Este libro está dedicado a todas las almas racionales del mundo.

Este libro está dedicado a todas las almas racionales del mundo.
MANLY P. HALL - "ESTE LIBRO ESTA DEDICADO A TODAS LAS ALMAS RACIONALES DEL MUNDO".

domingo, 30 de junio de 2013

HERBOLARIA Y FARMACOLOGIA HERMETICA - 1ra. Parte



FARMACOLOGIA, QUIMICA Y TERAPEUTICA HERMETICA
 
 
Manly P. Hall
 
 
HERBOLARIA Y FARMACOLOGIA HERMETICA
 
1ra. Parte
 
 
Las hierbas de los campos eran sagradas para los antiguos paganos quienes creían que los dioses habían hecho plantas para la curación de enfermedades humanas.  Cuando se preparaban y aplicaban correctamente, cada raíz y arbusto podía utilizarse para la curación de las enfermedades o para el desarrollo de poderes espirituales, mentales, morales o físicos.  En El Muérdago y Su Filosofía, P. Davidson le rinde el siguiente hermoso tributo a las plantas: “Se han escrito libros en el lenguaje de las flores y las hierbas, el poeta de las más antiguas épocas ha sostenido la más dulce y amorosa conversación con ellas, incluso los reyes se alegran de obtener sus esencias de manera indirecta para perfumarse; pero para el verdadero médico   ---el Sumo Sacerdote de la Naturaleza---   ellas hablan en un tono  muy superior y exaltado.  No hay planta o mineral que le haya revelado la última de sus propiedades a los científicos.  Cómo pueden sentirse en la confianza de que para cada una de las propiedades descubiertas no haya muchos poderes ocultos en la naturaleza interior de la planta?  Las flores, con mucha razón, han sido llamadas las ‘Estrellas de la Tierra’, y por qué entonces éstas no deben ser hermosas?  Desde el tiempo de su nacimiento, no habrán ellas sonreído en el esplendor del sol por el día, y dormitado bajo el resplandor de las estrellas por la noche?  No habrán venido de otro mundo más espiritual a nuestra Tierra viendo que Dios hizo ‘cada planta del campo ANTES de estar en la Tierra y cada hierba del campo ANTES DE CRECER’?”.
 
Muchos pueblos primitivos utilizaban remedios hechos con hierbas para muchas curaciones importantes.  Los chinos, egipcios y nativos americanos curaban con hierbas enfermedades para las cuales la ciencia moderna no conoce remedio alguno.  El Doctor Nicolás Culpeper, cuya vida útil finalizó en 1654, probablemente fue el más famoso de los herbolarios.  Al encontrar que los sistemas médicos de su época no eran satisfactorios en casos extremos, Culpeper volcó su atención hacia las plantas de los campos y descubrió un medio de curación que le ganó un reconocimiento nacional.
 
En la correlación de la astrología y la herbolaria del Doctor Culpeper, cada planta estaba bajo la jurisdicción de uno de los planetas o luminarias.  El creía que las enfermedades también eran controladas por configuraciones celestiales.  Resumió su sistema de tratamiento de la siguiente manera: “Podemos combatir las enfermedades con  las Hierbas del planeta contrario al planeta que las causa: las enfermedades de Júpiter se combaten con las Hierbas de Mercurio, y el opuesto; las enfermedades de las Luminarias se pueden combatir con las Hierbas de Saturno, y el opuesto; las enfermedades de Marte se pueden combatir con las Hierbas de Venus, y el opuesto. * * *  Existe una forma de curar enfermedades; a veces esto se hace por medio de la Afinidad, y así cada planeta cura sus propias enfermedades; con sus Hierbas, el Sol y la Luna curan los Ojos, Saturno cura el Bazo, Júpiter cura el Hígado, Marte cura la Vesícula y las enfermedades de cólera y Venus cura las enfermedades de los Instrumentos de Generación”.  (La Herbolaria Completa).
 
Los herbolarios medievales europeos redescubrieron en parte los secretos Herméticos antiguos de Egipto y Grecia.  Estas antiguas naciones desarrollaron los fundamentos de casi todas las artes y ciencias modernas.  Para ese tiempo, los métodos utilizados en la curación estaban entre los secretos que les fueron impartidos a los iniciados en los Misterios.  Unciones, colirios, filtros y pociones se realizaban con el acompañamiento de extraños ritos.  La efectividad de estas medicinas es un asunto de registro histórico.  Con mucha frecuencia, también se utilizaban inciensos y perfumes.
 
En su Magus, Barrett describe de la siguiente forma la teoría sobre la cual funcionaban  estos inciensos y perfumes: “Por lo tanto, ya que nuestro espíritu es el vapor puro, sutil, lúcido, aireado y untuoso de la sangre, nada se adapta mejor a los colirios que los mismos vapores que se ajustan más a nuestro espíritu en substancia; entonces, por razón de su semejanza estos despiertan, atraen y transforman más al espíritu”.
 
Los venenos fueron estudiados a cabalidad, y en algunas comunidades se administraban extractos de hierbas mortales a personas que eran sentenciadas a muerte   ---como en el caso de Sócrates.   Los tristemente célebres Borgias de Italia desarrollaron hasta el grado más alto el arte de envenenar.  Incontables hombres y mujeres brillantes eran callada y eficientemente eliminados por el conocimiento casi sobrehumano de la química que por muchos siglos fue preservada dentro de la familia Borgia.
 
Los sacerdotes egipcios descubrieron extractos de hierbas por cuyos medios se podía inducir la clarividencia temporera, e hicieron uso de estos extractos durante los rituales de iniciación de sus Misterios.  A veces, las drogas eran mezcladas con la comida que se les daba a los candidatos; y en otras ocasiones, estas drogas se presentaban en forma de pociones sagradas cuya naturaleza les  era explicada.  Poco después de habérsele administrado las drogas, el neófito era acometido  por períodos de vértigo.  Este neófito se veía flotando por el espacio; y mientras su cuerpo físico estaba absolutamente insensible (aún estando bajo el cuidado de los sacerdotes para que ninguna enfermedad ocurriera sobre su cuerpo) el candidato pasaba por una serie de extrañas experiencias que era capaz de contar tras haber recobrado la conciencia.  A la luz del conocimiento actual, es difícil apreciar un arte tan altamente desarrollado que por medio de corrientes, perfumes e inciensos, casi instantáneamente podía inducir a cualquier actitud mental deseada; aún así, este arte realmente existió entre el sacerdocio del mundo pagano antiguo.
 
Con relación a este tema, H. P. Blavastky, la ocultista más importante del Siglo Diecinueve, escribió: “Las plantas también tienen, en  un grado más maravilloso,  propiedades místicas similares; y los secretos de las hierbas, de los sueños y los encantos solo están perdidos para la ciencia europea; está demás decir que estas hierbas les son desconocidas, excepto en algunos pocos casos marcados, tales como el opio y el hachís.  Aún así, los efectos físicos de estas drogas sobre el sistema humano son vistos como evidencias de un desorden mental temporero.  Las mujeres de Tesalia y Epirus, los hierofantes femeninos de los ritos de Sabazius, no se llevaron sus secretos tras la caída de sus santuarios.  Estos secretos aun están preservados; y quienes están conscientes de la naturaleza de Soma, también conocen las propiedades de otras plantas”.  (Isis sin Velo).
 
 
Continúa…
 
 
Traducción del original en inglés Hermetic Herbalism and Pharmacology del capítulo Hermetic Pharmacology, Chemistry, and Therapeutics del libro The Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall.  ®Sánchez & Rivera, Traductoras.  2013, Puerto Rico.  riverafarrell@gmail.com
 
 
 



jueves, 27 de junio de 2013

CAUSAS DE LAS ENFERMEDADES, Teoría Hermética Relacionada a las



FARMACOLOGIA, QUIMICA Y TERAPEUTICA HERMETICA
 
 
Manly P. Hall
 
 
 
TEORIA HERMETICA RELACIONADA A LAS CAUSAS DE LAS ENFERMEDADES
 
 
Según los filósofos Herméticos, existían siete causas principales para las enfermedades.  La primera era los espíritus malignos.  Estos espíritus fueron vistos como criaturas nacidas de acciones degeneradas que subsistían en las energías vitales de aquellos a quienes se adherían.  La segunda causa era un trastorno de la naturaleza espiritual y de la naturaleza material; al no poder coordinarse, estas dos naturalezas producían una subnormalidad  mental y física.  La tercera era una actitud mental no saludable o anormal.  La melancolía, las emociones mórbidas, el exceso de sentimientos como las pasiones, lujos, codicias y odios, afectaban el mumia desde el cual reaccionaban dentro del cuerpo físico, donde resultaban en úlceras, tumores, cánceres, fiebres y tuberculosis.  Los antiguos veían el germen de enfermedad como una unidad de mumia que había sido impregnada con las emanaciones de las influencias malignas con las cuales había hecho contacto.  En otras palabras, los gérmenes eran criaturas diminutas nacidas de los pensamientos y las acciones malignas del hombre.
 
La cuarta causa para las enfermedades era lo que los orientales llamaban Karma, es decir, la Ley de la Compensación, que requería que el individuo pagase en su totalidad por las indiscreciones y crímenes del pasado.  Para no frustrar el plan de Justicia Eterna, un médico tenía que ser muy cuidadoso en la forma en que interfería con los trabajos de esta ley.  La quinta causa era el movimiento y características de los cuerpos celestiales.  Las estrellas no obligaban a la enfermedad, más bien la impulsaban.  Los Herméticos decían que un hombre fuerte y sabio gobernaba sus estrellas, pero que las estrellas gobernaban a una persona negativa y débil.  Todas estas cinco causas de enfermedades tienen una naturaleza superfísica.  Deben ser estimadas por razonamiento inductivo y deductivo y por una cuidadosa consideración de la vida y temperamento del paciente.
 
La sexta causa para las enfermedades era un uso indebido de las facultades, órganos o funciones, tales como sobrecargar a un miembro o tensar los nervios.  La séptima causa era la presencia de substancias, impurezas u obstrucciones extrañas dentro del sistema.  Bajo esta sección se debe considerar la dieta, el aire, la luz del sol y la presencia de cuerpos extraños.  Esta lista no incluye lesiones accidentales; dichas lesiones no pertenecen a la sección de enfermedades.  Frecuentemente, estas lesiones son métodos por los cuales la Ley del Karma se expresa a sí misma.
 
Según los Herméticos, las enfermedades podían prevenirse o combatirse exitosamente en siete formas.  Primero, por medio de fórmulas e invocaciones en las cuales el médico le ordenaba al espíritu maligno causante de la enfermedad que saliera del cuerpo del paciente.  Probablemente, este procedimiento se basaba en el relato bíblico del hombre poseído por demonios a quien Jesús sanó  ordenando que estos demonios salieran del cuerpo del hombre y entraran a una manada de cerdos.  A veces, los espíritus malignos entraban al cuerpo de un paciente por orden de alguien que deseaba perjudicarlo.  En estos casos, el médico le ordenaba a los espíritus que regresaran a quien los envió.  Está registrado que, en algunos casos, los espíritus malignos salían por la boca en forma de nubes de humo; a veces salían de las fosas nasales en forma de llamas.  Incluso, se afirmaba que los espíritus salían en forma de aves e insectos. 
 
El segundo método de curación se realizaba por medio de la vibración.  Las desarmonías de los cuerpos eran neutralizadas por medio de fórmulas cantadas y entonaciones de los nombres sagrados,  o al tocar instrumentos musicales y cantar.  A veces, artículos de diferentes colores eran expuestos a la vista del enfermo, ya que los antiguos reconocían, al menos en parte, el principio de la terapéutica del color que ahora está en proceso de redescubrimiento.
 
El tercer método se realizaba con la ayuda de talismanes, encantos y amuletos.  Los antiguos  creían que los planetas controlaban las funciones del cuerpo humano y que, al realizar encantos de diferentes metales podían combatir las influencias malignas de las diferentes estrellas.  Por tanto, una persona que es anémica carece de hierro.  Se cree que el hierro estaba bajo el control de Marte.  Por lo tanto, para traer la influencia de Marte hasta el enfermo, alrededor de su cuello se colgaba un talismán hecho de hierro que tenía sobre éste ciertas órdenes secretas que se cree tenían el poder de invocar al espíritu de Marte.  Si había mucho hierro en el sistema, el paciente era sometido a la influencia de un talismán compuesto del metal que correspondía  a  algún planeta que era contrario a Marte.  Esta influencia neutralizaba la energía de Marte y de esta forma ayudaba a restablecer la normalidad.
 
El cuarto método se realizaba con la ayuda de hierbas y simples.  Mientras utilizaban talismanes de metal, la mayoría de los médicos antiguos no aprobaban en ninguna forma la medicina mineral para uso interno.  Las hierbas eran sus remedios preferidos.  Al igual que los metales, cada hierba le fue asignada a uno de los planetas.  Habiendo diagnosticado la enfermedad y su causa por medio de las estrellas, los médicos administraban el antídoto herbario.
 
El quinto método para curar enfermedades se realizaba por medio de la oración.  Todos los pueblos antiguos creían en la compasiva intercesión de la Deidad para aliviar el sufrimiento humano.  Paracelso decía que la fe curaría todas las enfermedades.  Sin embargo, hay pocas personas que poseen un grado suficiente de fe.
 
El sexto método   ---que era más prevención que cura---   era la regulación de la dieta y de los hábitos diarios de vida.  Al evitar las cosas que causaban enfermedades, la persona permanecía con buena salud.  Los antiguos creían que la salud era el estado normal del hombre; la enfermedad era el resultado del descuido del hombre hacia los dictados de la Naturaleza.
 
El séptimo método era la “medicina práctica”, que principalmente consistía de sangrado, purgación y  líneas similares de tratamiento.  Estos procedimientos, mientras eran útiles con moderación, eran peligrosos si se utilizaban en exceso.  Un ciudadano útil muere veinticinco o cincuenta años antes de su tiempo como  resultado de la drástica purgación o de tener toda su sangre drenada de su cuerpo.
 
Paracelso utilizaba todos estos siete métodos de tratamiento, e incluso sus peores enemigos aceptaban que él logró resultados de naturaleza casi milagrosa.  Cerca de su antigua propiedad en Hohenhein, el rocío cae muy cargado en ciertas épocas del año, y Paracelso descubrió que al recolectar el rocío bajo ciertas configuraciones de los planetas, obtenía un agua que poseía una maravillosa virtud medicinal, ya que ésta absorbía las propiedades de los cuerpos celestiales.
 
 
 
Traducción del original en inglés The Hermetic Theory Concerning the Causations of Diseases del capítulo Hermetic Pharmacology, Chemistry, and Therapeutics del libro The Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall.  ®Sánchez & Rivera, Traductoras.  2013, Puerto Rico.  madias85@yahoo.com
 
 
 
 


lunes, 24 de junio de 2013

PARACELSIA: SISTEMA DE FILOSOFIA MEDICA - 2da. Parte - Final



FARMACOLOGIA, QUIMICA Y TERAPEUTICA HERMETICA
 
 
Manly P. Hall
 
 
 
PARACELSIA: SISTEMA DE FILOSOFIA MÉDICA
 
 
2da. Parte
 
 
 
La creencia de que casi todas las enfermedades tienen su origen en la naturaleza invisible del hombre (el Astral) es un precepto fundamental de la medicina Hermética, ya que mientras los Herméticos de ninguna forma desatendían el cuerpo físico, creían que la constitución material del hombre era una emanación o una objetivización de sus principios espirituales invisibles.  A continuación un breve resumen que algunos creen es bastante comprensible de los principios Herméticos de Paracelso.
 
Hay una substancia vital en la Naturaleza sobre la cual subsisten todas las cosas.  Esta substancia vital se denomina archæus, o fuerza vital de vida, y es sinónimo de la luz astral o el aire espiritual de los antiguos.  Con respecto a esta substancia, Eliphas Levi escribió: “La luz, ese agente creativo cuyas vibraciones son el movimiento y la vida de todas las cosas; la luz, latente en el éter universal, que irradia alrededor de centros absorbentes que, cuando se saturan, proyectan el movimiento y la vida en su giro, formando así corrientes creativas; la luz, astralizada  en las estrellas, animalizada en los animales, humanizada en los seres humanos; la luz, que vegeta todas las plantas, resplandece en los metales, produce todas las formas de la Naturaleza y lo equilibra todo por las leyes de simpatía universal   ---esta es la luz que exhibe el fenómeno del magnetismo, espiritualizada por Paracelso, que da color a la sangre, siendo desprendida del aire mientras es inhalada y descargada por los fuelles herméticos de los pulmones”.  (Historia de la Magia).
 
Esta energía vital tiene su origen en el cuerpo espiritual de la Tierra.  Cada cosa creada tiene dos cuerpos: uno visible y substancial, el otro invisible y trascendental.  Este último cuerpo consiste de una contraparte etérea de la forma física; constituye el vehículo del archæus, y puede ser denominado un cuerpo vital.  Esta envoltura de sombra etérica no se disipa con la muerte, más bien permanece hasta que la forma física se haya desintegrado por completo.  Estos “dobles etéricos”, vistos alrededor de los cementerios, han dado auge a una creencia en los fantasmas.  Al ser más fino en sus substancias que el cuerpo terrenal, el doble etérico es mucho más susceptible a los impulsos y a las desarmonías.  Son los trastornos de este cuerpo de luz astral los que causan la mayoría de las enfermedades.  Paracelso enseñó que una persona con una actitud mental mórbida podía envenenar su propia naturaleza etérica, y esta infección, que se desvía del flujo natural de la fuerza vital de vida, más tarde podría aparecer como una enfermedad física.  Todas las plantas y minerales tienen una naturaleza invisible compuesta de este “archæus”, pero cada uno se manifiesta en forma diferente.
 
Con relación a los cuerpos de luz astral de las flores, en 1650, James Gaffarel escribió lo siguiente: “Respondo que aunque estén cortados en pedazos, triturados en un Mortero e incluso convertidos en Cenizas; aún así retienen (por un Secreto específico y un maravilloso Poder de la Naturaleza), tanto en el Jugo como en las Cenizas, la misma Forma y Figura que tenían antes: y aunque no sea Visible, aún así,  por Arte,  puede ser sacado y hecho Visible al Ojo por un Artista.  Tal vez esto pudiera parecer una historia Ridícula para quienes solo leen los Títulos de los Libros: pero quienes se contentan, pueden ver esta verdad confirmada, con tan solo recurrir a las Obras de M. du Chesne, S. de la Violette, uno de los mejores Químicos que ha producido nuestra Época; que afirma haber visto a un Excelente Médico polaco de Cracovia, que conservaba en envases de Cristal las Cenizas de casi todas las Hierbas conocidas: para que cuando alguien, por Curiosidad, tuviese un deseo de ver cualquiera de estas plantas, como (por ejemplo) una Rosa, en uno de sus envases de Cristal, tomase Aquel en donde las Cenizas de una Rosa fueron preservadas; y sosteniéndolo sobre una Vela encendida, tan pronto como esta comenzase a sentir el Calor, en ese momento deben ver las Cenizas empezar a Moverse, y tras elevarse, y dispersarse alrededor del Cristal, inmediatamente verán una especie de pequeña Nube Oscura; que al dividirse en muchas partes, llegará a representar una Rosa; tan Hermosa, tan Fresca y tan Perfecta que pensaran que pudiese ser una Rosa tan Substancial y Olorosa, como la que crece en el Rosal”.  (Curiosidades Insólitas con Relación a las Esculturas Talismánicas de los Persas).
 
Al reconocer los trastornos del doble etérico como la causa más importante de las enfermedades, Paracelso buscaba rearmonizar sus substancias al ponerlas en contacto con otros cuerpos cuya energía vital les podía proveer los elementos necesarios, o eran lo suficientemente fuertes como para sobrepasar las dolencias existentes en el aura del enfermo.  Habiéndose removido su causa invisible, la enfermedad rápidamente desaparecía.
 
Paracelso llamó al vehículo del archæus, o fuerza vital de vida, el mumia.  Un buen ejemplo de mumia físico es la vacuna, que es el vehículo de un virus semiastral.  Cualquier cosa que sirva de medio para la transmisión del archæus, sea orgánico o inorgánico, verdaderamente físico o parcialmente espiritualizado, se denomina como mumia.  La forma más universal de mumia fue el éter, que la ciencia moderna ha aceptado como una substancia hipotética que sirve de medio entre el reino de la energía vital y el reino de la substancia orgánica e inorgánica.
 
Prácticamente, el control de la energía universal es imposible, a menos que se realice a través de uno de sus vehículos (el mumia).  Un buen ejemplo de esto es la comida.  El hombre no asegura su alimento de los organismos de plantas o animales muertos, sino que cuando el incorpora sus estructuras dentro de su propio cuerpo, toma el control sobre el mumia, o doble etérico, del animal o de la planta.  Habiendo obtenido este control, el organismo humano desvía el flujo del archæus hacia sus propios usos.  Paracelso dice: “Aquello que constituye vida está en el Mumia, y al impartir el Mumia impartimos vida”.  Este es el secreto de las propiedades remediativas de los talismanes y amuletos, ya que el mumia de las substancias de las cuales se componen sirve como un canal para conectar a la persona que los utiliza con algunas manifestaciones de la fuerza vital de vida universal.
 
Según Paracelso, de la misma forma que las plantas purifican la atmósfera al aceptar dentro de sus constituciones el bióxido de carbono exhalado por los animales y por los humanos, así también las plantas y los animales pueden aceptar elementos de enfermedades que le son transferidos por los seres humanos.  Estas formas de vida inferior, que tienen organismos y necesidades diferentes a las del hombre, a veces son capaces de asimilar estas substancias sin ningún efecto de enfermedad.  En otras ocasiones, la planta o el animal muere, y es sacrificado para que la criatura más inteligente y consecuentemente más útil, pueda sobrevivir.  Paracelso descubrió que en cualquiera de los casos el paciente gradualmente se aliviaba de su enfermedad.  Cuando la vida inferior haya asimilado completamente el extraño mumia del paciente, o haya muerto y se haya desintegrado como resultado de su incapacidad para esta asimilación, el resultado era la total recuperación.  Muchos años de investigación fueron necesarios para determinar cuál hierba o animal aceptaba fácilmente el mumia de cada una de las diferentes enfermedades.
 
Paracelso descubrió que en muchos casos la forma de las plantas revelaba los órganos particulares del cuerpo humano para los que servían con más efectividad.  El sistema médico de Paracelso se basaba en la teoría de que al remover el mumia etérico enfermo del organismo del paciente y al provocar que este fuese aceptado dentro de la naturaleza de alguna cosa distante o desinteresada que tiene un valor comparativamente pequeño, era posible desviar del paciente el flujo del archæus que contínuamente estaba revitalizando y alimentando la enfermedad.  Habiéndose transplantado su vehículo de expresión, el archæus necesariamente acompañaba su mumia, y el paciente se recuperaba.
 
Fin de este tema.
 
 
Traducción del original en inglés The Paracelsian System of Medical Philosophy del capítulo Hermetic Pharmacology, Chemistry, and Therapeutics del libro The Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall.  ®Sánchez & Rivera, Traductoras.  2013, Puerto Rico.  riverafarrell@gmail.com
 
 




viernes, 21 de junio de 2013

PARACELSIA: SISTEMA DE FILOSOFIA MEDICA - 1ra. Parte



FARMACOLOGIA, QUIMICA Y TERAPEUTICA HERMETICA
 
 
Manly P. Hall
 
 
 
PARACELSIA: SISTEMA DE FILOSOFIA MÉDICA
 
 
1ra. Parte
 
 
Durante la Edad Media, los por mucho tiempo ignorados axiomas y fórmulas de sabiduría Hermética, fueron una vez más recopilados y registrados; y se hicieron intentos sistemáticos para evidenciar su precisión.  El mundo está en deuda hacia  Teofrasto de Hohenheim, que se autodenominaba Paracelso (un nombre que significa “más grande que Celso”), por la mayor parte del conocimiento que ahora posee de los antiguos sistemas de medicina.  Paracelso dedicó toda su vida al estudio y la exposición de la filosofía Hermética.  Cada noción y teoría fue molienda para su molino y, mientras los miembros de la fraternidad médica se oponían a su sistema y menospreciaban su memoria, el mundo oculto sabe que él será reconocido como el médico más grande de todos los tiempos.  Mientras sus enemigos estaban en contra del temperamento heterodoxo y exótico de Paracelso, y su pasión por los viajes ha sido llamada vagabundaje, él fue una de las pocas mentes que buscaban inteligentemente reconciliar el arte curativo con los sistemas filosóficos y religiosos del paganismo y cristianismo.
 
Defendiendo su derecho a buscar conocimiento en todas las partes de la Tierra y entre todas las clases de la sociedad, Paracelso escribió: “Hasta ahora, y dignamente, he continuado mis viajes; por lo tanto, considero que para mí es un asunto de adoración y no de culpa.  Por ésto daré testimonio con relación a la naturaleza: quien investigue en sus caminos debe llevar sus libros bajo sus pies.  Aquello que está escrito se investiga a través de sus letras; no obstante, la naturaleza, de uno a otro continente   ---a veces es tierra, a veces es hoja.  Este es el Código de la Naturaleza, de esta forma, sus hojas deben ser cambiadas”.  (Paracelso, por John Maxson Stillman).
 
Paracelso fue un gran observador,  y quienes lo conocían muy bien lo llamaban “El Segundo Hermes” y “El Trismegisto de Suiza”.  Viajó por toda Europa, y también pudo haber penetrado por los países orientales mientras reducía supersticiones e indagaba en doctrinas supuestamente perdidas.  De los gitanos aprendió mucho con relación al uso de lo sencillo, y aparentemente de los árabes también aprendió con relación a la realización de talismanes y con relación a las influencias de los cuerpos celestiales.  Paracelso percibía que la curación de los enfermos era más importante que mantener una posición medica ortodoxa, así que sacrificó lo que de otra forma pudo haber sido una carrera médica digna y, a expensas de la permanente persecución, atacó agriamente los sistemas terapéuticos de su época.
 
En su mente predominaba la hipótesis de que todo en el universo es bueno para algo   ---lo que explicaba el hecho de que él cortaba hongos de tumbas y durante la medianoche coleccionaba rocío en láminas de cristal.  El era un verdadero explorador del arcano de la Naturaleza.  Muchas autoridades opinaban que él fue quien descubrió el mesmerismo y que Mesmer desarrolló este arte como resultado del estudio de los escritos de este gran médico suizo.
 
El pronunciado desprecio que Paracelso sentía hacia los estrechos sistemas de medicina que estaban de moda durante su vida,  y su convicción de su insuficiencia, se expresan mejor en su singular manera: “La cantidad de enfermedades que se originan de algunas causas desconocidas es mucho mayor que aquellas que se originan de causas mecánicas, y nuestros médicos no conocen cura alguna para estas enfermedades debido a que no conocen dichas causas; por lo tanto, no pueden removerlas.  Todo lo que ellos pueden hacer con prudencia es observar al paciente y hacer conjeturas acerca de su condición; y el paciente puede descansar satisfecho si las medicinas que se les administran no le hacen ningún daño serio, y no impiden su recuperación.  Nuestros mejores médicos populares son aquellos que hacen menos daño.  Pero desafortunadamente, algunos envenenan sus pacientes con mercurio, otros los purgan o los hacen sangrar hasta morir.  Hay médicos que han aprendido tanto que su aprendizaje les ha eliminado todo su sentido común, y hay otros médicos a quienes les importa más su propio beneficio que la salud de sus pacientes.  Una enfermedad no cambia su estado para acomodarse al conocimiento del médico; en cambio, el médico debe entender las causas de la enfermedad.  Un médico debe ser un servidor de la Naturaleza, no su enemigo; debe ser capaz de guiarla y dirigirla en su lucha por la vida y no tirar, por medio de su irracional interferencia, nuevos obstáculos en el camino a la recuperación”.  (Del Paragranum, traducido por Franz Hartmann).
 
Continúa…
 
 
Traducción del original en inglés The Paracelsian System of Medical Philosophy del capítulo Hermetic Pharmacology, Chemistry, and Therapeutics del libro The Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall.  ®Sánchez & Rivera, Traductoras.  2013, Puerto Rico.  madias85@yahoo.com
 
 




miércoles, 19 de junio de 2013

FARMACOLOGIA, QUIMICA Y TERAPEUTICA HERMETICA - Introducción



FARMACOLOGIA, QUIMICA Y TERAPEUTICA HERMETICA
 
 
Manly P. Hall
 
 
INTRODUCCION
 
 
Originalmente, el arte curativo era una de las ciencias secretas del sacerdocio y el misterio de su fuente se oculta bajo el mismo velo que esconde el génesis de las creencias religiosas.   Todas  las  formas superiores de conocimiento estaban, originalmente, bajo la posesión de las castas sacerdotales.  El templo era la cuna de la civilización.  Al ejercer su divina prerrogativa, los sacerdotes hacían y aplicaban  las leyes; designaban y controlaban a los gobernantes; ministraban las necesidades de los vivos y guiaban los destinos de los muertos.  Todas las ramas del aprendizaje estaban monopolizadas por el sacerdocio que solo aceptaba dentro de sus filas a aquellos intelectual y moralmente calificados para perpetuar su arcano.  La siguiente cita del Estadista, de Platón, es pertinente al tema: “* * * en Egipto, al propio Rey no se le permite gobernar a menos que posea poderes sacerdotales; y si éste es de otra clase, y consiguió el trono por medio de la violencia, debe enlistarse en el sacerdocio”.
 
Los candidatos que aspiraban a ser miembros de las órdenes religiosas sufrieron severas pruebas para evidenciar su mérito.  Estas pruebas fueron denominadas iniciaciones.  Quienes pasaban estas iniciaciones exitosamente eran bienvenidos como hermanos por los sacerdotes y eran instruidos en las enseñanzas secretas.  Entre los antiguos, la filosofía, la ciencia y la religión nunca fueron consideradas como unidades separadas; cada una fue vista como parte integral del todo.  La filosofía era científica y religiosa; la ciencia era filosófica y religiosa; la religión era filosófica y científica.  La sabiduría perfecta era considerada inalcanzable a menos que no tuviese el resultado de armonizar estas tres expresiones de actividad mental y moral.
 
Mientras los médicos modernos acreditan a Hipócrates como el padre de la medicina, los antiguos terapeutas le adjudicaban al inmortal Hermes la distinción de ser el fundador del arte curativo.  Al describir los libros que se afirma son del lápiz de Hermes, Clemente Alejandrino dividió las sagradas escrituras en seis clasificaciones generales, y una de ellas, el Pastophorus, fue dedicada a la ciencia de la medicina.  La Tabla Esmeralda, o Smaragdine, encontrada en el Valle de Hebrón, y que generalmente se le acredita a Hermes, en realidad es una fórmula química de una orden superior y secreta. 
 
Durante el Siglo Quinto antes de Cristo, Hipócrates, el famoso médico griego desligó el arte curativo de las otras ciencias del templo y estableció un precedente para la separación.  Una de las consecuencias es el presente disparate generalizado del materialismo científico.  Los antiguos se dieron cuenta de la interdependencia de las ciencias.  Hoy en día, los modernos no se dan cuenta de este hecho; y como resultado, los sistemas incompletos de aprendizaje están intentando mantener al individualismo apartado.  Los obstáculos que enfrentan las investigaciones científicas de hoy en día son, en gran medida, el resultado de las limitaciones perjudiciales impuestas por aquellos que no están dispuestos a aceptar aquello que trasciende las percepciones concretas de los principales cinco sentidos humanos.
 
 
Traducción del original en inglés Hermetic Pharmacology, Chemistry, and Therapeutics del libro The Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall.  ®Sánchez & Rivera, Traductoras.  2013, Puerto Rico.  riverafarrell@gmail.com
 
 


 
 


domingo, 16 de junio de 2013

SILABAS QUIMICAS - Imagen



De Metamorfosis Planetaria de De Monte-Snyders.
 
 
 
SILABAS QUIMICAS.
 
 
De Monte-Snyders dice que cada uno de los caracteres mostrados en el diagrama superior forma una sílaba de una palabra que contiene siete sílabas, y que la palabra en sí representa la materia prima, o primera substancia del universo.  Como todas las substancias se componen de siete poderes combinados según ciertas leyes cósmicas, un gran misterio se oculta dentro de la séptuple constitución de Dios, el hombre y el universo.  De Monte-Snyders escribe lo siguiente con relación a los siete caracteres mostrados en el diagrama superior:
 
“Quien desee conocer el verdadero nombre y carácter de la materia prima, debe saber que las sílabas se producen de la combinación de las figuras mostradas en el diagrama superior y que de estas sílabas sale el verbo significativo”.
 
 
 
Traducción del original en inglés Chemical Syllables del capítulo Hermetic Pharmacology, Chemistry, and Therapeutics del libro The Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall.  ®Sánchez & Rivera, Traductoras.  2013, Puerto Rico.  riverafarrell@gmail.com