Este libro está dedicado a todas las almas racionales del mundo.

Este libro está dedicado a todas las almas racionales del mundo.
MANLY P. HALL - "ESTE LIBRO ESTA DEDICADO A TODAS LAS ALMAS RACIONALES DEL MUNDO".

miércoles, 30 de noviembre de 2011

EL ZODIACO Y SUS SIGNOS

Manly P. Hall
Parte V -  Final

La antigüedad del zodiaco es muy discutida.  Sostener que el zodiaco se origino unos pocos mil años antes de la era cristiana es un error colosal de parte de aquellos que han buscado recopilar información con relación a su origen.  Necesariamente, el zodiaco debe ser lo suficientemente antiguo como para retroceder hasta aquel periodo cuando sus signos y símbolos coincidían exactamente con las posiciones de las constelaciones cuyas diferentes criaturas en sus funciones naturales ejemplificaban los aspectos sobresalientes de la actividad del sol durante cada uno de los doce meses.  Tras muchos años de profundos estudios sobre el tema, un autor pensó que el concepto del hombre sobre el zodiaco tenia, al menos, cinco millones de anos de edad.  Con toda probabilidad, esta es una de las muchas cosas por las cuales el mundo moderno está en deuda con la civilización Atlante o la Lemuria.   Aproximadamente diez mil años antes de la era cristiana, hubo un periodo de muchos años cuando el conocimiento de toda materia fue suprimido, las tablas fueron destruidas, los monumentos fueron derribados, y cada vestigio de material disponible relacionado con las civilizaciones previas fue completamente destruido.  Solo unos pocos cuchillos de cobre, algunas puntas de flechas, y crudos tallados sobre las paredes de cuevas son testigos silentes de aquellas civilizaciones que precedieron esta era de destrucción.  Por todos lados han persistido unas pocas  estructuras gigantes que, como los extraños monolitos de la Isla de Pascua,  son evidencia de las artes y las ciencias perdidas, así como de las razas perdidas.  La raza humana es extremadamente antigua. La ciencia moderna tiene su edad en decenas de miles de años; el ocultismo, en decenas de millones.  Hay un dicho que establece que la “Madre Tierra ha movido muchas civilizaciones de su espalda”, y no está fuera de la razón que los principios de la astrología y la astronomía evolucionaron millones de años antes de que el primer hombre blanco apareciera.

Los ocultistas del mundo antiguo tenían un entendimiento muy significativo del principio de la evolución.  Ellos reconocían que toda la vida estaba en varias etapas de conversión.  Ellos creían que los granos de arena estaban en el proceso de convertirse en humanos en conciencia, mas no necesariamente en forma; que las criaturas humanas estaban en el proceso de convertirse en planetas; que los planetas estaban en el proceso de convertirse en sistemas solares; y que los sistemas solares estaban en el proceso de convertirse en cadenas cósmicas; y así sucesivamente sin fin.  Una de las etapas entre el sistema solar y la cadena cósmica fue llamada zodiaco; por lo tanto, ellos mostraron que por cierto tiempo, un sistema solar se rompe y forma un  zodiaco.  Las casas del zodiaco se convierten en los tronos para las doce Jerarquías Celestiales, o como señalan algunos antiguos, diez Ordenes Divinas.  Pitágoras mostro que el 10, o la unidad del sistema decimal, era el más perfecto de todos los números, y el simbolizo el número diez por el tetractys menor, una disposición de diez puntos en forma de un triangulo vertical.

Tras dividir el zodiaco en sus respectivas casas, los primeros astrólogos señalaron que las tres estrellas más brillantes de cada constelación eran los correinantes de esa casa.  Entonces, ellos dividieron la casa en tres secciones de diez grados cada una, a las cuales llamaron jefes de diez.  En lo sucesivo, estas se dividieron a la mitad, resultando en el rompimiento del zodiaco en setenta y dos parejas de jefes de diez, de cinco grados cada una.  Sobre cada una de estas parejas de jefes de diez, los hebreos colocaron una inteligencia celestial, o ángel, y de este sistema resulto la disposición cabalística de los setenta y dos nombres sagrados, que corresponden a las setenta y dos flores, botones, y almendros sobre el Candelabro del Tabernáculo de siete ramificaciones, y los setenta y dos hombres que fueron escogidos de las Doce Tribus para representar a Israel.

Los únicos dos signos que aun no se han mencionado son Géminis y Sagitario.  Generalmente, la constelación de Géminis está representada con dos niños pequeños, quienes, según los antiguos, nacieron de huevos, posiblemente aquellos huevos que el Toro rompió con sus cuernos.  Las historias relacionadas a Castor y Pólux, y a Rómulo y Remo, pueden ser el resultado de la amplificación de los mitos de estos Gemelos celestiales.  Los símbolos de Géminis han pasado por muchas modificaciones.  La que los árabes usaron fue el pavo real.  Dos de las estrellas importantes de la constelación de Géminis aun tienen los nombres de Castor y Pólux.  Se supone que el signo de Géminis fuese el patrón de la adoración fálica, y los dos obeliscos, o pilares frente a templos e iglesias tienen el mismo simbolismo que tienen los Gemelos.

El signo de Sagitario consiste de lo que los antiguos griegos llamaron un centauro   ---una criatura compuesta, cuya parte inferior de su cuerpo tenia forma de caballo, y la parte superior era humana.  Generalmente, el centauro se muestra con un arco y flecha en sus manos, apuntando una saeta hacia las estrellas.  Entonces tenemos que Sagitario representa dos principios diferentes: primero, representa la evolución espiritual del hombre, ya que la forma humana surge del cuerpo de la bestia; en segundo lugar, es el símbolo de la aspiración y la ambición, ya que como la criatura apunta su flecha a las estrellas, de igual forma, cada criatura humana apunta hacia una marca superior que él puede alcanzar.

En Los Signos y Símbolos del Hombre Primordial, Albert Shurchward resume la influencia del zodiaco sobre el simbolismo religioso con las siguientes palabras: “Aquí la división [esta] en doce partes, los doce signos del Zodiaco, doce tribus de Israel, doce puertas del cielo mencionadas en Revelaciones, y doce entradas o portales que se deben pasar cuando se camina por la Gran Pirámide, antes de finalmente alcanzar el grado más alto, y doce Apóstoles en las doctrinas cristianas, y los doce puntos originales y perfectos de la Masonería”.

Los antiguos creían que la teoría del ser humano hecho a la imagen de Dios tenía que entenderse literalmente.  Ellos sostuvieron que el universo era un gran organismo que no era diferente al cuerpo humano, y que cada fase y función del Cuerpo Universal tenía una correspondencia en el hombre.  La más preciada Llave a la Sabiduría que los sacerdotes les comunicaron a los nuevos iniciados fue lo que ellos denominaron la ley de la analogía.  Por lo tanto, para los antiguos, el estudio de las estrellas era una ciencia sagrada, ya que ellos vieron en los movimientos de los cuerpos celestiales la actividad siempre presente del Padre Infinito.

Muchas veces, los pitagóricos fueron criticados, sin merecerlo, por promulgar la llamada doctrina de la metempsicosis,  o la transmigración de las almas.  Este concepto, que circulaba entre los no iniciados, meramente estaba ciego, sin embargo ocultaba una verdad sagrada.  Los místicos griegos creían que la naturaleza espiritual del hombre descendía a la existencia material desde la Vía Láctea   ---la semilla molida de las almas---   a través de una de las doce puertas de la gran banda zodiacal.  Por lo tanto, se dice que la naturaleza espiritual encarnaba en forma de la criatura simbólica que los astrólogos Mágicos formaron para representar las diferentes constelaciones zodiacales.  Si el espíritu encarnaba a través del signo de Aries, se dice que había nacido en el cuerpo de un carnero.  Si fue en Tauro, en el cuerpo del toro celestial.  De esta forma, todos los seres humanos fueron simbolizados por doce criaturas misteriosas a través de cuyas naturalezas fueron capaces de encarnar hacia el mundo material.  La teoría de la transmigración no era aplicable al cuerpo material visible del hombre, sino que le aplicaba al espíritu material invisible que vagaba por el camino de las estrellas y que en lo sucesivo, y en el curso de la evolución, asumía las formas de los sagrados animales zodiacales.

En el Tercer Libro del Mathesis de Julius Firmicus Maternus aparece el siguiente extracto con relación a las posiciones de los cuerpos celestiales en el tiempo del establecimiento del universo inferior: “Por lo tanto, según Escolapio y Anubio, a quien especialmente la divinidad Mercurio le confirió los secretos de la ciencia astrológica, la genitura del mundo es como sigue: Ellos constituyeron al Sol en la 15ta parte de Leo, la Luna en la 15ta parte de Cáncer, a Saturno en la 15ta parte de Capricornio, a Júpiter en la 15ta parte de Sagitario, a Marte en la 15ta parte de Escorpio, a Venus en la 15ta parte de Libra, a Mercurio en la 15ta parte de Virgo, y al Horóscopo en la 15ta parte de Cáncer.  Por lo tanto, de conformidad con esta genitura, a estas condiciones de las estrellas, y los testimonios que ellos aducen de conformidad con esta genitura, ellos opinan que los destinos de los hombres, también están dispuestos de acuerdo con la disposición antes mencionada, como puede saberse de aquel libro de Escolapio que se llama Μυριογενεσις, i.e. (Diez Mil, o una multitud innumerable de Genituras), para que nada en las diferentes genituras del hombre pueda sonar discordante con la antes mencionada genitura del mundo”.  Las siete épocas del hombre están bajo el control de los planetas en el siguiente orden: infancia, la luna; niñez, Mercurio; adolescencia, Venus; adultez, el sol; edad madura, Marte; edad avanzada, Júpiter; y senilidad y desintegración, Saturno.



Traduccion del original en ingles The Zodiac and Its Signs del libro The Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall.  © Sánchez & Rivera, Traductoras.  2011, Puerto Rico.  madias85@yahoo.com




lunes, 28 de noviembre de 2011

ZODIACO Y SUS SIGNOS, El



EL ZODIACO Y SUS SIGNOS

Manly P. Hall
Parte IV

A veces se le denomina una era al periodo de 2,160 años requeridos para la regresión del sol a través de una de las constelaciones zodiacales.  Según este sistema, la era aseguró su nombre del signo a través del cual el sol pasa año tras año mientras cruza el ecuador en el equinoccio de primavera.  De esta disposición se derivan los términos La Era Taurina, La Era Ariana, La Era Pisciana y La Era Acuariana.  Durante estos periodos, o eras, la adoración religiosa toma la forma del signo celestial adecuado  ---aquel del cual se dice que el sol asume una personalidad de la misma forma que un espíritu asume un cuerpo.  Estos doce signos son las joyas de su peto, y su luz brilla frente a ellos, uno detrás del otro.

De una consideración de este sistema, se entiende por qué ciertos símbolos religiosos fueron adoptados durante diferentes épocas de la historia de la Tierra; ya que, durante los 2,160 años en los cuales el sol estaba en la constelación de Tauro, se dice que la Deidad Solar asumió el cuerpo de Apis, y el Toro fue consagrado a Osiris.  (Para detalles relacionados a las eras astrológicas comparadas con el simbolismo Bíblico, véase El Mensaje de las Estrellas por Max y Augusta Foss Heindel).  Durante la Era Ariana, el Cordero fue consagrado, y los sacerdotes fueron llamados pastores.  Las ovejas y las cabras fueron sacrificadas sobre los altares, y un chivo expiatorio fue designado para cargar los pecados de Israel. 

Durante la Era de Piscis, el Pez era el símbolo de la divinidad, y el Dios del Sol alimentó a la multitud con dos pequeños peces.  La portada de Creencias Antiguas de Inman muestra a la diosa Isis con un pez sobre su cabeza; y el Dios Salvador Indio, Christna, en una de sus encarnaciones, fue lanzado de la boca de un pez.

A Jesús no solo se le llama Pescador de Hombres; pero como escribe John P. Lundy: “La palabra Pez es una abreviación de este título completo, Jesucristo, Hijo de Dios, Salvador y Cruz; o como San Agustín lo expresa, ‘Si se unen las letras iniciales de las cinco palabras griegas, Ἰηơοὓς Χ ριơτος Θ εου Τιơς Σωτήρ, que significan Jesucristo, Hijo de Dios, Salvador, se formara la palabra ΙΧΘΤΣ, Pez, en cuya palabra se entiende místicamente Cristo, ya que El fue capaz de vivir en el abismo de esta mortalidad de la misma forma que vivió en la profundidad de las aguas, entiéndase, sin pecado’.”  (Cristianismo Monumental).  Muchos cristianos observan el viernes, que es sagrado para la Virgen (Venus), y que es el día en que ellos deben comer pescado y no carne.  El signo del pez fue uno de los primeros símbolos del cristianismo; y cuando se dibujaba sobre la arena, le notificaba a un cristiano que otro de su misma fe estaba cerca.

A Acuario se le denomina el Signo del Portador de Agua, o el hombre con una jarra de agua sobre su hombro, que se menciona en el Nuevo Testamento.  A veces, esta figura se muestra en forma de ángel, supuestamente andrógino, ya sea derramando agua de una urna o llevando la vasija sobre su hombro.  Entre los pueblos orientales, a veces se usa una vasija de agua sola.  En su Historia y Doctrina del Budismo, Edward Upham describe a Acuario como teniendo “la forma de una olla de un color entre azul y amarillo; este Signo es la casa de Saturno”.  Cuando Herschel descubrió el planeta Urano (a veces denominado así por el nombre de su descubridor), la segunda mitad del signo de Acuario estaba destinado a este miembro añadido de la familia planetaria.  El agua que salía de la urna de Acuario bajo el nombre de “las aguas de la vida eterna” muchas veces aparece en el simbolismo.  Así que este está con todos los signos.  Por lo tanto, el sol en su camino controla cualquier forma de adoración que el hombre le ofrezca a la Deidad Suprema.

Hay dos sistemas diferentes de filosofía astrológica.  Uno de ellos, el Tolemaico, es geocéntrico: la Tierra está considerada como el centro del sistema solar, alrededor de la cual se mueven el sol, la luna y los planetas.  Astronómicamente, el sistema geocéntrico esta incorrecto; pero por miles de años, se ha probado su exactitud cuando se aplica a la naturaleza material de las cosas terrenales.  Una cuidadosa consideración de los escritos de los grandes ocultistas, así como un estudio de sus diagramas, revela el hecho de que muchos de ellos estaban familiarizados con otro método de disponer los cuerpos celestiales. 

El otro sistema de filosofía astrológica es el heliocéntrico.  Este sistema posiciona al sol en el centro del sistema solar, donde naturalmente pertenece, con los planetas y sus lunas moviéndose alrededor de el.  Sin embargo, la gran dificultad con el sistema heliocéntrico es que, siendo comparativamente nuevo, no ha habido suficiente tiempo para experimentar y catalogar exitosamente los efectos de sus diferentes aspectos y relaciones.  Como su nombre lo implica, la astrología geocéntrica está sujeta al lado terrenal de la naturaleza, mientras que la astrología heliocéntrica puede usarse para analizar las facultades intelectuales y espirituales superiores del hombre.

Hay un punto importante para recordarse; y es que, se dice que cuando el sol estaba en un signo específico del zodiaco, los antiguos realmente se referían a que el sol ocupaba el signo opuesto y lanzo su largo rayo sobre la casa en la cual lo entronaron.  Por lo tanto, cuando se dice que el sol está en Tauro, significa (astronómicamente) que el sol está en el signo opuesto a Tauro, que es Escorpio.  Esto resulto en dos distintas escuelas de filosofía: una geocéntrica y exotérica, la otra heliocéntrica y esotérica.  Como las multitudes ignorantes adoraban la casa del reflejo del sol, que en el caso descrito seria el Toro, los sabios adoraban la casa de la morada actual del sol, que sería el Escorpión, o la Serpiente, el símbolo del misterio espiritual oculto.  Este signo tiene tres símbolos diferentes.  El más común es el de un Escorpión, que fue llamado por los antiguos el calumniador, que era el símbolo del engaño y la perversión.  La segunda forma (y la menos común) del signo es una Serpiente, que a veces era utilizada por los antiguos para simbolizar la sabiduría.

Probablemente, la forma más rara de Escorpio es la de un Águila.  La disposición de las estrellas de la constelación tiene mucho parecido con un pájaro y con un escorpión.  Escorpio, siendo el signo de la iniciación oculta, el águila   ---el rey de las aves---   representa la forma más espiritual y superior de Escorpio, en el cual trasciende el insecto venenoso de la Tierra.  Como Escorpio y Tauro están opuestos en el zodiaco, a veces su simbolismo está estrechamente entremezclado.  En Calendarios y Constelaciones Antiguas, el Hon. E.M.Plunket dice: “El Escorpión (la constelación de Escorpio del Zodiaco que esta opuesta a Tauro) se une con Mitras en su ataque al Toro, y siempre los genios de los equinoccios de primavera y otoño están presentes en actitudes alegres y tristes”.

Los egipcios, asirios y babilonios, que conocían al sol como un Toro denominaron al zodiaco como una serie de carriles, a través de los cuales el gran Buey celestial arrastro el arado del sol.  Aquí tenemos que el pueblo ofreció sacrificio y llevo, a través de las calles, magníficos novillos adornados con flores y rodeados por sacerdotes, bailarinas del templo y músicos.  El elegido filosófico no participo de estas ceremonias de idolatría, pero las apoyaba como las más adecuadas para las mentes que componían la masa del pueblo.  Estos pocos poseían un entendimiento muy profundo, mientras la Serpiente de Escorpio que había sobre sus frentes   ---el Uræus---   atestiguaba.  

A veces, el sol esta simbolizado con sus rayos en forma de una melena despeinada.  Con relación al significado Masónico de Leo, Robert Hewitt Brown, grado 32, escribió: “El 21 de junio, cuando el sol llega al solsticio de verano, la constelación de Leo   ---estando a nada mas 30 grados adelantada al sol---   aparenta llevar el camino, y ayudar por su garra poderosa a levantar al sol hasta la cúspide del arco zodiacal.  ***Esta conexión visible entre la constelación de Leo y el regreso del sol a su lugar de poder y gloria, en la cúspide del Arco Real del cielo, fue la razón principal por la cual esa constelación estaba tomada en gran estima y reverencia por los antiguos.  Los astrólogos distinguían a Leo como la ‘única casa del sol’, y mostraron que el mundo fue creado cuando el sol estaba en ese signo.  ‘El león fue adorado en el este y el oeste por los egipcios y los mexicanos.  El jefe Druida de Bretaña tenia forma de león’.”  (Teología Estelar y Astronomía Masónica).  Cuando la Era Acuariana este completamente establecida, el sol estará en Leo, como se señaló en la explicación que se ofreció previamente en este capítulo con relación a la diferencia entre la astrología geocéntrica y la heliocéntrica.  Entonces, ciertamente, las religiones secretas del mundo una vez más incluirán la elevación a la iniciación por el Apretón de la Garra del León.  (Lázaro vendrá).




Continúa…


Traducción del original en inglés The Zodiac and Its Signs del libro The Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall.  © Sánchez & Rivera, Traductoras.  2011, Puerto Rico.  riverafarrell@gmail.com



lunes, 14 de noviembre de 2011

ZODIACO CIRCULAR DE DENDERA - Imagen








De Tratado sobre el Zodiaco Circular de Dendera, en Egipto de Cole.


EL ZODIACO CIRCULAR DE DENDERA

El zodiaco circular más antiguo que se conoce es el que se encuentra en Dendera, en Egipto, y que ahora está bajo posesión del Gobierno Francés.  El Sr. John Cole describe este notable  zodiaco de la siguiente manera: “El diámetro del medallón en el cual las constelaciones están esculpidas, es de cuatro pies con nueve pulgadas, medida francesa.  Está rodeado por otro circulo de una circunferencia mucho mayor, la cual contiene caracteres jeroglíficos; este segundo circulo está encerrado en un cuadrado, cuyos lados miden siete pies con nueve pulgadas de largo.  ***Los asterismos, que constituyen las constelaciones Zodiacales mezcladas con otros, están representados en un espiral.  Después de una revolución, las extremidades de este espiral son Leo y Cáncer.  Sin duda, Leo está a la cabeza.  Aparenta estar pisando sobre una serpiente, con su cola sostenida por una mujer.  Inmediatamente después del León, viene la Virgen sosteniendo una mazorca de maíz.  Más adelante, vemos dos escalas de una balanza, sobre las cuales está la figura de Harpocrates en un medallón.  Entonces, le sigue el Escorpión, y Sagitario, a quien los egipcios le dieron alas, y dos rostros.  Después de Sagitario, están colocados en sucesión Capricornio, Acuario, Piscis, el Carnero, el Toro, y los Gemelos.  Como ya hemos observado, esta procesión Zodiacal termina con Cáncer, el Cangrejo.”




Traduccion del original en ingles The Circular Zodiac of Tentyra del libro The Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall.  © Sánchez & Rivera, Traductoras.  2011, Puerto Rico.  riverafarrell @gmail.com


EQUINOCCIOS Y SOLSTICIOS - Imagen



EQUINOCCIOS Y SOLSTICIOS

El plano del zodiaco cruza al ecuador celestial en un ángulo de aproximadamente 23° 28´.  A los dos puntos de intersección (A y B) se les llama equinoccios.



Traducción del original en inglés The Equinoxes and Solstices del libro The Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall.  © Sánchez & Rivera, Traductoras.  2011, Puerto Rico.  riverafarrell@gmail.com


domingo, 13 de noviembre de 2011

EL ZODIACO Y SUS SIGNOS

Manly P. Hall
Parte III

Casi todas las religiones del mundo muestran trazos que tienen una influencia astrológica.  El Antiguo Testamento de los judíos, con sus escritos ensombrecidos por la cultura egipcia, es un conjunto de alegorías astrológicas y astronómicas.  Casi toda la mitología de Grecia y Roma puede trazarse en grupos de estrellas.  Algunos escritores opinan que las veintidós letras originales del alfabeto hebreo se derivaban de grupos de estrellas, y el centelleante manuscrito situado sobre el muro de los cielos hacía referencia a palabras deletreadas, con estrellas fijas como consonantes, y con planetas, o lumbreras, como vocales.  Cuando se combinaban de forma diferente, estas formaban palabras que, cuando se leían de forma adecuada, predecían eventos futuros. 

Como la banda zodiacal marca el camino del sol a través de las constelaciones, esta resulta en el fenómeno de las estaciones.  Los sistemas antiguos para medir el ano se basaban en los equinoccios y los solsticios.  El ano siempre comenzaba con el equinoccio de primavera, celebrado con regocijo en marzo 21, para marcar el momento cuando el sol cruzo el ecuador hacia el norte hasta el arco zodiacal.  El solsticio de verano se celebraba cuando el sol alcanzaba su posición al norte, y su día señalado era junio 21.  Después de ese tiempo, el sol comenzaba a descender hacia el ecuador, el cual volvió a cruzar hacia el sur en el equinoccio de otoño, el 21 de septiembre.  El sol alcanzaba su posición en el sur en el solsticio de invierno, el 21 de diciembre.

Cuatro de los signos del zodiaco han sido dedicados permanentemente a los equinoccios y los solsticios; y, como los signos ya no corresponden más a las antiguas constelaciones a las que fueron asignadas, y de las cuales aseguraron sus nombres, estos son aceptados por los astrónomos modernos como base de cálculo.  Por lo tanto, se dice que el equinoccio de primavera ocurre en la constelación de Aries (el Carnero).  Es correcto que, de todas las bestias, un Carnero deba colocarse a la cabeza del conjunto celestial que forma la banda zodiacal.  Siglos antes de la era cristiana, los paganos adoraban a esta constelación.  Godfrey Higgins dice: “Esta constelación fue llamada el ‘Cordero de Dios’.  El también fue llamado el ‘Salvador’, y se dice que salvo a la humanidad de sus pecados.   El siempre era honrado con el apelativo de ‘Dominus’ o ‘Señor’.  El fue llamado el ‘Cordero de Dios que quitaba los pecados del mundo’.  Los devotos que lo dirigían en su letanía, constantemente repetían las palabras ‘Oh! Cordero de Dios, que quitas el pecado del mundo, ten piedad de nosotros.  Danos Tu paz’.”  Por lo tanto, el Cordero de Dios es un titulo dado al sol, de quien se dice que volvió a nacer cada ano en el hemisferio norte en el signo del Carnero, aunque, debido a la discrepancia que existe entre los signos del zodiaco y los grupos actuales de estrellas, realmente surge en el signo de Piscis.

El solsticio de verano ocurre en Cáncer (el Cangrejo), al cual los egipcios llamaron el escarabajo   ---un coleóptero de la familia de los Lamelicornios, el jefe del reino de los insectos, y sagrado para los egipcios como el símbolo de la Vida Eterna.  Es evidente que la constelación del Cangrejo está representada por esta criatura peculiar porque el sol, después de pasar por esta casa, procede a caminar hacia atrás, o a descender del arco zodiacal.  Cáncer es el símbolo de la generación, ya que es la casa de la Luna, la gran Madre de todas las cosas y la patrona de las fuerzas de vida de la Naturaleza.  Diana, la diosa de la luna de los griegos, es llamada la Madre del Mundo.  Con relación a la adoración del principio femenino o maternal, Richard Payne Knight escribe:

“Al atraer o levantar  las aguas del océano, ella naturalmente parecía ser la soberana de la humedad; y al aparentar operar tan poderosamente sobre las constituciones de las mujeres, igualmente ella parecía ser la patrona y regulatriz de la nutrición y la generación pasiva: donde se dice que ella recibió sus ninfas, o personificaciones subordinada, del océano; y a veces está representada por el símbolo del cangrejo de mar, un animal que tiene la capacidad de extraer espontáneamente de su cuerpo cualquier miembro que haya sido lastimado o mutilado, y reproducir otro en su lugar.”  (El Lenguaje Simbólico del Arte y la Mitología Antigua).  Al ser símbolo del principio maternal de la Naturaleza, y ser reconocido por los paganos como el origen de toda la vida, este signo de agua era una morada natural y consistente de la luna.

Aparentemente, el equinoccio de otoño ocurre en la constelación de Libra (las Balanzas).  Estas se inclinaron y el globo solar comenzó su peregrinaje hacia la casa del invierno.  La constelación de las Balanzas fue colocada en el zodiaco para simbolizar el poder de la elección, por cuyo medio el hombre puede pesar un problema sobre otro.  Millones de años atrás, cuando la raza humana estaba en formación, el hombre era como los ángeles, que no conocía ni el bien ni el mal.  El cayó en el estado del conocimiento del bien y el mal cuando los dioses le otorgaron la semilla para la naturaleza mental.  De las reacciones mentales del hombre hacia sus ambientes, el destila el producto de la experiencia, que entonces le ayuda a retomar su posición perdida, además de una inteligencia individualizada.  Paracelso dijo: “El cuerpo viene de los elementos, el alma viene de las estrellas, y el espíritu viene de Dios.  Todo lo que el intelecto pueda concebir viene de las estrellas [los espíritus de las estrellas, más que de las constelaciones materiales].”

La constelación de Capricornio, en la cual el solsticio de invierno teóricamente se lleva a cabo, fue llamada La Casa de la Muerte, ya que en el invierno toda la vida en el Hemisferio Norte está en su más baja decadencia.  Capricornio es una criatura compuesta, con la cabeza y torso de una cabra y la cola de un pez.  En esta constelación, el sol es menos poderoso en el Hemisferio Norte, y después de pasar a través de esta constelación, inmediatamente este comienza a aumentar.  Aquí tenemos que los griegos dijeron que Júpiter (un nombre del Dios del Sol) fue amamantado por una cabra.  John Cole provee un aspecto secundario nuevo y diferente sobre el simbolismo zodiacal en Un Tratado sobre el Zodiaco Circular de Tentyra, en Egipto: “Por lo tanto, el símbolo de la Cabra que sale del cuerpo de un pez [Capricornio], representa, con toda propiedad, los edificios montañosos de Babilonia saliendo de su situación baja y pantanosa; los dos cuernos de la Cabra son emblemáticos de los dos pueblos, Nínive y Babilonia, el primero fue construido sobre el Tigris, el segundo sobre el Éufrates; pero ambos estaban sujetos a una sola soberanía.”


Continúa…


Traduccion del original en ingles The Zodiac and Its Signs del libro The Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall.  © Sánchez & Rivera, Traductoras.  2011, Puerto Rico.  madias85@yahoo.com



sábado, 5 de noviembre de 2011

EL ZODIACO Y SUS SIGNOS

Manly P. Hall
Parte II

Algunas autoridades opinan que el zodiaco estaba originalmente dividido en diez casas (en lugar de doce), o “mansiones solares”.  En épocas antiguas, había dos patrones separados   ---uno solar y el otro lunar---   usados para medir los meses, anos y sus estaciones.  El ano solar se componía de diez meses, cada uno de treinta y seis días, y cinco días sagrados para los dioses.  El ano lunar consistía de trece meses, cada uno de veintiocho días, con un día sobrante.  Para esa época, el zodiaco solar consistía de diez casas, cada una de treinta y seis grados.


Los primeros seis signos del zodiaco de doce signos fueron tomados como benévolos, ya que el sol los ocupaba mientras cruzaba el Hemisferio Norte.  Según los persas, los 6,000 años durante los cuales Ahura-Mazda gobernó Su universo en paz y armonía, eran simbólicos de estos seis signos.  Los segundos seis signos eran considerados malévolos, ya que mientras el sol viajaba por el Hemisferio Sur, para los griegos, egipcios y persas era la época de invierno.  Por lo tanto, estos seis meses eran simbólicos de los 6,000 años de miseria y sufrimiento motivados por el malévolo genio de los persas, Ahriman, que buscaba derrocar el poder de Ahura-Mazda.


Aquellos que opinan que antes de su revisión por los griegos, el zodiaco consistía de solo diez signos, tienen evidencia para mostrar que Libra (las Balanzas) fue insertado en el zodiaco al dividir la constelación de Virgo-Escorpio (que para esa época eran un solo signo) en dos partes, estableciendo de esta forma “el balance” en el punto de equilibrio entre los signos ascendentes del norte y los signos descendentes del sur.  (Véase Los Rosacruces, sus Ritos y Misterios, por Hargrave Jennings).  Sobre este tema, Isaac Myer señala: “En primera instancia, creemos que las constelaciones Zodiacales eran diez, y que representaban un hombre o deidad andrógina inmensa; posteriormente esto fue cambiado, dando como resultado a Escorpio y Virgo, y haciendo once; después de esto, de Escorpio fue tomado el Balance, Libra, haciendo los doce signos actuales.”  (La Cábala).


Cada ano, el sol pasa completamente alrededor del zodiaco y regresa al punto desde donde empezó   ---el equinoccio de primavera---   y cada año se queda corto de hacer el círculo completo de los cielos en el periodo de tiempo establecido.  Como resultado, este cruza el ecuador un poco detrás del punto en el signo zodiacal donde lo cruzo en el año anterior.  Cada signo del zodiaco consiste de treinta grados, y de la misma forma que el sol pierde alrededor de un grado cada setenta y dos anos, así también retrocede a través de una constelación completa (o signo) en aproximadamente 2,160 anos, y a través del zodiaco completo en alrededor de 25,920 anos.  (Las autoridades discrepan con relación a estas cifras.)  Este movimiento retrogrado es llamado la precesión de los equinoccios.  Esto significa que en el periodo de alrededor de 25,920 anos, que constituye un Gran Ano Solar o Platónico, cada una de las doce constelaciones ocupa una posición en el equinoccio de primavera por cerca de 2,160 anos, entonces cede su lugar al signo anterior.


Entre los antiguos, el sol siempre estaba simbolizado por la figura y naturaleza de la constelación por la cual pasaba en el equinoccio de primavera.  Por cerca de los pasados 2,000 años, el sol ha cruzado el ecuador en el equinoccio de primavera en la constelación de Piscis (los Dos Peces).  Por los pasados 2,160 años este cruzo a través de la constelación de Aries (el Carnero).  Previo a esto, el equinoccio de primavera estaba en el signo de Tauro (el Toro).  Es probable que la forma del toro y sus inclinaciones le fueran asignadas a esta constelación debido a que el toro era usado por los antiguos para arar los campos, y la estación del ano separada para el arado y la labranza correspondía a la época en la cual el sol alcanzo el segmento de los cielos llamado Tauro.

Albert Pike describe la adoración que los persas le tenían a este signo y el método de simbolismo astrológico que estaba de moda entre ellos de esta forma: “En la cueva de iniciación de Zoroastro, el Sol y los Planetas estaban representados por encima con gemas y oro, de la misma forma que el Zodiaco estaba representado.  El Sol apareció, surgiendo de la espalda de Tauro.”  En la constelación del Toro también se encuentran las “Siete Hermanas”   ---las Pléyades sagradas---   conocidas por la Masonería como las Siete Estrellas en el extremo superior de la Escalera Sagrada.

En el antiguo Egipto, fue durante este periodo   ---cuando el equinoccio de primavera estaba en el signo de Tauro---   que el Toro, Apis, era sagrado para el Dios del Sol, que era adorado a través del equivalente animal del signo celestial que este había impregnado con su presencia en la época de su cruce dentro del Hemisferio Norte.  Este el significado de un dicho antiguo que establece que el Toro celestial “rompió el huevo del ano con sus cuernos”. 

En su Astronomía Mitológica Demostrada de los Antiguos, Sampson Arnold Mackey, hace una anotación de dos puntos muy interesantes con relación al toro en el simbolismo egipcio.  El Sr. Mackey opina que el movimiento de la Tierra que conocemos como la alternación de los polos ha resultado en un gran cambio de posición relativa del ecuador y de la banda zodiacal.   El cree que originalmente la banda del zodiaco estaba en ángulos rectos hacia el ecuador, con el signo de Cáncer opuesto al polo norte y el signo de Capricornio opuesto al polo sur.  Es posible que el símbolo Órfico de la serpiente alrededor del huevo intente mostrar el movimiento del sol con relación a la Tierra bajo estas condiciones.  El Sr. Mackey expone el Laberinto de Creta, el nombre Abraxas, y la fórmula mágica abracadabra, entre otras cosas, para sustentar su teoría.  Con relación al abracadabra él dice:

“Pero la desaparición lenta y progresiva del Toro se conmemora mas felizmente en la serie de letras que desaparecen y que son tan enfáticamente expresivas del gran hecho astronómico.  El Toro está representado por el ABRACADABRA, este es el único Toro.  La antigua máxima separada en sus partes compuestas dice así: Ab’r-achad-ab’ra, i.e., Ab’r, el Toro; achad, el único, sic.   ---Achad es uno de los nombres del Sol, otorgado a este como consecuencia de su Brillo UNICO,---   el es la UNICA Estrella que se ve cuando él se ve   ---el ab’ra restante, hace que se forme el toro, El Toro, el único Toro; mientras que la repetición del nombre, omitiendo una letra, hasta que todo se vaya, es el método más simple y el más satisfactorio que se haya diseñado para preservar la memoria del hecho; y el  nombre de Sorapis, o Serapis, dado al Toro en la ceremonia anterior, lo pone sobre toda duda.  ***Esta palabra (Abracadabra) desaparece en once etapas que disminuyen; como en la forma.  Y lo que es muy importante, un cuerpo con tres cabezas está envuelto por una Serpiente con once Colas, y colocadas por Sorapis: y los once Volvas de la Serpiente forman un triangulo similar al triangulo formado por las ONCE líneas disminuyentes del abracadabra.”

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Traduccion del original en ingles The Zodiac and Its Signs del libro The Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall.  © Sánchez & Rivera, Traductoras.  2011, Puerto Rico.  madias85@yahoo.com








miércoles, 2 de noviembre de 2011

EL ZODIACO Y SUS SIGNOS

Manly P. Hall
Parte I

En estos tiempos, es difícil estimar correctamente el profundo efecto producido por el estudio de los planetas, lumbreras y constelaciones, sobre las religiones, filosofías y ciencias de la antigüedad.  Con mucha razón, a los Magos de Persia se les llamaba Astrónomos.  Los egipcios fueron honrados con un titulo especial por su eficiencia al computar el poder y el movimiento de los cuerpos celestiales y su efecto sobre los destinos de naciones e individuos.

Ruinas de observatorios astronómicos primitivos han sido descubiertas en todas partes del mundo; aunque, en muchos casos, los arqueólogos modernos no se dan cuenta del verdadero propósito para el cual fueron erigidas estas estructuras.  Mientras que el telescopio era desconocido para los astrónomos antiguos, estos hicieron muchos cálculos importantes con instrumentos cortados de bloques de granito o aporreados de hojas de cobre.  En India, estos instrumentos aun están en uso, y poseen un alto grado de precisión.  En Jaipur, Rajputana, India, aun esta en operaciones un observatorio que mayormente consiste de grandes discos solares de piedra.  El famoso observatorio de China, en el muro de Pekín, consiste de grandes instrumentos de bronce, incluyendo un telescopio en forma de un tubo ahuecado sin lentes.

Los paganos miraban a las estrellas como cosas vivientes, capaces de influenciar los destinos de individuos, naciones y razas.  Para cualquier estudiante de literatura Bíblica es evidente que los primeros patriarcas judíos creían que los cuerpos celestiales participaban en los asuntos de los hombres; como, por ejemplo en el Libro de los Jueces: “Ellos pelearon desde el cielo, y aun las estrellas en sus recorridos pelearon contra Sisera.”  Los caldeos, fenicios, egipcios, persas, hindúes y chinos tenían zodiacos que eran, en general, muy parecidos, y varias autoridades han acreditado a cada una de estas naciones con ser la cuna de la astrología y la astronomía.  Los nativos de Centro y Norteamérica también tenían un entendimiento del zodiaco, pero los patrones y números de los signos se diferenciaban, en muchos detalles, de aquellos del Hemisferio Oriental.

La palabra zodiaco se deriva del vocablo griego ζωδιακός (zodiakos), que significa “un circulo de animales”, o, como algunos creen, “pequeños animales”.  Es el nombre dado por los antiguos astrónomos paganos a una banda de estrellas fijas de alrededor de dieciséis grados de ancho, que aparentemente rodean la Tierra.  Robert Hewitt Brown, grado 32, señala que la palabra griega zodiakos viene de zo-on que significa “un animal”.  Este añade: “Esta última palabra se compone directamente de las raíces egipcias primitivas, zo, vida, y on, un ser.”

Los griegos, y más tarde otros pueblos influenciados por su cultura, dividieron la banda del zodiaco en doce secciones, cada una tenía dieciséis grados de ancho y treinta grados de largo.  Estas divisiones fueron llamadas las Casas del Zodiaco.  Durante su peregrinaje anual, el sol pasaba, por turnos,  a través de cada uno de estos grados.  Criaturas imaginarias fueron trazadas en los grupos de estrellas atados por estos rectángulos; y como muchas de estas tenían forma de animales,   ---o eran, en parte animales---    mas tarde llegaron a ser conocidas como las Constelaciones, o Signos, del Zodiaco.

Hay una teoría popular con relación al origen de las criaturas zodiacales al efecto de que estas eran producto de la imaginación de los pastores, quienes mientras velaban sus rebaños por las noches, ocupaban sus mentes trazando las formas de animales y de pájaros en los cielos.  Esta teoría es insostenible, a menos que los “pastores” sean vistos como los pastores sacerdotes de la antigüedad, no es común que los signos zodiacales se hayan derivado de los grupos de estrellas que ahora representan.  Es muy probable que las criaturas asignadas a las doce casas sean símbolo de las cualidades y la intensidad del poder del sol mientras ocupa diferentes partes de la banda zodiacal.

Sobre este tema, Richard Payne Knight escribe: “El significado emblemático, que ciertos animales estaban empleados para representar, fue solo alguna propiedad particular generalizada; y, por lo tanto, puede ser fácilmente fabricada o descubierta por la operación natural de la mente: pero las series de estrellas, nombradas después de ciertos animales, no se parecen en nada a aquellos animales; que, por lo tanto, son simples signos de la convención adoptada para distinguir ciertas porciones de los cielos, que, probablemente eran consagrados a aquellos atributos particulares personificados, que estos representaban respectivamente.”  (El Lenguaje Simbólico del Arte y la Mitología Antigua).



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Traduccion del original en ingles The Zodiac and Its Signs del libro The Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall.  © Sanchez & Rivera, Traductoras.  2011, Puerto Rico.  madias85@yahoo.com








 

EL CONTENIDO DEL HUEVO ZODIACAL - Imagen




Con derecho de reproducción de Manly P. Hall


EL CONTENIDO DE HUEVO ZODIACAL


En el centro del Cosmos esta el altar ardiente de la Divinidad, siendo el germen de vida en un huevo su análogo más familiar.  Tres Poderes Sagrados   ---el aspecto trino del Central---  representado como hombres ancianos con llamas sobre sus cabezas, continuamente adoran a su propio Origen y son Sus testigos ante la creación.  Siete Gobernantes venerables, cada uno portando una vara sobremontada por el símbolo de su poder, forman un círculo alrededor del triangulo dorado.  En la circunferencia del huevo hay doce reyes ancianos sentados, cuyos tronos son las constelaciones zodiacales, y que constituyen los rostros hipotéticos del Dodecaedro Universal.  Los cuatro signos fijos del zodiaco   ---Tauro, Leo, Escorpio y Acuario---   son mostrados como los brazos de una gran cruz de San Andrés.  El Hombre Solar esta crucificado anualmente sobre esta cruz; y, tras su muerte, entra a la tumba de la creación, para que allí pueda redimir a las criaturas que moran dentro del cascaron del huevo mundanal. Los signos del zodiaco se muestran según el arreglo místico de Jacobo Böhme.  El altar ardiente se eleva sobre tres peldaños para representar que el tercer mundo es la morada adecuada de la Primera Causa.  Las tres figuras con las llamas sobre sus cabezas pueden compararse a las letras madres del alfabeto hebreo, las siete figuras sosteniendo bastones, pueden ser comparadas a las letras dobles, y los doce reyes sentados pueden ser comparados con las letras simples.  Aquí se establece el concepto antiguo de las jerarquías que gobiernan el destino del huevo mundanal y su contenido, con las diferentes figuras siendo personificaciones de los agentes universales.



Traduccion del original en ingles The Contents of the Zodiacal Egg del libro The Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall.  © Sanchez & Rivera, Traductoras.  2011, Puerto Rico.  madias85@yahoo.com