del espíritu universal?
Dom Pernety, alquimista del siglo XVIII y autor del “Diccionario mito-hermético”, nos da alguna pista cuando define el término “espíritu”: “Los filósofos herméticos no entienden por estos términos una sustancia inmaterial, sino una sustancia extremadamente tenue, sutil, penetrante, difundida en todos los mixtos, y especificada en cada uno de ellos según su naturaleza, sus cualidades y el renio de la naturaleza al que pertenezca. También reconocen un espíritu universal físico, ígneo, difundido en todo el universo al que vivifica por su acción continua, sin interrupción, al que dan el nombre de Arqueo de la Naturaleza, viéndolo como el principio indeterminado de todos los individuos”, y a continuación al definir el “espíritu universal”: “Es el nitro infundido en el aire, impregnado de la virtud de los astros y que, animado por el fuego de la Naturaleza, deja sentir su acción sobre todos los seres sublunares. Es su alimento, les da vida y los mantiene en ese estado en cuanto su acción no sea impedida por el defecto de los órganos, o por la desunión de las partes que lo componen”.
Nicolas Lemery, notable químico y farmacéutico, poco amigo de alquimistas y astrólogos, publicó una gran obra en el 1758 en la que escribe que “el primer principio que se puede admitir para la composición de los mixtos, es un espíritu universal, que estando esparcido por todo, produce diversas cosas, según las distintas madres o poros de la tierra, en los cuales se halla encerrado…”. “El agua llovediza y el rocío están impregnados del espíritu del aire, que los vuelve penetrantes; esto es porque queremos que ellos hagan mucho más provecho a las plantas que ellas rocían, que hará el agua común; el rocío sobre todo, contiene mucho de este espíritu universal, que es ácido, porque durante el fresco de la noche, él se condensa con la humedad, que estaba en el aire”.
Volvamos al Mutus Liber, concretamente a su cuarta plancha y a los valiosos comentarios que de esta obra realizó el gran discípulo de Fulcanelli, Eugene Canseliet, preguntándose: “¿Sería posible que fuesen expresados nunca, con tanta claridad y fuerza, la fuente y la naturaleza del agente cósmico y universal del cual los antiguos alquimistas declaraban incluso que era su materia prima?”; y continua explicando que en esta plancha está representado el influjo cósmico que cae desde dentro del cielo en un punto situado entre el sol y la luna, y que este influjo cósmico es el agente principal del movimiento y de las transformaciones, tanto en la superficie como en el centro de la tierra, y que su intervención marca la diferencia entre la alquimia y la química.
Ciertamente la alquimia y la química se encuentran hoy en día en puntos encontrados, aunque a lo largo de la gran mayoría de la historia, corriesen paralelas, tanto en filosofía como en práctica operativa.
Para un alquimista, todo trabajo con las materias en la búsqueda de su perfección, o para un espagirista, toda elaboración en su laboratorio de un preparado medicinal, sin su revivificación por el espíritu universal, habrá sido en vano.
Hablo a la atmósfera
Espíritu de Dios, estás aquí
Tienes toda la autoridad.
Hablo sobre mi corazón y mi mente
Soy sanada por tus llagas
La sangre de Jesucristo declara que soy libre.
En el poderoso nombre del Cristo
Invoco el poder del cielo
Proclamo: cada arma forjada contra mí
Debe romperse.
En el poderoso nombre del Cristo
Trazo una línea de límite permanente
El enemigo no tiene derechos
De acercarse a mi morada.
Ningún plan podrá deshacer los planes de Dios
Sin importar la circunstancia
La cruz ha sellado mi destino.
Oh! en el poderoso nombre del Cristo
Invoco el poder del cielo
Proclamo que cada arma forjada contra mí
Debe romperse.
En el poderoso nombre del Cristo
En el poderoso nombre del Cristo
Oh! lo sé
Que todo el poder del miedo y la oscuridad
Debe irse
Tengo la llave para cada victoria.
En el poderoso nombre del Cristo
No temeré
No temere
Cuando el enemigo se acerque.
En el marco de la puerta de mi vida
Está la sangre de Jesucristo
Oh, no temeré
No temeré
Hay un ejército de ángeles aquí
Estoy protegida por todos lados con la sangre de Jesucristo.
LA ALQUIMIA CONSIDERA EL ROCÍO COMO UN LÍQUIDO PRECIOSO DEL CUAL SE PUEDE EXTRAER EL ESPÍRITU UNIVERSAL Y EMPLEAR COMO UNA PODEROSA MEDICINA.
POR: ALEJANDRO MARTINEZ GALLARDO - 02/05/2014
Espagiria, el arte de separar y unir, o también la alquimia vegetal, es la arraigada práctica de salir al campo, especialmente en primavera, para recoger el rocío del amanecer del césped o de ciertas plantas (como el manto de la virgen o Alchemilla), con la particular influencia de la luna.
Este es el caso del rocío, también conocido como agua celestial o plata filosofal y cuyo poder proviene tanto de su energía natural como de su agencia simbólica. Decimos que la creatividad ocurre como una inspiración y creer que de alguna manera la vida llega a la tierra del cielo.
El rocío en la alquimia es la condensación de ese espíritu celeste. La humedad con el frío se condensa en gotas de agua. Esta transformación, del aire húmedo que impregna una superficie en gota de agua, ocurre debido a la radiación, especialmente en noches despejadas donde predomina la radiación infrarroja sobre la radiación solar (y en términos alquímicos la influencia de la luna y las estrellas). Esta radiación infrarroja pero también de rayos cósmicos y otras gamas de luz invisible impregnan la atmósfera de la energía del cosmos, la cual se materializa fugazmente en el rocío: un instante que engloba la luz. Quizás por esto, o porque el aire tiene una carga eléctrica, se dice atinadamente en la alquimia que el rocío porta el fuego secreto y como tal es una esfera perfecta: la conjunción de los opuestos: el agua y el fuego.
La gota de rocío, ya sea de manera literal o simbólica, es la encarnación prístina del espíritu, primera manifestación visible de lo que es potencia ilimitada, en un estado en el que aún preserva su pureza. Reflejando la luz, el rocío es una gota de espíritu, un relámpago transparente o la superficie del cielo en una hoja: una síntesis microcósmica del universo.
Tradicionalmente se recogen las gotas de rocío en la primavera, en noches en las que la luna se mueve de creciente a plenilunio. Esto, para captar la energía del renacimiento que contiene el rocío en esta época en reflejo del proceso fertilizante de la naturaleza. El médico espagírico Yabir Abu Omar, que El País llama un alquimista en el siglo XXI, describe el proceso de recoger el rocío, un producto fundamental para trabajar su medicina: para recoger el rocío de la mañana se sale con fregonas y garrafas de cristal (limpias de productos químicos) a un paraje conocido como la Alfaguara. Se tienen que extender grandes lienzos de lino sobre las hierbas de los prados que poco a poco se irán empapando de rocío, esto con gran sigilo para que el sol no toque el agua recogida y altere las propiedades lunares del rocío. Para evitar esto se exprime el agua en los lienzos y trasvasa a recipientes doblemente herméticos. Una buena recolección puede entregar hasta 300 kilos de rocío cuyo valor es incalculable ya que en sus sales radica el espíritu universal.
El fuego secreto del agua. Existe una misteriosa relación en el rocío que refleja un secreto de la alquimia. Esta agua de la primavera que se recoge es también el fuego de la naturaleza que cocina las semillas en la tierra, haciendo surgir la verdesencia e imbuyendo vida a las plantas. Sobre esto podemos leer en el blog de alquimia Al-Kemi: El fuego del roció puede entenderse en varios niveles. Primero, es la energía del creciente calor del Sol [el sol que avanza hacia su propia plenitud en el solsticio]. Segundo, el rocío es el portador del Nitre, la fuerza vital del aire, que Sendivogius describía cuando escribió hay en el aire un secreto alimento de la vida . Paracelso llamó a este el Azoth, el Nitre aéreo que el Sol transmite a la Tierra a través de las aguas del cielo. Paracelso y otros alquimistas también conectaron este Nitre con el nitro físico más literal, comúnmente llamado nitrato de potasio, presente en el rocío. El nitrato de potasio es un poderoso fertilizante que ocurre naturalmente y es utilizado en fertilizantes químicos. Su capacidad de transformación molecular le permite despedir oxígeno puro cuando se calienta: así el inventor Cornelius Drebbel pudo mantener con vida a su tripulación en el primer submarino en 1620. Verdaderamente el Nitre se convertía en la fuerza vital para cruzar los abismos. El Nitre como el rocío ¿es aire ya agua a punto de volverse tierra con un fuego oculto? está en un estado transitorio de gran poder y sutileza, casi etéreo, el punto evanescente entre lo físico y lo no-físico. Así es como brinda tanto un fuego físico como uno etéreo y da vida al agua que lleva, para transferir esa vida también a la tierra. El fuego especial del Nitre puede transferirse a otras substancias en el laboratorio, así el rocío es usado para revivir substancias muertas y acelerar la fuerza en muchas operaciones. Sedziwoj: above/below.
La alquimia, pese a tener la reputación de pseudociencia, es la fuente de muchos de los descubrimientos científicos de nuestros días que la ciencia moderna no reconoce en parte porque se dieron en contextos místicos y bajo un lenguaje cargado de simbolismo esotérico. El alquimista polaco Sendivogius descubrió que el aire era una sustancia compuesta que contenía una sustancia dadora de vida, que luego fue llamada oxígeno, 170 años antes de Scheele y Priestly. Sendivogius llamó a esto Nitre Central o Sal Central, una especie de materia universal protogénica.
La sal, es importante mencionar, en la alquimia no se refiere a la sal (cloruro de sodio), es una acepción más amplia, de las tres propiedades principales del universo (que son también principios filosóficos): la sal, el azufre y el mercurio (o el cuerpo, el alma y el espíritu). Estas sustancias dentro de todas las sustancias (una suerte de átomos) están ligadas también a los elementos y son combinadas o equilibradas para producir medicinas en la Espagiria.
Sendivogius escribió sobre el Nitre: La sal pura de la Tierra, llamada nitre, es formada en la caldera. Esto luego puede ser disuelto y concentrado, purificado y enjugado, hasta que se vuelve brillantemente transparente y cristalino. Entonces adquiere el nombre nitre de la tierra filosofal, nuestra sal, que se erige en el mar del mundo, AGUA QUE NO MOJA LAS MANOS, sin la cual nada en este mundo puede nacer o llegar a existir. Así que tienes en las manos el secreto de los Filósofos y la fuente de la primavera, o el escondite de la Naturaleza. Es en este espíritu que el ya mencionado Espíritu de la Naturaleza y el mundo entero residen. Tanto la vida como la salud proceden de esto.
En este bella descripción, tamizada por el arte del filósofo, podemos ver el impulso compartido por los alquimistas, de sintetizar una sustancia universal o de obtener la prima materia, como si pudieran sostener una chispa o una fuente de la creación misma. Una joya especialísima, que sin embargo, paradójicamente, lo es más porque se encuentra en todas partes: este es el arte del ocultamiento de lo divino, que para mejor esconderse penetra todas las cosas, habita la transparencia: como una llama en una gota de agua.
alkhaest, la medicina universal. Entre otros de los intereses popularmente atribuidos a los alquimistas, además de encontrar la piedra filosofal y convertir el plomo en oro, está lo que se conoce como el elixir de la vida y también la fuente de la juventud. De alguna manera burlar la muerte y el proceso de degeneración del cuerpo con un equilibrio de los elementos, añadiendo mercurio, sal, azufre o buscando el opuesto coniunctio oppositorum, si se tiene poca agua o poco fuego, recurriendo a minerales, plantas o incluso personas que tienen un excedente de este elemento faltante para lograr la alquimia en el atanor del cuerpo, solve et coagula.
Más allá de que la alquimia reconoció con Hipócrates que es más importante saber qué tipo de persona tiene una enfermedad que qué tipo de enfermedad tiene una persona, existen relatos y aventuras que mencionan la búsqueda de desarrollar una medicina universal, una panacea o el mismo alkhaest, el licor inmortal. El filósofo Eirenaeus Philalethes, escribe que el alkahest puede ser llamado Ignis-Aqua o agua llameante, la cual tiene la propiedad de disolver cualquier cosa hasta la prima materia. Es una noble sal circulatoria preparada por el arte maravilloso para responder a los deseos del artista y sin embargo no es una sal corporal cualquiera sino un espíritu salino . Una sal que se hace con el fuego de los filósofos, crípticamente el vulgo arde con fuego, nosotros con agua (algo que recuerda al último verso de los sonetos del alquimista William Shakespeare: loves fire heats water, water cools not love.
El rocío que ya hemos visto es también el fuego secreto de la naturaleza parece ser un elemento importante, al menos para algunos alquimistas, para obtener este espíritu salino con el cual se pueden realizar las operaciones maravillosas de la ciencia oculta. En varios sentidos el rocío recuerda a un líquido divino o una sustancia que confiere la divinidad o los atributos de lo celeste.
Recoger el rocío, la gota de aire condensado, una perla de Indra o un glóbulo de icor, en cierta forma podría ser una técnica más sutil para robar el fuego de los dioses. Quizás una forma, por sigilosa y hermética, aceptada por los olímpicos que pese a ser longividentes deciden hacerse de la vista gorda, en esa hora crepuscular donde la realidad y el sueño se funden. El rocío es en muchos aspectos análogo al amrita, al soma y al mana. Aleister Crowley escribe: En el simbolismo hinduista, el Amrita o rocío de la inmortalidad, gotea constantemente sobre el hombre, pero es quemado por el fuego denso de sus apetitos. Los yogis intentan atrapar y preservar este rocío. En la Tabla Esmeralda, el texto atribuido a Hermes Trimegisto, según la tradición el padre de la alquimia, se lee: Su padre es el Sol, y su madre la Luna, el Viento lo llevó en su vientre, y su nodriza es la Tierra. Al parecer esto se refiere al espíritu universal que los alquimistas tratan de obtener, después de que la materia se ha vuelto más densa, algo que podríamos identificar con un ocultamiento de lo sutil en lo denso. Este viaje simbólico del espíritu puede también relacionarse con el proceso del rocío que podemos decir es el resultado de la energía del Sol y la Luna, y es llevado por el viento, hasta la Tierra donde recibe los minerales.
Dew_on_spider_web_LucViatour. En su libro The Secret Teachings of All Ages, el gran comentarista de la esoteria mundial, Manly P. Hall escribe: Según von Welling, la sal universal (en forma de agua) es una cura positiva para todos los padecimientos de la humanidad; está en todas las cosas, pero de algunas cosas es más fácil de obtener que de otras, especialmente esto es verdad de la tierra virgen; es el solvente universal, el alkahest. Von Welling describe el proceso para obtener el agua paradisiaca o agua celestial de mercurio, el cual requiere de preparar un fuego lento para calentar el rocío en el laboratorio. Georg Von Welling habla sobre la operación milagrosa, en términos casi psicodélicos, que significa ingerir esta agua, la cual parece contener al cosmos entero: El tiempo y el uso sagrado de esta bendita Agua te enseñarán, tan pronto la hayas tomado, una influencia tal ocurrirá como si todos los cielos y las estrellas con sus poderes estuvieran trabajando en ti. Todo el Conocimiento y las Artes secretas se revelarán en ti en un sueño, pero lo más excelente de esto es que conocerás perfectamente a todas las criaturas en su Naturaleza Una descripción de proporciones cósmicas que hace referencia seguramente a la idea fundamental de la filosofía hermética de que el universo entero con sus estrellas y galaxias se refleja en la tierra, cabe incluso en una gota de rocío.
Una gota de rocío es un orbe de perfección, potencia pura en su transparencia luminosa. Una perla del universo, pequeño mundo. Una perla del collar que refleja todas las perlas en cada una. Para los alquimistas, el proceso de individuación representado por el opus era una analogía de la creación del mundo, escribió Carl Jung. En cierta forma el rocío representa una forma individual que recapitula la creación del mundo. De nuevo Manly P. Hall: Una pequeña partícula de la Piedra Filosofal, si se vierte sobre la superficie del agua, según un apéndice sobre la sal universal de Herr von Welling, inmediatamente empezará un proceso de recapitulación en miniatura de la historia del universo, ya que instantáneamente la tintura -como los Espíritus de los Elohim- se agita sobre el cuerpo del agua. Un universo miniatura se forma el cual, según afirman los filósofos, en verdad surge del agua y flota en el aire, en el que pasa por todos los niveles de desarrollo cósmico y finalmente se desintegra.
ERES EL FAVOR QUE HICISTE SIN ESPERAR NADA A CAMBIO.
EL TURNO QUE RESPETASTE.
ESE SECRETO QUE NUNCA CONTASTE Y LO QUE FINGISTE NO VER PARA NO INCOMODAR.
ERES LA AMISTAD AUSENTE MAS PRESENTE.
ESE ABRAZO QUE ALGUNA VEZ SANO A ALGUIEN.
ERES LO QUE DAS.