Este libro está dedicado a todas las almas racionales del mundo.

Este libro está dedicado a todas las almas racionales del mundo.
MANLY P. HALL - "ESTE LIBRO ESTA DEDICADO A TODAS LAS ALMAS RACIONALES DEL MUNDO".

miércoles, 25 de mayo de 2022

DANTE ALIGHIERI

 

…el alma noble en la senectud es prudente, justa y generosa, y se alegra de hablar bien en provecho de otros y de oírlo, lo cual es ser afable.

[…] …como dice Tulio en el De senectute, «nuestra vida normal tiene un camino, y un camino sencillo es el de nuestra recta naturaleza; y a cada parte de nuestra vida le ha sido dada oportunidad para determinadas cosas». De aquí que, así como a la adolescencia se le ha dado todo aquello que puede hacerla madurar y perfeccionarse, así también a la juventud le ha sido atribuida la perfección, y [a la vejez], la madurez, para que la dulzura de su fruto sea provechosa tanto a sí misma como a los demás, porque, como dice Aristóteles, el hombre es animal civil, porque se le exige ser útil no sólo para sí mismo, sino también para todos los demás; por esto leemos que Catón creía haber nacido no sólo para sí, sino también para 1a patria y para el mundo entero.

Por tanto, después de la perfección propia que se adquiere en la juventud, es necesario alcanzar aquella otra perfección que no sólo ilumina a uno mismo, sino también a los demás; es necesario que el hombre se abra como una rosa que no puede seguir más tiempo cerrada y que difunda el aroma que ha engendrado dentro de sí; y esto es lo que conviene a la edad que tenemos ahora entre manos.

Por consiguiente, hay que ser prudente, es decir, sabio; y para serlo se requiere una buena memoria de las cosas vistas, un buen conocimiento de las cosas presentes y una buena previsión de las cosas futuras. Y así, como dice el Filósofo en el libro sexto de la Ética, «es imposible que sea sabio quien no es bueno»; no podemos llamar sabio a aquel que procede con argucias y engaños, sino que debemos llamarle astuto….


Dante Alighieri en Las cuatro edades de la vida humana (fragmento)




viernes, 13 de mayo de 2022

ROBERT OWEN

 

Existen ciertas condiciones sin las cuales no puede conseguirse la felicidad de la naturaleza humana tal como es, y es inútil que el hombre confíe en esa felicidad si no se establecen disposiciones permanentes para asegurar a la raza humana la posesión de esas condiciones, ya que si uno es desdichado, éste hecho disminuye la felicidad de todos aquellos que lo saben.

Las condiciones generales necesarias para la felicidad humana son las siguientes:

1.- Posesión de una buena organización física, mental y moral;

2.- Aptitud para conseguir un placer cuando es necesario para mantener el organismo en el mejor estado de salud;

3.- La educación más delicada desde el nacimiento hasta la edad madura de las fuerzas físicas, intelectuales y morales de toda la población;

4.- La voluntad y los medios de promover continuamente la felicidad de los semejantes;

5.- La voluntad y los medios de aumentar continuamente la suma de conocimientos;

6.- La virtud de gozar de la mejor sociedad, y muy especialmente de asociarse al placer de aquellos hacia los cuales nos sentimos bien dispuestos con la mayor consideración y el más grande afecto;

7.- Falta de supersticiones, de miedo a lo sobrenatural y de temor a la muerte;

8.- Los medios de viajar a voluntad;

9.- Plena libertad para expresar el propio pensamiento sobre cualquier asunto;

10.- Máxima libertad de acción individual, compatible con el bien permanente de la sociedad;

11.- Tener un carácter de tal naturaleza de poder decir la verdad en todas las circunstancias, estar animado de la más pura caridad hacia los sentimientos, los pensamientos y la conducta de toda la humanidad y profesar sincera benevolencia hacia cada individuo de la raza humana;

12.- Vivir en una sociedad en la cual las leyes, instituciones y regulaciones, bien ordenadas y establecidas, estén en un todo de acuerdo con la naturaleza.

Y, finalmente, admitir que todos los seres vivos son felices viviendo de la manera consentida por la naturaleza, pero especialmente los seres de la raza humana.


Robert Owen en Libro del Nuevo Orden Moral (fragmento).

martes, 10 de mayo de 2022

JIDDU KRISHNAMURTI

Ser ordenados es una virtud, y solo podremos comprender el orden cuando hayamos investigado el desorden dentro de nosotros mismos.  Llevamos vidas desordenadas; ese es un hecho.  El desorden es la contradicción, la confusion, los diversos deseos agresivos; el decir una cosa y hacer otra, el tener ideales y la división entre los ideales y uno mismo.  Todo eso es desorden, y cuando nos damos cuenta de esto y le prestamos toda nuestra atención, de esta atención surge el orden; el cual es virtud, algo vivo, no algo fabricado.

El Milagro de la Atención (fargmento)




miércoles, 4 de mayo de 2022

SOREN KIERKEGAARD

 



Si no existiera una conciencia eterna en el hombre, si como fundamento de todas las cosas se encontrase sólo una fuerza salvaje y desenfrenada que retorciéndose en oscuras pasiones generase todo, tanto lo grandioso como lo insignificante, si un abismo sin fondo, imposible de colmar, se ocultase detrás de todo, ¿qué otra cosa podría ser la existencia sino desesperación? Y si así fuera, si no existiera un vínculo sagrado que mantuviera la unión de la humanidad, si las generaciones se sucediesen unas a otras del mismo modo que renueva el bosque sus hojas, si una generación continuase a la otra del mismo modo que de árbol a árbol continúa un pájaro el canto de otro, si las generaciones pasaran por este mundo como las naves pasan por el mar, como el huracán atraviesa el desierto: actos inconscientes y estériles; si un eterno olvido siempre voraz hiciese presa en todo y no existiese un poder capaz de arrancarle el botín, ¡cuán vacía y desconsolada no sería la existencia!

 

Soren Kierkegaard en Temor y Temblor

domingo, 1 de mayo de 2022

ATHANASIUS KIRCHER

WHEN VISION BECOMES SPACE:  ATHANASIUS KIRCHER’S CAMERA OBSCURA (1646)

September 11, 2018 by Fosco Lucarelli

 

In his magnum opus on light, projections, and astronomy, Ars Magna Lucis Et Umbrae (“the Great Art of Light and Shadows,” polymath Jesuit scholar and inventor Athanasius Kircher (1601-1680) describes several spaces of his invention lying between an optical device and an architectural interior through a series of engravings. One among them is a camera obscura (dark room) whose size of an actual, inhabitable room, could enable one artist to stay inside. The room is described as a portable device, a sort of sedan-chair, which could be placed in every setting.

A cubic exterior shell would be equipped with lenses located at the center of each wall. Inside the cube, a second, translucent, layer would work as a support for the artist’s drawing. The access to the room is provided by a trap door at the bottom of the cube.

The camera obscura enhances a natural optical phenomenon which consists in the projection of a scene through a small hole as a reversed and mirrored image on a surface on the opposite side. In order for the phenomenon to be observed clearly, the area close to the projected image must be darkened. A device like the one described by Kircher would enhance the natural phenomenon through the addition of a lens in correspondence to the hole. Artists would use the camera obscura to get exact, although reversed, projections of a subject they intended to represent. Such a device, based on optical studies and mimicking the functioning of the human eye, would later become the basis for the conception of the photo camera.

Enlarged to reach the side of a room, Kircher’s camera obscura enables the physical and symbolic inhabitation of the process of vision and that of imagination through perception, because images are formed in the mind after vision has first taken place. In La Dioptrique (1637), Descartes refers to the camera obscura to explain the functioning of vision and the passage of images from the material dimension to the mental one, symbolized in the famous drawing of a bearded man observing the projection on the retina.


Atanasius Kircher, Camera obscura, 1646

Athanasius Kircher, Ars Magna Lucis Et Umbrae, 1646, (book cover)


Recovered on May 1st, 2022 from: https://socks-studio.com/