MISTERIOS ANTIGUOS Y SOCIEDADES
SECRETAS
Parte III
LOS RITOS BAQUICOS Y
DIONISIACOS
Manly P. Hall
El
Rito Báquico se centra alrededor de la alegoría del joven Baco (Dionisio o
Zagreus) que fue hecho pedazos por los Titanes.
Estos gigantes lograron la destrucción de Baco haciendo que se fascinara
con su propia imagen en un espejo. Tras
desmembrarlo, los Titanes primero hirvieron los pedazos en agua y después los
asaron. Pallas rescató el corazón del
asesinado dios; y por medio de esta precaución, Baco (Dionisio) fue capaz de regresar
de nuevo en toda su antigua gloria.
Observando el crimen de los Titanes, Júpiter, el Demiurgo, lanzó sus
rayos y los asesinó quemando sus cuerpos con fuego celestial hasta convertirlos
en cenizas. De las cenizas de los
Titanes ---que también contenían una
porción de la carne de Baco, cuyo cuerpo habían parcialmente devorado--- se creó la raza humana. De esta forma, se dice que la vida mundana de
cada hombre contiene una porción de la vida Báquica.
Por
esta razón, los Misterios griegos desaconsejan el suicidio. Quien intente autodestruirse levanta su mano
contra la naturaleza de Baco dentro de él, ya que indirectamente el cuerpo del
hombre es la tumba de este dios y, en consecuencia, debe ser preservado con el
mayor cuidado.
Baco
(Dionisio) representa el alma racional del mundo inferior. El es el jefe de los Titanes ---los artífices de las esferas
mundanas. Los pitagóricos lo llamaron la
mónada Titánica. De esta forma, Baco es la abarcadora idea de la esfera Titánica, y los
Titanes ---o dioses de los fragmentos---
son los agentes activos por cuyos medios se moldea la substancia
universal dentro del patrón de esta idea.
El estado Báquico representa la unidad del alma racional en un estado de
autoconocimiento; y el estado Titánico representa la diversidad del alma
racional, que al ser esparcida por toda
la creación, pierde la conciencia de su
propia unidad esencial. El espejo en el
cual Baco se mira y que es la causa de su caída, es el gran mar de la
ilusión ---el inframundo moldeado por
los Titanes. Baco (el alma racional
mundana), que ve su imagen ante él, la acepta como una semejanza de sí mismo y
anima la semejanza; esto es, la idea racional anima su reflejo ---el universo irracional. Al animar la imagen irracional, le implanta
la necesidad de volverse igual que su fuente, la imagen racional. Por lo tanto, los antiguos decían que el
hombre no conoce a los dioses por medio de la lógica o la razón; más bien
dándose cuenta de la presencia de los dioses dentro de sí mismo.
Después
que Baco se miró en el espejo y siguió su propio reflejo dentro de la materia,
el alma racional del mundo fue dividida y distribuida por los Titanes por toda
la esfera mundana de la cual ella es la naturaleza esencial; pero no pudieron
esparcir su corazón o su fuente. Los
Titanes tomaron el cuerpo desmembrado de Baco y lo hirvieron en agua ---símbolo de la inmersión en el universo
material--- que representa la
incorporación del principio Báquico en la forma. Tras esto, los pedazos fueron asados para
representar la subsiguiente ascensión de la naturaleza espiritual que salió de
la forma.
Cuando
Júpiter, el padre de Baco y Demiurgo del universo, vio que los Titanes estaban
completamente involucrados en la idea racional o divina al esparcir sus
miembros por todas las partes constituyentes del inframundo, asesinó a los Titanes para que la idea divina no
pudiera perderse por completo. De las
cenizas de los Titanes, Júpiter formó la humanidad; cuyo propósito de
existencia era preservar y eventualmente liberar la idea Báquica, o el alma
racional, de la invención Titánica. Siendo el Demiurgo y el fabricante del
universo material, Júpiter es la tercera persona de la Triada Creativa; en
consecuencia, él es el Señor de la Muerte; ya que la muerte solo existe en la
esfera inferior del ser sobre el cual gobierna.
La desintegración se lleva a cabo para que la reintegración de la forma
o inteligencia pueda seguir en un nivel más alto. Los rayos de Júpiter son emblemáticos de su
poder desintegrativo; ellos revelan el propósito de la muerte, que es rescatar
el alma racional del poder devorador de la naturaleza irracional.
El
hombre es una criatura compuesta; su naturaleza inferior consiste de los
fragmentos de los Titanes y su naturaleza superior es la carne (vida) sagrada e
inmortal de Baco. Por lo tanto, el
hombre es capaz de formar una existencia Titánica (irracional) o una existencia
Báquica (racional). Los Titanes de
Hesiodo, que eran doce, probablemente son análogos con el zodíaco celestial; en
cambio, los Titanes que asesinaron y desmembraron a Baco representan los poderes
zodiacales tergiversados por su envolvimiento en el mundo material. De esta forma, Baco representa al sol que es
desmembrado por los signos del zodíaco y de cuyo cuerpo se forma el universo. Cuando las formas terrestres se crearon de
las diferentes partes de su cuerpo, se perdió el sentido de totalidad y se
estableció el sentido de separación. El
corazón de Baco, que fue salvado por Pallas, o Minerva, fue elevado de los
cuatro elementos simbolizados por su cuerpo desmembrado y colocados en el
éter. El corazón de Baco es el centro
inmortal del alma racional.
Después
de que el alma racional fue distribuida por toda la creación y la naturaleza
del hombre, se instituyeron los Misterios Báquicos con el propósito de
desenmarañarla de la naturaleza irracional Titánica. Este desenmarañamiento era el proceso de
elevar el alma del estado de separación hasta el de la unidad. Las diferentes partes y miembros de Baco
fueron recolectados de los diferentes rincones de la Tierra. Cuando se recolectan todas las partes
racionales, Baco es resucitado.
Los
Ritos de Dionisio eran muy similares a los de Baco; y muchos consideran a estos
dos dioses como uno. Estatuas de
Dionisio fueron transportadas hasta los Misterios Eleusinos, especialmente
hasta los grados inferiores. Baco, que
representa el alma de la esfera mundana, fue capaz de una multiplicidad
infinita de formas y designaciones.
Aparentemente, Dionisio era su aspecto solar.
Los
Arquitectos Dionisiacos constituían una antigua sociedad secreta que en
principios y doctrinas eran muy similares a la moderna Orden
Francmasónica. Ellos eran una
organización de constructores entrelazados por su conocimiento secreto de la
relación que existe entre las ciencias arquitectónicas terrenales y las
divinas. Supuestamente, fueron empleados
por el Rey Salomón en la construcción de su Templo, aunque no eran judíos, ni
adoraban al Dios de los judíos, siendo seguidores de Baco y de Dionisio. Los Arquitectos Dionisiacos erigieron la
mayoría de los grandes monumentos de la antigüedad. Poseían un lenguaje secreto y un sistema para
marcar sus piedras. Tenían asambleas
anuales y festividades sagradas. Se
desconoce la naturaleza exacta de sus doctrinas. Se cree que CHiram Abiff fue un iniciado de
esta sociedad.
Fin
de este tema.
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Traducción
del original en inglés The Bacchic and
Dionysiac Rites del capítulo The
Ancient Mysteries and Secret Societies (Part Three) del libro The
Secret Teachings of All Ages de Manly Palmer Hall. ®Sánchez &
Rivera, Traductoras. 2014, Puerto Rico. Revisado, enero 2016. riverafarrell@gmail.com