Este libro está dedicado a todas las almas racionales del mundo.

Este libro está dedicado a todas las almas racionales del mundo.
MANLY P. HALL - "ESTE LIBRO ESTA DEDICADO A TODAS LAS ALMAS RACIONALES DEL MUNDO".

jueves, 23 de febrero de 2012

CONCLUSION

(4ta. Parte)

Manly P. Hall



Los platónicos reconocieron dos formas principales de ignorancia: ignorancia simple e ignorancia compleja.  La ignorancia simple es meramente falta de conocimiento, y es común para todas las criaturas existentes en la época posterior a la Primera Causa, que por sí sola tiene perfección de conocimiento.  La ignorancia simple es un agente siempre activo, que impulsa al alma hacia la adquisición de conocimiento.  De este estado virginal de inconsciencia crece el deseo de estar conscientes del mejoramiento resultante en su condición mental.  El intelecto humano siempre está rodeado por formas de existencia que van más allá de la estimación de sus facultades parcialmente desarrolladas.  En este reino de objetos no entendidos hay una fuente infalible de estimulo mental.  Por lo tanto, la sabiduría es, eventualmente, el resultado del esfuerzo para arreglárselas racionalmente con el problema de lo desconocido.

En el análisis final, la Ultima Causa, por si sola, puede denominarse como sabia; en palabras simples, solo Dios es bueno.  Sócrates dijo que el conocimiento, la virtud y la utilidad eran uno con la naturaleza innata del bien.  El conocimiento es una condición de saber; la virtud es una condición de ser; la utilidad es una condición de hacer.  Considerando la sabiduría como sinónimo de integridad mental, es evidente que este estado solo puede existir en el Todo, ya que aquello que es menos que el Todo no puede poseer la plenitud del Todo.  Ninguna parte de la creación esta completa; por lo tanto, cada parte es imperfecta al extremo de que se queda corta de la totalidad.  Donde está la incompleto, también sigue que la ignorancia debe ser coexistente; ya que cada parte, como es capaz de conocer su propio Yo, no puede estar consciente del Yo en las otras partes.  Filosóficamente considerado, desde el punto de vista de la evolución humana, el crecimiento es un proceso que va desde la heterogeneidad hasta la homogeneidad.  Por lo tanto, con el tiempo, la consciencia separada de los fragmentos individuales se reúne para convertirse en la conciencia completa del Todo.  Entonces, y solo entonces, la condición de saberlo todo es una realidad absoluta.

Es por esto que todas las criaturas son relativamente ignorantes y relativamente sabias; comparativamente, no son nada y comparativamente lo son todo.  El microscopio le revela al hombre su importancia; el telescopio, su insignificancia.  A través de las eternidades de la existencia, el hombre esta gradualmente aumentando tanto en sabiduría como en entendimiento; su consciencia siempre expansible incluye, dentro de su propia área, más de lo externo.  Aun en el presente estado de imperfección del hombre, este empieza a comprender que nunca puede ser verdaderamente feliz hasta alcanzar la perfección, y que de todas las facultades que contribuyen a su autoperfeccion, ninguna es igual en importancia al intelecto racional.  A través del laberinto de la diversidad, solo la mente iluminada puede, y debe, guiar al alma hasta la perfecta luz de la unidad.

Además de la ignorancia simple, que es el factor más potente en el crecimiento mental, existe otra  que es de una clase mucho más peligrosa y sutil.  Esta segunda forma, llamada ignorancia doble o compleja, puede definirse brevemente como ignorancia de la ignorancia.  Cuando adoraba al sol, a la luna y a las estrellas; y cuando ofrecía sacrificios a los vientos, el salvaje primitivo buscaba, con toscos fetiches, apaciguar a sus dioses desconocidos.  El moraba en un mundo lleno de maravillas que no entendía.  Ahora se erigen grandes ciudades donde una vez vagaban los hombres de Huesos Encorvados.  La humanidad ya no se ve a sí misma como primitiva o aborigen.  El espíritu de maravilla y sorpresa ha sido reemplazado por uno de sofisticación.  Hoy día, el hombre adora sus propios logros, y relega las inmensidades del tiempo y del espacio al fondo de su consciencia o las desatiende por completo.

El Siglo Veinte hace un fetiche de la civilización y esta abrumado por sus propias invenciones; sus dioses son su propia fabricación.  La humanidad ha olvidado cuan infinitésima, cuan impermanente y cuan ignorante es actualmente.  Tolomeo ha sido ridiculizado por decir que la Tierra era el centro del universo, aun así, parece que la civilización moderna está fundamentada sobre la hipótesis de que el planeta Tierra es la más permanente e importante de todas las esferas celestiales, y que los dioses de sus rutilantes tronos están fascinados por los eventos monumentales y de época que tienen lugar sobre este esférico valle de hormigas en el Caos.

De época en época, los hombres, incesantemente se afanan por construir ciudades que puedan gobernar con suntuosidad y poder   ---como si una cinta de oro o diez millones de vasallos pudieran elevar al hombre sobre la dignidad de sus propios pensamientos, y hacer el brillo de su cetro visible a las estrellas distantes.  Como este pequeño planeta se mueve por su órbita en el espacio, se lleva consigo a dos billones de seres humanos que viven y mueren absortos en esa inmensurable existencia que yace mas allá del conjunto en el que moran.  Medidos por las infinidades del tiempo y del espacio, que son los capitanes de la laboriosidad o los amos de las finanzas?  Si uno de estos plutócratas se eleva hasta gobernar la propia Tierra, que sería el si no es un insignificante déspota sentado sobre un grano de polvo Cósmico?

La filosofía le revela al hombre su reinado con el Todo.  Le muestra que el es un hermano de los soles que salpican el firmamento; lo saca de ser un cobrador de impuestos sobre un átomo giratorio a ser un ciudadano del Cosmos.  Le ensena que aun estando físicamente atado a la Tierra (de la cual su sangre y sus huesos son parte), hay, sin embargo, dentro de el un poder espiritual, un Yo mas divino, a través del cual él se vuelve uno con la sinfonía del Todo.  Entonces, la ignorancia de la ignorancia, es aquel estado autosatisfecho de la inconsciencia en la cual el hombre, que no conoce nada mas allá del área limitada de sus sentidos físicos, presuntuosamente dice que no hay nada más que conocer!  Aquel que no conoce otra vida que no sea la física es simplemente un ignorante; pero aquel que dice que la vida física es muy importante y la eleva a la posición de la realidad suprema   ---este individuo es un ignorante de su propia ignorancia.

Si el Infinito no hubiese querido que el hombre se volviese sabio, no le hubiese conferido la facultad de conocer.  Si no le hubiese prometido al hombre que este se iba a volver virtuoso, no hubiese plantado dentro del corazón humano las semillas de la virtud.  Si no hubiese predestinado al hombre a limitarse a su estrecha vida física, no le hubiese equipado con percepciones y sensibilidades capaces de agarrar, al menos en parte, la inmensidad del universo exterior.  Los pregoneros de la filosofía llaman a todos los hombres hacia una camaradería del espíritu: a una hermandad de pensamiento: a una convocación de los Yo.  La filosofía invita al hombre a que salga de la vanidad del egoísmo; a que salga de la penitencia de la ignorancia y de la desesperanza de la mundanalidad; a que salga de la parodia de la ambición y de las crueles garras de la avaricia; a que salga del rojo infierno del odio y de la tumba fría del idealismo muerto.

La filosofía llevara a todos los hombres a los amplios y calmados panoramas de la verdad, ya que el mundo de la filosofía es una tierra de paz donde a aquellas cualidades más bellas que están contenidas dentro de cada alma humana se les da la oportunidad para expresarse.  Aquí se le enseña a los hombres las maravillas de las hojas de la hierba; cada tallo y cada piedra está dotada con el poder de la palabra y revela el secreto de su ser.  Toda vida, bañada en el resplandor del entendimiento, se convierte en una maravillosa y bella realidad.  De las cuatro esquinas de la creación emerge un poderoso himno de regocijo, ya que aquí, a la luz de la filosofía, se revela el propósito de la existencia; la sabiduría y la bondad que permean el Todo se vuelven evidentes aun en el imperfecto intelecto del hombre.  Aquí el anhelante corazón de la humanidad encuentra esa compañía que saca  de los huecos mas intrínsecos del alma aquel magnifico almacén de bien que allí mora como un metal precioso escondido en alguna profunda vena.


Continúa… (Parte final)



Traducción del original en ingles Conclusion del libro The Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall.  © Sánchez & Rivera, Traductoras.  2012, Puerto Rico.  madias85@yahoo.com






lunes, 20 de febrero de 2012

CONCLUSION

(3ra. Parte)

Manly P. Hall


Las grandes instituciones filosóficas del pasado deben resurgir, ya que estas por si solas pueden rasgar el velo que divide el mundo de las causas del mundo de los efectos.  Solo los Misterios   ---aquellas sagradas Universidades de Sabiduría---   le pueden revelar a la humanidad luchadora aquel universo magnifico y glorioso que es el verdadero hogar del ser espiritual llamado hombre.  La filosofía moderna ha fracasado en el sentido de que esta ha llegado a tomar el pensamiento simplemente como un proceso intelectual.  El pensamiento materialista es en sí un código de vida sin esperanza y un comercialismo.  El poder de pensar bien es el salvador de la humanidad.  Los Redentores mitológicos e históricos de cada época eran personificaciones de ese poder.  Aquel que tiene un poco mas de racionalidad que su vecino es un poco mejor que su vecino.  Aquel que funciona en un plano más alto de racionalidad que el resto del mundo se denomina el más grande pensador.  Aquel que funciona en un plano inferior es visto como un bárbaro.  De esta forma, el desarrollo racional comparativo es el verdadero indicador del estatus evolutivo del individuo. 

Dicho brevemente, el verdadero propósito de la filosofía antigua era descubrir un método donde el desarrollo de la naturaleza racional pueda acelerarse en lugar de esperar los procesos más lentos de la Naturaleza.  Esta fuente suprema de poder, este logro de conocimiento, este desenvolvimiento del dios dentro del individuo, se oculta bajo la manifestación epigramática de la vida filosófica.  Esta era la llave hacia la Gran Obra, el misterio de la Piedra Filosofal, ya que significaba que se había logrado la transmutación alquímica.  De esta forma, la filosofía antigua era, en un principio, el vivir de una vida; segundo, era un método intelectual.  Aquel que solo vive la vida filosófica puede convertirse en un filosofo en el sentido más alto.  Lo que el hombre vive, lo llega a conocer.  En consecuencia, un gran filosofo es aquel cuya vida triple   ---física, mental y espiritual---   está completamente consagrada y es completamente permeada por su racionalidad.

Las naturalezas físicas, emocionales y mentales del hombre proveen ambientes de beneficio mutuo o de detrimento para cada una.  Ya que la naturaleza física es el ambiente inmediato de la naturaleza mental, solo aquella mente es capaz de pensar racionalmente lo que esta entronado en una constitución material armoniosa y altamente refinada.  Tenemos entonces que las buenas acciones, buenos sentimientos y buenos pensamientos son prerrequisitos del buen conocimiento.  Y el logro del poder filosófico le es posible solo a aquellos que han armonizado su pensamiento con su forma de vivir.  Por lo tanto, los sabios han dicho que nadie puede lograr lo más alto en la ciencia del conocimiento sin primero lograr lo más alto en la ciencia de vivir.  El poder filosófico es el resultado natural de la vida filosófica.  De la misma forma que una existencia física intensa enfatiza la importancia de las cosas físicas, o de la misma forma que el aseticismo metafísico monástico establece la conveniencia del estado estático, de igual forma la completa absorción filosófica introduce la conciencia del pensador hacia la más elevada y noble de todas las esferas   ---el mundo puramente filosófico o racional.  

En una civilización principalmente relacionada con el logro de los extremos de la actividad temporal, el filósofo representa un intelecto equilibrado capaz de estimar y guiar el crecimiento cultural.  El establecimiento del ritmo filosófico en la naturaleza de un individuo normalmente requiere de quince a veinte años.  Durante ese periodo completo, los discípulos de la antigüedad estaban constantemente sujetos a la disciplina más severa.  Cada actividad de vida fue gradualmente separada de otros intereses y fue enfocada sobre la parte del razonamiento.  En el mundo antiguo, había otro factor muy vital que entro en la producción de los intelectos racionales y que va completamente más allá de la comprensión de los pensadores modernos: a saber, la iniciación dentro de los Misterios filosóficos.  Un hombre que había demostrado su peculiar aptitud mental y espiritual era aceptado dentro del cuerpo de los eruditos; y le era revelada aquella herencia sin precio del saber arcano preservado de generación en generación.  Esta herencia de verdad filosófica es el tesoro sin igual de todos los tiempos, y cada discípulo admitido dentro de estas hermandades de los sabios hizo, en cambio, su contribución individual a este depósito de conocimiento clasificado.

La única esperanza del mundo es la filosofía, ya que todas las penas de la vida moderna son el resultado de la ausencia de un código filosófico adecuado.  Aquellos que, aun en parte, perciben la dignidad de la vida no pueden más que darse cuenta de la aparente trivialidad en las actividades de esta era.  Bien se ha dicho que ningún individuo puede tener éxito hasta haber desarrollado su filosofía de vida.  Tampoco, una raza o nación puede lograr verdadera grandeza hasta que haya formulado una filosofía  adecuada y haya dedicado su existencia a una política que vaya acorde con esa filosofía.  Durante la Guerra Mundial, cuando la llamada civilización arrojo una mitad de sí misma contra la otra mitad en un frenesí de odio, los hombres despiadadamente destruyeron algo aun más preciado que la vida humana: borraron aquellos records del pensamiento humano por los cuales la vida puede ser direccionalizada inteligentemente.  Ciertamente, Mahoma dijo que la tinta de los filósofos era más preciada que la sangre de los mártires.  Los documentos sin precio, los invaluables records de logros, el conocimiento fundado sobre las épocas de observación y experimentación paciente por los elegidos de la Tierra   ---todos fueron destruidos con apenas un escrúpulo de remordimiento.  Para qué era el conocimiento, para qué era la verdad, la belleza, el amor, el idealismo, la filosofía o la religión cuando era comparada con el deseo del hombre de controlar un punto infinitésimo en los campos del Cosmos por una fracción de minuto inestimable en el tiempo?  El hombre desarraigaría el universo meramente para satisfacer algún capricho o urgencia de ambición, aunque él sabe bien que en unos pocos años debe marcharse dejándole todo lo que él ha comprendido a la posteridad como una antigua causa para un argumento fresco.

La guerra   ---la evidencia irrefutable de la irracionalidad---  aun está latente en los corazones de los hombres; no puede morir hasta que el egoísmo humano sea vencido.  Armada con diversas fabricaciones y agentes destructivos, la civilización continuara su contienda fraticida a través de épocas futuras.  Pero sobre la mente del hombre hay un gran miedo   ---el miedo de que eventualmente la civilización se autodestruirá en una gran batalla cataclismica.  Entonces el eterno drama de la reconstrucción debe ser reestablecido.  Fuera de las ruinas de la civilización que murió cuando su idealismo murió, aun cuando algunos pueblos primitivos estaban en la matriz del destino, se debe construir un nuevo mundo.  Previendo las necesidades de ese día, los filósofos de las épocas han deseado que dentro de la estructura de este nuevo mundo se debe incorporar lo más verdadero y lo más bello de aquello que antes se había ido.  Es ley divina que la suma del logro previo debe ser el fundamento de cada nuevo orden de cosas.  Los magníficos tesoros filosóficos de la humanidad deben ser preservados.  A aquello que es superficial debe permitírsele perecer; aquello que es fundamental y esencial debe permanecer, sin importar su precio.


Continua...


Traducción del original en ingles Conclusion del libro The Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall.  © Sánchez & Rivera, Traductoras.  2012, Puerto Rico.  madias85@yahoo.com






viernes, 17 de febrero de 2012

CONCLUSION

(2da. Parte)

Manly P. Hall



Que la cultura filosófica de la antigua Grecia, Egipto e India sobrepaso a la del mundo moderno debe ser aceptado por todos, aun por los modernistas más arraigados.  La era dorada de la estética, el intelectualismo y la ética griega nunca había sido igualada desde entonces.  El verdadero filosofo pertenece a la orden más noble de los hombres: ciertamente, la nación o raza que esta bendecida por la posesión de pensadores iluminados es afortunada, y su nombre debe ser recordado por su bien.  En la famosa escuela pitagórica en Crotona, la filosofía fue vista como indispensable para la vida del hombre.  Aquel que no comprendiera la dignidad del poder del razonamiento, no podía decir con propiedad que vivía.  Por lo tanto, cuando a través de la perversidad innata un miembro se marchaba voluntariamente o era obligatoriamente removido de la hermandad filosófica, se colocaba una piedra sepulcral en el camposanto de la comunidad; ya que aquel que había dejado las actividades intelectuales y éticas para volver a entrar en la esfera material con sus ilusiones de sentido y falsa ambición fue tomado por muerto en la esfera de la Realidad.  Los pitagóricos decían que la vida representada por la esclavitud de los sentidos era muerte espiritual, ya que ellos también veían la muerte al mundo de los sentidos como vida espiritual.

La filosofía confiere vida al revelar la dignidad y el propósito de vivir.  El materialismo confiere muerte al entorpecer o nublar aquellas facultades del alma humana que deben responder a los impulsos vivificantes del pensamiento creativo y de la virtud ennoblecedora.  Cuan inferiores a estos estándares de los días remotos están las leyes por las cuales los hombres viven en el Siglo Veinte!  Hoy día, el hombre, una criatura sublime con capacidad infinita para automejorarse, en un esfuerzo por ser fiel a los falsos estándares, sale de sus derechos de nacimiento de  entendimiento   ---sin darse cuenta de las consecuencias---   y se sumerge en el torbellino de la ilusión material.  Él le dedica el preciado lapso de sus años terrenales al patéticamente infructuoso esfuerzo por establecerse como un poder perdurable en un reino de cosas que no perduran.  Gradualmente la memoria de su vida como un ser espiritual desaparece de su mente objetiva, y el enfoca todas sus facultades parcialmente despiertas sobre la colmena agitada de la laboriosidad que él ha llegado a considerar como la única realidad.  Desde las encumbradas alturas de su Personalidad, el se sumerge lentamente en las sombrías profundidades de lo efímero.  El cae al nivel de la bestia, y de manera grosera masculla los problemas que surgen de su ya insuficiente conocimiento del Plan Divino.  Aquí,  en la sensacional agitación de un gran infierno industrial, político y comercial, los hombres se retuercen en agonía autoinfligida y, cuando llegan a las nieblas  turbulentas, luchan por sostenerse y empuñar fuertemente a los fantasmas grotescos del éxito y el poder.

Ignorante del motivo de la vida, ignorante del propósito de la vida, e ignorante de lo que se oculta tras el misterio de la muerte, aunque poseyendo dentro de si la respuesta para todo, el hombre desea sacrificar lo bello, lo verdadero y lo bueno dentro y fuera de sí mismo sobre el altar manchado de sangre de la ambición mundanal.  El mundo de la filosofía   ---ese bello jardín de pensamiento donde los sabios moran en el vínculo de la hermandad---   desaparece de la vista.  En su lugar surge un imperio de piedra, hierro, humo y odio   ---un mundo en el cual millones de criaturas potencialmente humanas huyen en un esfuerzo desesperado por existir y al mismo tiempo, mantener la amplia institución que ellos han erigido y que, como un poderoso Monstruo Destructivo, inevitablemente avanza hacia un fin desconocido.  En este imperio físico, que el hombre erige en la vana creencia de que él puede eclipsar el reino de los celestiales, todo se transforma en piedra.  Fascinado por el brillo de la ganancia, el hombre mira hacia el rostro parecido a una medusa de la codicia y se queda petrificado.

En esta era comercial, la ciencia está relacionada únicamente con la clasificación del conocimiento físico y la investigación de las partes temporeras e ilusorias de la Naturaleza.  Sus llamados descubrimientos prácticos atan al hombre muy fuertemente con los lazos de la limitación física.  De la misma forma, la religión se ha vuelto materialista: la belleza y la dignidad de la fe se mide con enormes pilas de masonería, con regiones de bienes raíces o con la hoja de balance.  La filosofía  conecta el Cielo y la Tierra como una poderosa escalera que el iluminado de todos los tiempos ha ascendido al subir por sus peldaños hasta la presencia viviente de la Realidad   ---aun la filosofía se ha vuelto una masa prosaica y heterogénea de nociones conflictivas.   No hay más belleza, dignidad ni trascendencia.  Al igual que otras ramas del pensamiento humano, esta se ha vuelto materialista   ---“practica”---   y sus actividades se han vuelto tan direccionalizadas que también pueden contribuir en parte a la edificación de este mundo moderno de piedra y hierro.

En las filas de los llamados eruditos está emergiendo una nueva orden de pensadores, que pudieran ser llamados la Escuela de los Sabios Mundanales.  Tras llegar a la sorprendente conclusión de que ellos son la sal intelectual de la Tierra, estos letrados se han autodenominado los jueces finales de todo conocimiento humano y divino.  Este grupo afirma que todos los místicos deben haber sido epilépticos; y que la mayoría de los santos eran neuróticos!  Este grupo también afirma que Dios es una fabricación de la superstición primitiva; que el universo no tenia propósito en particular; que la inmortalidad era una invención de la imaginación; y que la individualidad sobresaliente no era más que una combinación fortuita de células!  Se afirma que Pitágoras sufrió de un “complejo de frijol”; Sócrates fue un importante borracho; San Pablo tenia arranques de cólera; Paracelso era un medicucho infame, el Conde de Caligostro era un embaucador, y el Conde de Saint Germain era el estafador sobresaliente de la historia!

Que tienen en común los elevados conceptos de los salvadores y sabios iluminados del mundo con estos frutos hábilmente distorsionados  del “realismo” de este siglo?  Alrededor del mundo, los hombres y mujeres que han sido difamados por los sistemas culturales desalmados de hoy día, claman por el regreso de la era proscrita de la belleza y la iluminación   ---por algo práctico en el sentido mas elevado de la palabra.  Unos pocos están comenzando a darse cuenta de que la llamada civilización en su forma actual está en un punto de desaparición; esa frialdad, esa crueldad, ese comercialismo, y ese rendimiento material no son prácticos, y solo aquello que ofrece oportunidad para expresar el amor y el idealismo realmente vale la pena.  Todo el mundo busca la felicidad, pero no saben en qué dirección buscarla.  Los hombres deben aprender que la felicidad corona la búsqueda del alma por el entendimiento.  Solo a través de la realización de la bondad infinita y del logro infinito puede asegurarse la paz del Yo interior.  A pesar del geocentrismo del hombre, hay algo en la mente humana que se extiende hasta la filosofía   ---no a este o aquel código filosófico, simplemente a la filosofía en su sentido más amplio y completo.


Continúa…




Traducción del original en ingles Conclusion del libro The Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall.  © Sánchez & Rivera, Traductoras.  2012, Puerto Rico.  madias85@yahoo.com




  


miércoles, 15 de febrero de 2012

CONCLUSION

(1ra. Parte)

Manly P. Hall


Ambicioso por conseguir al maestro que tuviera la mayor capacidad de impartirle las ramas superiores del aprendizaje a su hijo de catorce años de edad, Alejandro, y deseando que el príncipe tuviese como mentores a los filósofos más grandes, famosos y eruditos; Felipe, Rey de Macedonia, decidió comunicarse con Aristóteles.  Le despacho la siguiente carta al sabio griego: “FELIPE A ARISTOTELES, SALUD!: Sepa que tengo un hijo.  Le agradezco infinitamente a los dioses; no tanto por su nacimiento, sino porque él nació en su época, espero que, al ser educado e instruido por usted, el se vuelva merecedor tanto de nosotros como del reino que  debe heredar”.  Aceptando la invitación de Felipe, Aristóteles viajo a Macedonia en el cuarto  año de la 108va Olimpiada, y permaneció por ocho años como tutor de Alejandro.  El cariño del joven príncipe hacia su instructor se volvió tan grande como el que sentía por su padre.  El dijo que su padre le había dado ser, pero que Aristóteles le había dado bienestar.

Aristóteles le impartió los principios básicos de la Sabiduría Antigua a Alejandro Magno, y a los pies del filósofo, el joven macedonio se dio cuenta de la trascendencia del aprendizaje griego personificado en el discípulo inmortal de Platón.  Elevado por su maestro iluminado al umbral de la esfera filosófica, el observo el mundo de los sabios   ---el mundo que el destino y las limitaciones de su propia alma habían decretado que él no debía conquistar.

En sus horas de ocio, Aristóteles edito y anoto la Ilíada de Homero y le obsequio el volumen terminado a Alejandro.  El joven conquistador aprecio tan altamente este libro que se lo llevo consigo durante todas sus campañas.  Para la época de su victoria sobre Darío, descubriendo entre los despojos un magnifico ataúd adornado con gemas y lleno de ungüentos, vacio su contenido sobre la tierra, declarando que finalmente había encontrado un estuche digno de la edición de Aristóteles de la Ilíada!

Mientras hacía campaña por Asia, Alejandro supo que Aristóteles había publicado uno de sus discursos más preciados, un acontecimiento que entristeció profundamente al joven rey.   A Aristóteles, Conquistador de lo Desconocido, Alejandro, Conquistador de lo Conocido, le envió esta admisión reprochable y patética de la insuficiencia de la suntuosidad y el poder mundanal: “ALEJANDRO A ARISTOTELES, SALUD!: Se equivoco al publicar aquellas ramas de la ciencia que hasta ahora no fueron adquiridas de otra forma que no fuese de la instrucción oral.  En que debo sobrepasar a otros si usted les comunica a todos el conocimiento más profundo que obtuve de usted?  De mi parte, prefiero sobresalir a la mayoría de la humanidad en las ramas más sublimes del aprendizaje, que en áreas de poder y dominio.  Hasta luego”.  Recibir esta maravillosa carta no causo agitación alguna en la placida vida de Aristóteles, quien contesto que aunque el discurso le había sido comunicado a las multitudes, nadie que no lo hubiese escuchado dar el discurso (nadie que careciera de comprensión espiritual) podía entender su verdadero significado.

Unos pocos años y Alejandro Magno tomo el camino de toda naturaleza humana y con su cuerpo destruyo la estructura del imperio erigido sobre su personalidad.  Un año más tarde, Aristóteles también paso por ese magnífico mundo relacionado con aquellos misterios de los cuales el tanto había hablado con sus discípulos en el Liceo.  Pero, de la misma forma que Aristóteles sobrepasaba a Alejandro en vida, así también lo sobrepasaba en la muerte; porque aunque su cuerpo fue puesto en una tumba oscura, el gran filosofo continuo viviendo a través de sus logros intelectuales.  Una tras otra, las épocas le rindieron agradecido homenaje, generación tras generación reflexiono sobre sus teoremas hasta que por la clara trascendencia de sus facultades racionales, Aristóteles   ---“el amo de aquellos que conocen”, como Dante lo había llamado---   se convirtió en el actual conquistador de aquel mundo que Alejandro había buscado subyugar con la espada.

De esta forma se demuestra que para hacer prisionero a un hombre no basta con esclavizar su cuerpo   ---es necesario meterse en su intelecto; que para liberar a un hombre no basta con golpear los grilletes de sus extremidades---   su mente debe ser liberada hasta del cautiverio de su propia ignorancia.  La conquista física debe fracasar, ya que, al generar odio y oposición, estimula la mente para vengarse de un cuerpo violentado; pero todos los hombres están atados, ya sea voluntaria u obligatoriamente, para obedecer a aquel intelecto en el cual ellos reconocen cualidades y virtudes que son superiores a sus propias cualidades y virtudes.

Continúa…



Traducción del original en ingles Conclusion del libro The Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall.  © Sánchez & Rivera, Traductoras.  2012, Puerto Rico.  madias85@yahoo.com





Alejandro y Aristoteles


 



lunes, 13 de febrero de 2012

TEMA EN PROCESO DE TRADUCCION...

 
CONCLUSION
 
 
 
Nota de las traductoras:  No porque sea el ultimo tema que traduciremos, sino por la interesante disertacion que nos presenta Mr. Hall en la Conclusion de su libro.
 
 
 
El Rapto de Ganimedes
 
(Arte de Rubens)
 
 
 
 

EL AGUILA BICEFALA - Imagen



Con derecho de reproducción de Manly P. Hall


EL AGUILA BICEFALA   -   EL SIMBOLO SUPREMO


Aquí se muestra al Hierofante Supremo, Amo del Santo Imperio doble de los universos superiores e inferiores.  El antiguo emblema del equilibrio consistía de un cuerpo andrógino coronado por dos cabezas, una masculina y la otra femenina, portando una sencilla corona imperial.  Ese ser único, en el cual todos los opuestos están reconciliados, es perfecto; y este estado de perfección está adecuadamente tipificado por las dos cabezas de igual dignidad.  Por lo tanto, el águila bicéfala está reservada como el emblema de la consumación, ya que representa la Piedra Filosofal, la última condición del alma, y aquella perfección absoluta y trascendental que solo sale del desenvolvimiento más completo de las potencialidades latentes dentro del individuo.  Filosóficamente, el trigesimotercer grado del Rito Escosés Antiguo y Aceptado representa el santuario recóndito del misticismo Masónico.  Si el águila bicéfala, el símbolo de aquel grado sublime, estuviese dotada con el poder de la palabra, diría:

“Solo me puede portar aquel en quien no existe el engaño: en quien todas las pasiones han sido transmutadas en compasión, toda ignorancia natural en sabiduría divina, todo egoísmo en abnegación; porque yo soy un emblema antiguo y sagrado de toda grandeza, perfección y verdad.  Represento una condición espiritual, una actitud mental, un estado físico logrado solo por los elegidos de la Tierra.  Soy el símbolo del alma iluminada y transfigurada que ha renacido y alcanzado el trono de la Divinidad.  Soy el símbolo del portero, ya que con una cara observo el semblante radiante de mi Creador y con la otra la expansión del universo que El ha creado.  Sobre mis fuertes alas de la intuición y la razón los hombres han ascendido a una posición entre el Cielo y la Tierra.  Aquel sobre quien desplego mis alas es más que un hombre, pero menos que un dios; por lo tanto, el es un dios-hombre.  Entre mis talones empuño la flameante  espada querubímica, el flameante espíritu-fuego con el cual el milagro de mi existencia fue elaborado.  Soy el símbolo del Iniciador que, a través de las épocas, lleva a Ganimedes sobre  su espalda, ante la presencia de los dioses.”



Traducción del original en inglés The Double-Headed Eagle - The Supreme Symbol del libro The Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall.  © Sánchez & Rivera, Taductoras.  2012, Puerto Rico.  riverafarrell@gmail.com






miércoles, 8 de febrero de 2012

EL UNIVERSO CREADO POR EL DOBLE PRINCIPIO DE LA LUZ Y LA OSCURIDAD - Imagen




 
 
De Filosofía Mosaica de Fludd




EL UNIVERSO CREADO POR EL DOBLE PRINCIPIO DE LA LUZ Y LA OSCURIDAD


La Deidad Suprema está simbolizada por el pequeño orbe en la parte superior, que está dividido en dos hemisferios; la mitad oscura representa la oscuridad divina con la cual la deidad se rodea y que sirve como Su escondite.  El hemisferio radiante representa la luz divina que está en Dios y que, cuando se derrama, se manifiesta como el poder creativo objetivo.  El gran orbe oscuro a la izquierda y debajo de la mitad oscura de la esfera superior, representa la oscuridad potencial que estaba sobre la faz de la profundidad primordial y dentro de la cual se movía el Espíritu de Dios.  El orbe claro a la derecha es la Deidad que se revela saliendo de la oscuridad.  Aquí, el Mundo brillante ha disipado las sombras, formándose un glorioso universo.  El hombre conoce el poder divino de este orbe radiante como el sol.  La gran esfera central dividida horizontalmente en una sección clara y oscura representa el universo creado que participa de la luz y la oscuridad que están en la naturaleza del Creador.  La mitad oscura representa la Profundidad, o el Caos, las Aguas Eternas que salen de la Deidad; la mitad clara, representa el poder de Dios que aviva las aguas y establece el orden en el Caos.  El semicírculo claro que contiene la figura de Apolo, representa el hemisferio diurno del mundo, que, en los Misterios antiguos, fue gobernado por Apolo.  El semicírculo oscuro es el hemisferio nocturno gobernado por Dionisio (Dioniso), cuya figura se ve tenuemente en la penumbra.

Traducción del original en inglés The Universe Created by the Dual Principle of Light and Darkness del libro The Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall.  © Sánchez & Rivera, Traductoras.  2012, Puerto Rico.  riverafarrell@gmail.com 
 
 

CLAVE AL GRAN SECRETO FILOSOFICO - Imagen






 


De Teatro Químico Británico de Ashmole






CLAVE AL GRAN SECRETO FILOSOFICO



Esta lámina, que es la clave a la alquimia mística cristiana, está desaparecida de casi todas las copias del Teatro Químico Británico; una obra recopilada  por Elías Ashmole cuyo contenido gira  alrededor de notas de piezas de poetas británicos que hablan sobre la Piedra Filosofal y los misterios Herméticos.  En vista de la manera consistente en la cual la lámina desapareció, es posible que el diagrama fuera removido a propósito porque revelaba de una manera muy simple el arcano Rosacruz.  También es muy notable el cuidado con el cual los nombres de sus dueños han sido borrados  de los primeros libros que hablan sobre alquimia y Hermetismo.  Usualmente, los nombres originales están ilegibles porque habían  sido cubiertos con líneas de tinta gruesa;  este proceso a veces estropeaba seriamente  el volumen.  Mientras que se puede encontrar una excepción ocasional, prácticamente en cada caso los libros mutilados o hablan de Rosacrucianismo o contienen escritos crípticos que se sospecha  son de origen Rosacruz.  Se  presume que esta práctica de borrar los nombres de los dueños tenía como propósito impedir que los antiguos Rosacruces y Hermetistas fueran descubiertos en los volúmenes que componen sus bibliotecas.  La lámina de Elías Ashmole muestra las analogías entre la vida de Cristo y las cuatro grandes divisiones del proceso alquímico.  Aquí también se revela la enseñanza de que la Piedra Filosofal es en sí un macrocosmos y un microcosmos, que personifica los principios universales y humanos de la astronomía y la cosmogonía.

Traducción del original en inglés Key to the Great Philosophical Secret del libro The Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall.  © Sánchez & Rivera, Traductoras.  2012, Puerto Rico.  riverafarrell@gmail.com


viernes, 3 de febrero de 2012

MATRIMONIO QUIMICO - Conclusión




EL MATRIMONIO QUIMICO

Manly P. Hall

Conclusión


Bajo el simbolismo de un matrimonio alquímico, los filósofos medievales ocultaron el sistema secreto de enseñanza espiritual en donde ellos esperaban armonizar los fragmentos esparcidos de los organismos humanos y sociales.  Ellos sostenían que la sociedad era una estructura triple y tenía su analogía en la constitución trina del hombre, ya que como el hombre consiste de espíritu, mente y cuerpo, de la misma forma la sociedad está constituida por la iglesia, el estado y el pueblo.  La intolerancia de la iglesia, la tiranía del estado y la furia del pueblo son los tres agentes asesinos de la sociedad que buscan destruir la Verdad, como se relata en la leyenda Masónica de Hiram Abiff.  Los primeros seis días de El Matrimonio Químico establecen los procesos de “creación” filosófica a través de los cuales debe pasar cada organismo.  Los tres reyes son el espíritu triple del hombre y sus consortes son los vehículos correspondientes de su expresión en el mundo inferior.  El verdugo es la mente, cuya parte superior   ---simbolizada por la cabeza---   es necesaria para el logro de la obra filosófica.  De esta forma, las partes del hombre   ---simbolizadas por los alquimistas como planetas y elementos---   cuando se mezclan según una fórmula Divina especifica, resultan en la creación de dos “bebés” filosóficos que, cuando se alimentan con la sangre del ave alquímica, se convierten en gobernantes del mundo.

Desde un punto de vista ético, el joven Rey y la Reina resucitados en la cima de la torre y animados por la Vida Divina representan las fuerzas de la Inteligencia y el Amor que deben, en última instancia, guiar a la sociedad.  La Inteligencia y el Amor son las dos grandes luminarias éticas del mundo y corresponden al espíritu iluminado y al cuerpo regenerado.  El señor desposado es la realidad y la novia es el ser regenerado que logra la perfección al convertirse en un ente con la realidad a través de un matrimonio cósmico donde la parte mortal logra la inmortalidad al unirse con su propia Fuente inmortal.  En el Matrimonio Hermético, la conciencia divina y humana se unen en santo matrimonio y aquél sobre quien tiene lugar esta sagrada ceremonia es designado como “Caballero de la Piedra Dorada”; por lo tanto, él se convierte en un diamante filosófico divino compuesto por la quintaesencia de su propia constitución séptuple.

Esta es la verdadera interpretación del proceso místico de convertirse en “una novia del Cordero”.  El Cordero de Dios está representado por el Vellocino Dorado que Jasón fue obligado a ganarse antes de asumir su reinado.  El León Volador es la voluntad iluminada, un prerrequisito absoluto para el logro de la Gran Obra.  El episodio de pesar las almas de los hombres tiene su paralelo en la ceremonia descrita en el Libro de los Muertos egipcio.  La ciudad amurallada por la cual entró C.R.C. representa el santuario de sabiduría donde moran los verdaderos gobernantes del mundo   ---los filósofos iniciados.

Al igual que los Misterios antiguos tras los cuales ésta fue modelada, la Orden de la Rosa Cruz poseía un ritual secreto que fue vivido por el candidato por un número específico de años antes de ser elegible para los grados internos de la sociedad.  Los diferentes pisos de la Torre del Olimpo representan las orbitas de los planetas.  La subida de los filósofos de un piso a otro también tiene su paralelo con ciertos rituales de los Misterios Eleusinos y los ritos de Mitras donde el candidato ascendía por los siete peldaños de una escalera o subía por los siete niveles de una pirámide para representar la libertad de las influencias de los Gobernantes Planetarios.  El hombre se convierte en amo de las siete esferas solo cuando éste transmuta los impulsos recibidos de estas.  Aquél que domine los siete mundos y se reúna con la Fuente Divina de su propia naturaleza lleva a cabo el Matrimonio Hermético.


Traducción del original en inglés The Chemical Marriage del libro The Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall.  © Sánchez & Rivera, Traductoras.  2012, Puerto Rico.  riverafarrell@gmail.com






jueves, 2 de febrero de 2012

MATRIMONIO QUIMICO - Séptimo Día



EL MATRIMONIO QUIMICO

Manly P. Hall

Séptimo Día


En la mañana, Virgo Lucífera anunció que cada uno de los invitados a la boda se había convertido en un “Caballero de la Piedra Dorada”.  Entonces, el anciano guardián le presentó a cada uno una medalla de oro, que tenía en un lado la inscripción “Ar. Nat. Mi.”, y en el otro, “Tem. Na. F.”.  El grupo completo regresó en doce barcos al palacio del Rey.  Las banderas sobre las embarcaciones tenían los signos del zodiaco, y C.R.C. se sentó bajo el de Libra.  Mientras entraban por el lago muchos barcos se encontraron con ellos; y el Rey y la Reina, unidos a sus señores, damas y vírgenes, viajaron sobre una barcaza dorada para saludar a los invitados que regresaron.  Entonces, Atlas ofreció un breve discurso en nombre del Rey, y también pidió los obsequios reales.  En respuesta, el anciano guardián le entregó a Cupido, que revoloteaba alrededor de la pareja real, un pequeño y curioso estuche.  C.R.C. y el anciano señor, cada uno con un estandarte blanco como la nieve y con una cruz roja sobre este, viajó en el carruaje con el Rey.  En la primera puerta estaba el portero con vestimentas azules; éste, tras ver a C.R.C., le pidió que intercediera con el Rey para que lo liberara de aquel oficio de servidumbre.  El Rey respondió que el portero era un famoso astrólogo que fue obligado a cuidar la puerta como castigo por el delito de haber observado a Venus descansar sobre su lecho.  Más adelante, el Rey dijo que el portero solo podía ser liberado cuando se encontrara a otro que había cometido el mismo delito.  Tras escuchar esto, el corazón de C.R.C. se encogió, ya que se había dado cuenta de que él fue el responsable de ese delito, mas guardo silencio en ese momento.

Los recién creados Caballeros de la Piedra Dorada estaban obligados a estar de acuerdo con cinco cláusulas redactadas por Su Alteza Real: (1) Que ellos adscribirían su Orden solo a Dios y a Su asistente, la Naturaleza.  (2) Que deben aborrecer toda inmundicia y vicio.  (3) Que siempre deben estar preparados para ayudar a los merecedores y necesitados.  (4) Que no deben usar su conocimiento y poder para alcanzar la dignidad mundanal.  (5) Que no deben desear vivir más de lo que Dios había decretado.  Entonces, ellos fueron debidamente instalados como Caballeros; esta ceremonia fue ratificada en una pequeña capilla donde C.R.C. colgó su Vellocino Dorado y su sombrero como un recuerdo eterno, y aquí él escribió lo siguiente: La Ciencia Suprema es no Saber Nada, Hno. Cristiano Rosacruz.  Caballero de la Piedra Dorada.  Año 1459.

Después de la ceremonia, C.R.C. aceptó que él fue quien había observado a Venus y en consecuencia debería convertirse en el guardián de la puerta.  El Rey lo abrazó sinceramente y a él le asignaron una magnífica habitación que contenía tres camas   ---una para sí mismo, una para el anciano señor de la torre y la tercera para el anciano Atlas.

Aquí, El Matrimonio Químico llega a un final abrupto, dejando la impresión de que C.R.C. tenía que asumir sus deberes como portero a la mañana siguiente.  El libro culmina en medio de una oración, con una nota en letra cursiva que probablemente  fue escrita por su editor.


Traducción del original en inglés The Chemical Marriage (The Seventh Day) del libro The Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall.  © Sánchez & Rivera, Traductoras.  2012, Puerto Rico.  riverafarrell@gmail.com