UN ANALISIS DE LAS CARTAS DEL TAROT
Manly P. Hall
(2da. Parte)
Son irreconciliables las diferentes opiniones que tienen distinguidas autoridades sobre el simbolismo del Tarot. Las conclusiones del erudito Court de Gebelin y del excéntrico Grand Etteila ---las primeras autoridades que hablan sobre el tema--- no solo varían radicalmente, sino que ambas están igualmente desautorizadas por Levy como un esfuerzo para extraviar a los estudiantes, cuya disposición de las cartas de triunfo del Tarot fue, en cambio, rechazada por Arthur Edward Waite y por Paul Case. Los seguidores de Levy ---especialmente Papus, Christian, Westcott y Schure--- son vistos por los “tarotistas reformados” como individuos honestos, pero sumidos en la ignorancia, que vagaban en la oscuridad a falta de la nueva baraja de cartas del Tarot de Pamela Coleman Smith, que fue revisada por el Sr. Waite.
Muchos escritores del tema del Tarot (siendo el Sr. Waite una notable excepción) han hablado sobre la hipótesis de que las 22 principales cartas de triunfo representan las letras del alfabeto hebreo. Esta suposición se basa sobre nada más substancial que la coincidencia de que ambos consisten de 22 partes. Que Postel, San Martin y Levy escribieron libros divididos en secciones que corresponden a los principales Tarots, es un interesante aspecto secundario sobre el tema. Las principales cartas de triunfo muestran sucesos del Libro de Revelaciones; y el Apocalipsis de San Juan también está dividido en 22 capítulos. Suponiendo que la Cábala tiene la solución al acertijo del Tarot, los buscadores a veces han ignorado otras posibles líneas de investigación. Sin embargo, no se ha aproximado a ninguna medida de éxito la tarea de descubrir la adecuada relación sostenida por las cartas de triunfo del Tarot a las letras del alfabeto hebreo y los Caminos de la Sabiduría. Las principales cartas de triunfo del Tarot y las 22 letras del alfabeto hebreo no se pueden sincronizar sin primero saber el lugar correcto de la carta sin numerar, o de la carta cero ---el Necio. Levy coloca esta carta entre los Tarots 20 y 21, asignándole la letra hebrea Shin (ש). Papus, Christian y Waite siguen este mismo orden; sin embargo, este último dice que esta disposición es incorrecta. Westcott convierte a la carta cero en la carta número 22 de las principales cartas de triunfo del Tarot. Por otro lado, tanto Court de Gebelin como Paul Case colocan a la carta sin numerar antes de la primera carta enumerada de las principales, ya que si el orden natural de los números (según el sistema pitagórico o cabalístico) se le adhiere, la carta cero debe preceder naturalmente al número 1.
Sin embargo, esto no resuelve el problema; ya que los esfuerzos para asignar una letra hebrea a cada carta de triunfo del Tarot en secuencia producen un efecto que está muy lejos de ser convincente. El Sr. Waite, que reeditó el Tarot, se expresa de la siguiente manera: “No me incluyo entre aquellos que están satisfechos con el hecho de que hay una correspondencia válida entre las letras hebreas y los símbolos de las Cartas de Triunfo del Tarot.” (Véase introducción a El Libro del Desarrollo por Knut Stenring.) La verdadera explicación puede ser que los Tarots principales ya no están en la misma secuencia que cuando formaron las páginas del libro sagrado de Hermes, ya que los egipcios ---o sus sucesores árabes--- pudieron haber confundido las cartas a propósito para que sus secretos pudieran preservarse mejor. El Sr. Case ha desarrollado un sistema que, aunque muchos lo consideraban superior, depende en gran medida de dos puntos debatibles; a saber, la precisión del Tarot revisado del Sr. Waite y la justificación para asignarle la primera letra del alfabeto hebreo a la carta sin numerar, o la carta cero. Ya que Aleph (la primera letra hebrea) tiene el valor numérico de 1, su transferencia a la carta cero equivale a la afirmación de que cero es igual a la letra Aleph, y por lo tanto, es sinónimo del numero 1.
Con un raro discernimiento, Court de Gebelin le asignó la carta cero a AIN SOPH, la Primera Causa Inescrutable. Como la parte central de la Tabla Bembina representa el Poder Creativo rodeado por siete triadas de divinidades manifestantes, así también la carta cero puede representar aquel Poder Eterno del cual los 21 aspectos manifestantes, o que rodean, son solo expresiones limitadas. Si las 21 principales cartas de triunfo se consideran formas limitadas que existen en la substancia abstracta de la carta cero, esta entonces se convierte en su denominador común. Entonces, qué letra del alfabeto hebreo es el origen de todas las letras restantes? La respuesta es patente: Yod. Nadie puede ofenderse ante tantas especulaciones. La carta cero ---el Necio--- ha sido comparada con el universo material porque la esfera mortal es el mundo de la imaginación. Al igual que el cuerpo mortal del hombre, el universo inferior es solo una vestidura, un disfraz multicolor, que muy bien puede compararse a un gorro con campanillas. Sin embargo, la substancia divina está debajo de las vestiduras del necio, de las cuales el bufón es solo una sombra; este mundo es un Martes de Carnaval ---un magnífico espectáculo de destellos divinos enmascarados en el porte de los necios. No fue esta carta cero (el Necio) colocada en la baraja del Tarot para despistar a aquellos que no pudieron perforar el velo de la ilusión?
Las cartas del Tarot fueron encomendadas, por los hierofantes iluminados de los Misterios, al cuidado de los necios y los ignorantes; de esta forma convirtiéndose en juguetes ---en muchos casos, en instrumentos de vicio. Por lo tanto, los malos hábitos del hombre se convirtieron realmente en los perpetuadores inconscientes de sus preceptos filosóficos. Papus escribe, “Debemos admirar la sabiduría de los Iniciados que utilizaron el vicio y lo hicieron producir más resultados beneficiosos que la virtud”. No probará este acto, propio de los antiguos sacerdotes, que el misterio completo del Tarot está envuelto en el simbolismo de su carta cero? Si el conocimiento les fue confiado a los necios, no debe este ser buscado en esta carta?
Si El Necio se coloca antes de la primera carta de la baraja del Tarot y las otras se colocan en una línea horizontal en secuencia de izquierda a derecha, encontraremos que el Necio está caminando hacia las otras cartas de triunfo como si fuese a pasar por las diferentes cartas. Al igual que el neófito espiritualmente embaucado y atado, El Necio está a punto de entrar a la suprema aventura ---la del paso por las puertas de la Sabiduría Divina. Si la carta cero se considera ajena a las principales cartas de triunfo, esta destruye la analogía numérica entre estas cartas y las letras hebreas al dejar una letra sin un correspondiente de Tarot. En esta eventualidad, será necesario asignar la letra que falta a una carta de Tarot hipotética llamada los elementos, asumiendo que se ha roto para formar las 56 cartas de triunfo menores. Es posible que cada una de las principales cartas de triunfo esté sujeta a una división similar.
(Continúa…)
Traducción del original en inglés An Analysis of the Tarot Cards del libro The Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall. ©Indira Sánchez-Rivera, Traductora. 2012, Puerto Rico. riverafarrell@gmail.com