Este libro está dedicado a todas las almas racionales del mundo.

Este libro está dedicado a todas las almas racionales del mundo.
MANLY P. HALL - "ESTE LIBRO ESTA DEDICADO A TODAS LAS ALMAS RACIONALES DEL MUNDO".

sábado, 26 de febrero de 2011

EL GRAN JORGE Y LA INSIGNIA DE LA ORDEN DE LA LIGA - Imagen


 
 
 
 
De La Orden de la Liga de Ashmole

EL GRAN JORGE Y LA INSIGNIA DE LA ORDEN DE LA LIGA

Probablemente, la Orden de la Liga fue formada por Eduardo III como una imitación de los Caballeros de la Mesa Redonda del Rey Arturo, cuya institución estaba desesperadamente esparcida tras la batalla de Kamblan.  El relato popular, al efecto de que la liga de la Condesa de Salisbury era la inspiración original para la fundación de la orden, es insostenible.  El lema de la Orden de la Liga es “Honi soit qui mal y pense” (Sienta vergüenza quien piense mal de esto).  San Jorge es visto como el patrón de la orden, ya que él representa la naturaleza superior del hombre venciendo el dragón de su propia naturaleza inferior.  Mientras se piensa que San Jorge vivió durante el tercer siglo, es probable que el haya sido un personaje mitológico tomado prestado de la mitología pagana.


Traducción del original en inglés The Great George and Collar of the Garter del libro The Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall.  Sánchez y Rivera, Traductoras.  2011, Puerto Rico.

EL CICLO ARTURIANO Y LA LEYENDA DEL SANTO GRIAL (Parte II y Final)


EL CICLO ARTURIANO Y LA LEYENDA DEL SANTO GRIAL  (Parte II y Final)
 
 
Manly P. Hall
 
 
 
 
En el Ciclo Arturiano  aparece una figura extraña y misteriosa   ---Merlín, el mago.  En una de las leyendas relacionadas a él se dice que cuando Jesús fue enviado a liberar al mundo del cautiverio de la maldad, el Enemigo determinó enviar un Anticristo para anular Sus obras.  Por lo tanto, el Diablo, en forma de un dragón horrible, sombreó a una mujer joven que se había refugiado en un santuario para escapar de la maldad que había destruido a su familia.  Cuando nació Merlín, su hijo, éste tenía algo de las características de su madre humana y su padre demoniaco.  Sin embargo, Merlín no le sirvió a los poderes de la oscuridad, sino que, siendo convertido a la luz verdadera, solo retuvo dos de los poderes sobrenaturales heredados de su padre: la profecía y la obra milagrosa.  La historia del padre infernal de Merlín realmente debe ser considerada como una alusión alegórica al hecho de que él era  un “hijo filosófico” de la serpiente o el dragón, un título aplicado a todos los iniciados de los Misterios, quienes entonces reconocen a la Naturaleza como su madre mortal; y la sabiduría, en la forma de serpiente o dragón como su padre inmortal.  La confusión del dragón y la serpiente con los poderes de la maldad ha resultado ser una consecuencia inevitable de la mala interpretación de los primeros capítulos del Génesis.

          En su infancia, Arturo fue llevado al cuidado de Merlín, el Mago; y en su juventud, éste lo instruyó en la doctrina secreta; y, probablemente, lo inició en los secretos más profundos de la magia natural.  Con la ayuda de Merlín, Arturo se convirtió en el jefe de la orden de Gran Bretaña, un grado de dignidad que ha sido confundido con monarquía.  Después que Arturo había extraído la espada de Branstock del yunque y, por ende, había establecido su derecho divino de liderazgo, más adelante, Merlín lo ayudó a proteger la sagrada espada Excalibur de la Dama del Lago.  Tras el establecimiento de la Mesa Redonda, y habiendo cumplido con su deber, Merlín desapareció, según un relato, esfumándose en el aire, donde él aún existe como una sombra que se comunica a voluntad con los mortales; y, según otro relato, retirándose espontáneamente dentro de una gran cripta de piedra que él selló desde dentro.

          Es razonablemente cierto que muchas leyendas relacionadas a Carlomagno fueron más tarde asociadas con Arturo, que se hizo muy famoso por establecer la Orden de la Mesa Redonda en Winchester.  No se tiene información confiable relacionada a las ceremonias y rituales de iniciación de la “Mesa Redonda”.  En una historia, la Mesa fue dotada con los poderes de expansión y contracción para que quince o mil quinientos pudieran sentarse alrededor de esta, según cualquier necesidad que pudiera surgir.  Los relatos más comunes tienen como en doce o veinticuatro el número de caballeros que podían sentarse en la Mesa Redonda a la misma vez.  El doce representaba los signos del zodiaco y los apóstoles de Jesús.  Los nombres de los caballeros, así como sus armas heráldicas, fueron blasonados sobre sus sillas.  Cuando se muestra a veinticuatro sentados a la Mesa, cada uno de los doce signos del zodiaco se divide en dos partes   ---una mitad clara y otra oscura---   para representar las fases diurnas y nocturnas de cada signo.  De la misma forma que cada signo asciende por dos horas cada día, así también los veinticuatro caballeros representan las horas, los veinticuatro ancianos ante el trono en Revelación, y las veinticuatro deidades persas que representan los espíritus de las divisiones del día.  En el centro de la Mesa estaba la rosa simbólica de la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo, el símbolo de la resurrección en el cual él “se levantó” de entre los muertos.  También había un misterioso asiento vacío llamado el Sitial Peligroso en el cual nadie se podía sentar salvo aquél que tuviera éxito en su búsqueda del Santo Grial.

          Se puede encontrar una nueva forma del siempre recurrente mito cósmico en la personalidad de Arturo.  El príncipe de Gran Bretaña es el sol, sus caballeros son el zodiaco, y su espada resplandeciente puede ser el rayo del sol con el cual él lucha y derrota a los dragones de la oscuridad, o puede representar el eje terrestre.  La Mesa Redonda de Arturo es el universo; el Sitial Peligroso es el trono del hombre perfecto.  En su sentido terrestre, Arturo era el Gran Maestro de una hermandad filosófica Cristiano-Masónica de místicos que se autodenominaban Caballeros.  Arturo recibió la excelsa posición de Gran Maestro de estos Caballeros por haber logrado fielmente la retirada de la espada (espíritu) del yunque de los metales bases (su naturaleza inferior).  Como pasa invariablemente, el Arturo histórico pronto fue confundido con las alegorías y mitos de su orden hasta ahora que los dos son inseparables.  Tras la muerte de Arturo en el campo de Kamblan, sus Misterios cesaron, y él fue enterrado esotéricamente en una barcaza negra, como Tennyson bellamente lo describe en su Muerte de Arturo.  La gran espada Excalibur también fue lanzada a las aguas de la eternidad   ---todo esto es un vivo retrato del descenso de la noche cósmica al final del Día de la Manifestación Universal.  El cuerpo del Arturo histórico probablemente fue enterrado en la Abadía de Glastonbury, un edificio estrechamente identificado con los ritos místicos tanto del Grial como del Ciclo Arturiano.

          Los Rosacruces medievales, sin duda, poseían el verdadero secreto del Ciclo Arturiano y la leyenda del Grial, habiéndose incorporado gran parte de su simbolismo dentro de esa orden.  La leyenda del Grial, aunque era la más obvia de todas las claves que llevaban al misterio del Cristo, recibió la más ínfima consideración.




Traducción del original en inglés The Arthurian Cycle and  Legend of the Holy Grail del libro The Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall.  Sánchez y Rivera, Traductoras.  2011, Puerto Rico.
 

EL CICLO ARTURIANO Y LA LEYENDA DEL SANTO GRIAL (Parte I)



EL CICLO ARTURIANO Y LA LEYENDA DEL SANTO GRIAL

Manly P. Hall



            Según la leyenda, el cuerpo del Cristo (la Ley Espiritual) fue llevado al cuidado de dos hombres, de quienes los Evangelios hacen solo una breve mención.  Estos eran Nicodemo y José de Arimatea; ambos hombres devotos que, aunque no están incluidos entre los discípulos o apóstoles del Cristo, fueron elegidos de entre todos los hombres para ser guardianes de Sus restos sagrados.  José de Arimatea fue uno de los hermanos iniciados; y, en su Una Nueva Enciclopedia de la Masonería, es llamado por A. E. Waite como “el primer obispo de la cristiandad.”  De la misma forma que el poder temporal (o visible) de la Santa Sede fue establecido por San Pedro (¿?), así también el cuerpo espiritual (o invisible) de la fe fue encomendado a la “Iglesia Secreta del Santo Grial” a través de una sucesión apostólica de José de Arimatea, en cuyo cuidado habían recaído los símbolos perpetuos del pacto   ---la siempre rebosante copa y la sangrante lanza.

          Presumiblemente obedeciendo instrucciones de San Felipe, José de Arimatea, llevando consigo las reliquias sagradas, llegó a Gran Bretaña tras pasar por muchas y variadas penurias.  Aquí se le asignó un lugar para la construcción de una iglesia, y así se fundó la Abadía de Glastonbury.  José plantó su cuerpo administrativo en la tierra y éste echo raíz, convirtiéndose en un milagroso arbusto espinoso que florecía dos veces al año y ahora se llama el espino de Glastonbury.  Se desconoce cómo la vida de José de Arimatea llegó a su fin.  Algunos creen que, como Enoc, él fue trasladado; otros creen que fue enterrado en la Abadía de Glastonbury.  Se han hecho repetidos intentos para encontrar el Santo Grial, el cual muchos creen que fue escondido en una cripta debajo de la antigua Abadía.  El cáliz de Glastonbury que se descubrió recientemente y que los devotos creen que es el Sangreal  original, difícilmente puede ser aceptado como genuino por el investigador crítico.  Mas allá de su interés inherente como una reliquia, como el famoso cáliz de Antioquia, actualmente no se prueba nada cuando se comprueba que prácticamente poco puede ser descubierto hoy día en adición a lo que  se supo de los Misterios Cristianos hace18 siglos atrás.

          El origen del mito del Grial, como el de casi cualquier otro elemento en el gran drama, es curiosamente expansivo.  En las tradiciones y leyendas populares de las Islas Británicas, se pueden encontrar suficientes fundamentos para este mito; las cuales contienen muchos relatos sobre calderones mágicos, pailas, copas y cuernos para beber.  Las más antiguas leyendas del Grial describen la copa como un verdadero cuerno de la abundancia.  Su contenido era inagotable y aquellos que lo servían nunca tenían hambre o sed.  Un relato dice que no importa cuán desesperadamente enferma pueda estar una persona, no podía morir hasta dentro de ocho días después de haber contemplado la copa.  Algunas autoridades creen que el Santo Grial era la perpetuación de la copa sagrada usada en los ritos de Adonis y Atis.  Una copa de comunión o cáliz fue utilizada en varios de los Misterios Antiguos, y el dios Baco es, con frecuencia, simbolizado en forma de jarrón, copa o urna.  En la adoración de la Naturaleza, el siempre rebosante Grial representa la generosidad de la cosecha por la cual se sostiene la vida del hombre; como el cántaro sin fondo de Mercurio; es el manantial inagotable de la riqueza natural.  De la evidencia a mano podría ser erróneo atribuirle un origen puramente cristiano al simbolismo del Grial. 


Continúa...

Traducción del original en inglés The Arthurian Cycle and Legend of the Holy Grail del libro The Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall.  Sánchez y Rivera, Traductoras.  2011, Puerto Rico.
 

PARSIFAL Y EL SANTO GRIAL - Imagen




PARSIFAL Y EL SANTO GRIAL

 

En el gran templo de Monte Salvat, esta Parsifal, el tercer y último rey del Santo Grial, sosteniendo en alto la verde y centelleante Copa Grial y la lanza sagrada.  De la punta de la lanza chorrea una corriente infinita de sangre.  Ante Parsifal se arrodilla Kundry (Kundalini), la tentadora; quien, liberada del hechizo del malvado Klingsor, adora las reliquias sagradas de la Pasión.  Sobre los Misterios del Grial, Hargrave Jennings escribe: “El Concilio de los Caballeros o Hermanos del Santo Grial, o Grael, era un reflejo de la unión sagrada, santificada por sacramentos que unieron a los majestuosos y místicos Rosacruces.  Realmente, estos eran los guardianes de los misterios superiores.  En este sentido de lo misterioso y lo sagrado, la ‘liga’ de la ‘Más noble Orden de la Liga’   ---la primera de la caballería---   no es en sí una liga, sino el ‘Garder’ o ‘Custodio’, el guardián mas sagrado y santo de la castidad sobrenatural de la nada más y nada menos personalidad femenina mas excelsa (en el sentido abstracto y milagroso, por supuesto), el verdadero fundamento del cristianismo   ---el ‘Ceñidor’ o faja de la bendecida e inmaculada Virgen María, la Reina del Cielo, con su pie victorioso, por todos los tiempos pasados y venideros, pisando sobre el Dragón, en su pureza celestial, como la ‘Madre de Cristo’.”  (Ver Falismo.)  La clave de los Misterios del Grial será manifiesta si en la lanza sagrada se reconoce la glándula pineal con su peculiar proyección de punta, y en el Santo Grial, el cuerpo pituitario que contiene la misteriosa Agua de la Vida.  Monte Salvat es el cuerpo humano; el templo abovedado sobre su cumbre es el cerebro; y el castillo de Klingsor en el valle oscuro inferior, es la naturaleza animal que atrae a los caballeros (energías cerebrales) hacia el jardín de la ilusión y la perversión.  Parsifal, como el candidato purificado, se convierte en el Amo de las reliquias santas y de la ciencia sagrada por la cual ellos perseveran; y, habiendo cumplido el propósito de su existencia, Kundry muere al pie del altar con las palabras inmortales: “Yo sirvo!”



Traducción del original en inglés Parsifal and the Holy Grail del libro The Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall.  Sánchez y Rivera, Traductoras.   2011, Puerto Rico.  riverafarrell@gmail.com



CRISTIANISMO MISTICO - 4ta. Parte (Final)




       Al igual que los Gnósticos, los Esenios eran emanacionistas.  Uno de sus propósitos principales era la reinterpretación de la Ley Mosaica según ciertas claves espirituales secretas que ellos guardaron para el tiempo en que su orden se fundó.  Entonces, a esto le seguiría, que los Esenios eran Cabalistas; y, al igual que otras sectas contemporáneas que surgieron en Siria, esperaban el advenimiento del Mesías prometido en los antiguos escritos Bíblicos.  Se cree que José y María, los padres de Jesús, habían sido miembros de la Orden de los Esenios.  Por muchos anos, José fue el maestro de mayor edad de María.  Según El Protoevangelio, él era viudo con hijos mayores, y en el Evangelio de Seudo-Mateo, él se refiere a María como una niña pequeña, menor en edad que sus propios nietos.  En su infancia, María fue dedicada al Señor, y los escritos Apócrifos contienen muchos relatos de milagros asociados a su niñez temprana.  Cuando tenía doce años de edad, los sacerdotes llevaron a cabo consultas en cuanto al futuro de esta niña que se había dedicado a sí misma al Señor, y el sumo sacerdote judío, portando su vestidura, entró al Sanctasanctórum, donde un ángel se le apareció, diciéndole, “Zacarías, convoca a los viudos del pueblo, y deja que tomen una vara, y ella (refiriéndose a María) será la esposa de él, a quien el Señor le enviará una señal.”  Volviendo a reunirse con los sacerdotes al mando de los viudos, José recogió las varas de los demás hombres y las llevo al cuidado de los sacerdotes.  La vara de José era la mitad del largo que la vara de los demás, y los sacerdotes, al devolver las varas a los viudos, no prestaron atención a la de José, la cual se había quedado en el Sanctasanctórum.  Cuando los otros viudos recibieron sus varas, los sacerdotes esperaron por una señal de cielo, mas esta nunca llegó.  Por su avanzada edad, José no pidió su vara de vuelta, ya que para él era inconcebible que fuese escogido.  Pero un ángel se le apareció al sumo sacerdote, ordenándole que regresara la vara corta que yacía inadvertida en el Sanctasanctórum.  Mientras el sumo sacerdote le entregaba la vara a José, una paloma blanca alzó vuelo desde su punta y se posó sobre la cabeza del envejecido carpintero, y a él se le otorgó la niña.

          El editor de Los Libros Sagrados y la Literatura Antigua de Oriente, llama la atención al espíritu peculiar con el cual la niñez de Jesús es tratada en muchos de los libros Apócrifos del Nuevo Testamento, particularmente en una obra que se le atribuyó al incrédulo Tomás, la versión griega más antigua que data más o menos para el año 200 d.C: “El niño Cristo casi se representa como travieso, afligiendo y devastando a aquellos que lo molestan.”  Esta obra Apócrifa, calculada para inspirar a sus lectores con temor y temblor, fue popular durante la Época Media porque era enteramente acorde con el espíritu cruel y perseguidor del cristianismo medieval.  Como muchos otros antiguos libros sagrados, el libro de Tomás fue fabricado con dos propósitos estrechamente aliados: primero, para eclipsar a los paganos en las obras milagrosas; segundo, para inspirar a todos los no creyentes con el “el temor del Señor”.  Los escritos Apócrifos de este tipo no tienen fundamento.  De una vez y por todas, los “milagros” del cristianismo se han convertido en su más grande desventaja.  Los fenómenos sobrenaturales, interpolados en una época crédula para impresionar al ignorante, en este siglo solo han alcanzado el alejamiento de los inteligentes.

          En El Evangelio Griego de Nicodemo, se cita que cuando Jesús fue llevado a la presencia de Pilatos, la fila de guardas romanos inclinaron sus cabezas en Su honor, a pesar de todos los esfuerzos que los soldados hicieron para evitarlo.  En Las Cartas de Pilatos también llama la atención de que Cesar, enojado con Pilatos por ejecutar a un hombre justo, ordenó que lo decapitaran.  Suplicando perdón, Pilatos fue visitado por un ángel del Señor, quien tranquilizó al gobernante romano prometiéndole que toda la cristiandad debe recordar su nombre, y que cuando Cristo viniera por segunda vez a juzgar a Su pueblo, él (Pilatos) debe venir ante Su presencia como Su testigo.

          Historias como la anterior representan las incrustaciones que se han autoadherido al cuerpo del cristianismo durante los siglos.  La propia mente popular ha sido el guardián y perpetuador elegido de estas leyendas, oponiéndose amargamente a cada esfuerzo por desviar la fe de estas acumulaciones cuestionables.  Como la tradición popular a veces contiene ciertos elementos básicos reales, usualmente estos están deformados y fuera de proporción.  Por lo tanto, mientras  la mayor parte de la historia puede ser fundamentalmente cierta, los detalles son desesperanzadamente erróneos.  Se puede decir que tanto la verdad como la belleza están mejor adornadas cuando no se adornan.  A través de la niebla de los relatos fantásticos que oscurecen el verdadero fundamento de la fe cristiana, una doctrina grande y noble comunicada al mundo por un alma grande y noble, le es tenuemente visible a los pocos discernidores.  José y María, dos almas devotas y con mentes santas, se consagraron al servicio de Dios, y, soñando con la venida de un Mesías para servir a Israel, obedecieron los mandatos del sumo sacerdote de los Esenios para preparar un cuerpo para la venida de una gran alma.  Por lo tanto, Jesús nació de una inmaculada concepción.  Por inmaculada, nos referimos a limpia, más que a sobrenatural.

          Jesús fue educado por los Esenios y más tarde fue iniciado en el más profundo de sus Misterios.  Como todos los grandes iniciados, El debió viajar en dirección hacia el Este; y, sin duda, los años silentes de Su vida los pasó familiarizándose con aquella enseñanza secreta que más tarde le comunicó al mundo.  Habiendo consumado las prácticas ascéticas de Su orden, El se sometió al Bautismo.  Por lo tanto, habiéndose reunido con Su propia fuente espiritual, El fue en lo sucesivo en el nombre de Aquel que ha sido crucificado desde antes que los mundos fueran; y, reuniendo a Sus discípulos y apóstoles a Su alrededor, los instruyó en aquella enseñanza secreta que se había perdido   ---al menos en parte---   de las doctrinas de Israel.  Se desconoce Su suerte, pero con toda probabilidad, El sufrió aquella persecución que es la suerte de aquellos que buscan reconstruir los sistemas éticos, filosóficos o religiosos de su día.

          Jesús les habló a las multitudes con parábolas; así también lo hizo con Sus discípulos aunque en una naturaleza más excelsa y filosófica.  Voltaire dijo que Platón debió ser canonizado por la Iglesia Cristiana, ya que, al ser el primer exponente del misterio del Cristo, el contribuyó mas a sus doctrinas principales que cualquier otro individuo.  Jesús le reveló a Sus discípulos que el mundo inferior esta bajo el control de un gran ser espiritual que lo había moldeado según la voluntad del Padre Eterno.  La mente de este gran ángel era tanto la mente del mundo como la mente mundanal.  Para que los hombres no murieran por la mundanalidad, el Padre Eterno envió a la creación el más grande y excelso de sus poderes   ---la Mente Divina.   Esta Mente Divina se ofreció a Sí misma como sacrificio vivo y fue quebrada y devorada por el mundo.  Habiendo dado Su espíritu y cuerpo, a las doce clases de criaturas racionales, en una cena secreta y sagrada, esta Mente Divina formó parte de cada cosa viviente.  De allí en adelante, el hombre fue capacitado para usar este poder como un puente a través del cual pudiera pasar y obtener la inmortalidad.  Aquel que elevara su alma a esta Mente Divina y Le sirviera, era recto, y, habiendo alcanzado rectitud, liberaba esta Mente Divina, que, por consiguiente, regresaba de nuevo en gloria a Su propia fuente divina.  Y ya que El les había llevado este conocimiento, los discípulos se dijeron unos a otros: “He aquí, El es El Mismo esta Mente personificada!”


Traducción al español del original en inglés Mystic Christianity del libro The Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall.  Sánchez y Rivera, Traductoras.  2011, Puerto Rico. 

CRISTIANISMO MISTICO - 3ra. Parte




       De ningún modo es improbable que El Mismo Jesús originalmente expusiera como alegorías las actividades cósmicas que más tarde fueron confundidas con Su propia vida.  No se puede contradecir que el “Xplotos”, el Cristo, representa el poder solar venerado por cada nación de la antigüedad.  Si Jesús reveló la naturaleza y el propósito de este poder solar bajo el nombre y la personalidad de Cristo, por ende, dándole a su poder abstracto los atributos de un dios-hombre, El no hizo nada más que seguir un precedente impuesto por todos los anteriores Maestros del Mundo.  Este dios-hombre, dotado con todas las cualidades de Deidad, representa la divinidad latente en cada hombre.  El hombre mortal alcanza la divinización solo a través de una redención con este Yo divino.  La unión con el Yo inmortal constituye la inmortalidad, y aquel que encuentra su verdadero Yo, por lo tanto, es “salvo”.  Este Cristo, u hombre divino en el hombre, es la verdadera esperanza de salvación en el hombre   ---el Mediador viviente entre la Deidad abstracta y la humanidad  mortal.  De la misma forma que Atis, Adonis, Baco y Orfeo, con toda probabilidad, originalmente eran hombres iluminados que más tarde fueron confundidos con los personajes simbólicos que ellos crearon como personificaciones de este poder divino, también Jesús ha sido confundido con el Cristo, o dios-hombre, cuyas maravillas El predicó.  Ya que el Cristo era el dios-hombre aprisionado en cada criatura, el primer deber del iniciado era liberar o “resucitar” a este Eterno dentro de él.  Aquel que alcanzaba la reunión con su Cristo, en consecuencia, era llamado un hombre cristiano o bautizado.

          Una de las doctrinas más profundas de los filósofos paganos tenía que ver con el Dios-Salvador Universal que ascendía las almas de los hombres regenerados hacia el cielo a través de Su propia naturaleza.  Este concepto era, sin duda, la inspiración para las palabras que se le atribuían a Jesús: “Yo soy el camino, la verdad y la vida: nadie puede venir al Padre si no es a través de mi.”  En un esfuerzo por hacer una persona única, externa de Jesús y Su Cristo, los escritores cristianos han compuesto una doctrina que debe ser resuelta de nuevo a sus constituyentes originales si se quiere redescubrir el verdadero sentido del cristianismo.  En los relatos del Evangelio, el Cristo representa al hombre perfecto que, habiendo pasado por las diferentes etapas del “Misterio del Mundo” simbolizado por los treinta y tres años, asciende a la esfera celestial donde se reúne con su Padre Eterno.  La historia de Jesús, como ahora se preserva, es    ---como la historia Masónica de Hiram Abiff---   parte de un ritualismo secreto de iniciación que le pertenece a los antiguos Misterios cristianos y paganos.

          Precisamente, durante los siglos anteriores a la era cristiana, los secretos de los Misterios paganos habían caído gradualmente en las manos de los profanos.  Para el estudiante de religiones comparadas es evidente que estos secretos, reunidos por un pequeño grupo de filósofos y místicos fieles, fueron revestidos con nuevos ropajes simbólicos y, de esta manera, preservados por varios siglos bajo el nombre de cristianismo místico.  Generalmente, se cree que los Esenios eran los guardianes de este conocimiento, y también los iniciadores y educadores de Jesús.  Si esto es así, Jesús fue, sin duda, iniciado en el mismo templo de Melquisedec, donde Pitágoras había estudiado seis siglos antes.

          Los Esenios   ---la más prominente de las antiguas sectas sirias---   era una orden de hombres y mujeres piadosos que vivían vidas de ascetismo, pasando sus días con simples trabajos, y sus tardes y noches en oración.  Josefo, el gran historiador judío, habla sobre ellos en términos superiores.  “Ellos enseñan la inmortalidad del alma”, dice, “y creen que las recompensas de rectitud han de ser procuradas con intensidad.”    Por otro lado, el añade, “Aun así, el rumbo de sus vidas es mejor que aquel de otros hombres, dedicándose completamente a la conservación.”  Se supone que el nombre Esenios se derive de una antigua palabra siria que significa “físico”, y se cree que esta gente bondadosa tenía como su propósito de existencia sanar a los enfermos en mente, alma y cuerpo.  Según Eduardo Schuré, ellos tenían dos comunidades o centros principales; una en Egipto, sobre las riberas del Lago Maorí, y la otra en Palestina, en Engaddi, cerca del Mar Muerto.  Algunas autoridades ponen a los Esenios de regreso a las escuelas de Samuel el Profeta, pero concuerdan más con un origen egipcio u oriental.  Sus métodos de oración, meditación y ayuno no eran diferentes a aquellos de los hombres santos del Lejano Oriente.  La membresía a la Orden de los Esenios solo era posible después de un año de prueba.  Esta escuela de los Misterios, como muchas otras, tenía tres grados, y solo unos pocos candidatos los pasaban exitosamente.  Los Esenios estaban divididos en dos comunidades distintas; una consistía de célibes y la otra de miembros que estaban casados.

          Los Esenios nunca fueron mercaderes ni entraron en la vida comercial de las ciudades, sino que se sostenían por medio de la agricultura y de la crianza de ovejas para la producción de lana; así como por medio de artes tales como alfarería y carpintería.  En los Evangelios y los Apócrifos, José, el padre de Jesús, es llamado carpintero y alfarero.  En el Evangelio Apócrifo de Tomás, como en aquel de Seudo-Mateo, el niño Jesús es descrito realizando gorriones de barro que tenían vida y volaban cuando  él aplaudía con sus manos.  Los Esenios eran estimados entre las mejores clases educadas de los judíos; y hay informes de que habían sido elegidos como tutores de los hijos de oficiales romanos destacados en Siria.  El hecho de que muchos artesanos estaban clasificados entre su número, es responsable de que la orden fuera considerada como progenitora de la Masonería moderna.  Los símbolos de los Esenios incluyen muchas herramientas de construcción; y estos estaban secretamente endosados en la estructura de un templo espiritual y filosófico para servir de morada al Dios viviente.

Continúa... 


Traducción al español del original en inglés Mystic Christianity del libro The Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall.  Sánchez y Rivera, Traductoras.  2011, Puerto Rico. 

CRISTIANISMO MISTICO - 2da. Parte



 
  
En un esfuerzo por resolver algunos de los problemas que surgen de cualquier intento para relatar con precisión la vida de Jesús, se ha sugerido que, en aquel tiempo, pudieron haber vivido en Siria dos o más maestros religiosos cargando el nombre de Jesús, Jehoshua  o Joshua, y que las vidas de estos hombres pudieron haber sido confundidas en las historias del Evangelio.  En sus Sectas Secretas de Siria y el Líbano, Bernard H. Springett, un autor Masónico; cita, de un libro antiguo, el nombre que  no tenia libertad para divulgar por su conexión con el ritual de una secta.  La última parte de su cita es pertinente al siguiente tema:

          “Pero Jehová prosperó la semilla de los Esenios, en santidad y amor, por muchas generaciones.  Entonces vino el jefe de los ángeles, según el mandamiento de DIOS, para levantar un heredero a la Voz de Jehová.  Y, en cuatro generaciones más un heredero nació, y fue llamado Joshua, y él era el hijo de José y Mara, adoradores devotos de Jehová, que se mantuvieron apartados de todos los demás, salvo de los Esenios.  Y este Joshua, en Nazaret, restableció a Jehová, y restauró muchos de los ritos y ceremonias perdidas.  En el trigesimosexto año de su edad, él fue apedreado hasta la muerte en Jerusalén.***”

          En el último siglo, varios libros se han publicado para complementar las escasas descripciones que aparecen, de Jesús y Su ministerio, en los Evangelios.  En algunos casos, estos relatos claman ser cimentados sobre antiguos manuscritos descubiertos recientemente; en otros, sobre una revelación espiritual directa.  Algunos de estos escritos son altamente razonables, mientras que otros son increíbles.  Hay constantes rumores de que Jesús visitó y estudió tanto en Grecia como en India, y que durante el primer siglo se había descubierto en India una moneda impresa en Su honor.   Se sabe que en Tíbet existen antiguos récords cristianos, y los monjes de un monasterio budista en Ceilán aún conservan un récord, el cual indica que Jesús residió con ellos temporalmente y se familiarizó con su filosofía.

          Aunque el cristianismo antiguo muestra toda evidencia de influencia oriental, éste es un tema que la iglesia moderna rehúsa discutir.  Si efectivamente se establece, más allá de toda duda, que Jesús fue un iniciado de los Misterios paganos griegos o asiáticos, es probable que el efecto sobre los miembros más conservadores de la fe cristiana sea cataclísmico.  Si Jesús era Dios, como expusieron los concilios solemnes de la iglesia, por qué, en el Nuevo Testamento, a Él se le refiere como “llamado por Dios como un sumo sacerdote tras la orden de Melquisedec”?  Las palabras “tras la orden” hacen de Jesús uno de una línea u orden de la cual deben haber surgido otras de una dignidad igual o quizás superior.  Si los “Melquisedecs” eran los gobernantes divinos o sacerdotales de las naciones de la Tierra antes de la inauguración del sistema de gobernantes temporeros, entonces las declaraciones que se le atribuyen a San Pablo señalarían que Jesús o era uno de estos “elegidos filosóficos” o estaba intentando restablecer su sistema de gobierno.  Recordemos que Melquisedec también realizó la misma ceremonia de beber vino y partir el pan como lo hizo Jesús en la Ultima Cena.

          George Faber dice que el nombre original de Jesús era Jescua Hammassiah.  Godfrey Higgins ha descubierto dos referencias, una en el Midrashjoheleth y la otra en el Abodazara (antiguos comentarios judíos sobre las Escrituras), al efecto de que el apodo de la familia de José era Pantera, ya que en ambas obras se declara que un hombre fue sanado “en el nombre de Jesús ben Panther.”  El nombre Pantera establece una conexión directa entre Jesús y Baco—que fue criado por panteras y a veces es mostrado montado sobre uno de estos animales o en una carroza guiada por ellos.  En ciertas ceremonias egipcias de iniciación, la piel de la pantera también era sagrada.  El monograma IHS, ahora traducido para definirse como Iesus Hominum Salvator (Jesús Salvador de Hombres), es otro enlace directo entre los ritos cristianos y báquicos.  IHS es derivado del griego THE, el cual, como señala su valor numérico (608), es emblemático del sol y constituía el nombre sagrado y oculto de Baco.  (Ver Los Druidas Celtas por Godfrey Higgins).  Surge la pregunta: Fue el antiguo cristianismo romano confundido con la adoración de Baco por los numerosos paralelismos en ambas creencias?  Si puede ser probado en sentido afirmativo, muchos enigmas, hasta ahora incomprensibles, del Nuevo Testamento, serán resueltos.
         

 Continúa...


Traducción al español del original en inglés Mystic Christianity del libro The Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall.  Sánchez y Rivera, Traductoras.  2011, Puerto Rico.

CRISTIANISMO MISTICO - 1ra. Parte





          La verdadera historia de la vida de Jesús de Nazaret nunca le ha sido revelada al mundo, ya fuese  en los Evangelios aceptados o en el Apócrifo, aunque unas pocas indicaciones aisladas pueden encontrarse en algunos de los comentarios escritos por los Padres ante-Nicenos.  Los hechos relacionados a Su identidad y misión están entre los misterios inestimables hasta ahora preservados en las bóvedas secretas bajo las “Casas de los Hermanos”.  Parte de esta peculiar historia le fue contada a unos pocos Caballeros Templarios que fueron iniciados dentro de la arcana de los Drusos, Nazarenos, Esenios, Joanitas, y otras sectas que aún habitan en las remotas e inaccesibles fortalezas de la Tierra Santa.  Sin duda, el conocimiento de los Templarios relacionado a la temprana historia del cristianismo fue una de las razones principales para su persecución y posterior aniquilación.  Las discrepancias en los escritos de los primeros Padres de la Iglesia no solo son irreconciliables, sino que demuestran, mas allá de toda duda, que aún durante los primeros cinco siglos después de Cristo, estos eruditos tuvieron como base de sus escritos poco mas realidad que folclor y rumores.  Para el creyente fácil, todo es posible y no hay problemas.  Sin embargo, la persona inconmovible y que busca hechos, es confrontada con una serie de problemas y factores inciertos, de los cuales los siguientes son típicos:

          Según el concepto popular, Jesús fue crucificado durante el trigesimotercer año de Su vida y en el tercer año de Su ministerio, el cual siguió a Su bautismo.  Más o menos para el año 180 d.C., San Ireneo, Obispo de Lyon, uno de los más prominentes de la teología ante-Nicena, escribió Contra las Herejías, un ataque a las doctrinas de los Gnósticos.  En este trabajo, Ireneo declaró, sobre la autoridad de los propios Apóstoles, que Jesús vivió hasta una edad adulta.  Citamos: “Sin embargo, ellos pueden establecer su falsa opinión con relación a aquello que está escrito, ‘para proclamar el año aceptable del Señor’, sostener que El predicó por solo un año, y después sufrió en el duodécimo mes.  [Hablando de esto], se olvidan de su propia desventaja, destruyendo Su obra completa, y Lo despojan de aquella edad que es tanto más necesaria y más honorable que cualquier otra; me refiero a esa edad más avanzada durante la cual, también como maestro, El se distinguió sobre las demás.  Cómo El pudo tener discípulos si no enseñó?  Y, cómo pudo enseñar a menos que haya alcanzado la edad de un Maestro?  Porque cuando El fue bautizado, aún no había cumplido su trigésimo año, sino que estaba a punto de cumplirlo (Lucas, quien ha mencionado Sus años lo ha expresado: ‘Jesús estaba  como comenzando los treinta años de edad’ cuando vino a recibir el bautismo); y, (según estos hombre), predicó solo un año, estimado desde Su bautismo.  Mientras completaba Su trigésimo año sufrió, siendo, de hecho, un hombre joven, y que no había, de ningún modo alcanzado edad adulta.  Ahora, todo el mundo lo admitirá,  que la primera etapa de la vida temprana abraza los treinta años, y se extiende hasta los cuarenta; desde los cuarenta hasta los cincuenta, un hombre empieza a declinar hacia la edad madura, que Nuestro Señor poseía mientras aún cumplía el oficio de Maestro, como el Evangelio y todos los ancianos testifican; aquellos que en Asia estaban familiarizados con Juan, el discípulo del Señor, (afirman) que Juan les transmitió esa información.  Y él permaneció entre ellos hasta la época de Trajano.  Algunos de ellos, además, no solo vieron a Juan, sino también a los otros apóstoles, y escucharon la narración de ellos, y dieron testimonio de la (validez de la) declaración.  A quién entonces debemos creerle más, a hombres como éstos o a Tolomeo, que nunca vió a los apóstoles, y quien nunca, ni siquiera en sus sueños, llegó a tener siquiera un mínimo rastro de ser un apóstol?”

          Al comentar sobre el anterior pasaje, Godfrey Higgins señala que, afortunadamente, éste escapó de las manos de aquellos destructores que han intentado  cambiar las consistentes narrativas del Evangelio eliminando todas estas declaraciones.  El también señala que la doctrina de la crucifixión era una “vexata questio” entre los cristianos, aún durante el segundo siglo.  “La evidencia de Ireneo”, él dice, “no puede tocarse.  Sobre cada principio del juicio crítico, y de la doctrina de probabilidades, esto es irrecusable.”

          Cabe señalar, además, que Ireneo preparó esta declaración para contradecir otra, aparentemente en curso en su época, al efecto de que el ministerio de Jesús duro solo un año.  De todos los primeros Padres, Ireneo, escribiendo ochenta años después de la muerte de San Juan el Evangelista, debió haber tenido información razonablemente adecuada.  Si los mismos discípulos relataron que Jesús vivió hasta una edad avanzada en el cuerpo, por qué  el misterioso número 33 había sido elegido arbitrariamente para simbolizar la duración de Su vida?  Fueron los incidentes en la vida de Jesús alterados a propósito para que Sus acciones encajaran más cercanamente dentro del patrón establecido por los numerosos Dioses-Salvadores que lo precedieron?  Una lectura cuidadosa de los escritos de Justino Mártir, otra autoridad del segundo siglo, hace  evidente  que estas analogías fueron reconocidas y utilizadas como influencia para convertir a los griegos y a los romanos.  En su Apología, Justino se dirige así a los paganos:

          “Y cuando también decimos que la Palabra, que es lo primero nacido de Dios, fue producida sin unión sexual, y que El, Jesucristo, nuestro Maestro, fue crucificado y murió, y resucitó y ascendió al cielo, no estamos exponiendo nada diferente a lo que ustedes creen con relación a aquellos a quienes ustedes consideran hijos de Júpiter.***   Y si afirmamos que la Palabra nació de Dios en forma peculiar, diferente al engendramiento ordinario, que esto, como se menciono anteriormente, no sea una cosa extraordinaria para ustedes, que dicen que Mercurio es la palabra angélica de Dios.  Pero si alguien objeta que El fue crucificado, en ésto El también está a la par con aquellos estimados por ustedes como hijos de Júpiter, que sufrieron como ahora hemos enumerado.”

          De ésto se evidencia que los primeros misioneros de la Iglesia Cristiana estaban muy lejos de admitir de buena gana las similitudes entre su fe y la de los paganos, de lo que estaban sus sucesores en siglos posteriores.
         

Continúa...


Traducción al español del original en inglés Mystic Christianity del libro The Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall.  Sánchez y Rivera, Traductoras.  2011, Puerto Rico