Este libro está dedicado a todas las almas racionales del mundo.

Este libro está dedicado a todas las almas racionales del mundo.
MANLY P. HALL - "ESTE LIBRO ESTA DEDICADO A TODAS LAS ALMAS RACIONALES DEL MUNDO".

martes, 27 de mayo de 2014

HERMES MERCURIO TRISMEGISTO - Imagen





 
De Historia Deorum Fatidicorum.
 
 
HERMES MERCURIO TRISMEGISTO.
 
 
Maestro de todas las artes y ciencias, perfecto en todos los oficios, Gobernante de los Tres Mundos, Escriba de los Dioses y Custodio de los Libros de la Vida, Thoth Hermes Trismegisto   ---el Tres Veces Más Grande, el “Primer Informante”---   fue visto por los antiguos egipcios como la personificación de la Mente Universal.  Aunque con toda probabilidad realmente existió un gran sabio y educador con el nombre de Hermes, es imposible excluir al hombre histórico del conglomerado de relatos legendarios que intentan identificarlo con el Principio Cósmico del Pensamiento.
 
Traducción del original en inglés Hermes Mercurius Trismegistus del capitulo The Live and Writings of Thoth Hermes Trismegistus del libro The Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall.  ®Sánchez & Rivera, Traductoras.  2014, Puerto Rico.  riverafarrell@gmail.com

jueves, 22 de mayo de 2014

PIRAMIDE, Los Misterios de la - M. Palmer-Hall



LA INICIACION DE LA PIRAMIDE
 
Manly P. Hall
 
 
LOS MISTERIOS DE LA PIRAMIDE
 
 
Popularmente, se supone que la palabra pirámide se derive de πῦρ, fuego, de esta forma indicando que es la representación simbólica de la Única Llama Divina, la vida de todas las criaturas.  John Taylor cree que la palabra pirámide significa una “medida de trigo”, mientras C. Piazzi Smyth favorece el significado cóptico, “una división dentro de diez”.  Los iniciados de la antigüedad aceptaban la forma de la pirámide como el símbolo ideal tanto de la doctrina secreta como de aquellas instituciones establecidas para su difusión.  Tanto las pirámides como los montículos son antitipos de la Santa Montaña, o Supremo Lugar de Dios, el cual se creía estaba localizado en el “centro” de la Tierra.  John P. Lundy compara la Gran Pirámide con el legendario Olimpo, suponiendo que sus pasajes subterráneos correspondían a las tortuosas vías del Hades.
 
La base cuadrada de la Pirámide  es un constante recordatorio de que la Casa de la Sabiduría está firmemente cimentada sobre la Naturaleza y sus leyes inmutables.  Albert Pike escribe: “Los gnósticos decían que toda la edificación de su ciencia descansaba sobre un cuadrado cuyos ángulos eran: Σιγη, Silencio; Βυθος, Profundidad; Νους, Inteligencia; y Αληθεια, Verdad”.  (Ver Moral y Dogmas).  Los lados de la Gran Pirámide miran hacia los cuatro ángulos cardinales, los cuales, según Eliphas Levi, indica los extremos de calor y frío (sur y norte) y los extremos de luz y oscuridad (este y oeste).  La base de la Pirámide representa los cuatro elementos o substancias materiales de cuyas combinaciones se forma el cuerpo cuaternario del hombre.  De cada lado del cuadrado sale un triángulo que indica el triple ser divino entronado dentro de cada naturaleza material cuaternaria.  Si cada línea de base se considera como un cuadrado del cual asciende un triple poder espiritual, entonces la suma de las líneas de las cuatro caras (12) y de los cuatro cuadrados hipotéticos (16) que constituyen la base es 28, el número sagrado del inframundo.  Si esto se añade a los tres septenarios que componen el sol (21), equivale a 49, el cuadrado de 7 y el número del universo.
 
Al igual que los Gobernantes de los inframundos, los doce signos del zodíaco están simbolizados por las doce líneas de los cuatro triángulos   ---las caras de la Pirámide.  En el centro de cada cara está una de las bestias de Ezequiel, y toda la estructura se convierte en el Querubín.  Las tres cámaras principales de la Pirámide están relacionadas con el corazón, el cerebro y el sistema generativo   ---los centros espirituales de la constitución humana.  La forma triangular de la Pirámide también es similar a la postura asumida por el cuerpo durante los antiguos ejercicios de meditación.  Los Misterios enseñaban que las energías divinas de los dioses descendían sobre la parte superior de la Pirámide, que fue comparada con un árbol invertido con sus ramas en la parte inferior y sus raíces en el ápice.  De este árbol invertido se propaga la sabiduría divina al fluir por los lados divergentes e irradiar por todo el mundo.
 
No se puede determinar con precisión el tamaño de la piedra fundamental de la Gran Pirámide ya que, aunque muchos investigadores han dado por sentado que ésta estuvo en el lugar, ya no queda ningún vestigio de ella.  Existe una curiosa tendencia entre los constructores de grandes edificios religiosos de dejar sus creaciones sin terminar, lo que indica que solo Dios está completo.  La  piedra fundamental   ---si alguna vez existió---   era en sí una pirámide en miniatura cuyo ápice estaba tapado por un bloque más pequeño y de forma similar, y así sucesivamente hasta el infinito.  Por lo tanto, la piedra fundamental es el epítome de toda la estructura.  Así pues, la Pirámide puede ser comparada con el universo y la piedra fundamental con el hombre.  Siguiendo la cadena de analogía, la mente es la piedra fundamental del hombre; el espíritu es la piedra fundamental de la mente y Dios   ---el epítome del todo---   la piedra fundamental del espíritu.  Cual bloque áspero y sin terminar, el hombre es llevado de la cantera y, por la cultura secreta de los Misterios, gradualmente es transformado en una piedra fundamental tallada y perfectamente piramidal.  El templo está completo solo cuando el iniciado en sí se convierte  en el ápice viviente a través del cual el poder divino se enfoca dentro de la estructura divergente de la parte inferior.
 
W. Marsham Adams llama a la Gran Pirámide “la Casa de los Lugares Ocultos”; ciertamente era así ya que representaba los santuarios internos de la sabiduría pre-egipcia.  Los egipcios asociaban a la Gran Pirámide con Hermes, el dios de la sabiduría y las letras y el Divino Iluminador adorado a través del planeta Mercurio.  Comparar a Hermes con la Pirámide enfatiza nuevamente el hecho de que en realidad era el templo supremo de la Deidad Invisible y Suprema.  La Gran Pirámide no era un faro, un observatorio o una tumba; más bien era el primer templo de los Misterios, la primera estructura erigida como un depósito para aquellas verdades secretas que son el seguro fundamento de todas las artes y ciencias.  Era el emblema perfecto del microcosmos y el macrocosmos y, según las enseñanzas secretas, la tumba de Osiris, el dios negro del Nilo.  Osiris representa una cierta manifestación de la energía solar, y por lo tanto, su casa o tumba es emblema del universo dentro del cual está enterrado y sobre cuya cruz está crucificado.
 
Los iluminados de la antigüedad pasaron por los pasillos y cámaras místicas de la Gran Pirámide.  Entraron por sus portales como hombres; salieron como dioses.  Era el  lugar del “segundo nacimiento”, la “matriz de los Misterios”, y la sabiduría moraba en él de la misma forma que Dios mora dentro de los corazones de los hombres.  En algún lugar en las profundidades de sus nichos residía un ser desconocido que fue llamado “El Iniciador”, o “El Ilustre”, vestido de azul y oro y sosteniendo en su mano la séptuple llave de la Eternidad.  Este era el hierofante con cara de león, el Santo, el Maestro de Maestros, que nunca abandonó la Casa de la Sabiduría y a quien ningún hombre vió a menos que ese hombre hubiese pasado por los portales de la preparación y la purificación.  Fue en estas cámaras que Platón   ---el de la ceja ancha---   se encontró cara a cara con la sabiduría de los tiempos personificada en el Maestro de la Casa Oculta.
 
Quién fue el Maestro que moraba en la poderosa Pirámide cuyas múltiples habitaciones representaban los mundos en el espacio; el Maestro a quien nadie pudo observar salvo aquellos que habían “vuelto a nacer”?  Solo él conocía completamente el secreto de la Pirámide; mas abandonó el camino de los sabios y la casa está vacía.  Los himnos de alabanza ya no hacen eco con tonos sordos por las cámaras; el neófito ya no pasa por los elementos ni vaga entre las siete estrellas; el candidato ya no recibe la “Palabra de Vida” de los labios del Eterno.  Ya no queda nada que el ojo del hombre pueda ver que no sea un cascaron vacío   ---el símbolo exterior de una verdad interior---   y los hombres llaman a la Casa de Dios una tumba!
 
La técnica de los Misterios fue revelada por el Sabio Iluminador, el Maestro de la Casa Secreta.  El poder de conocer su espíritu guardián le fue revelado al nuevo iniciado; el método de desentrañar su cuerpo material de su vehículo divino fue explicado; y para consumar la gran obra el Nombre Divino fue revelado   ---ésta es la secreta e indecible designación de la Deidad Suprema, por cuyo conocimiento el hombre y su Dios son hechos conscientemente uno.  Al otorgársele el Nombre, el nuevo iniciado pasó a ser una pirámide, dentro de las cámaras de cuya alma otros incontables seres humanos también podrán recibir iluminación espiritual.
 
En la Cámara del Rey se promulgaba el drama de la “segunda muerte”.  Allí el candidato, tras ser crucificado sobre la cruz de los solsticios y los equinoccios, era enterrado en la gran arca.  Hay un profundo misterio sobre la atmósfera y temperatura de la Cámara del Rey: tiene un peculiar frío, parecido a la muerte, que corta la médula del hueso.  Esta habitación era un portal entre el mundo material y las esferas trascendentales de la Naturaleza.  Mientras su cuerpo yacía en el arca, el alma del neófito volaba como un arcón con cabeza humana a través de los reinos celestiales para descubrir de primera mano la eternidad de la Vida, la Luz y la Verdad; así como la ilusión de la Muerte, la Oscuridad y el Pecado.  Así pues, en un sentido, la Gran Pirámide puede ser comparada con un portal a través del cual los antiguos sacerdotes le permitían a unos pocos pasar hacia el logro de la realización individual.  También cabe señalar, incidentalmente, que si el arca de la Cámara del Rey es golpeada, el sonido emitido no tiene contraparte con cualquier escala musical conocida.  Este valor tonal pudo haber formado parte de esa combinación de circunstancias que le daban a la Cámara del Rey una configuración ideal para la concesión del grado más alto de los Misterios.
 
El mundo moderno conoce poco sobre estos  ritos antiguos.  Científicos y teólogos por igual observan la sagrada estructura preguntándose qué impulso fundamental inspiró la hercúlea labor.  Si solo pensaran por un momento, se darían cuenta de que solo hay un impulso en el alma del hombre capaz de proveer el incentivo requerido   ---es decir, el deseo de conocer, entender e intercambiar la estrechez de la mortalidad humana por la mayor amplitud y alcance de la iluminación divina.  Los hombres dicen que la Gran Pirámide es el edificio más perfecto del mundo, la fuente de los pesos y las medidas, el Arca de Noé original, el origen de los lenguajes, alfabetos y escalas de temperatura y humedad.  Sin embargo, pocos se dan cuenta de que la Pirámide es el Portal hacia lo Eterno.
 
Aunque el mundo moderno conozca un millón de secretos, el antiguo conocía uno   ---y ese era más grande que el millón; ya que el millón de secretos trae muerte, desastre, tristeza, egoísmo, codicia y avaricia, pero el único secreto confiere vida, luz y verdad.   Llegará el tiempo cuando la sabiduría secreta vuelva a ser el impulso religioso y filosófico dominante del mundo.  Llegará el día cuando la muerte del dogma sea sólida.  La gran teológica Torre de Babel, con su confusión de lenguas, fue construída de ladrillos de lodo y argamasa de limo.  Sin embargo, de las frías cenizas de los credos sin vida, los Misterios antiguos resurgirán en forma de fénix.  Ninguna otra institución ha satisfecho, de una forma tan completa, las aspiraciones religiosas de la humanidad; ya que, desde la destrucción de los Misterios, nunca ha habido un código religioso al cual Platón se haya suscrito.  El desenvolvimiento de la naturaleza espiritual del hombre es una ciencia tan exacta como la astronomía, la medicina o la jurisprudencia.  Las religiones se establecieron principalmente para lograr este fin; y de la religión han salido las ciencias, la filosofía y la lógica como métodos donde este divino propósito se podrá realizar.
 
El Agonizante Dios resucitará!  La habitación secreta en la Casa de los Lugares Ocultos será redescubierta.  La Pirámide volverá a erigirse como el emblema ideal de la solidaridad, inspiración, aspiración, resurrección y regeneración.  De la misma forma que las fugaces arenas del tiempo entierran civilizaciones sobre civilizaciones bajo su peso, la Pirámide permanecerá como la alianza visible entre la Sabiduría Eterna y el mundo.  Llegará el tiempo cuando los cánticos de los iluminados vuelvan a escucharse en sus antiguos pasajes y cuando el Maestro de la Casa Oculta deba esperar en el Lugar Silente por la venida de aquel hombre que, lanzando las falacias de los dogmas y postulados, simplemente busque la Verdad y no se satisfaga con sustitutos ni imitaciones.
 
Fin de este tema.
 
Traducción del original en inglés The Pyramid Mysteries del capítulo The Initiation of the Pyramid del libro The Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall.  ®Sánchez & Rivera, Traductoras.  2014, Puerto Rico.  riverafarrell@gmail.com



sábado, 17 de mayo de 2014

PIRAMIDE, Problemas de la - M. Palmer-Hall



LA INICIACION DE LA PIRAMIDE
 
Manly P. Hall
 
 
PROBLEMAS DE LA PIRAMIDE
 
 
C. Piazzi Smyth pregunta: “Fue la Gran Pirámide erigida antes de la invención de los jeroglíficos y previo al nacimiento de la religión egipcia?”  El tiempo evidenciará que las cámaras superiores de la Pirámide fueron un misterio sellado antes del establecimiento del imperio egipcio.  Sin embargo, en la cámara subterránea, hay marcas que indican que los romanos ganaron acceso a ese lugar.  A la luz de la filosofía secreta de los iniciados egipcios, W. W. Harmon, por medio de una serie de extremadamente complicados pero exactos cálculos matemáticos, determina que el primer ceremonial de la Pirámide fue realizado hace 68,890 años atrás en ocasión cuando la estrella Vega envió por primera vez su rayo hasta el pasaje descendiente de la fosa.  El edificio actual de la Pirámide fue logrado en el período de diez a quince años inmediatamente antes de esta fecha.
 
Aunque sin duda,  semejante cálculo evocará el ridículo de los egiptólogos modernos, este está basado en un estudio exhaustivo de los principios de la mecánica sideral que los constructores iniciados incorporaron en la estructura de la Pirámide.  Si las piedras revestidas estaban en posición al comienzo del noveno siglo, las llamadas marcas por erosión sobre la parte exterior no fueron hechas por agua.  También, la teoría de que la sal sobre las piedras interiores de la Pirámide evidencia que el edificio una vez fue sumergido, está debilitada por el hecho científico de que este tipo de piedra está sujeto a exudaciones de sal.  Aunque el edificio pudo haber sido sumergido, al menos en parte, durante los muchos miles de años desde su construcción, las pruebas de este punto no son concluyentes.
 
La Gran Pirámide fue construída con piedra caliza y granito; estas dos clases de roca fueron combinadas de manera peculiar y significativa.  Las piedras fueron talladas con la mayor precisión; y el cemento utilizado era de tan importante calidad que ahora es prácticamente tan duro como  la piedra en sí.  Los bloques de piedra caliza fueron aserrados con sierras de bronce cuyos dientes eran diamantes u otras joyas.  Los pedazos de las piedras fueron amontonados contra el lado norte del altiplano sobre el cual se yergue la estructura, donde forman una base adicional para ayudar a sostener el peso de la estructura.  Toda la Pirámide es un ejemplo de perfecta orientación y, en realidad, cuadra el círculo.  Esto último se logra al dejar caer una línea vertical desde el ápice de la Pirámide hasta su línea base.  Si esta línea vertical se considera como el radio de un círculo imaginario, se encontrará que la longitud de la circunferencia de este círculo equivaldrá a la suma de las líneas base de los cuatro lados de la Pirámide.
 
Si el pasaje que conduce hasta la Cámara del Rey y la Cámara de la Reina fue sellado miles de años antes de la era cristiana, quienes más tarde fueron admitidos en los Misterios de la Pirámide debieron haber recibido sus iniciaciones en galerías subterráneas actualmente desconocidas.  Sin estas galerías, no pudo haber medio posible alguno para ingresar o salir ya que la única entrada de la superficie fue completamente cerrada con piedras revestidas.  Si no estuviese bloqueada por el cuerpo de la Esfinge u oculta en alguna parte de esa imagen, la entrada secreta pudo haber estado en uno de los templos adyacentes o sobre los lados del altiplano de piedra caliza.
 
Requieren especial atención los tapones de granito que llenan el pasaje ascendente hasta la Cámara de la Reina que Caliph al Mamoun fue prácticamente obligado a pulverizar antes de allanar el camino hasta las cámaras superiores.  C. Piazzi Smyth señala que las posiciones de las piedras demuestran que fueron colocadas desde arriba   ---lo que fue necesario para que un número considerable de trabajadores se marchara de las cámaras superiores.  Como lo hicieron?  Smyth cree que descendieron por el pozo (ver diagrama), dejando caer la rampa de piedra detrás de ellos.  Más adelante, él afirma que los ladrones probablemente utilizaron el pozo como un medio de acceso hasta las cámaras superiores.  Como la rampa de piedra estaba colocada sobre un lecho de yeso, los ladrones fueron obligados a romperla, dejando una apertura irregular.  Sin embargo, el Sr. Dupré, un arquitecto que ha pasado años investigando las pirámides, difiere de Smyth en que el primero cree que el pozo en sí era un hueco para ladrones, y que este hueco fue el primer intento exitoso para entrar hasta las cámaras superiores desde la cámara subterránea, que para ese entonces era la única sección abierta de la Pirámide.
 
El Sr. Dupré basa su conclusión en el hecho de que el pozo es meramente un áspero hueco y que la gruta es una cámara irregular, sin evidencia alguna de la precisión arquitectónica con la cual fue erigido el resto de la estructura.  El diámetro del pozo también excluye la posibilidad de que este fue cavado; pudo haber sido excavado desde la parte inferior, y la gruta fue necesaria para proveerles aire a los ladrones.  Es inconcebible que los constructores de la Pirámide rompieran una de sus propias rampas de piedra y dejasen su superficie quebrada y un enorme hueco en el muro del lado de su, de otra manera, perfecta galería.  Si el pozo es un hueco para ladrones, esto pudiese explicar por qué la Pirámide estaba vacía cuando Caliph al Mamoun entró en ella y lo que le sucedió a la perdida tapa del arca.  Un cuidadoso examen de la llamada cámara subterránea inconclusa, que debió haber sido la base de operaciones de los ladrones, pudiese revelar trazos de su presencia o mostrar dónde ellos amontonaron los escombros que se acumularon como resultado de sus operaciones.  Aunque no está completamente claro por cuál entrada los ladrones llegaron hasta la cámara subterránea, es improbable que hubiesen utilizado el pasaje descendiente.
 
Hay un importante nicho en el muro norte de Cámara de la Reina que los guías mahometanos elocuentemente dicen que es un santuario.  Sin embargo, la forma general de este nicho, con sus muros convergiendo por una serie de superposiciones semejantes a las de la Gran Galería, indicaría que originalmente este nicho servía como pasaje.  Los esfuerzos hechos por explorar este nicho fueron infructuosos; pero el Sr. Dupré cree que existió una entrada a través de la cual   ---si el pozo no hubiese existido para esa época---   los trabajadores hicieron su salida desde la Pirámide tras dejar caer los tapones de piedra dentro de la galería ascendente.
 
Los eruditos bíblicos han contribuido con una serie de extraordinarias concepciones sobre la Gran Pirámide.  Ellos identificaron este antiguo edificio como el granero de José (a pesar de su completamente inadecuada capacidad); como la tumba preparada para el desafortunado Faraón del Éxodo que no pudo ser enterrado allí debido a que su cuerpo nunca fue recuperado del Mar Rojo; y finalmente como una perpetua confirmación de la infalibilidad de las numerosas profecías contenidas en la Versión Autorizada!
 
 
Traducción del original en inglés Pyramid Problems del capítulo The Initiation of the Pyramid del libro The Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall.  ®Sánchez & Rivera, Traductoras.  2014, Puerto Rico. riverafarrell@gmail.com

 


jueves, 15 de mayo de 2014

EDIPO Y LA ESFINGE - Imagen





De Los Misterios de la Cábala, de Levi.


EDIPO Y LA ESFINGE.


La Esfinge egipcia está estrechamente relacionada con la leyenda griega de Edipo, quien fue el primero en resolver el famoso acertijo planteado por la misteriosa criatura con el cuerpo de un león alado y la cabeza de una mujer que frecuentaba el camino que conducía a Tebas.  La esfinge le hacía la siguiente pregunta a todos los que pasaban por su guarida: “Cuál es el animal que en la mañana anda en cuatro patas, al mediodía en dos y en la noche en tres?”  La esfinge destruía a todos los que fracasaban en responder su acertijo.  Edipo dijo que la respuesta era el propio hombre; quien en la niñez gatea sobre sus manos y rodillas, en la adultez se yergue, y en la edad anciana arrastra los pies apoyándose de un cayado.  Tras descubrir a alguien que sabía la respuesta de su acertijo, la esfinge se lanzó al precipicio que bordeaba el camino y pereció.


Aún hay otra respuesta al acertijo de la esfinge; la cual se revela mejor al considerar los valores pitagóricos de los números.  El 4, el 2 y el 3 producen la totalidad de 9, que es el número natural del hombre y de los inframundos.  El 4 representa al  hombre ignorante, el 2 al hombre intelectual y el tres al hombre espiritual.  La humanidad infante camina en cuatro patas, la evolutiva en dos; y al poder de su propia mente, el redimido e iluminado mago le añade el cayado de la sabiduría.  Por lo tanto, la esfinge es el misterio de la Naturaleza, la personificación de la doctrina secreta; y todos los que no puedan resolver su acertijo perecen.

Pasar por la esfinge es lograr inmortalidad personal.



Traducción del original en inglés Œdipus and the Sphinx del capítulo The Initiation of the Pyramid del libro The Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall.  ®Sánchez & Rivera, Traductoras.  2014, Puerto Rico.  riverafarrell@gmail.com


martes, 13 de mayo de 2014

ESFINGE, La - M. Palmer-Hall



LA INICIACION DE LA PIRAMIDE
 
Manly P. Hall
 
 
LA ESFINGE
 
 
Aunque la Gran Pirámide, como Ignacio Donnelly lo ha demostrado, está diseñada después de un tipo de arquitectura antediluviana, cuyos ejemplos se pueden encontrar en casi todas las partes del mundo, la Esfinge (Hu) es típicamente egipcia.  La estela entre sus patas indica que la Esfinge es una imagen del Dios Sol, Harmackis, que evidentemente fue hecha en forma similar al Faraón durante cuyo reino fue cincelada.  La estatua fue restaurada y completamente excavada por Tahutmes IV como resultado de una visión en la cual el dios había aparecido y se había autodeclarado oprimido por el peso de la arena alrededor de su cuerpo.  La barba quebrada de la Esfinge fue descubierta, durante excavaciones, entre las patas delanteras.  Los escalones que conducen hasta la Esfinge, así como el templo y el altar entre las patas, son adiciones muy posteriores, probablemente romanas; ya que se sabe que los romanos reconstruyeron muchas antigüedades egipcias.  La superficial depresión en la corona de la cabeza, que por un tiempo se pensaba que era el término de un pasaje cerrado que conducía desde la Esfinge hasta la Gran Pirámide, fue meramente hecha con el propósito de ayudar a apoyar un tocado que ahora está perdido.
 
Varas de metal fueron conducidas hasta la Esfinge en un vano esfuerzo por descubrir cámaras o pasajes en su interior.  La mayor parte de la Esfinge es una sola piedra; pero las patas delanteras  fueron construídas con piedras más pequeñas.  La Esfinge mide alrededor de 200 pies de largo, 70 de alto y 38 de ancho a lo largo de los hombros.  Algunos creen que la piedra principal de la cual la Esfinge fue tallada fue transportada desde canteras distantes por medio de métodos desconocidos, mientras otros afirman que fue hecha de roca nativa; posiblemente de un afloramiento algo semejante a la forma en la cual más tarde fue tallada.  La una vez adelantada teoría de que tanto la Pirámide y la Esfinge fueron construidas de piedras artificiales hechas en el lugar, fue abandonada.  Un cuidadoso análisis de la piedra caliza muestra que esta Esfinge está compuesta por  pequeñas criaturas marinas llamadas nummulites.
 
La suposición popular de que la Esfinge era el verdadero portal de la Gran Pirámide, aunque sobrevive con sorprendente tenacidad, nunca ha sido comprobada.  P. Christian presenta esta teoría de la siguiente manera, en parte basándola en la autoridad de Iamblico:
 
La Esfinge de Giza, dice el autor del Tratado de los Misterios, servía de entrada a las sagradas cámaras subterráneas en las cuales se llevaban a cabo las pruebas de los iniciados.  Esta entrada, obstruída en nuestro día por arenas y desperdicios, aún puede ser trazada entre las patas delanteras del agazapado coloso.  Anteriormente, esta entrada estaba  cerrada por un portal de bronce cuyo resorte secreto solo podía ser operado por los Magos.  Fue custodiada por respeto público y una especie de temor religioso mantenía su inviolabilidad mejor de lo que la protección armada lo pudo haber hecho.  En el vientre de la Esfinge se construyeron galerías que conducían a la parte subterránea de la Gran Pirámide.  Estas galerías estaban tan artesanalmente entrecruzadas a lo largo de su curso hasta la Pirámide que al ponerse en marcha dentro del pasaje sin una guía a través de esta red, incesante e inevitablemente, uno regresaba al punto de partida”.  (Ver Historia de la Magia).
 
Desafortunadamente, la puerta de bronce a la cual aquí se hace referencia no ha podido ser encontrada; ni siquiera hay evidencias de que existió.  Sin embargo, el paso de los siglos le ha hecho muchos cambios al coloso; y la apertura original pudo haber sido cerrada.
 
Casi todos los estudiantes del tema creen que existen cámaras subterráneas debajo de la Gran Pirámide.  Robert Ballard escribe: “Los sacerdotes de las Pirámides del Lago Mœris tenían amplias residencias subterráneas.  A mí parece más que probable que las residencias de Giza estaban dispuestas en forma similar.  Y voy más allá:   ---La piedra caliza de la cual se construyeron las Pirámides pudieron haber sido excavadas de estas cavernas. * * *  En las entrañas del cerro de piedra caliza sobre el cual están construídas las Pirámides se encontrará, estoy convencido, amplia información en cuanto a sus usos.  Un buen perforador de diamantes con doscientos o trescientos pies de varas es lo que se necesita para probar esto, así como la solidez de las Pirámides”.  (Ver La Solución del Problema de la Pirámide).
 
La teoría del Sr. Ballard de los extensos apartamentos y canteras subterráneas trae un importante problema arquitectónico.  Los constructores de la Pirámide eran demasiado previsores como para poner en peligro la permanencia de la Gran Pirámide al colocar sobre cinco millones de toneladas de piedra caliza y granito sobre cualquier base sólida.  Por lo tanto, es razonablemente cierto que estas cámaras o pasajes que existieron debajo del edificio son relativamente insignificantes, como aquellas dentro de la estructura, que ocupan menos de una decimosexta parte del contenido cúbico de la Pirámide.
 
Sin duda, la Esfinge fue erigida para propósitos simbólicos ante la instigación del sacerdocio.  Las teorías de que el uræus sobre su frente originalmente era la aguja de un inmenso reloj solar y que tanto la Pirámide con la Esfinge fueron utilizadas para medir el tiempo, las estaciones y la precesión de los equinoccios, son ingeniosas mas no completamente convincentes.  Si esta gran criatura fue erigida para ocultar el antiguo pasaje que conducía hasta el templo subterráneo de la Pirámide, su simbolismo sería muy adecuado.  En comparación con el sorprendente tamaño y dignidad de la Gran Pirámide, la Esfinge es casi insignificante.  Su abatido rostro, sobre el cual aún se pueden observar vestigios de la pintura roja con la cual la figura fue originalmente cubierta, está desfigurado más allá de todo reconocimiento.  Su nariz fue quebrada por un seguidor mahometano; a menos que los seguidores del Profeta fuesen conducidos a la idolatría.  La naturaleza de su construcción y las actuales reparaciones necesarias para prevenir que la cabeza se caiga indican que la Esfinge no pudo haber sobrevivido los grandes períodos de tiempo que han pasado desde la construcción de la Pirámide.
 
Para los egipcios, la Esfinge era el símbolo de fuerza e inteligencia.  Fue interpretada como andrógina para representar que los egipcios reconocían que los iniciados y dioses formaban parte tanto de los poderes creativos positivos como de los negativos.  Gerald Massey escribe: “Este es el secreto de la Esfinge.  La esfinge ortodoxa de Egipto es masculina de frente y femenina detrás.  La imagen de Sut-Tifón es igual; una especie de cuerno y cola, masculina de frente y femenina detrás.  Los Faraones,  que tenían la cola de la Leona o de la Vaca detrás de ellos, eran masculinos de frente y femeninos detrás.  Al igual que los dioses, ellos incluían la totalidad dual del Ser en una persona, nacida de la Madre, pero de ambos sexos como el Hijo”.  (Ver El Génesis Natural).
 
La mayoría de los investigadores han ridiculizado a la Esfinge y, sin siquiera dignarse a investigar al gran coloso, han volcado su atención hacia el más sorprendente misterio de la Pirámide.
 
 
 
Traducción del original en inglés The Sphinx del capítulo The Initiation of the Pyramid del libro The Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall.  ®Sánchez & Rivera, Traductoras.  2014, Puerto Rico.  riverafarrell@gmail.com
 

lunes, 12 de mayo de 2014

GRAN PIRAMIDE, Sección Vertical de la - Imagen





De Vida y Obra en la Gran Pirámide, de Smyth.
 
 
SECCION VERTICAL DE LA GRAN PIRAMIDE.
 
 
La Gran Pirámide se yergue sobre un altiplano de piedra caliza en cuya base, según la historia antigua, una vez fluía el Nilo; de esta forma proveyendo un método de transportación para los enormes bloques utilizados en su construcción.  Asumiendo que originalmente la piedra fundamental estaba en el lugar, la Pirámide mide, según John Taylor, redondeado, 486 pies de alto; la base de  cada lado mide 764 pies de largo y toda la estructura cubre una superficie de más de 13 acres.
 
La Gran Pirámide es la única en el grupo en Giza   ---de hecho, que se conozca, la única en Egipto---   que tiene cámaras dentro de la propia estructura de la Pirámide.  Por esta razón, se dice que esta Pirámide refuta la Ley de Lepsius, que afirma que cada una de estas estructuras es un monumento elevado sobre una cámara subterránea en la cual está enterrado un gobernante.  La Pirámide contiene cuatro cámaras, que en el diagrama están identificadas con las letras K, H, F y O.
 
La Cámara del Rey (K) es un apartamento rectangular que mide 39 pies de largo, 17 de ancho y 19 de alto (ignorando en cada caso las partes fraccionales de un pie), con un techo plano que consiste de nueve grandes piedras, el más largo en la Pirámide.  Sobre la Cámara del Rey se encuentran cinco compartimientos inferiores (L), que generalmente son llamados cámaras de construcción.  En la parte inferior de estas cámaras se encuentran los llamados jeroglifos del Faraón Cheops.  El techo de la quinta cámara de construcción está encumbrado.  Al final de la Cámara del Rey, opuesto a la entrada, se yergue el famoso sarcófago, o arca (I), y en la parte de atrás hay una abertura superficial que fue cavada con la esperanza de descubrir objetos de valor.  Dos conductos de aire (M, N) que pasan a través de toda la estructura de la Pirámide, ventilan la Cámara del Rey.  En sí, esto es suficiente para establecer que el edificio no estaba destinado para una tumba.
 
Entre el extremo superior de la Gran Galería (G. G.) y la Cámara del Rey hay una pequeña antecámara (H), su longitud extrema es de 9 pies; su ancho extremo es de 5 pies y su altura extrema es de 12 pies, con sus muros acanalados para propósitos que ahora se desconocen.  En el canal cerca de la Gran Galería hay una lápida de piedra en dos secciones, con un peculiar patrón o tirador sobresaliendo alrededor de una pulgada desde la superficie de la parte superior que hace frente con la Gran Galería.  Esta piedra no alcanza el suelo de la antecámara; y quienes entran a la Cámara del Rey deben pasar por debajo de la lápida.  Desde la Cámara del Rey, la Gran Galería   ---que mide 157 pies de largo, 28 de alto y 7 de ancho, en su punto más ancho y desciende a 3 ½ pies como resultado de siete superposiciones convergentes de las piedras que forman los muros---   desciende hasta un poco sobre el nivel de la Cámara de la Reina.  Aquí se ramifica una galería (E), que pasa a más de 100 pies de regreso hacia el centro de la Pirámide y que se abre hacia la Cámara de la Reina (F).  La Cámara de la Reina mide 19 pies de largo, 17 de ancho y 20 de alto.  Su techo está encumbrado y compuesto de grandes lápidas de piedra.  Pasajes de aire que no se muestran conducen desde la Cámara de la Reina, pero originalmente estos no fueron abiertos.  En el muro este de la Cámara de la Reina hay un peculiar nicho de piedras gradualmente convergentes que, con toda probabilidad evidenciarían ser una entrada que ahora está perdida.
 
En el punto donde termina la Gran Galería y donde comienza el pasaje horizontal hacia la Cámara de la Reina, está la entrada al pozo así como la abertura que baja hasta el primer pasaje ascendiente (D), hasta el punto donde este pasaje conecta con el pasaje descendiente (A), que conduce desde el muro exterior de la Pirámide hacia la cámara subterránea.  Tras descender 59 pies por debajo del pozo (P), se puede llegar hasta la gruta.  Continuando a través del suelo de la gruta, el pozo conduce descendiendo 133 pies hasta el pasaje descendiente de la entrada (A), que conecta a una corta distancia antes de que este pasaje se vuelva horizontal y conduzca hasta la cámara subterránea. 
 
La cámara subterránea (O) mide alrededor de 46 pies de largo y 27 de ancho; pero es extremadamente inferior; el techo varía en altura desde un poco sobre los 3 pies hasta alrededor de 13 pies desde el áspero y aparentemente interminado suelo.  Desde el lado sur de la cámara subterránea corre un túnel inferior de alrededor de 50 pies que conecta con un muro en blanco.  Estas constituyen las únicas aberturas conocidas de la Pirámide, con la excepción de unos pocos nichos, huecos de exploración, pasajes ciegos y el laberintico túnel cavernoso (B) labrados por los musulmanes bajo el liderato del descendiente del Profeta, Caliph al Mamoun.
 
 
Traducción del original en inglés A Vertical Section of the Great Pyramid del capítulo The Initiation of the Pyramid del libro The Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall.  ®Sánchez & Rivera, Traductoras.  2014, Puerto Rico.  riverafarrell@gmail.com
 

domingo, 11 de mayo de 2014

PIRAMIDE, La Iniciacion de la - Introducción - Manly P. Hall



LA INICIACION DE LA PIRAMIDE
 
Manly P. Hall
 
 
INTRODUCCION
 
Suprema entre las maravillas de la antigüedad, inigualada por los logros de posteriores arquitectos y constructores, la Gran Pirámide de Giza es mudo testigo de una civilización desconocida que, habiendo completado su predestinado período, quedó  en el olvido.  Elocuente en su silencio, inspiradora en su majestad, divina en su simplicidad, ciertamente, la Gran Pirámide es un sermón en piedra.  Su magnitud sobrepasa las enclenques sensibilidades del hombre.  Entre las cambiantes arenas del tiempo, esta pirámide se yergue como un emblema adecuado de la eternidad en sí.  Quiénes eran los iluminados matemáticos que planificaron sus partes y dimensiones, los maestros artesanos que supervisaron su construcción, los diestros artesanos que tallaron sus bloques de piedra?
 
El más antiguo y mejor conocido relato de la construcción de la Gran Pirámide es aquél ofrecido por ese altamente reverenciado pero algo imaginativo historiador, Herodoto.  “La pirámide fue construída en escalones, de manera almenarada, como se le llama, o, según otros, a manera de altar.  Tras colocar las piedras para la base, elevaron las piedras restantes a sus lugares por medio de máquinas formadas de cortos tablones de madera.  La primera máquina las levantaba desde el suelo hasta la parte superior del primer escalón.  Sobre éste, había otra máquina que recibía la piedra tras su llegada, y la colocaba en el segundo escalón, donde una tercera máquina la adelantaba un paso más.  O tenían tantas máquinas como escalones en la pirámide, o posiblemente tenían solo una máquina que, al ser fácilmente movida, era transferida de nivel a nivel a medida que la piedra se elevaba.  Se ofrecen ambos relatos; y por lo tanto, los menciono a ambos.  La porción superior de la pirámide fue terminada primero; entonces se terminó la central, y finalmente la parte más baja y cercana al suelo.  Sobre la pirámide, hay una inscripción en caracteres egipcios que registra la cantidad de rábanos, cebollas y ajos consumidos por los trabajadores que la construyeron; y perfectamente recuerdo que el intérprete que me leyó el escrito dijo que el dinero gastado en esto fue de 1,600 talantes de plata.  Entonces, si este registro es verdadero, cuánto se habrá gastado en las herramientas de hierro usadas en la obra, y en la alimentación y vestimenta de los trabajadores, considerando el período de tiempo que duró el trabajo, que ya ha sido establecido [diez años], y el tiempo adicional   ---que supongo no fue muy corto---   que debe haber sido ocupado por la extracción de las piedras, su colocación y la formación de los apartamentos subterráneos”.
 
Aunque este relato es extremadamente colorido, es aparente que el Padre de la Historia, por razones que sin duda consideraba suficientes, planificó una historia fraudulenta para ocultar el verdadero origen y propósito de la Gran Pirámide.  Este es solo uno de varios casos en sus escritos que llevarían al lector pensante a sospechar que el propio Herodoto era un iniciado de las Escuelas Sagradas y, consecuentemente, fue obligado a preservar inviolables los secretos de las antiguas órdenes.  La teoría adelantada por Herodoto y que ahora es generalmente aceptada de que la Pirámide era la tumba del Faraón Cheops no puede ser sustentada.  De hecho, Maneto, Eratóstenes y Diodoro Sículos difieren de Herodoto   ---y de ellos mismos entre sí---   con respecto al nombre del constructor de este supremo edificio.  La bóveda sepulcral que, según la Ley de Lepsius de la construcción de las pirámides, debió haber sido terminada al mismo tiempo o antes que el monumento, nunca fue completada.  No existe evidencia de que el edificio fue erigido por los egipcios ya que los elaborados tallados con los cuales las cámaras sepulcrales de la realeza egipcia están casi invariablemente adornadas faltan en su totalidad; y no tiene ninguno de los elementos de su arquitectura o decoración, tales como inscripciones, imágenes, cartelas, pinturas y otros rasgos distintivos asociados con el arte mortuorio de la dinastía.  Los únicos jeroglíficos encontrados dentro de la Pirámide son unas pocas marcas de constructor selladas en las cámaras de construcción, que fueron abiertas por primera vez por Howard Vyse.  Aparentemente, estas marcas fueron pintadas sobre las piedras antes de ser posicionadas, ya que en un gran número de casos las marcas fueron invertidas o desfiguradas por la operación de colocar los bloques uno al lado del otro.  Aunque los egiptólogos han intentado identificar las pinceladas en crudo de pintura como cartelas de Cheops, es casi inconcebible que este ambicioso gobernante hubiese permitido que su nombre real sufriera tales indignidades.  Como las más eminentes autoridades sobre el tema aún están inseguras del verdadero significado de estas marcas crudas, cualquier evidencia que pudiesen tener de que el edificio fue erigido durante la cuarta dinastía ciertamente está neutralizada por los caracoles marinos en la base de la Pirámide que el Sr. Gab adelanta como evidencia de que fue erigida antes del Diluvio   ---una teoría establecida por las muy abusadas tradiciones árabes.  Un historiador árabe dijo que los sabios egipcios construyeron la Pirámide como un refugio contra la Inundación, mientras otro historiador dijo que esta Pirámide era la casa del tesoro del poderoso rey antediluviano Sheddad Ben Ad.  Un panel de jeroglifos en la entrada, que el observador casual pudiese considerar que tiene una solución para el misterio, desafortunadamente data no mucho antes del año 1,843 d.C., y que en aquella época fue cortado por el Dr. Lepsius como un tributo al Rey de Prusia.
 
Caliph al Mamoun, un ilustre descendiente del Profeta, inspirado por historias de los inmensos tesoros ocultos dentro de sus profundidades, viajó desde Bagdad hasta  El Cairo en el año 820 d.C., con un gran contingente de trabajadores para abrir la poderosa Pirámide.  Cuando Caliph al Mamoun llegó al pie de la “Roca de las Edades” y observó  su lisa y brillante superficie, indudablemente un cúmulo de emociones sacudió su alma.  Las revestidas piedras debieron de haber sido colocadas en el momento de su visita, ya que el Caliph no pudo encontrar indicación alguna de la entrada   ---cuatro superficies perfectamente lisas lo confrontaron.  Siguiendo vagos rumores, él puso a sus seguidores a trabajar en el lado norte de la Pirámide, con instrucciones de seguir cortando y cincelando hasta descubrir algo.  Para los musulmanes con sus crudos instrumentos  y  vinagre era un duro esfuerzo cavar cien pies completos a través de la piedra caliza.  En muchas ocasiones  estuvieron a punto de rebelarse, pero la palabra del Caliph era ley y la esperanza de una amplia fortuna los llenaba.
 
Finalmente, cuando estaban en total decepción, el destino llegó a su rescate.  Se escuchó una gran piedra caer en alguna parte del muro cerca de los afanados y descontentos árabes.  Avanzando hacia el sonido con renovado entusiasmo, finalmente llegaron al pasaje descendiente que conducía a la cámara subterránea.  Más tarde,  cincelaron su camino alrededor del gran  portón levadizo de piedras que había caído en una posición que obstruía su progreso; y acometieron y removieron, uno tras otro, los tapones de granito que, por un momento, continuaron descendiendo por el pasaje que conducía desde la Cámara de la Reina hasta la parte superior.
 
Finalmente, ningún otro bloque volvió a descender, y el camino fue despejado para los seguidores del Profeta.  Pero, dónde estaban los tesoros?  Los desesperados trabajadores corrieron de habitación en habitación buscando en vano algún botín.  El descontento de los musulmanes alcanzó un punto tan alto que Caliph al Mamoun   ---que había heredado la mayor parte de la sabiduría de su ilustre padre, el Caliph al Raschid---   fue a Bagdad buscando dinero para fondos que él hizo que fuesen secretamente enterrados cerca de la entrada de la Pirámide.  Más tarde, le ordenó a sus hombres que cavaran en ese punto, y grande fue su regocijo cuando el tesoro fue descubierto; los trabajadores estaban profundamente impresionados por la sabiduría del monarca antediluviano que había estimado cuidadosamente sus salarios y astutamente hizo que la cantidad exacta fuese enterrada para su beneficio!
 
Más tarde, el Caliph regresó  a la ciudad de sus padres y  la Gran Pirámide quedó a merced de las sucesivas generaciones.  En el noveno siglo, los rayos del sol que golpeaban las altamente pulidas superficies de las originales piedras revestidas hicieron que cada lado de la Pirámide apareciera como un deslumbrante triángulo de luz.  Desde esa época solo dos de estas piedras revestidas han desaparecido.  La investigación resultó  en su descubrimiento, recorte y resurgimiento en los muros de las mezquitas y palacios mahometanos en diferentes partes de El Cairo y sus alrededores.
 
 
Traducción del original en inglés The Initiation of the Pyramid del libro The Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall.  ®Sánchez & Rivera, Traductoras.  2014, Puerto Rico.  riverafarrell@gmail.com