LOS MISTERIOS ODINICOS
Manly P.
Hall
La fecha de la
fundación de los Misterios Odínicos es incierta, algunos escritores declaran que estos fueron establecidos en el
primer siglo antes de Cristo; otros, en el primer siglo después de Cristo. Robert Macoy, Grado 33, da la siguiente
descripción de su origen: “En las crónicas norteñas, aparece que en el primer
siglo de la era cristiana, Sigge, el jefe de los Aser, una tribu asiática,
emigró del Mar Caspio y el Cáucaso a Europa del norte. El dirigió su curso al noroeste desde el Mar
Negro hasta Rusia, sobre la cual, según la tradición, él puso a uno de sus hijos
como gobernante, y se dice que él también venció a los sajones y los francos. Luego
avanzó a través de Cimbria hasta
Dinamarca, la cual reconoció a su quinto hijo Skiold como su soberano, y se
trasladó hasta Suecia, donde Gylf, quien honró al maravilloso extraño, y fue
iniciado en sus misterios, entonces gobernó.
Muy pronto él se hizo maestro aquí, construyó Sigtuna como la capital de
su imperio y promulgó un nuevo código de leyes, y estableció los misterios
sagrados. Por cuenta propia, él asumió
el nombre de Odín, fundó el sacerdocio de los doce Drottars (Druidas?) quienes
condujeron la adoración secreta, y la administración de la justicia, y, como
profetas, revelaban el futuro. Los ritos
secretos de estos misterios celebraban la muerte de Balder, el bello y amoroso,
y representaban la pena de los Dioses y
los hombres en su muerte, y su restauración a la vida”. (Historia
General de la Francmasonería).
Tras su muerte, el Odín
histórico fue exaltado, siendo su identidad fundida dentro de la del Odín
mitológico, dios de la sabiduría, cuyo culto él había promulgado. El Odinismo entonces suplantó la adoración de
Thor, el tronante, la deidad suprema del antiguo panteón escandinavo. El montículo donde, según la leyenda, fue
enterrado el rey Odín, todavía se ve cerca del lugar de su gran templo en
Upsala.
Los doce Drottars
que presidieron los Misterios Odínicos
evidentemente personificaban los doce
nombres santos e inefables de Odín. Los
rituales de los Misterios Odínicos eran muy similares a aquellos de los
griegos, persas y brahmanes, tras los cuales estos fueron modelados. Los Drottars, que simbolizaban los signos del
zodíaco, eran los custodios de las artes y las ciencias, las cuales le
revelaban a aquellos que pasaban exitosamente las pruebas de iniciación. Como muchos otros cultos paganos, los
Misterios Odínicos, como institución, fueron destruídos por el cristianismo,
pero la causa fundamental de su caída fue la corrupción del sacerdocio.
Casi siempre, la
mitología es el ritual y el simbolismo de una escuela de Misterio. Resumido, el drama sagrado que formó la base
de los Misterios Odinicos, era de la siguiente forma:
El Creador Supremo e
invisible de todas las cosas fue llamado Padre de Todo. Su regente en la Naturaleza era Odín, el dios
de un solo ojo. Al igual que Quetzalcóatl,
Odín fue elevado a la dignidad de la Deidad Suprema. Según los Drottars, el universo estaba
diseñado del cuerpo de Ymir, el
gigante escarchado. Ymir se formó de las
nubes de rocío que se levantaron de Ginnungagap, la gran hendidura del caos
dentro de la cual los primeros gigantes escarchados y los gigantes en llamas
habían lanzado nieve y fuego. Los tres
dioses ---Odín, Vili, y Ve--- asesinaron a Ymir y de él formaron el
mundo. Las diferentes partes de la
Naturaleza fueron diseñadas de los varios miembros de Ymir.
Después de que Odín
había establecido el orden, él hizo que un maravilloso palacio, llamado Asgard,
se construyera en el tope de una montaña, y aquí los doce Aesir (dioses)
moraron juntos, muy distantes de las limitaciones de los hombres mortales. Sobre esta montaña también estaba Valhalla, el
palacio de los asesinados, donde aquellos que habían muerto heróicamente,
peleaban y celebraban día tras día. Cada
noche sus heridas eran sanadas y, tan rápidamente como la carne de jabalí que se comían era consumida, se
renovaba.
Balder el Bello
---el Cristo escandinavo--- era
el hijo amado de Odín. Balder no era
guerrero; su espíritu compasivo y bello trajo paz y alegría a los corazones de
los dioses, y, con excepción de uno, todos lo amaban. De la misma forma que Jesús tenía un Judas
entre Sus doce discípulos, también uno de los doce dioses era falso ---Loki, la personificación de la
maldad. Loki hizo que Hothr, el dios
ciego del destino, le disparara a Balder con una flecha de muérdago. Con la muerte de Balder, la luz y la alegría
desaparecieron de las vidas de las otras deidades. Descorazonados, los dioses se reunieron para
buscar un método con el cual pudieran resucitar a este espíritu de vida y
juventud eterna. El resultado fue el
establecimiento de los Misterios.
Los Misterios Odínicos
se daban en criptas o cuevas subterráneas, las cámaras, nueve en total,
representaban los Nueve Mundos de los Misterios. Al candidato que buscaba ser admitido, se le
asignaba la tarea de resucitar a Balder de entre los muertos. Aunque no cumplía esta tarea, él mismo jugaba
la parte de Balder. El se autoproclamaba un vagabundo; las
cavernas a través de las cuales pasaba eran símbolo de los mundos y esferas de
la Naturaleza. Los sacerdotes que lo
iniciaban eran emblemáticos del sol, la luna y las estrellas. Los tres iniciadores supremos ---el Sublime, el Igual al Sublime y el
Superior--- eran análogos al Maestro
Adorador y a los Jóvenes y Mayores Custodios de una logia Masónica.
Después de vagar por
horas a través de los confusos pasadizos, el candidato era llevado ante la
presencia de una estatua de Balder el Bello, el prototipo de todos los
iniciados en los Misterios. Esta figura
se erigía en el centro de un gran apartamento techado con escudos. En medio de la cámara había una planta con
siete capullos, emblemáticos de los planetas.
En esta habitación, que simbolizaba el hogar del Aesir, o Sabiduría, el
neófito tomaba su voto de secretividad y piedad sobre la cuchilla desnuda de una
espada. El bebía el aguamiel santificado
de un tazón hecho de una calavera humana y, habiendo pasado exitosamente por
todas las torturas y juicios designados para desviarlo del hechizo de la
sabiduría, finalmente se le permitía develar el misterio de Odín ---la personificación de la sabiduría. El era presentado, en nombre de Balder, con
el anillo sagrado de la orden; él era adorado como un hombre vuelto a nacer; y
de él se decía que había muerto y había sido resucitado nuevamente sin pasar
por las puertas de la muerte.
La inmortal composición
de Richard Wagner, El Anillo de los
Nibelungos, se basa en los ritos de los Misterios del culto Odínico. Aunque
el gran compositor se tomó muchas libertades con la historia original,
las Operas del Anillo, declaradas como las más grandes tetralogías de los
dramas musicales que el mundo posee, han tomado y preservado, de manera
significativa, la majestad y el poder de las sagas originales. Comenzando con Das Rheingold, la acción procede a través de Las Valquirias y Sigfredo,
a un punto culminante que inspira compasión en Gotterdammerung, “El Ocaso de los Dioses”.
Traducción del original en
inglés The Odinic Mysteries del
capítulo The Ancient Mysteries and Secret
Societies (Part Two) del libro The Secret Teachings of All Ages de
Manly P. Hall. Sánchez &
Rivera, Traductoras. 2010, Puerto Rico. Revisado junio 2015. riverafarrell@gmail.com
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