Este libro está dedicado a todas las almas racionales del mundo.

Este libro está dedicado a todas las almas racionales del mundo.
MANLY P. HALL - "ESTE LIBRO ESTA DEDICADO A TODAS LAS ALMAS RACIONALES DEL MUNDO".

domingo, 10 de agosto de 2014

RITOS BAQUICOS Y DIONISIACOS - Manly P. Hall



MISTERIOS ANTIGUOS Y SOCIEDADES SECRETAS
 
Parte III
 
LOS RITOS BAQUICOS Y DIONISIACOS
 
Manly P. Hall
 
El Rito Báquico se centra alrededor de la alegoría del joven Baco (Dionisio o Zagreus) que fue hecho pedazos por los Titanes.  Estos gigantes lograron la destrucción de Baco haciendo que se fascinara con su propia imagen en un espejo.  Tras desmembrarlo, los Titanes primero hirvieron los pedazos en agua y después los asaron.  Pallas rescató el corazón del asesinado dios; y por medio de esta precaución, Baco (Dionisio) fue capaz de regresar de nuevo en toda su antigua gloria.  Observando el crimen de los Titanes, Júpiter, el Demiurgo, lanzó sus rayos y los asesinó quemando sus cuerpos con fuego celestial hasta convertirlos en cenizas.  De las cenizas de los Titanes   ---que también contenían una porción de la carne de Baco, cuyo cuerpo habían parcialmente devorado---   se creó la raza humana.  De esta forma, se dice que la vida mundana de cada hombre contiene una porción de la vida Báquica.

Por esta razón, los Misterios griegos desaconsejan el suicidio.  Quien intente autodestruirse levanta su mano contra la naturaleza de Baco dentro de él, ya que indirectamente el cuerpo del hombre es la tumba de este dios y, en consecuencia, debe ser preservado con el mayor cuidado. 

Baco (Dionisio) representa el alma racional del mundo inferior.  El es el jefe de los Titanes   ---los artífices de las esferas mundanas.  Los pitagóricos lo llamaron la mónada Titánica.  De esta forma, Baco es la abarcadora idea de la esfera Titánica, y los Titanes   ---o dioses de los fragmentos---   son los agentes activos por cuyos medios se moldea la substancia universal dentro del patrón de esta idea.  El estado Báquico representa la unidad del alma racional en un estado de autoconocimiento; y el estado Titánico representa la diversidad del alma racional,  que al ser esparcida por toda la creación,  pierde la conciencia de su propia unidad esencial.  El espejo en el cual Baco se mira y que es la causa de su caída, es el gran mar de la ilusión   ---el inframundo moldeado por los Titanes.  Baco (el alma racional mundana), que ve su imagen ante él, la acepta como una semejanza de sí mismo y anima la semejanza; esto es, la idea racional anima su reflejo   ---el universo irracional.  Al animar la imagen irracional, le implanta la necesidad de volverse igual que su fuente, la imagen racional.  Por lo tanto, los antiguos decían que el hombre no conoce a los dioses por medio de la lógica o la razón; más bien dándose cuenta de la presencia de los dioses dentro de sí mismo.

Después que Baco se miró en el espejo y siguió su propio reflejo dentro de la materia, el alma racional del mundo fue dividida y distribuida por los Titanes por toda la esfera mundana de la cual ella es la naturaleza esencial; pero no pudieron esparcir su corazón o su fuente.  Los Titanes tomaron el cuerpo desmembrado de Baco y lo hirvieron en agua   ---símbolo de la inmersión en el universo material---   que representa la incorporación del principio Báquico en la forma.  Tras esto, los pedazos fueron asados para representar la subsiguiente ascensión de la naturaleza espiritual que salió de la forma.

Cuando Júpiter, el padre de Baco y Demiurgo del universo, vio que los Titanes estaban completamente involucrados en la idea racional o divina al esparcir sus miembros por todas las partes constituyentes del inframundo, asesinó  a los Titanes para que la idea divina no pudiera perderse por completo.  De las cenizas de los Titanes, Júpiter formó la humanidad; cuyo propósito de existencia era preservar y eventualmente liberar la idea Báquica, o el alma racional,  de la invención Titánica.  Siendo el Demiurgo y el fabricante del universo material, Júpiter es la tercera persona de la Triada Creativa; en consecuencia, él es el Señor de la Muerte; ya que la muerte solo existe en la esfera inferior del ser sobre el cual gobierna.  La desintegración se lleva a cabo para que la reintegración de la forma o inteligencia pueda seguir en un nivel más alto.  Los rayos de Júpiter son emblemáticos de su poder desintegrativo; ellos revelan el propósito de la muerte, que es rescatar el alma racional del poder devorador de la naturaleza irracional.

El hombre es una criatura compuesta; su naturaleza inferior consiste de los fragmentos de los Titanes y su naturaleza superior es la carne (vida) sagrada e inmortal de Baco.  Por lo tanto, el hombre es capaz de formar una existencia Titánica (irracional) o una existencia Báquica (racional).  Los Titanes de Hesiodo, que eran doce, probablemente son análogos con el zodíaco celestial; en cambio, los Titanes que asesinaron y desmembraron a Baco representan los poderes zodiacales tergiversados por su envolvimiento en el mundo material.  De esta forma, Baco representa al sol que es desmembrado por los signos del zodíaco y de cuyo cuerpo se forma el universo.  Cuando las formas terrestres se crearon de las diferentes partes de su cuerpo, se perdió el sentido de totalidad y se estableció el sentido de separación.  El corazón de Baco, que fue salvado por Pallas, o Minerva, fue elevado de los cuatro elementos simbolizados por su cuerpo desmembrado y colocados en el éter.  El corazón de Baco es el centro inmortal del alma racional.

Después de que el alma racional fue distribuida por toda la creación y la naturaleza del hombre, se instituyeron los Misterios Báquicos con el propósito de desenmarañarla de la naturaleza irracional Titánica.  Este desenmarañamiento era el proceso de elevar el alma del estado de separación hasta el de la unidad.  Las diferentes partes y miembros de Baco fueron recolectados de los diferentes rincones de la Tierra.  Cuando se recolectan todas las partes racionales, Baco es resucitado.

Los Ritos de Dionisio eran muy similares a los de Baco; y muchos consideran a estos dos dioses como uno.  Estatuas de Dionisio fueron transportadas hasta los Misterios Eleusinos, especialmente hasta los grados inferiores.  Baco, que representa el alma de la esfera mundana, fue capaz de una multiplicidad infinita de formas y designaciones.  Aparentemente, Dionisio era su aspecto solar.

Los Arquitectos Dionisiacos constituían una antigua sociedad secreta que en principios y doctrinas eran muy similares a la moderna Orden Francmasónica.  Ellos eran una organización de constructores entrelazados por su conocimiento secreto de la relación que existe entre las ciencias arquitectónicas terrenales y las divinas.  Supuestamente, fueron empleados por el Rey Salomón en la construcción de su Templo, aunque no eran judíos, ni adoraban al Dios de los judíos, siendo seguidores de Baco y de Dionisio.  Los Arquitectos Dionisiacos erigieron la mayoría de los grandes monumentos de la antigüedad.  Poseían un lenguaje secreto y un sistema para marcar sus piedras.  Tenían asambleas anuales y festividades sagradas.  Se desconoce la naturaleza exacta de sus doctrinas.  Se cree que CHiram Abiff fue un iniciado de esta sociedad.
 

Fin de este tema. 


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Traducción del original en inglés The Bacchic and Dionysiac Rites del capítulo The Ancient Mysteries and Secret Societies (Part Three) del libro The Secret Teachings of All Ages de Manly Palmer Hall. ®Sánchez & Rivera, Traductoras.  2014, Puerto Rico.  Revisado, enero 2016.  riverafarrell@gmail.com



sábado, 9 de agosto de 2014

LIRA - SANTA LA NOCHE


MISTERIOS ORFICOS - Manly P. Hall



MISTERIOS ANTIGUOS Y SOCIEDADES SECRETAS
 
Parte III
 
LOS MISTERIOS ORFICOS
 
Manly P. Hall
 
Orfeo, el bardo Tracio, el gran iniciador de los griegos, dejo de ser conocido como hombre y fue afamado como divinidad varios siglos antes de la era cristiana.  Thomas Taylor escribe: “En cuanto al propio Orfeo * * *, escasamente se puede encontrar un vestigio de su vida entre las inmensas ruinas del tiempo.  Quién ha sido capaz de afirmar con seguridad cualquier cosa sobre su origen, edad, país y condición?  Esto solo puede depender de la aceptación general de que anteriormente allí vivió una persona llamada Orfeo, que fue el fundador de la teología entre los griegos; el instituidor de sus vidas y moral; el primero de los profetas y el príncipe de los poetas; él en sí era la descendencia de una Musa; fue quien le enseñó a los griegos sus ritos y misterios sagrados, y de cuya sabiduría, de una fuente perenne y abundante, fluyó la divina musa de Homero y la sublime teología de Pitágoras y Platón”.  (Ver Los Himnos Místicos de Orfeo).
 
Orfeo fue el fundador del sistema mitológico griego que utilizó como medio para la difusión de sus doctrinas filosóficas.  Se desconoce el origen de su filosofía.  Pudo haberla obtenido de los brahmánicos; existen leyendas al efecto de que él era hindú, y que su nombre posiblemente se haya derivado de: ὀρφανῖος, que significa “de piel oscura”.  Orfeo fue iniciado en los Misterios egipcios, de los cuales obtuvo amplio conocimiento sobre magia, astrología, hechicería y medicina.  Los Misterios de los Cabiri en Samotracia también fueron conferidos sobre él; y sin duda, ellos contribuyeron a su conocimiento sobre medicina y música.
 
El romance de Orfeo y Eurídice es uno de los episodios trágicos de la mitología griega y aparentemente constituye la característica sobresaliente del Rito Órfico.  En su intento por escapar de un villano que buscaba seducirla, Eurídice murió por la ponzoña de una serpiente venenosa que la picó en el talón.  Penetrando en el corazón del inframundo, Orfeo encantó tanto a Plutón y a Perséfone con la belleza de su música que ellos aceptaron permitirle a Eurídice regresar a la vida si Orfeo la llevaba de regreso a la esfera de los vivos sin mirar alrededor para ver si ella estaba siguiéndolo.  Sin embargo, el temor de él fue tan grande que ella se extravió y él giró la cabeza; entonces Eurídice, con un grito desgarrador, fue retrocedida hasta la tierra de la muerte.
 
Por un tiempo, Orfeo recorrió la Tierra desconsolado; y hay varios relatos contradictorios sobre la forma de su muerte.  Algunos dicen que fue asesinado por una descarga de relámpagos; otros dicen que,  fracasando en su intento por salvar a su amada Eurídice, cometió suicidio.  Sin embargo, la versión generalmente aceptada de su muerte es que él fue hecho añicos por mujeres ciconias cuyas insinuaciones él había rechazado.  En el décimo libro de la República de Platón se dice que, debido a su triste destino a manos de las mujeres, el alma que una vez había sido Orfeo, tras ser destinada a vivir nuevamente en el mundo físico, prefirió regresar en el cuerpo de un cisne antes que nacer de una mujer.  Tras ser desgarrada de su cuerpo, la cabeza de Orfeo fue lanzada con su lira al río Hebrus, por el cual flotó hacia el mar donde, metido en una grieta de una roca, ofreció oráculos por muchos años.  Tras ser robada de su santuario y obrando para la destrucción del ladrón, la lira fue recogida por los dioses y moldeada en una constelación.
 
Por mucho tiempo  Orfeo ha sido cantado como el patrón de la música.  Con  su lira de siete cuerdas, tocaba armonías tan perfectas que los propios dioses eran movidos a aclamar su poder.  Cuando tocaba las cuerdas de su instrumento, las aves y las bestias se reunían a su alrededor; y mientras recorría los bosques, sus encantadoras melodías hacían que incluso los árboles antiguos, con poderoso esfuerzo, sacaran sus nudosas raíces de la tierra y lo siguieran.  Orfeo es uno de muchos Inmortales que se han sacrificado para que la humanidad pudiera tener la sabiduría de los dioses.  Por medio del simbolismo de su música, él comunicó los secretos divinos a la humanidad; y varios autores han dicho que los dioses, aunque lo amaban, temían que él derrocara sus reinos y, por lo tanto, de forma reacia, asumieron su destrucción.
 
A medida que el tiempo pasaba, el histórico Orfeo fue completamente confundido con la doctrina que él representaba; y eventualmente se convirtió en el símbolo de la escuela griega de la sabiduría antigua.  De esta forma, se decía que Orfeo era el hijo de Apolo, la verdad divina y perfecta; y de Calíope, la Musa de la armonía y el ritmo.  En otras palabras, Orfeo es la doctrina secreta (Apolo) revelada a través de la música (Calíope).  Eurídice es la humanidad muerta por la picadura de la serpiente del falso conocimiento y encarcelada en el inframundo de la ignorancia.  En esta alegoría, Orfeo representa a la teología, que la ganó del rey de los muertos pero fracasó en lograr su resurrección porque falsamente juzgó y desconfió del entendimiento innato dentro del alma humana.  Las mujeres ciconias, que desgarraron a Orfeo miembro por miembro, simbolizan las diferentes facciones teológicas contradictorias que destruyen el cuerpo de la Verdad.  Sin embargo, ellas no podían lograr esto hasta que sus discordantes gritos ahogaran la armonía sacada por Orfeo de su lira mágica.  La cabeza de Orfeo representa las doctrinas esotéricas de su culto.  Estas doctrinas continuaron viviendo y hablando aún después de que su cuerpo (el culto) había sido destruido.  La lira es la enseñanza secreta de Orfeo; las siete cuerdas son las siete verdades divinas que son las claves del conocimiento universal.  Los diversos relatos de su muerte representan los diferentes medios utilizados para destruir las enseñanzas secretas: la sabiduría puede morir de muchas formas al mismo tiempo.  La alegoría de Orfeo encarnado en el cisne blanco meramente significa que las verdades espirituales que él difundió continuarían  y serían enseñadas por los iniciados iluminados de todas las épocas futuras.  El cisne es el símbolo de los iniciados de los Misterios; también es un símbolo del poder divino que es el progenitor del mundo.
 
  
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Traducción del original en inglés The Orphic Mysteries del capítulo The Ancient Mysteries and Secret Societies (Part Three) del libro The Secret Teachings of All Ages de Manly Palmer Hall. ®Sánchez & Rivera, Traductoras.  2014, Puerto Rico. Revisado noviembre 2015.  riverafarrell@gmail.com  
 


jueves, 7 de agosto de 2014

MISTERIOS ELEUSINOS - 2da. Parte - Final - Manly P. Hall



MISTERIOS ANTIGUOS Y SOCIEDADES SECRETAS
 
Parte III
 
Los Misterios Eleusinos
2da. Parte - Final
 
Manly P. Hall
 
Los Misterios Mayores (dentro de los cuales el candidato era aceptado solo después de haber pasado exitosamente por las pruebas de los Menores, y no siempre) eran sagrados para Ceres, la madre de Perséfone, y la representan vagando por el mundo en busca de su secuestrada hija.  Ceres llevaba consigo dos antorchas, intuición y razón, para ayudarla en la búsqueda de su hija perdida (el alma).  Finalmente, encontró a Perséfone no muy lejos de Eleusis; y en gratitud, le enseñó a la gente allí a cultivar maíz, que es sagrado para ella.  También fundó los Misterios.  Ceres se apareció ante Plutón, dios de las almas de los muertos, y le suplicó que le permitiera a Perséfone regresar a su hogar.  En primera instancia, el dios rehusó hacerlo porque Perséfone había comido granada, el fruto de la mortalidad.  Sin embargo, finalmente el dios transó y aceptó permitirle a Perséfone vivir la mitad del año en el mundo superior si se quedaba con él en la oscuridad del Hades por la restante mitad.

Los griegos creían que Perséfone era una manifestación de la energía solar que en los meses de invierno vivía bajo la tierra con Plutón, pero en el verano regresaba nuevamente con la diosa de la productividad.  Hay una leyenda que dice que las flores amaban a Perséfone; y que cada año, cuando ella se retiraba hacia los oscuros  reinos de Plutón, las plantas y arbustos morían de tristeza.  Aunque los profanos y no iniciados tenían sus propias opiniones sobre estos temas, las verdades de las alegorías griegas permanecían ocultas de forma segura por los sacerdotes, quienes reconocían la sublimidad de estas grandes parábolas filosóficas y religiosas.

Thomas Taylor resume las doctrinas de los Misterios Mayores con la siguiente declaración: “Por medio de místicas y espléndidas visiones, los (Misterios) Mayores oscuramente insinuaban la dicha del alma tanto en el ahora como en lo sucesivo cuando era purificada de la corrupción de una naturaleza material y constantemente se elevaba a las realidades de la visión intelectual (espiritual)”.

De la misma forma que los Misterios Menores discutían la época prenatal del hombre cuando la conciencia en sus nueve días (embriológicamente, meses) descendía hasta el reino de la ilusión y adoptaba el velo de la irrealidad, así también los Misterios Mayores discutían los principios de la regeneración espiritual y les revelaban a los iniciados no solo el método más simple, sino  también el más directo y completo para liberar sus naturalezas superiores de la atadura de la ignorancia material.  Al igual que Prometeo está encadenado a la parte superior del Monte Cáucaso, la naturaleza superior del hombre está encadenada a su deficiente personalidad.  Los nueve días de iniciación también simbolizaban las nueve esferas por las cuales desciende el alma humana durante el proceso de adoptar una forma terrestre.  Se desconocen los ejercicios secretos del desenvolvimiento espiritual otorgados a los discípulos de los grados más altos; pero hay muchas razones para creer que estos eran similares a los Misterios Brahmánicos; ya que se sabe que las ceremonias Eleusinas se cerraban con las palabras en sanscrito “Konx Om Pax”.

La parte de la alegoría que se refiere a los dos períodos de seis meses, durante uno de los cuales Perséfone debía permanecer con Plutón  mientras que durante el otro podía volver a visitar el mundo superior, ofrece material para una profunda consideración.  Es probable que los Eleusinos se hayan dado cuenta de que el alma dejaba al cuerpo durante el sueño, o por lo menos era capaz de marcharse por medio del entrenamiento especial que sin duda ellos estaban dispuestos a ofrecer.  De esta forma, Perséfone permanecería como reina del dominio de Plutón durante las horas de vigilia; pero ascendería a los mundos espirituales durante los períodos de sueño.  Al iniciado se le enseñaba cómo interceder ante Plutón para que le permitiera a Perséfone (el alma del iniciado) ascender de la oscuridad de su naturaleza material hasta la luz del entendimiento.  De esta forma, cuando se liberaba de los grilletes de barro y de los conceptos cristalizados, el iniciado no solo se liberaba por el período de su vida, sino por toda la eternidad; ya que desde entonces, él nunca se desligaba de aquellas cualidades del alma que después de la muerte eran sus vehículos de manifestación y expresión en el llamado mundo celestial.

En contraste con la idea del Hades como un estado de oscuridad inferior, se dice que los dioses habitaban las cúspides de las montañas; un ejemplo bien conocido es el Monte Olimpo, donde se dice que las doce deidades del panteón griego moraban juntas.  Por lo tanto, en sus viajes de iniciación, el neófito entraba a cámaras de brillantez en constante incremento para mostrar el ascenso del espíritu de los inframundos hasta los reinos de felicidad.  Como punto culminante de estos viajes, el neófito entraba a una gran habitación abovedada en cuyo centro estaba una brillantemente iluminada estatua de la diosa Ceres.  Allí, en presencia del hierofante y rodeado por sacerdotes vestidos con magníficas túnicas, el neófito era instruído en los más altos misterios secretos de Eleusis.  Para concluir esta ceremonia, el neófito era aclamado como un Epoptes, que significa uno que ha observado o visto directamente.  Por esta razón, también a la iniciación se le llamaba autopsia.  Luego, al Epoptes se le daban ciertos libros sagrados probablemente escritos en códigos junto con tabletas de piedra sobre las cuales se tallaban instrucciones secretas.

En El Obelisco en la Francmasonería, John A. Weisse describe a los personajes oficiantes de los Misterios Eleusinos, que consistían de un hierofante masculino y uno femenino que dirigían las iniciaciones; un portador de antorchas masculino y uno femenino; un heraldo masculino y un asistente de altar masculino y uno femenino.  También había varios oficiales menores.  El dice que, según Porfirio, el hierofante representa el Demiurgo de Platón, o Creador del mundo; el portador de antorcha, el Sol; el hombre del altar, la Luna; el heraldo, a Hermes o Mercurio y los otros oficiales eran estrellas menores.

De los registros disponibles, un número de fenómenos extraños y aparentemente sobrenaturales, acompañaba a los rituales.  Muchos iniciados alegan haber realmente visto a los propios dioses vivientes.  Si esto fue el resultado de un éxtasis religioso o de la efectiva cooperación de los poderes invisibles con los sacerdotes visibles, debe permanecer como un misterio.  En La Metamorfosis, o Vellocino Dorado, Apuleyo describe de la siguiente forma lo que con toda probabilidad fue su iniciación en los Misterios Eleusinos:

“Me acerqué a los confines de la muerte y,  habiendo pasado por el umbral de Proserpina, regresé de la muerte siendo llevado a través de  todos los elementos.  A la medianoche, vi el sol brillando con una espléndida luz; y manifiestamente me acerqué a los dioses inferiores y a los dioses superiores; y de modo directo, los adoré”. 

Las mujeres y los niños eran aceptados en los Misterios Eleusinos; y por un tiempo, literalmente  había  miles de iniciados.  Debido a que estas vastas huestes  no estaban preparadas para las más altas doctrinas espirituales y místicas, necesariamente se llevó a cabo una división dentro de la misma sociedad.  Las enseñanzas superiores solo se le ofrecían a un número limitado de iniciados quienes, debido a su mentalidad superior, mostraban un agarre comprensivo de sus subyacentes conceptos filosóficos.  Sócrates rehusó ser iniciado en los Misterios Eleusinos porque al conocer sus principios sin ser miembro de la orden, se dio cuenta que la membrecía sellaría su lengua.  Que los Misterios de Eleusis se basaban en grandes y eternas verdades está demostrado por la veneración que las grandes mentes del mundo antiguo le tenían.  M. Ouvaroff pregunta: “Hubiesen Pindar, Platón, Cicerón y Epícteto hablado de ellas con tanta admiración si el hierofante se hubiese satisfecho proclamando a viva voz sus propias opiniones o las de su orden?”.

Las vestiduras con las cuales los candidatos eran iniciados fueron preservadas por muchos años y se creía que poseían propiedades casi sagradas.  De la misma forma que el alma no puede tener cubierta alguna que no fuese sabiduría y virtud, así también los candidatos   ---que tampoco tenían verdadero conocimiento---   eran presentados desvestidos en los Misterios; y primero se les daba la piel de un animal y más tarde una túnica consagrada para simbolizar las enseñanzas filosóficas recibidas por el iniciado.  Durante el curso de la iniciación, el candidato pasaba por dos portales.  El primero bajaba hasta los inframundos y simbolizaba su nacimiento en la ignorancia.  El segundo subía hasta una habitación brillantemente iluminada por lámparas no vistas en la cual se encontraba la estatua de Ceres y la cual simbolizaba el mundo superior, o la morada de la Luz y la Verdad.  Strabo dice que el gran templo de Eleusis podía contener entre veinte y treinta mil personas.  Las cuevas consagradas por Zoroastro también tenían estas dos puertas que simbolizaban los caminos del nacimiento y la muerte.

El siguiente párrafo de Porfirio ofrece un concepto bastante apropiado del simbolismo Eleusino: “Siendo un principio luminoso que reside en el centro del fuego más sutil, Dios siempre permanece invisible ante los ojos de aquellos que no se elevan sobre la vida material: a este respecto, la vista de los cuerpos transparentes como el cristal, el mármol blanco de Paros, e incluso el marfil, nos recuerda la idea de la luz divina; de la misma forma que la vista del oro despierta una idea de su pureza, porque el oro no puede ser mancillado.  Algunos piensan que una piedra negra representaba la invisibilidad de la esencia divina.  Para expresar la suprema razón, la Divinidad se representaba bajo la forma humana   ---una forma hermosa, porque Dios es la fuente de la belleza; de diferentes épocas, y en diferentes actitudes, sentado o parado; de un sexo o del otro, como una virgen o un joven, un esposo o una novia, para que todas las sombras y gradaciones pudiesen ser marcadas.  Subsiguientemente, cada cosa luminosa le era atribuída a los dioses; la esfera, y todo lo que es esférico, al universo, al sol y a la luna   ---algunas veces a la Suerte y a la Esperanza.  El círculo, y todas las formas circulares, a la eternidad   ---a los movimientos celestiales, a los círculos y las zonas de los cielos.  La sección de los círculos, a las fases de la luna; y las pirámides y obeliscos, al principio ígneo, y a través de ese principio, a  los dioses del Cielo.  Un cono expresa el sol; un cilindro expresa la Tierra; el falo y el triángulo (un símbolo de la matriz) designa la generación”.  (De Ensayo sobre los Misterios de Eleusis, por M. Ouvaroff).

Según Heckethorn, los Misterios Eleusinos sobrevivieron a todos los demás y no dejaron de existir como institución hasta casi cuatrocientos años después de Cristo, cuando finalmente fueron reprimidos por Teodosio (distinguido como el Magnífico), quien cruelmente exterminó a todos los que no aceptaron la fe cristiana.  Sobre esta más grande institución filosófica, Cicerón dijo que no solo les enseñaba a los hombres cómo vivir, sino que también les enseñaba cómo morir. 


N. de las T.: (1)  El vocablo griego Epoptes también puede ser entendido como: “iniciado en los Misterios”, “el que ve las cosas tal como son”, “verdadero adorador”.   (2)  Las palabras en sanscrito Konx Om Pax es un recordatorio de “vigilad y no hagáis mal alguno”.
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Traducción del original en inglés The Ancient Mysteries and Secret Societies (Part Three) del libro The Secret Teachings of All Ages de Manly Palmer Hall. ®Sánchez & Rivera, Traductoras.  2014, Puerto Rico. Revisado, noviembre 2015.   riverafarrell@gmail.com

sábado, 2 de agosto de 2014

MISTERIOS ELEUSINOS - Manly P. Hall



MISTERIOS ANTIGUOS Y SOCIEDADES SECRETAS
 
Parte III
 
Los Misterios Eleusinos
 
Manly P. Hall
 

Los más famosos Misterios religiosos antiguos eran los Eleusinos, cuyos ritos se celebraban cada cinco años en la ciudad de Eleusis para honrar a Ceres (Deméter, Rea o Isis) y a su hija, Perséfone.  Los iniciados de la Escuela Eleusina eran famosos por toda Grecia debido a la belleza de sus conceptos filosóficos y a los altos estándares de moralidad que demostraban en su vida diaria.  Debido a su excelencia, estos Misterios se desplegaron por Roma y Bretaña; y más tarde, las iniciaciones se ofrecieron en ambos países.  Generalmente se cree que los Misterios Eleusinos, llamados así por la comunidad en Ática donde por primera vez se presentaron los sagrados dramas, fueron fundados por Eumolpos alrededor de mil cuatrocientos años antes del nacimiento de Cristo; y a través del sistema platónico de filosofía se han preservado  sus principios hasta los tiempos modernos.

Los ritos de Eleusis, con sus interpretaciones místicas de los secretos más preciados de la Naturaleza, eclipsaron las civilizaciones de su época y gradualmente absorbieron muchas escuelas más pequeñas, incorporando en su propio sistema cualquier información valiosa que estas instituciones menores poseían.  Heckethorn  ve en los Misterios de Ceres y de Baco una metamorfosis de los ritos de Isis y Osiris; y hay muchas razones para creer que todas las llamadas escuelas secretas del mundo antiguo eran ramas de un árbol filosófico que, con sus raíces en el cielo y sus ramas sobre la Tierra, es   ---al igual que el espíritu del hombre---   una causa invisible pero siempre presente de los vehículos objetivados que le dan expresión.  Los Misterios eran los canales a través de los cuales esta única luz filosófica era diseminada; y sus iniciados, resplandecientes de entendimiento intelectual y espiritual, eran el fruto perfecto del árbol divino que da testimonio ante el mundo material de la recóndita fuente de toda Luz y Verdad.

Los ritos de Eleusis se dividían en lo que se llamaban los Misterios Menores y Mayores.  Según James Gardner, los Misterios Menores se celebraban en la primavera (probablemente en el tiempo del equinoccio vernal) en el pueblo de Agræ, y los Mayores, en el otoño (la época del equinoccio otoñal) en Eleusis o Atenas.  Se suponía que los primeros se dieran anualmente y los últimos cada cinco años.  Los rituales de los Eleusinos eran altamente complejos; y entenderlos requería un profundo estudio de mitología griega, la cual ellos interpretaban en su luz esotérica con la ayuda de sus claves secretas.

Los Misterios Menores eran dedicados a Perséfone.  En sus Misterios Eleusinos y Báquicos, Thomas Taylor resume su propósito de la siguiente manera: “Los Misterios Menores fueron diseñados por los teólogos antiguos, sus fundadores, para representar ocultamente la condición del alma no purificada investida con un cuerpo terrenal y envuelta en una naturaleza material y física”.

La leyenda utilizada en los ritos Menores es la del ultraje de la diosa Perséfone, la hija de Ceres, por Plutón, el señor del inframundo, o el Hades.  Mientras Perséfone recogía flores en una hermosa pradera, la tierra súbitamente se abrió y el triste señor de la muerte, conduciendo una magnífica carroza,  emergió de sus sombrías profundidades y, tomándola en sus brazos, llevó a la gritona y resistente diosa hasta su palacio subterráneo, en donde la obligó a convertirse en su reina.

Es dudoso que muchos de los iniciados en sí entendieran el significado místico de esta alegoría, ya que aparentemente, la mayoría de ellos creía que ésta se refería únicamente a la sucesión de las estaciones.  Es difícil obtener información satisfactoria con relación a los Misterios; ya que los candidatos estaban comprometidos, por juramentos inviolables, a nunca revelarle sus secretos internos a los profanos.  Al comienzo de la ceremonia de iniciación, el candidato se paraba sobre las pieles de animales sacrificados para el propósito; y prometía que la muerte sellaría sus labios antes de que divulgara las verdades sagradas que estarían a punto de serle comunicadas.  Sin embargo, a través de canales indirectos se preservaban algunos de sus secretos.  Las enseñanzas que se les ofrecían a los neófitos substancialmente eran las siguientes:

El alma del hombre   ---a veces llamada Psiquis, y que en los Misterios Eleusinos está simbolizada por Perséfone---   esencialmente es una cosa espiritual.  Su verdadero hogar está en los mundos superiores donde se dice que, libre de la atadura de la forma y los conceptos materiales, está realmente viva y es autoexpresiva.  Según esta doctrina, la naturaleza humana o física del hombre es una tumba, un atolladero, una cosa falsa e impermanente, la fuente de todo dolor y sufrimiento.  Platón describe el cuerpo como el sepulcro del alma; y con ésto él se refiere no solo a la forma humana sino también a la naturaleza humana.

La tristeza y depresión de los Misterios Menores representaba la agonía del alma espiritual incapaz de expresarse a sí misma ya que ha aceptado las limitaciones e ilusiones del ambiente humano.  El punto crucial  de la argumentación Eleusina era que el hombre no era mejor ni más sabio después de la muerte que durante la vida.  Si no se elevaba sobre la ignorancia durante su viaje aquí, en la muerte el hombre iba hacia la eternidad para vagar allí por siempre cometiendo los mismos errores que cometió aquí.  Si no superaba el deseo por posesiones materiales aquí, él se lo llevaba consigo al mundo invisible donde, debido a que no podía gratificarlo, continuaría en infinita agonía.  El Infierno de Dante describe simbólicamente los sufrimientos de aquellos que nunca liberaron sus naturalezas espirituales de los antojos, hábitos, perspectivas y límites de sus personalidades plutónicas.   Aquellos que no se esforzaron por mejorarse a sí mismos (aquellos cuyas almas han dormido) durante sus vidas físicas, en la muerte pasaban al Hades donde, puestos en filas, dormían por toda la eternidad de la misma forma que dormían en vida.

Para los filósofos Eleusinos, el nacimiento en el mundo físico era la muerte en todo el sentido de la palabra; y el único verdadero nacimiento era el del alma espiritual del  hombre que salía de la matriz de su propia naturaleza carnosa.  “El alma está muerta para dormitar”, dice Longfellow; y con ésto golpea la nota de los Misterios Eleusinos.  Igual que Narciso, mirándose a sí mismo en el agua (los antiguos utilizaban este elemento móvil para simbolizar el universo material transitorio e ilusorio) perdió su vida tratando de abrazar un reflejo, así también el hombre, mirándose en el espejo de la Naturaleza y aceptando como su verdadero yo el barro insensible que ve reflejado, pierde la oportunidad proporcionada por la vida física para desenvolver su Yo inmortal e invisible.

Una vez un iniciado antiguo dijo que los vivos estaban gobernados por los muertos.  Solo aquellos familiarizados con el concepto Eleusino de la vida podían entender esa declaración.  Esto se refiere a que la mayoría de los pueblos no estaban gobernados por sus espíritus vivientes sino por sus insensibles (y por lo tanto muertas) personalidades animales.  La transmigración y la reencarnación eran enseñadas en estos Misterios, pero de una forma algo inusual.  Se creía que a medianoche los mundos invisibles estaban más cercanos a la esfera terrestre y que las almas que venían a la existencia material entraban durante las horas de la medianoche.  Por esta razón, la mayoría de las ceremonias Eleusinas se realizaban a medianoche.  Algunos de aquellos espíritus durmientes que habían fracasado en despertar sus naturalezas superiores durante la vida terrenal y que ahora flotaban en los mundos invisibles rodeados por una oscuridad que ellos mismos hicieron, ocasionalmente se colaban durante esta hora y asumían las formas de diferentes criaturas. 

Los místicos de Eleusis también hicieron hincapié sobre el mal del suicidio, explicando que había un profundo misterio con relación a este delito del cual no podían hablar; pero advirtiéndoles a sus discípulos que una gran pena llegaría para todos los que tomaran  sus propias vidas.  En substancia, ésto constituye la doctrina esotérica otorgada a los iniciados de los Misterios Menores.  Como el grado tenía que ver en gran medida con las miserias de aquellos que fracasaban en hacer el mejor uso de sus oportunidades filosóficas, las cámaras de iniciación eran subterráneas y los horrores del Hades eran vívidamente mostrados en un complicado  drama  ritualista.  Tras pasar exitosamente por los tortuosos pasajes, con sus pruebas y peligros, el candidato recibía el título honorario de Mystes.  Este título se refería a alguien que veía a través de un velo o que tenía la visión nublada.  También representaba que el candidato había sido traído al velo que sería rasgado en el grado superior.  La palabra moderna místico, que se refiere a un buscador de la verdad según los dictados del corazón a través del camino de la fe, probablemente se deriva de esta antigua palabra, ya que la fe es la creencia en la realidad de las cosas no vistas o veladas.


Continúa…

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Traducción del original en inglés The Ancient Mysteries and Secret Societies (Part Three) del libro The Secret Teachings of All Ages de Manly Palmer Hall. ®Sánchez & Rivera, Traductoras.  2014, Puerto Rico.  Revisado, septiembre 2015.  riverafarrell@gmail.com