COMPENDIO ENCICLOPEDICO DE FILOSOFIA SIMBOLICA MASONICA, HERMETICA, CABALISTICA Y ROSACRUZ. SIENDO UNA INTERPRETACION DE LAS ENSENANZAS SECRETAS OCULTAS DENTRO DE LOS RITUALES, ALEGORIAS Y MISTERIOS DE TODOS LOS TIEMPOS. Traducción personal (no comercial) del original en inglés, realizada por INDIRA SANCHEZ RIVERA (e.p.d. 1979-2021). A su memoria permanece este Blog, así como el blog personal: Diario del Alba. riverafarrell@gmail.com
Este libro está dedicado a todas las almas racionales del mundo.
MANLY P. HALL - "ESTE LIBRO ESTA DEDICADO A TODAS LAS ALMAS RACIONALES DEL MUNDO".
sábado, 28 de junio de 2014
PAN, El Gran Dios - Imagen
De Œdipus Ægyptiacus, de Kircher.
EL GRAN DIOS PAN.
El
gran dios Pan fue afamado como autor y director de los bailes sagrados que se supone
que él instituyó para simbolizar los rituales alrededor de los cuerpos celestiales. Pan era una criatura compuesta, con la parte
superior ---con excepción de sus
cuernos--- siendo humana y la parte
inferior en forma de cabra. Pan es el
prototipo de la energía natural y, aunque sin duda es una deidad fálica, no
debe ser confundida con Priapus. La
zampoña de Pan representa la armonía natural de las esferas; y el dios en sí
es un símbolo de Saturno porque este planeta está entronado en Capricornio,
cuyo emblema es una cabra. Los egipcios
fueron iniciados en los Misterios de Pan, que fue visto como una fase de Júpiter,
el Demiurgo. Pan representaba el poder
fecundante del sol y era el jefe de una multitud de deidades, panes, faunos y sátiros
rústicos. El también representaba el espíritu
controlador de los inframundos. Los
cristianos inventaron una historia al efecto de que para el tiempo del
nacimiento de Cristo, los oráculos fueron silenciados tras manifestar un último
grito, “el Gran Pan ha muerto!”.
Traducción del original en
inglés The Great God Pan del capítulo
Atlantis and the Gods of Antiquity del
libro The Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall. ®Sánchez & Rivera, Traductoras. 2014, Puerto Rico. Revisado, febrero 2016. riverafarell@gmail.com
ESQUEMA DEL UNIVERSO SEGUN LOS GRIEGOS Y ROMANOS - Imagen
De Imágenes de los Dioses de la Antigüedad, de Cartari.
ESQUEMA
DEL UNIVERSO SEGÚN LOS GRIEGOS Y ROMANOS.
El
plano de Mercurio se alcanza ascendiendo sucesivamente por la ardiente esfera
del Infierno, las esferas del agua, la tierra y el aire, y a través de los
cielos de la luna. Sobre Mercurio están los
planos de Venus, el sol, Marte, Júpiter y Saturno; este último contiene los símbolos
de las constelaciones zodiacales. Sobre
el arco de los cielos (Saturno) está la morada de los diferentes poderes que
controlan el universo. La suprema
asamblea de los dioses está compuesta de doce deidades ---seis masculinas y seis femeninas--- que corresponden a los signos positivos y
negativos del zodíaco. Los seis dioses
son Júpiter, Vulcano, Apolo, Marte, Neptuno y Mercurio; las seis diosas son
Juno, Ceres, Vesta, Minerva, Venus y Diana.
Júpiter conduce su águila como símbolo de su soberanía sobre el mundo; y
Juno está sentada sobre un pavo real, el símbolo adecuado de su superioridad y
gloria.
Traducción del original en
inglés The Scheme of the Universe
According to the Greeks and Romans del capítulo Atlantis and the Gods of Antiquity del libro The Secret Teachings of All Ages
de Manly P. Hall. ®Sánchez & Rivera,
Traductoras. 2014, Puerto Rico. Revisado, enero 2016. riverafarrell@gmail.com
ODIN, EL DIOS-PADRE ESCANDINAVO - Imagen
Con derecho de reproducción de Manly P. Hall.
ODIN, EL
DIOS-PADRE ESCANDINAVO.
Es
difícil garantizar cualquier información satisfactoria con relación a la
identidad de Odín. Si en realidad él fundó los Misterios de Escandinavia, sin duda él
era un iniciado de una escuela oriental, posiblemente la budista. La etimología de la palabra Odín muestra sus diferentes formas como Woden,
Wodan, Wotan, Wuotan, y Odinn. Estas
palabras ahora están generalmente definidas como si significaran “madera” o “viento”.
Sobre este tema, Godfrey Higgins, ese
trabajador incansable, hizo varios importantes descubrimientos. El escribe: “De esta manera, parece que
Woden, el Dios del Norte, simplemente es el método Tamílico para pronunciar Buda. (Sir William Jones también creía que Buda era
Woden). No puede dudarse que Woden vino
del Norte, no del Sur de India”.
Los
Tamiles (Tamules) son una rama de la raza Dravídica. Ahora están esparcidos a través de India del Sur y Ceilán. Es peculiarmente significativo que Woden deba
estar ligado, a través de su nombre, con la antigua fuente de la cultura Aria
en India del Norte. Más adelante, Higgins
dice: “En la lengua siria, Odín es Adonis; pero la O, en Sirio o “Pushto” (que
encontramos que es lo mismo que Tamil),
era el enfático artículo EL.
Entonces, Odín sería el Dn, Dun o Don; pero hemos encontrado que Don significaba sabiduría o conocimiento. De esta forma venimos otra vez al árbol de la
sabiduría o del jardín del conocimiento, o jardín de Adonis”. (Ver Anacalipsis).
Por
lo tanto, como Woden significa tanto
“madera” como “sabiduría”, no se requiere una gran expansión de la imaginación
para ver, en este nombre simbólico, una alusión al árbol del conocimiento
creciendo en O-DON (EL-DON, o Edén), el jardín de la sabiduría.
Traducción del original en
inglés Odin, The Scandinavian Father-God del libro The Secret Teachings of All Ages de
Manly P. Hall. ®Sánchez &
Rivera, Traductoras. 2014, Puerto Rico. Revisado, enero 2016. riverafarrell@gmail.com
jueves, 19 de junio de 2014
POIMANDRES, LA VISION DE HERMES - Parte V - Final - Manly P. Hall
VIDA Y OBRAS DE THOTH HERMES TRISMEGISTO
Manly P. Hall
POIMANDRES, LA VISION DE HERMES
Parte
V -
Final
Así predicó Hermes: “Oh
pueblos de la Tierra, hombres nacidos y hechos de los elementos, pero con el espíritu
del Hombre Divino en su interior; despierten de su sueño de ignorancia! Sean sobrios y pensantes. Dénse cuenta de que su hogar no está en la Tierra, más
bien está en la Luz. Por qué se han
entregado a la muerte, teniendo el poder de formar parte de la
inmortalidad? Arrepiéntanse y cambien
sus mentes. Aléjense de la oscura
luz y abandonen para siempre la corrupción.
Prepárense a ascender por los Siete Anillos y a unir sus almas con la
eterna Luz”.
Algunos de los que escucharon se burlaron y se mofaron; y
continuaron su camino, entregándose a la Segunda Muerte para la cual no hay salvación. Pero otros, lanzándose a los pies de Hermes,
le suplicaron que les enseñara el Camino de la Vida. Sin recibir aprobación para sí mismo, Hermes
los levantaba suavemente y, cayado en
mano, seguía adelante enseñando y guiando a la humanidad; y mostrándoles cómo podían
ser salvos. En los mundos de los
hombres, Hermes plantó y alimentó con las Aguas Inmortales las semillas de la sabiduría. Y finalmente llegó el ocaso de su vida; y según
el brillo de la luz de la Tierra comenzaba a desvanecer, Hermes le ordenó a sus
discípulos a que preservaran inviolables sus doctrinas a través de todas las épocas. Hermes le encomendó la Visión de Poimandres al escriba, para que todos hombres que
desearan inmortalidad pudiesen encontrar allí el camino.
Concluyendo su explicación
de la Visión, Hermes escribió: “El sueño
del cuerpo es la sobria vigilancia de la Mente, y el cerrar mis ojos revela la
verdadera Luz. Mi silencio está lleno de
nueva vida y esperanza, y está lleno de bien.
Mis palabras son las flores del fruto del árbol de mi alma. Este es el fiel relato de lo que recibí de mi
verdadera Mente, que es Poimandres, el Gran Dragón, el Señor de la Palabra, a través
de quien con la Verdad me volví inspirado por Dios. Desde ese día, mi Mente siempre ha estado
conmigo y en mi propia alma, Ella dio a luz a la Palabra: la Palabra es Razón;
y la Razón me redimió. Por cuya causa,
con toda mi alma y mi fuerza, alabo y bendigo a Dios el Padre, la Vida y la
Luz; y el Eterno Bien.
“Santo es Dios, el
Padre de todas las cosas, el Único que está antes del Primer Comienzo.
“Santo es Dios, cuya
voluntad se realiza y se logra por Sus propios Poderes; los cuales dio a luz de
Sí mismo.
“Santo es Dios, que
determinó que debe ser conocido, y que es conocido por Sí mismo a quienes El se
revela.
“Santo eres Tú, que por
Tu Palabra (Razón) estableciste todas las cosas.
“Santo eres Tú, de
quien toda la Naturaleza es imagen.
“Santo eres Tú, que no
formaste la naturaleza inferior.
“Santo eres Tú, que
eres más fuerte que todos los poderes.
“Santo eres Tú, que
eres más grande que toda excelencia.
“Santo eres Tú, que
eres mejor que toda alabanza.
“Acepta estos
razonables sacrificios desde un alma pura y un corazón extendido hacia Ti.
“Oh Tú Inefable,
Indescriptible, seas alabado con silencio!
“Te pido que mires
misericordiosamente hacia mí, para no desviarme de Tu conocimiento y para poder
iluminar a aquellos que están en la ignorancia, mis hermanos y Tus hijos.
“Por lo tanto, creo en
Ti y doy testimonio de Ti; y me marcho en paz y confiado hacia Tu Luz y Tu
Vida.
“Bendecido eres Tú, Oh
Padre! El hombre que has moldeado se
santifica contigo porque Tú le diste poder para santificar a otros con Tu
Palabra y Tu Verdad”.
Al igual que casi todas
las obras Herméticas, la Visión de Hermes
es una explicación alegórica de grandes verdades filosóficas y místicas; y solo
aquellos que han sido “elevados” ante la presencia de la Verdadera Mente pueden
comprender sus significado oculto.
Fin de este tema.
Traducción del original en
inglés Poimandres, The Vision of Hermes del
capítulo The Life and Writings of Thoth
Hermes Trismegistus del libro The Secret Teachings of All Ages de
Manly P. Hall. ®Sánchez &
Rivera, Traductoras. 2014, Puerto
Rico. riverafarrell@gmail.com
domingo, 15 de junio de 2014
POIMANDRES, LA VISION DE HERMES - Parte IV - Manly P. Hall
VIDA Y OBRAS DE THOTH HERMES TRISMEGISTO
Manly P. Hall
POIMANDRES, LA VISION DE HERMES
Parte
IV
Hermes quiso saber por
qué el pecado de la ignorancia privaba a los hombres de la inmortalidad. El Gran Dragón respondió: “Para los
ignorantes, el cuerpo es supremo; y ellos son incapaces de darse cuenta de la
inmortalidad que está en su interior.
Conociendo solo el cuerpo que está sujeto a la muerte, creen en ella
porque adoran a esa substancia que es la causa y realidad de la muerte”.
Entonces, Hermes
preguntó cómo los justos y sabios pasan hacia Dios, a lo que Poimandres respondió:
“Yo digo lo que la Palabra de Dios dice: ‘Porque el Padre de todas las cosas
consiste de Vida y Luz, cosas de las cuales el hombre está hecho’. Por lo tanto, si un hombre aprende y entiende
la naturaleza de la Vida y la Luz, entonces puede pasar hacia la eternidad de la
Vida y la Luz”.
Seguidamente, Hermes
preguntó acerca del camino por el cual los sabios lograban la Vida eterna; y
Poimandres continuó: “Permite que el hombre que está dotado con Mente observe,
considere y aprenda de sí mismo; y con el poder de su Mente se separe de su
no-yo y se convierta en un servidor de la Realidad”.
Hermes preguntó si todos los hombres tenían Mentes; y el Gran Dragón
respondió: “Cuida lo que dices, porque soy la Mente ---el Eterno Maestro. Soy el Padre de la Palabra ---el Redentor de
todos los hombres--- y en la naturaleza
de los sabios, la Palabra se hace carne.
Por medio de la Palabra, el mundo es salvo. Yo, Thought (Thoth) ---el Padre de la Palabra, la Mente--- solo me presento ante los hombres que son
santos y buenos, puros y misericordiosos, y que viven piadosa y religiosamente;
y mi presencia es una inspiración y una ayuda para ellos, porque cuando me
presento ellos inmediatamente conocen todas las cosas y adoran al Padre
Universal. Antes de que estos sabios y filosóficos
mueran, aprenden a renunciar a sus sentidos; sabiendo que éstos son los
enemigos de sus almas inmortales.
“No permitiré que los
sentidos malignos controlen los cuerpos de quienes me aman; tampoco permitiré que
las emociones y los pensamientos malignos entren a estos cuerpos. Soy un portero; y dejo fuera la maldad,
protegiendo a los sabios de su propia naturaleza inferior. Sin embargo, no me presento ante los
perversos, envidiosos y codiciosos; porque estos no pueden entender los
misterios de la Mente; por lo tanto,
no soy bienvenido. Se los dejo al
demonio vengador que están fabricando en sus propias almas; ya que cada día, la
maldad aumenta y atormenta al hombre muy agudamente; y cada acción maligna se
suma a las acciones malignas que ya se han sido hasta que finalmente, la maldad
se autodestruye. El castigo del deseo es
la agonía del incumplimiento”.
Hermes inclinó su
cabeza en agradecimiento al Gran Dragón que le había enseñado tanto; y rogó
escuchar más sobre lo máximo del alma humana.
Así que Poimandres resumió: “En la muerte, el cuerpo material del hombre
regresa a los elementos de los cuales salió, y el invisible hombre divino
asciende a la fuente de donde salió; es decir, la Octava Esfera. El maligno
pasa a la morada del demonio; y los sentidos, sentimientos, deseos y pasiones
del cuerpo regresan a su fuente; es decir, los Siete Gobernantes, cuyas naturalezas
en el hombre inferior destruyen, pero en el invisible hombre espiritual, dan
vida.
“Después que la
naturaleza inferior ha regresado a la rudeza, la naturaleza superior nuevamente
lucha por retomar su estado espiritual.
Esta naturaleza asciende por los siete Anillos sobre los cuales se
sientan los Siete Gobernantes y le regresa a cada uno sus poderes inferiores de
esta forma: Sobre el primer anillo se sienta la Luna; y a ella regresa la
capacidad para aumentar y disminuir.
Sobre el segundo anillo se sienta Mercurio; y a él regresan las
maquinaciones, el engaño y la astucia.
Sobre el tercer anillo se sienta Venus; y a ella regresan las lujurias y
las pasiones. Sobre el cuarto anillo se
sienta el Sol; y a este Señor regresan las ambiciones. Sobre el quinto anillo se sienta Marte; y a él
regresan la temeridad y la audacia profana.
Sobre el sexto anillo se sienta Júpiter; y a él regresan el sentido de
la acumulación y las riquezas. Y sobre
el séptimo anillo se sienta Saturno, ante el Portal del Caos; y a él regresan
la falsedad y la conspiración maligna.
“Despojándose de todas
las acumulaciones de los siete Anillos, el alma llega a la Octava Esfera; es
decir, al anillo de las estrellas fijas.
Allí, liberada de toda ilusión, mora en la Luz y le canta plegarias al
Padre en una voz que solo los puros de espíritu pueden entender. Observa, Oh Hermes; hay un gran misterio en
la Octava Esfera; porque la Vía Láctea es el terreno donde germinan las almas;
y de ahí pasan a los Anillos; y a la Vía Láctea regresan desde las ruedas de
Saturno. Pero algunos no pueden subir
los siete escalones de los Anillos. Así
que vagan en la oscuridad de la parte inferior y son barridos hacia la
eternidad con la ilusión del sentido y la terrenalidad.
“El camino hacia la
inmortalidad es difícil; y solo unos pocos pueden encontrarlo. El resto espera por el Gran Día cuando las
ruedas del universo se detengan y las chispas inmortales escapen de las
envolturas de la substancia. Ay de
aquellos que esperan, ya que deben regresar nuevamente, inconscientes y
desconocedores, al terreno donde germinan las estrellas; y esperan por un nuevo
comienzo. Quienes son salvos por la luz
del misterio que te he revelado, Oh Hermes, y que ahora te ofrezco para que
establezcas entre los hombres, regresarán nuevamente al Padre que mora en la
Blanca Luz; y se entregaran a la Luz y serán absorbidos por la Luz; y en la Luz
se convertirán en Poderes en Dios. Este
es el Camino del Bien; que solo le es
revelado a quienes tienen sabiduría.
“Seas bendecido, Oh
Hijo de la Luz, a quien de todos los hombres, yo, Poimandres, la Luz del Mundo,
me he revelado. Te ordeno que sigas
adelante; que te conviertas en guía de aquellos que vagan en la oscuridad, para
que todos los hombres dentro de quienes mora el espíritu de Mi Mente (La Mente Universal) puedan ser
salvos por Mi Mente en ti, que debes llamar a Mi Mente en ellos. Establece Mis Misterios y ellos no deben
faltar en la Tierra; porque yo soy la Mente de los Misterios y hasta que la Mente
falte (que es nunca) mis Misterios no pueden faltar”. Con estas palabras de despedida, Poimandres,
resplandeciente de luz celestial, desapareció, mezclándose con los poderes de
los cielos. Elevando sus ojos al cielo,
Hermes bendijo al Padre de Todas las Cosas y consagró su vida al servicio de la
Gran Luz.
Continúa…
N. de las T.: Para una mejor comprensión de la relación entre la palabra "thought" y el nombre "Thoth" decidimos dejar ambas expresiones en el idioma inglés. De acuerdo al contexto, la palabra "thought" se traduce como "pensamiento" o "idea". La palabra "thought" la pronunciamos así: "zot" y el nombre "Thoth" lo pronunciamos "zoz".
Traducción del original en
inglés Poimandres, The Vision of Hermes del
capítulo The Life and Writings of Thoth
Hermes Trismegistus del libro The Secret Teachings of All Ages de
Manly P. Hall. ®Sánchez &
Rivera, Traductoras. 2014, Puerto
Rico. riverafarrell@gmail.com
sábado, 14 de junio de 2014
POIMANDRES, LA VISION DE HERMES - Parte III - Manly P. Hall
VIDA Y OBRAS DE THOTH HERMES TRISMEGISTO
Manly P. Hall
POIMANDRES, LA VISION DE HERMES
Parte III
“Deseando trabajar, el
Hombre tomó Su morada en la esfera de la generación y observó las labores de Su hermano ---la Segunda Mente--- que se sentó sobre el Anillo del Fuego. Y habiendo observado los logros del Ardiente
Obrero, El también quería hacer cosas, y Su Padre lo autorizó. Los Siete Gobernantes, de cuyos poderes El
formaba parte, se regocijaron y le otorgaron al Hombre una porción de Su propia
naturaleza.
“El Hombre quería atravesar
la circunferencia de los círculos y entender el misterio de Aquel que se sentó
sobre el Fuego Eterno. Ya teniendo todos
los poderes, El se inclinó y miró a través de las siete Armonías y, penetrando
a través de la fuerza de los círculos, se le manifestó a la Naturaleza
extendida en la parte inferior. Mirando
dentro de las profundidades, el Hombre sonrió debido a que observó una sombra sobre
la tierra y una semejanza reflejada en las aguas; lo que observó fue un reflejo
de sí mismo. El Hombre se enamoró de Su
propia sombra y quiso descender hasta ella. Coincidiendo con el deseo, el Objeto Inteligente se unió a la imagen o forma
irracional.
“Observando el
descenso, la Naturaleza se envolvió alrededor del Hombre a quien amaba, y los
dos se mezclaron. Por esta razón, el
hombre terrenal es compuesto. Dentro de
él está el Hombre Cielo, inmortal y hermoso; fuera de él está la Naturaleza,
mortal y destructible. Por lo tanto, el
sufrimiento es el resultado del enamoramiento del Hombre Inmortal con Su sombra
y de la renunciación a la Realidad para morar en la oscuridad de la ilusión; ya
que, al ser inmortal, el hombre tiene el poder de los Siete Gobernantes ---también la Vida, la Luz y la
Palabra--- pero al ser mortal, está
controlado por los Anillos de los Gobernantes
---el Destino.
“Sobre el Hombre
Inmortal debe decirse que El es hermafrodita, o masculino y femenino, y eternamente vigilante.
El no sueña ni duerme, y está gobernado por un Padre que también es
masculino y femenino, y que siempre está vigilante. Este es el misterio que hasta ahora se ha
mantenido oculto ya que, al mezclarse en matrimonio con el Hombre Cielo, la
Naturaleza dio a luz una maravilla muy prodigiosa ---siete hombres, todos bisexuales,
masculinos y femeninos, y rectos en estatura; cada uno ejemplifica las
naturalezas de los Siete Gobernantes.
Estas, Oh Hermes, son las siete razas, especies y ruedas.
“De esta manera se
generaron los siete hombres. La tierra
era el elemento femenino y el agua era el elemento masculino; y del fuego y el éter
recibieron sus espíritus; y la Naturaleza produjo cuerpos posteriores a las
especies y formas de los hombres. Y el
hombre recibió la Vida y la Luz del Gran Dragón; y su Alma fue hecha de la
Vida; y su Mente fue hecha de la Luz. Y así,
todas estas criaturas compuestas que contenían inmortalidad, pero que formaban
parte de la mortalidad, continuaron en este estado durante un período. Se reprodujeron de sí mismos, ya que cada uno
era masculino y femenino. Pero al final
del período, el nudo del Destino fue desatado por la voluntad de Dios y la
atadura de todas las cosas fue liberada.
“Entonces, todas las
criaturas vivientes, incluyendo el hombre, que era hermafrodita, se separaron;
los varones fueron apartados por ellos mismos y las hembras fueron apartadas por ellas mismas de igual
forma, según los dictados de la Razón.
“Entonces, Dios le
habló a la Santa Palabra dentro del alma de todas las cosas, diciendo: ‘Aumenten
en tamaño y multiplíquense en multitudes, todas ustedes, mis criaturas y
obras. Permitan que aquel que está
dotado con Mente sepa cómo volverse inmortal y que la causa de la muerte es el
amor por el cuerpo; y dejen que aprenda todas las cosas que son, ya que aquel
que se ha reconocido a sí mismo entra al estado del Bien’.
“Y cuando Dios dijo
esto, la Providencia, con la ayuda de los Siete Gobernantes y la Armonía, unió a
los sexos, haciendo las mezclas y estableciendo las generaciones; y todas las
cosas se multiplicaron según su especie.
Aquél que a través del desacierto del acoplamiento ama su cuerpo, mora
vagando en la oscuridad, sensible y
sufriendo las cosas de la muerte; pero aquél que se da cuenta de que el cuerpo
no es nada más que la tumba de su alma, se eleva hacia la inmortalidad”.
Continúa en: PARTE IV
Traducción del original en
inglés Poimandres, The Vision of Hermes del
capítulo The Life and Writings of Thoth
Hermes Trismegistus del libro The Secret Teachings of All Ages de
Manly P. Hall. ®Sánchez &
Rivera, Traductoras. 2014, Puerto
Rico. riverafarrell@gmail.com
viernes, 13 de junio de 2014
POIMANDRES, LA VISION DE HERMES - Parte II - Manly P. Hall
VIDA Y OBRAS DE THOTH HERMES TRISMEGISTO
Manly P. Hall
POIMANDRES, LA VISION DE HERMES
Parte II
Nuevamente se escuchó
la voz de Poimandres; pero Su forma no se reveló: “Yo, Tu Dios, soy la Luz y la
Mente que estaban antes de que la substancia se dividiera del espíritu y la
oscuridad se dividiera de la Luz. Y la
Palabra que apareció como un pilar de llamas desde la oscuridad es el Hijo de
Dios, nacido del misterio de la Mente.
El nombre de esa Palabra es Razón. La Razón es la descendencia del Pensamiento y
ella divide la Luz de la oscuridad y establece la Verdad en el centro de las
aguas. Entiende, Oh Hermes, y medita
profundamente sobre este misterio. Lo
que ves y escuchas no es de la Tierra; más bien es la Palabra de Dios
encarnada. Se dice que la Luz Divina
mora en el centro de la mortal oscuridad; y la ignorancia no puede
dividirlas. La unión de la Palabra y la
Mente produce ese misterio que se llama Vida. De la misma forma que la oscuridad que esta
fuera de ti está dividida contra sí misma, así también la oscuridad dentro de
ti está dividida. La Luz y el fuego que
salen son el hombre divino, que asciende en el camino de la Palabra; y aquello
que fracasa en ascender es el hombre mortal que no puede participar de la
inmortalidad. Aprende profundamente
sobre la Mente y su misterio, porque allí yace el secreto de la inmortalidad”.
Nuevamente el Dragón le
reveló su forma a Hermes; y por un largo tiempo los dos se miraron fijamente
uno al otro, ojo con ojo; y Hermes tembló ante la mirada de Poimandres. Con la Palabra del Dragón, los cielos se
abrieron y los innumerables Poderes de Luz se revelaron, elevándose a través del
Cosmos sobre piñones de corrientes de fuego.
Hermes observó los espíritus de las estrellas, los celestiales que
controlan el universo y todos aquellos Poderes que brillan con el esplendor del
Único Fuego ---la gloria de la Mente
Soberana. Hermes se dio cuenta de que la
visión que tenía frente a sí le fue revelada solo porque Poimandres había dicho
una Palabra. La Palabra era Razón; y por
medio de la Razón de la Palabra se manifestaron las cosas invisibles. La Mente Divina ---el Dragón--- continuó su discurso:
“Antes de que se
formara el universo visible, fue moldeado.
Este molde fue llamado el Arquetipo,
y este Arquetipo estaba en la Mente Suprema mucho antes de que comenzara el
proceso de la creación. Observando los
Arquetipos, la Mente Suprema se enamoró de Su propio pensamiento; así que,
tomando la Palabra como un poderoso martillo, Ella excavó cavernas en el
espacio primordial y lanzó la forma de las esferas al molde Arquetípico; al
mismo tiempo sembrando en los recién moldeados cuerpos las semillas de las
cosas vivientes. Cuando recibió el
martillo de la Palabra, la oscuridad en
la parte inferior fue moldeada en un universo ordenado. Los elementos fueron separados en estratos y
cada uno dio a luz criaturas vivientes.
El Ser Supremo ---la
Mente--- masculino y femenino, dio a
luz a la Palabra; y la Palabra, suspendida entre la Luz y las oscuridad, salió de
otra Mente llamada el Obrero, el Maestro-Constructor o el Hacedor de las Cosas.
“De esta forma fue
logrado, Oh Hermes: la Palabra que se movía como un aliento a través del
espacio llamó al Fuego por medio de
la fricción de su movimiento. Por lo
tanto, el Fuego es llamado el Hijo del
Esfuerzo. El Obrero pasó como un
viento en espiral por el universo, haciendo que las substancias vibraran y
brillaran con su fricción. De esta manera,
el Hijo del Esfuerzo formó Siete
Gobernantes, los Espíritus de los Planetas, cuyas órbitas vinculaban al
mundo; y los Siete Gobernantes controlaban al mundo por medio del misterioso
poder llamado Destino que les fue
otorgado por el Ardiente Obrero. Cuando
la Segunda Mente (El Obrero) organizó
el Caos, la Palabra de Dios salió directo de su prisión de la substancia,
dejando a los elementos sin Razón, y se unió a la naturaleza del Ardiente
Obrero. Entonces, la Segunda Mente, que
se unió a la Palabra elevada, se estableció en el centro del universo y giró
las ruedas de los Poderes Celestiales.
Esto continuará desde un comienzo infinito hasta un final infinito; ya
que el comienzo y el final están en el mismo lugar y en el mismo estado.
“Entonces, los
elementos invertidos e irracionales dieron a luz criaturas sin Razón. La substancia no podía conferir Razón, ya que
la Razón había ascendido de ella. El
aire produjo cosas que volaban; y las aguas produjeron cosas que nadaban. La tierra concibió extrañas bestias,
dragones, demonios compuestos y grotescos monstruos de cuatro patas que se
arrastraban. Entonces el Padre ---la Mente Suprema--- siendo Luz y Vida, moldeó un glorioso Hombre
Universal a Su propia imagen; no un hombre terrenal, más bien un Hombre
celestial que moraba en la Luz de Dios.
La Mente Suprema amaba al
Hombre que había moldeado y le entregó el control de las creaciones y los
trabajos.
Continúa en: PARTE III
Traducción del original en
inglés Poimandres, The Vision of Hermes del
capítulo The Life and Writings of Thoth
Hermes Trismegistus del libro The Secret Teachings of All Ages de
Manly P. Hall. ®Sánchez & Rivera,
Traductoras. 2014, Puerto Rico. riverafarrell@gmail.com
jueves, 12 de junio de 2014
POIMANDRES, LA VISION DE HERMES - Parte I - Manly P. Hall
VIDA Y OBRAS DE THOTH HERMES TRISMEGISTO
Manly P. Hall
POIMANDRES, LA VISION DE HERMES
Parte I
La
Divina Vasija de Hermes Mercurio Trismegisto
es una de las más antiguas obras herméticas existentes. Aunque probablemente no está en su forma original,
ya que fue remodelada durante los primeros siglos de la era cristiana e
incorrectamente traducida desde entonces, sin duda esta obra contiene muchos de
los conceptos originales del culto Hermético. La
Divina Vasija consiste de diecisiete obras fragmentarias recolectadas y
colocadas como una sola. Se cree que el
segundo libro de La Divina Vasija,
llamado Poimandres, o La Visión, describe el método mediante
el cual la sabiduría divina le fue revelada a Hermes por primera vez. Fue después de que Hermes recibiera esta revelación
que comenzó su ministerio; enseñándole a todos los que le escuchaban los
secretos del universo invisible según le fueron revelados a él.
La
Visión es el más famoso de todos los
fragmentos Herméticos; y contiene una explicación de la cosmogonía Hermética y
las ciencias secretas de los egipcios con relación al cultivo y
desenvolvimiento del alma humana. Por un
tiempo fue erróneamente llamada “El Génesis de Enoc”, pero ese error ya fue
rectificado. Mientras preparaba la
siguiente interpretación de la filosofía simbólica oculta dentro de La Visión de Hermes, el presente autor tenía
a la mano las siguientes obras como referencia: La Divina Vasija de Hermes Mercurio Trismegisto (Londres, 1650),
traducido del árabe y el griego por el Dr. Everard; Hermética (Oxford, 1924), editado por Walter Scott; Hermes, Los Misterios de Egipto
(Filadelfia, 1925), por Edouard Schure; y el Tres Veces Más Grande Hermes (Londres, 1906), por G. R. S.
Mead. Al material contenido en los volúmenes
anteriormente mencionados, este autor le añadió comentarios basados en la filosofía
esotérica de los antiguos egipcios, además de ampliaciones en parte derivadas
de otros fragmentos Herméticos y en parte derivadas del arcano secreto de las
ciencias Herméticas. En aras de
clarificar, la forma narrativa fue elegida en lugar del estilo original de diálogo;
y las palabras obsoletas dieron paso a las que actualmente se utilizan.
Mientras recorría un
pedregoso y desolado lugar, Hermes se dedicó a meditar y orar. Siguiendo las instrucciones secretas del
Templo, gradualmente liberó su conciencia superior de la atadura de sus
sentidos corporales; y, al liberarse, su naturaleza divina le reveló los
misterios de las esferas trascendentales.
Observó una figura, terrible y que inspiraba sorpresa. Era el Gran Dragón, con alas desplegadas
hacia el cielo y luz saliendo desde su cuerpo en todas las direcciones. (Los Misterios enseñaban que la Vida
Universal estaba personificada por un dragón).
El Gran Dragón llamó a Hermes por su nombre y le preguntó por qué
meditaba sobre el Misterio del Mundo.
Aterrorizado por el espectáculo, Hermes se postró ante el Dragón, suplicándole
que le revelara su identidad. La gran
criatura respondió que era Poimandres,
la Mente del Universo, la
Inteligencia Creativa y el Emperador Absoluto de todo. (Schure identifica a Poimandres como el dios
Osiris). Luego, Hermes le rogó a
Poimandres que le revelara la naturaleza del universo y la constitución de los
dioses. El Dragón consintió, ordenándole
a Trismegisto que retuviera su imagen en su mente.
Inmediatamente, la
forma de Poimandres cambió. Donde estaba
parado, había un glorioso y latente Esplendor.
Esta Luz era la naturaleza espiritual del propio Gran Dragón. Hermes fue “elevado” hasta el centro de este Resplandor Divino y el
universo de las cosas materiales desapareció de su conciencia. Seguidamente, una gran oscuridad descendió y,
expandiéndose, se tragó la Luz. Todo se
turbó. Alrededor de Hermes se arremolinó
una misteriosa substancia acuosa que dio a luz un vapor parecido a humo. El aire se llenó de gemidos y suspiros
inarticulados que parecían salir de la Luz que fue tragada en la
oscuridad. Su mente le dijo a Hermes que
la Luz era la forma del universo espiritual y que la oscuridad que se
arremolinó y engulló este universo espiritual representaba la substancia
material.
De la encarcelada Luz salió
una misteriosa y Santa Palabra que tomó su lugar sobre las vaporosas
aguas. Esta Palabra ---la Voz de la Luz--- salió de la oscuridad como un gran pilar, y
el fuego y el aire le siguieron; pero la
tierra y el agua permanecieron inmóviles en la parte inferior. De esta forma, las aguas de la Luz se
dividieron de las aguas de la oscuridad; y de las aguas de la Luz se formaron
los mundos superiores, y de las aguas de la oscuridad se formaron los mundos
inferiores. Seguidamente, la tierra y el
agua se mezclaron, volviéndose inseparables; y la Palabra Espiritual que es
llamada Razón se movió hasta su
superficie, causando un infinito caos.
Continúa en: PARTE II
N. de
las T.:
Tenga en cuenta el lector que un análisis de “Poimandres”, como nombre propio,
nos lleva a considerarlo como una forma antigua de “Pomo”, “Vasija”, “Pastor de
los Hombres”.
Traducción del original en
inglés Poimandres, The Vision of Hermes del
capítulo The Life and Writings of Thoth
Hermes Trismegistus del libro The Secret Teachings of All Ages de
Manly P. Hall. ®Sánchez & Rivera,
Traductoras. 2014, Puerto Rico. riverafarrell@gmail.com
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