Este libro está dedicado a todas las almas racionales del mundo.

Este libro está dedicado a todas las almas racionales del mundo.
MANLY P. HALL - "ESTE LIBRO ESTA DEDICADO A TODAS LAS ALMAS RACIONALES DEL MUNDO".

lunes, 29 de abril de 2024

EL UNIVERSO CREADO POR EL DOBLE PRINCIPIO DE LA LUZ Y LA OSCURIDAD - Imagen

 



 
 
De Filosofía Mosaica de Fludd




EL UNIVERSO CREADO POR EL DOBLE PRINCIPIO DE LA LUZ Y LA OSCURIDAD


La Deidad Suprema está simbolizada por el pequeño orbe en la parte superior, que está dividido en dos hemisferios; la mitad oscura representa la oscuridad divina con la cual la deidad se rodea y que sirve como Su escondite.  El hemisferio radiante representa la luz divina que está en Dios y que, cuando se derrama, se manifiesta como el poder creativo objetivo.  El gran orbe oscuro a la izquierda y debajo de la mitad oscura de la esfera superior, representa la oscuridad potencial que estaba sobre la faz de la profundidad primordial y dentro de la cual se movía el Espíritu de Dios.  El orbe claro a la derecha es la Deidad que se revela saliendo de la oscuridad.  Aquí, el Mundo brillante ha disipado las sombras, formándose un glorioso universo.  El hombre conoce el poder divino de este orbe radiante como el sol.  La gran esfera central dividida horizontalmente en una sección clara y oscura representa el universo creado que participa de la luz y la oscuridad que están en la naturaleza del Creador.  La mitad oscura representa la Profundidad, o el Caos, las Aguas Eternas que salen de la Deidad; la mitad clara, representa el poder de Dios que aviva las aguas y establece el orden en el Caos.  El semicírculo claro que contiene la figura de Apolo, representa el hemisferio diurno del mundo, que, en los Misterios antiguos, fue gobernado por Apolo.  El semicírculo oscuro es el hemisferio nocturno gobernado por Dionisio (Dioniso), cuya figura se ve tenuemente en la penumbra.

Traducción del original en inglés The Universe Created by the Dual Principle of Light and Darkness del libro The Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall.  © Sánchez & Rivera, Traductoras.  2012, Puerto Rico.  riverafarrell@gmail.com 
 

sábado, 27 de abril de 2024

CLAVE AL GRAN SECRETO FILOSOFICO (Imagen)

 




 


De Teatro Químico Británico de Ashmole






CLAVE AL GRAN SECRETO FILOSOFICO



Esta lámina, que es la clave a la alquimia mística cristiana, está desaparecida de casi todas las copias del Teatro Químico Británico; una obra recopilada  por Elías Ashmole cuyo contenido gira  alrededor de notas de piezas de poetas británicos que hablan sobre la Piedra Filosofal y los misterios Herméticos.  En vista de la manera consistente en la cual la lámina desapareció, es posible que el diagrama fuera removido a propósito porque revelaba de una manera muy simple el arcano Rosacruz.  También es muy notable el cuidado con el cual los nombres de sus dueños han sido borrados  de los primeros libros que hablan sobre alquimia y Hermetismo.  Usualmente, los nombres originales están ilegibles porque habían  sido cubiertos con líneas de tinta gruesa;  este proceso a veces estropeaba seriamente  el volumen.  Mientras que se puede encontrar una excepción ocasional, prácticamente en cada caso los libros mutilados o hablan de Rosacrucianismo o contienen escritos crípticos que se sospecha  son de origen Rosacruz.  Se  presume que esta práctica de borrar los nombres de los dueños tenía como propósito impedir que los antiguos Rosacruces y Hermetistas fueran descubiertos en los volúmenes que componen sus bibliotecas.  La lámina de Elías Ashmole muestra las analogías entre la vida de Cristo y las cuatro grandes divisiones del proceso alquímico.  Aquí también se revela la enseñanza de que la Piedra Filosofal es en sí un macrocosmos y un microcosmos, que personifica los principios universales y humanos de la astronomía y la cosmogonía.

Traducción del original en inglés Key to the Great Philosophical Secret del libro The Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall.  © Sánchez & Rivera, Traductoras.  2012, Puerto Rico.  riverafarrell@gmail.com

viernes, 26 de abril de 2024

EL MATRIMONIO QUIMICO - Conclusión

 


EL MATRIMONIO QUIMICO

Manly P. Hall

Conclusión


Bajo el simbolismo de un matrimonio alquímico, los filósofos medievales ocultaron el sistema secreto de enseñanza espiritual en donde ellos esperaban armonizar los fragmentos esparcidos de los organismos humanos y sociales.  Ellos sostenían que la sociedad era una estructura triple y tenía su analogía en la constitución trina del hombre, ya que como el hombre consiste de espíritu, mente y cuerpo, de la misma forma la sociedad está constituida por la iglesia, el estado y el pueblo.  La intolerancia de la iglesia, la tiranía del estado y la furia del pueblo son los tres agentes asesinos de la sociedad que buscan destruir la Verdad, como se relata en la leyenda Masónica de Hiram Abiff.  Los primeros seis días de El Matrimonio Químico establecen los procesos de “creación” filosófica a través de los cuales debe pasar cada organismo.  Los tres reyes son el espíritu triple del hombre y sus consortes son los vehículos correspondientes de su expresión en el mundo inferior.  El verdugo es la mente, cuya parte superior   ---simbolizada por la cabeza---   es necesaria para el logro de la obra filosófica.  De esta forma, las partes del hombre   ---simbolizadas por los alquimistas como planetas y elementos---   cuando se mezclan según una fórmula Divina especifica, resultan en la creación de dos “bebés” filosóficos que, cuando se alimentan con la sangre del ave alquímica, se convierten en gobernantes del mundo.

Desde un punto de vista ético, el joven Rey y la Reina resucitados en la cima de la torre y animados por la Vida Divina representan las fuerzas de la Inteligencia y el Amor que deben, en última instancia, guiar a la sociedad.  La Inteligencia y el Amor son las dos grandes luminarias éticas del mundo y corresponden al espíritu iluminado y al cuerpo regenerado.  El señor desposado es la realidad y la novia es el ser regenerado que logra la perfección al convertirse en un ente con la realidad a través de un matrimonio cósmico donde la parte mortal logra la inmortalidad al unirse con su propia Fuente inmortal.  En el Matrimonio Hermético, la conciencia divina y humana se unen en santo matrimonio y aquél sobre quien tiene lugar esta sagrada ceremonia es designado como “Caballero de la Piedra Dorada”; por lo tanto, él se convierte en un diamante filosófico divino compuesto por la quintaesencia de su propia constitución séptuple.

Esta es la verdadera interpretación del proceso místico de convertirse en “una novia del Cordero”.  El Cordero de Dios está representado por el Vellocino Dorado que Jasón fue obligado a ganarse antes de asumir su reinado.  El León Volador es la voluntad iluminada, un prerrequisito absoluto para el logro de la Gran Obra.  El episodio de pesar las almas de los hombres tiene su paralelo en la ceremonia descrita en el Libro de los Muertos egipcio.  La ciudad amurallada por la cual entró C.R.C. representa el santuario de sabiduría donde moran los verdaderos gobernantes del mundo   ---los filósofos iniciados.

Al igual que los Misterios antiguos tras los cuales ésta fue modelada, la Orden de la Rosa Cruz poseía un ritual secreto que fue vivido por el candidato por un número específico de años antes de ser elegible para los grados internos de la sociedad.  Los diferentes pisos de la Torre del Olimpo representan las orbitas de los planetas.  La subida de los filósofos de un piso a otro también tiene su paralelo con ciertos rituales de los Misterios Eleusinos y los ritos de Mitras donde el candidato ascendía por los siete peldaños de una escalera o subía por los siete niveles de una pirámide para representar la libertad de las influencias de los Gobernantes Planetarios.  El hombre se convierte en amo de las siete esferas solo cuando éste transmuta los impulsos recibidos de estas.  Aquél que domine los siete mundos y se reúna con la Fuente Divina de su propia naturaleza lleva a cabo el Matrimonio Hermético.


Traducción del original en inglés The Chemical Marriage del libro The Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall.  © Sánchez & Rivera, Traductoras.  2012, Puerto Rico.  riverafarrell@gmail.com




jueves, 25 de abril de 2024

EL MATRIMONIO QUIMICO - Séptimo Día

 


EL MATRIMONIO QUIMICO

Manly P. Hall

Séptimo Día


En la mañana, Virgo Lucífera anunció que cada uno de los invitados a la boda se había convertido en un “Caballero de la Piedra Dorada”.  Entonces, el anciano guardián le presentó a cada uno una medalla de oro, que tenía en un lado la inscripción “Ar. Nat. Mi.”, y en el otro, “Tem. Na. F.”.  El grupo completo regresó en doce barcos al palacio del Rey.  Las banderas sobre las embarcaciones tenían los signos del zodiaco, y C.R.C. se sentó bajo el de Libra.  Mientras entraban por el lago muchos barcos se encontraron con ellos; y el Rey y la Reina, unidos a sus señores, damas y vírgenes, viajaron sobre una barcaza dorada para saludar a los invitados que regresaron.  Entonces, Atlas ofreció un breve discurso en nombre del Rey, y también pidió los obsequios reales.  En respuesta, el anciano guardián le entregó a Cupido, que revoloteaba alrededor de la pareja real, un pequeño y curioso estuche.  C.R.C. y el anciano señor, cada uno con un estandarte blanco como la nieve y con una cruz roja sobre este, viajó en el carruaje con el Rey.  En la primera puerta estaba el portero con vestimentas azules; éste, tras ver a C.R.C., le pidió que intercediera con el Rey para que lo liberara de aquel oficio de servidumbre.  El Rey respondió que el portero era un famoso astrólogo que fue obligado a cuidar la puerta como castigo por el delito de haber observado a Venus descansar sobre su lecho.  Más adelante, el Rey dijo que el portero solo podía ser liberado cuando se encontrara a otro que había cometido el mismo delito.  Tras escuchar esto, el corazón de C.R.C. se encogió, ya que se había dado cuenta de que él fue el responsable de ese delito, mas guardo silencio en ese momento.

Los recién creados Caballeros de la Piedra Dorada estaban obligados a estar de acuerdo con cinco cláusulas redactadas por Su Alteza Real: (1) Que ellos adscribirían su Orden solo a Dios y a Su asistente, la Naturaleza.  (2) Que deben aborrecer toda inmundicia y vicio.  (3) Que siempre deben estar preparados para ayudar a los merecedores y necesitados.  (4) Que no deben usar su conocimiento y poder para alcanzar la dignidad mundanal.  (5) Que no deben desear vivir más de lo que Dios había decretado.  Entonces, ellos fueron debidamente instalados como Caballeros; esta ceremonia fue ratificada en una pequeña capilla donde C.R.C. colgó su Vellocino Dorado y su sombrero como un recuerdo eterno, y aquí él escribió lo siguiente: La Ciencia Suprema es no Saber Nada, Hno. Cristiano Rosacruz.  Caballero de la Piedra Dorada.  Año 1459.

Después de la ceremonia, C.R.C. aceptó que él fue quien había observado a Venus y en consecuencia debería convertirse en el guardián de la puerta.  El Rey lo abrazó sinceramente y a él le asignaron una magnífica habitación que contenía tres camas   ---una para sí mismo, una para el anciano señor de la torre y la tercera para el anciano Atlas.

Aquí, El Matrimonio Químico llega a un final abrupto, dejando la impresión de que C.R.C. tenía que asumir sus deberes como portero a la mañana siguiente.  El libro culmina en medio de una oración, con una nota en letra cursiva que probablemente  fue escrita por su editor.


Traducción del original en inglés The Chemical Marriage (The Seventh Day) del libro The Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall.  © Sánchez & Rivera, Traductoras.  2012, Puerto Rico.  riverafarrell@gmail.com

martes, 23 de abril de 2024

EL MATRIMONIO QUIMICO - Sexto Día

 


EL MATRIMONIO QUIMICO

Manly P. Hall

Sexto Día

La siguiente mañana, tras examinar el trabajo realizado por los invitados a la boda en el laboratorio y catalogarlo como satisfactorio, el anciano guardián hizo que se trajeran escaleras, cuerdas y grandes alas, y se dirigió a los “maestros” que ya estaban allí presentes de la siguiente manera: “Mis queridos hijos, ustedes deben llevar una de estas tres cosas constantemente con ustedes en este día.”  Muchos fueron arrojados, y a C.R.C., para su mortificación, le cayó encima una pesada escalera.  Aquellos que tenían alas se las amarraron a sus espaldas tan hábilmente que era imposible detectar que eran artificiales.  Entonces, el anciano guardián encerró a los “maestros” en la habitación inferior de la torre, pero en corto tiempo un orificio redondo fue descubierto en el techo y Virgo Lucífera los invito a todos a subir por este.  Aquellos con alas volaron al mismo tiempo por la abertura, aquellos que tenían cuerdas tuvieron muchas dificultades, mientras que C.R.C. con su escalera hizo un progreso razonable.  En el segundo piso, los invitados a la boda, músicos y Virgo Lucífera se reunieron alrededor de un artefacto en forma de fuente que contenía los cuerpos de las seis personas reales.

Entonces, Virgo Lucífera colocó la cabeza del Moro en un receptáculo en forma de paila en la parte superior de la fuente y sobre éste vertió las substancias preparadas el día anterior en el laboratorio.  Las vírgenes colocaron lámparas debajo del receptáculo.  Cuando hervían, las substancias pasaban por orificios a los lados de la paila y, cayendo sobre los cuerpos en la fuente de abajo, los disolvía.  Ya con los seis cuerpos reales habiéndose reducido a un estado líquido, un tapón fue abierto en el extremo inferior de la fuente y el líquido pasó a un inmenso globo dorado, el cual, cuando se llenaba, tenía gran peso.  Entonces todos, menos los invitados a la boda, se retiraron y en corto tiempo se abrió un orificio en el techo igual que antes y los invitados subieron confusamente hasta el tercer piso.  Aquí el globo fue suspendido por una fuerte cadena.  Los muros del piso eran de cristal, y había espejos que estaban tan bien acomodados que los rayos del sol se concentraban sobre el globo central, haciendo que se tornara muy caliente.  Más tarde, los rayos del sol fueron desviados y el globo fue puesto a enfriar, tras lo cual fue cortado con un diamante, revelando un hermoso huevo blanco.  Llevándoselo consigo, Virgo Lucífera se marchó.

Habiendo ascendido por otra puerta entrampada, los invitados se encontraron en el cuarto piso, donde había una paila cuadrada llena de arena de plata calentada por un fuego suave.  El magnífico huevo blanco fue colocado sobre la arena caliente para que madurara.  En corto tiempo, este se rompió y de él salió un ave fea y de mal genio, que fue alimentada con la sangre de las personas reales decapitadas que se había diluido con agua preparada.  Con cada alimentación, sus plumas cambiaban de color; de negras se tornaban blancas y, finalmente, se tornaron multicolores, mejorando así la constitución del ave.  Entonces, la cena fue servida; tras esto, Virgo Lucífera se marchó con el ave.  Los invitados subieron con cuerdas, escaleras y alas hasta el quinto piso, donde una tina coloreada con un fino polvo blanco había sido preparada para el ave, que disfrutaba bañándose en ésta hasta que las lámparas colocadas debajo de esta tina hicieron que el agua se tornara incómodamente caliente.  Cuando el calor removió todas las plumas del ave, esta fue sacada, pero el fuego continuó hasta que nada quedó en la tina salvo por un sedimento en forma de piedra azul.  Más tarde, esta piedra fue golpeada y convertida en pigmento; con este, toda el ave, con excepción de su cabeza, fue pintada.

Seguidamente, los invitados subieron al sexto piso, donde había un pequeño altar parecido a aquél que había en el salón del trono del Rey.  El ave bebió de la pequeña fuente y fue alimentada con la sangre de la serpiente blanca que se arrastraba por las aberturas en el cráneo.  La esfera en el altar se movía constantemente.  El reloj marcó uno, dos, tres; y el ave, recostando su cuello sobre el libro, sufrió su decapitación.  Su cuerpo fue reducido a cenizas, las cuales fueron colocadas dentro de una caja de madera de ciprés.  Virgo Lucífera le dijo a C.R.C. y a tres de sus camaradas que ellos eran “trabajadores” lentos y ociosos y que, por lo tanto, serían excluidos de la séptima habitación.  Se enviaron músicos que, con cornetas, “soplaron” con burla a los cuatro de la habitación.  C.R.C. y sus tres acompañantes estaban desalentados hasta que los músicos les dijeron que se alegraran, y los condujeron por una escalera en espiral hasta el octavo piso de la torre directamente debajo del techo.  Aquí el anciano guardián, parándose sobre una caldera pequeña y redonda, les dio la bienvenida y los felicito por ser elegidos por Virgo Lucífera para esta magnífica obra.  Entonces, Virgo Lucífera entró, y tras burlarse de la perplejidad de sus invitados, vació las cenizas del ave en otra vasija, llenando la caja de ciprés con materia inútil.  Entonces, ella regresó al séptimo piso, presumiblemente para despistar a aquellos que estaban allí poniéndolos a trabajar sobre las cenizas falsas que había en la caja.

C.R.C. y sus tres amigos fueron puestos a trabajar humedeciendo las cenizas del ave con agua especialmente preparada hasta que la mezcla tomó consistencia de masa, tras lo cual fue calentada y moldeada en dos formas en miniatura.  Más tarde estas de abrieron, revelando dos imágenes humanas brillantes y casi transparentes, que median aproximadamente cuatro pies de alto (hombrecillos), una masculina y la otra femenina.  Estas pequeñas formas fueron recostadas sobre almohadillas de satén y alimentadas gota a gota con la sangre del ave hasta crecer de tamaño normal y tener una belleza magnifica.  Aunque los cuerpos tenían consistencia de piel, no mostraban señales de vida, ya que en ellos no había alma.  Seguidamente, los cuerpos fueron rodeados con antorchas y sus rostros fueron cubiertos con seda.  Entonces, Virgo Lucífera apareció, trayendo consigo dos curiosas vestiduras blancas.  Las vírgenes también entraron; entre ellas, seis cargando grandes trompetas.  Una de estas trompetas fue colocada sobre la boca de una de las dos figuras y C.R.C. vio un pequeño orificio abrirse en la bóveda de la torre y un rayo de luz descender por el tubo de la trompeta y entrar al cuerpo.  Este proceso fue repetido tres veces sobre cada cuerpo.  Las dos formas recién animadas fueron removidas sobre un lecho de viaje.  En aproximadamente media hora el joven Rey y la Reina despertaron, y Virgo Lucífera les dio las vestiduras blancas.  Estos se las pusieron, y el Rey en persona regresó muy amablemente gracias a C.R.C. y a sus acompañantes; tras esto, las personas reales se marcharon sobre un barco.  Entonces, C.R.C. y sus tres privilegiados amigos se reunieron con los otros “maestros”, sin hacer mención alguna de aquello que habían visto.  Seguidamente, al grupo completo se les asignaron habitaciones atractivas, donde descansaron hasta la mañana.

Traducción del original en inglés The Chemical Marriage (The Sixth Day) del libro The Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall.  © Sánchez & Rivera, Traductoras.  2012, Puerto Rico.  riverafarrell@gmail.com

domingo, 21 de abril de 2024

APRENDE - Adaptación de APRENDERAS de William Shakespeare

 


APRENDE...


1.  Dar la mano es diferente a socorrer un alma.

2.  Amar no significa apoyarse.

3.  Compañía no siempre significa seguridad.

4.  Los besos no son contratos, ni regalos, ni promesas...

5.  Acepta tus derrotas con la cabeza erguida y la mirada al frente, con la gracia de un niño y no con la tristeza de un adulto.

6.  Construye hoy todos tus caminos, porque el terreno de mañana es incierto para los proyectos y el futuro tiene la costumbre de caer en el vacío.

7.  Aprende, el sol quema si te expones demasiado...

8.  Acepta que, incluso, personas buenas podrían herirte alguna vez.

9,  Hablar puede aliviar los dolores del alma.

10.  Lleva años construir confianza y apenas unos segundos destruirla.

11.  Tú también podrás hacer cosas de las que te arrepentirás el resto de la vida.

12.  Las nuevas amistades continúan creciendo a pesar de las distancias.

13.  No importa qué es lo que tienes, sino a quién tienes en la vida.

14.  Los buenos amigos son la familia que nos permitimos elegir.

15.  No tenemos que cambiar de amigos si estamos dispuestos a aceptar que los amigos cambian.

16.  Puedes pasar buenos momentos con tu mejor amigo haciendo cualquier cosa o simplemente nada, sólo por el placer de disfrutar su compañía.

17.  Descubrirás que muchas veces tomas a la ligera a las personas que más te importan y por eso siempre debemos decir a esas personas que las amamos, porque nunca estaremos seguros de cuándo será la última vez que las veamos.

18.  Las circunstancias y el ambiente que nos rodea tienen influencia sobre nosotros, pero nosotros somos los únicos responsables de lo que hacemos.

19.  No nos debemos comparar con los demás, salvo cuando queramos imitarlos para mejorar.

20.  Se lleva mucho tiempo para llegar a ser la persona que quieres ser, y el tiempo es corto.

21.  No importa a dónde llegaste, sino a dónde te diriges y si no lo sabes, cualquier lugar sirve...

22.  Si no controlas tus actos, ellos te controlarán.

23.  Ser flexible no significa ser débil o no tener personalidad, porque no importa cuán delicada y frágil sea una situación:  siempre existen dos lados.

24.  Héroes son las personas que hicieron lo que era necesario, enfrentando las consecuencias...

25.  La paciencia requiere mucha práctica.

26.  Algunas veces, la persona que esperas que te patee cuando te caes, tal vez sea una de las pocas que te ayuden a levantarte.

27.  Madurar tiene más que ver con lo que has aprendido de las experiencias que con los años vividos.

28.  Hay mucho más de tus padres en ti de lo que supones.

29.  Nunca se debe decir a un niño que sus sueños son tonterías, porque pocas cosas son tan humillantes y sería una tragedia si lo creyese porque le estarás quitando la esperanza.

30.  Cuando sientes rabia, tienes derecho a tenerla, pero eso no te da el derecho a ser cruel.

31.  Sólo porque alguien no te ama de la forma que quieres, no significa que no te ame con todo lo que puede; hay personas que nos aman, pero no saben cómo demostrarlo.

32.  No siempre es suficiente ser perdonado por alguien, algunas veces tendrás que aprender a perdonarte a tí mismo.

33.  Con la misma severidad con que juzgas, también serás juzgado y, en algún momento, condenado.

34.  No importa en cuántos pedazos tu corazón se partió, el mundo no se detiene para que lo arregles.

35.  Cultiva tu propio jardín y decora tu alma, no esperes que alguien te traiga flores.


APRENDE... y sólo entonces sabrás realmente lo que puedes soportar.

APRENDE... eres fuerte y podrás ir mucho más lejos de lo que pensabas cuando creías que no se podía más.

LA VIDA VALE, DEBES TENER EL VALOR DE ENFRENTARLA!


---Aprenderás, Lecciones de William Shakespeare

Adaptación por Myriam Rivera O'Farrell

miércoles, 17 de abril de 2024

SANTO GRIAL

 


EL MATRIMONIO QUIMICO - Quinto Día

 


EL MATRIMONIO QUIMICO

Manly P. Hall

Quinto Día


Cuando salió al alba, y pidiéndole a su escudero que le mostrara otros tesoros del palacio, C.R.C. fue conducido por muchas escaleras abajo a un gran salón de hierro que tenía una curiosa inscripción, la cual el copió cuidadosamente.  Mientras caminaba se encontró en la tesorería real, cuya luz venía completamente de algunos enormes carbunclos.  En el centro estaba el sepulcro triangular de Venus.  Levantando una puerta de cobre en el pavimento, el escudero escoltó a C.R.C. a una cripta donde había una gran cama sobre la cual, cuando su guía había levantado los cobertizos, C.R.C. observó el cuerpo de Venus.  Entonces, guiado por su escudero, C.R.C. se reunió con sus acompañantes, a quienes no les dijo nada sobre su experiencia.

Mientras tanto, la Virgo Lucífera,  vestida de terciopelo negro y acompañada por sus vírgenes, guió a los invitados hasta el atrio donde habían seis ataúdes, cada uno con ocho portaferetros.  C.R.C. era el único del grupo de “maestros” que sospechaba que los cuerpos reales ya no estaban en estos ataúdes.  Los ataúdes fueron bajados hasta los sepulcros y se colocaron grandes piedras sobre ellos.  Entonces, la Virgo Lucífera ofreció un pequeño discurso en el cual exhortó a cada uno de los presentes a ayudarla a devolver a las personas reales a la vida, declarando que ellos debían viajar con ella a la Torre del Olimpo donde las medicinas necesarias para la resurrección de las seis personas reales podían ser halladas por si solas.   C.R.C. y sus acompañantes siguieron a la Virgo Lucífera hasta la ribera donde todos se embarcaron en siete naves dispuestas según un extraño y específico orden.  Mientras las naves cruzaban el lago por un estrecho canal en el mar abierto, ellos fueron asistidos por sirenas, ninfas y diosas del mar quienes,  en honor a la boda, presentaron una perla grande y bella a la pareja real.  Cuando las naves llegaron a la vista de la Torre del Olimpo, la Virgo Lucífera ordenó el disparo de cañones para señalar su aproximación.  Inmediatamente, apareció una bandera blanca sobre la torre y una pequeña pinaza dorada con un hombre antiguo   ---el guardián de la torre---   que, con sus guardias revestidos de blanco, salió a recibir las naves.

La Torre del Olimpo se erigía sobre una isla que era perfectamente  cuadrada y que estaba rodeada por un gran muro.  Al entrar por la puerta el grupo fue conducido hasta la parte inferior de la torre central, que tenía un excelente laboratorio donde los invitados estaban dispuestos a lavar y moler plantas, piedras preciosas y toda clase de cosas, extraer sus jugos y esencias, y más tarde colocarlas en recipientes de cristal.  La Virgo Lucífera puso a los “maestros” a trabajar tan arduamente que ellos sentían que eran simples trabajadores serviles.  Cuando el trabajo del día había finalizado, a cada uno se le asignó un colchón sobre el suelo de piedra.  Como no podía dormir, C.R.C. caminó de lado a lado contemplando las estrellas.  Cuando llegó a una serie de escalones que conducían a la parte superior del muro, él subió por estos y miró hacia el mar.  Permaneciendo allí por algún tiempo, alrededor de la medianoche él observó siete llamas que, pasando sobre el mar hacia él, se reunieron en la parte superior de la torre central.  Simultáneamente, los vientos se levantaron, el mar se volvió tempestuoso y la luna se cubrió de nubes.  Con cierto miedo, C.R.C. corrió escaleras abajo y regresó a la torre y, recostándose en su colchón fue arrullado por el sonido de una fuente que fluía suavemente en el laboratorio.



Traducción del original en inglés The Chemical Marriage (The Fifth Day) del libro The Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall.  © Sánchez & Rivera, Traductoras.  2012, Puerto Rico.  riverafarrell@gmail.com


martes, 16 de abril de 2024

EL MORYA

 


EXPERIENCIAS = SUSTANCIAS QUIMICAS (Frase) - Manly P. Hall





A TRAVES DE LA RENUNCIACION SE LOGRA LA PROFUNDIDAD DEL CARACTER Y LA TRANQUILIDAD DEL ESPIRITU.   ---El Hermitaño

LA VIDA ES ETERNA (Frase) - Manly P. Hall

 


EL MATRIMONIO QUIMICO - Cuarto Día

 


EL MATRIMONIO QUIMICO

Cuarto Día

Manly P. Hall


Después de lavarse y beber en el jardín de una fuente que tenía varias inscripciones, entre ellas una que decía:  "Beban, hermanos, y vivan", los invitados, encabezados por Virgo Lucifera, subieron los 365 escalones de la escalera de caracol real.  Los invitados recibieron coronas de laurel y, al levantarse el telón, se encontraron en presencia del Rey y la Reina.  C.R.C. quedó asombrado por la gloria del salón del trono y especialmente por la magnificencia de las túnicas de la Reina, que eran tan deslumbrantes que no podía contemplarlas.  Cada inivitado fue presentado al Rey por una de las vírgenes y luego de esta ceremonia la Virgo Lucifera pronunció un breve discurso en el que recitó los logros de los honestos "artistas" y rogó que cada uno fuera interrogado sobre si había cumplido adecuadamente con su deber.  Entonces el viejo Atlas dio un paso adelante y, en nombre de sus Majestades Reales, saludó al intrépido grupo de filósofos y aseguró a Virgo Lucifera que recibiría una recompensa real.


La longitud del salón del trono era cinco veces su ancho.  Al oeste había un gran pórtico en el que se encontraban tres tronos, el central elevado.  En cada trono se sentaban dos personas: en el primero un rey anciano con una joven consorte; en el tercero, un rey negro con una matrona velada a su lado; y en el trono central dos jóvenes sobre cuyas cabezas colgaba una gran y costosa corona, alrededor de la cual flotaba un pequeño Cupido que disparaba sus flechas primero a los dos amantes y luego a todo el salón.  Ante la Reina había un libro encuadernado en terciopelo negro sobre un pequeño altar, sobre el cual había adornos dorados. Al lado había una vela encendida, un globo celeste, un pequeño reloj de sonería, un pequeño tubo de cristal del que salía un chorro de licor claro de color rojo sangre y una calavera con una serpiente blanca que entraba y salía de sus órbitas.  Después de sus presentaciones, los invitados bajaron las escaleras de caracol hasta el gran salón.


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Traducción del original en inglés The Chemical Marriage (The Fourth Day) del libro The Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall.  © Sánchez & Rivera, Traductoras.  2012, Puerto Rico.  riverafarrell@gmail.com


lunes, 15 de abril de 2024

EL MATRIMONIO QUIMICO - Tercer Día

 


EL MATRIMONIO QUIMICO

Manly P. Hall

Tercer Día


Poco después del amanecer, las trompetas sonaron y la Virgo Lucífera, ataviada en rojo terciopelo, ceñida con una banda blanca, y coronada con laureles, entró acompañada por doscientos hombres uniformados en rojo y blanco.  Ella le dio a entender a C.R.C. y sus ocho acompañantes que a ellos podía irle mejor que a los otros invitados vanidosos.   Entonces se colgaron balanzas doradas en medio del salón y cerca de estas se colocaron siete pesas, una de tamaño mediano, cuatro pequeñas y dos muy grandes.  Los hombres uniformados, que llevaban una espada desnuda y una cuerda fuerte, fueron divididos en siete grupos y de cada grupo se escogió un capitán que estaba a cargo de una de las pesas.  Habiéndose remontado en su alto trono, Virgo Lucífera ordenó que empezara la ceremonia.  El primero en subirse a las balanzas fue un emperador tan virtuoso que estas no se inclinaron hasta que seis pesas habían sido colocadas sobre el extremo opuesto.  Entonces, él fue cambiado al sexto grupo.  Ricos y pobres subieron también a las balanzas, pero solo unos pocos pasaron la prueba exitosamente.  A estos se le otorgaron vestimentas de terciopelo y coronas de laurel, tras lo cual fueron sentados sobre los escalones del trono de Virgo Lucífera.  Aquellos que fracasaron fueron ridiculizados y atormentados. 

Habiendo ya finalizado la “inquisición”, uno de los capitanes le pidió a Virgo Lucífera que les permitiera a los nueve hombres que se habían declarado indignos que también fuesen pesados, y esto provocó angustia y miedo en C.R.C.  De los primeros siete, uno tuvo mucho éxito y fue felicitado con regocijo.  C.R.C. fue el octavo, y no solamente él aguantó todas las pesas, sino que aún cuando tres hombres fueron colgados al extremo opuesto de la barra, él no pudo ser movido.  Un escudero grito: “ES EL!”  C.R.C. fue rápidamente puesto en libertad, y se le permitió liberar a uno de los cautivos.  El eligió al primer emperador.  Entonces, Virgo Lucífera pidió las rosas rojas que C.R.C. traía consigo, las cuales éste le entregó inmediatamente.  La ceremonia de las balanzas finalizó alrededor de las diez en punto de la mañana.

Después de estar de acuerdo con las penalidades que serían impuestas sobre aquellos cuyas imperfecciones habían sido expuestas, todos fueron convidados a una cena.  A los poco exitosos “maestros”, incluyendo a C.R.C., se le otorgaron los asientos principales, tras lo cual el Vellocino de Oro y un León Volador fueron conferidos sobre ellos en el nombre del Señor Desposado.  Entonces, Virgo Lucífera presentó a los invitados una copa magnífica, declarando que el Rey le había solicitado a todos que compartieran su contenido.  Tras esto, C.R.C. y sus acompañantes fueron llevados a un entablado donde observaron las diferentes penalidades sufridas por aquellos que fracasaron.  Antes de abandonar el palacio, a cada uno de los invitados rechazados se le otorgó un preliminar de olvido.  Entonces, los elegidos regresaron al castillo en donde se le asignó a cada uno un ilustrado escudero que los condujo a través de las diferentes partes de la edificación.  C.R.C. vio muchas cosas que sus acompañantes no tuvieron el privilegio de presenciar, incluyendo el Sepulcro Real, donde él aprendió “más de lo que existe en todos los libros”.  El también visitó una magnífica biblioteca y un observatorio que tenía un gran globo de treinta pies de diámetro y que tenía todos los países del mundo marcados sobre este.

Durante la cena, los diferentes invitados plantearon enigmas y C.R.C. resolvió el acertijo que Virgo Lucífera preguntó con relación a su propia identidad.  Entonces, dos jóvenes y seis vírgenes, bellamente ataviados, entraron al salón comedor seguidos por una séptima virgen que portaba una pequeña corona.  Esta última fue llamada la Duquesa, y fue tomada por la Novia Hermética.  La Duquesa le dijo a C.R.C. que él había recibido más que los otros, por lo tanto, debía hacer un regreso mas magnífico.  Entonces, la Duquesa le pidió a cada una de las vírgenes que tomara una de las siete pesas que aún permanecían en el gran salón.  Virgo Lucífera se le otorgó la pesa más grande, que fue colgada en la cámara de la Reina durante la ejecución cantada de un himno.  En la segunda cámara, la primera virgen colgó su pesa durante una ceremonia similar; así procedieron de habitación en habitación hasta que todas las pesas habían sido dispuestas.  Entonces, la Duquesa presentó su mano a C.R.C. y a sus acompañantes, y, seguida por sus vírgenes, se marchó.  Entonces, los escuderos condujeron a los invitados a sus dormitorios.  El escudero que le fue asignado a C.R.C. fue colgado con extraños tapices y con bellas pinturas.




Traducción del original en inglés The Chemical Marriage (The Third Day) del libro The Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall.  © Sánchez & Rivera, Traductoras.  2012, Puerto Rico.  riverafarrell@gmail.com

EL MATRIMONIO QUIMICO - Segundo Día

 


EL MATRIMONIO QUIMICO

Manly P. Hall

Segundo Día


Mientras entraba al bosque que rodeaba su pequeña casa, a C.R.C. le parecía que toda la Naturaleza se había preparado con regocijo para la boda.  Mientras procedía a cantar alegremente, llegó hasta un verde terreno baldío en el cual se erigían tres grandes cedros, uno de estos tenía una placa con una inscripción que describía los cuatro caminos que conducían al palacio del Rey: el primero era corto y peligroso, el segundo, tortuoso, el tercero era un camino magnifico y agradable, y el cuarto era adecuado solo para cuerpos incorruptibles.  Cansado y confundido, C.R.C. decidió descansar y, cortando un pedazo de pan, estaba a punto de consumirlo cuando una paloma blanca se lo pidió.  La paloma fue atacada por un cuervo, y en su esfuerzo para separar a las aves, C.R.C. inadvertidamente, corrió una distancia considerable por uno de los cuatro caminos   ---el que conducía al sur.  Mientras un viento pavoroso le impidió continuar su paso, el invitado para la boda se resignó a la pérdida de su pan y continuó por el camino hasta divisar en la distancia una gran puerta.  Mientras el sol bajaba, él corrió hacia el portal, sobre el cual, entre otras figuras, había una placa con las palabras Procul hinc procul ite profani.

Un portero vestido con hábitos en color cielo inmediatamente le pidió a C.R.C. su carta de invitación y, tras recibirla, le permitió entrar y también le pidió que tomara una ficha.  Tras describirse a sí mismo como un Hermano de la Roja Rosa Cruz, C.R.C. recibió, a cambio de su botella de agua, un disco dorado que tenia las letras S C.  Mientras se acercaba la noche, el peregrino corrió hasta una segunda puerta, custodiada por un león, y a la cual se le había adherido una placa con las palabras Date et dabitur volis, donde él presentó una carta que le fue dada por el primer portero.  Apresurándose por tomar una ficha que tenía las letras S M, él dio su pequeño paquete de sal y entonces corrió hasta las puertas del palacio antes de que estas se cerraran por el resto de la noche.

Una hermosa virgen llamada Virgo Lucífera estaba extinguiendo las luces del castillo a medida que C.R.C. se acercaba, y éste apenas pudo entrar por las puertas que se estaban cerrando.  Mientras estas se cerraban, atraparon parte de su abrigo, el cual éste tuvo que dejar atrás.  Aquí su nombre fue escrito en el pequeño manuscrito del Señor  Desposado, y a él le otorgaron un nuevo par de zapatos, y también una ficha con las letras S P N Entonces él fue conducido por escuderos hasta una pequeña cámara donde los “risos grisáceos” de la parte superior de su cabeza fueron cortados por barberos invisibles, tras lo cual él fue introducido a un salón espacioso donde se acomodó un buen número de reyes, príncipes y miembros comunes.  Al sonido de trompetas, cada uno se sentó a la mesa, tomando una posición correspondiente a su dignidad, para que C.R.C. recibiera un asiento muy humilde.  Como la mayoría de los seudofilosofos presentes eran vanos pretendientes, el banquete se convirtió en una orgía, la cual, sin embargo, cesó de repente con el sonido de música inspiradora y sublime.  Nadie habló por cerca de media hora.  Entonces, en medio de un gran sonido, la puerta del salón comedor se abrió y entraron miles de velitas iluminadas sostenidas por manos invisibles.  Estas fueron seguidas por los dos escuderos que iluminaban a la hermosa Virgo Lucífera, que estaba sentada en un trono que se movía por sí solo.  La Virgen, vestida de blanco y oro, se levantó y anunció que, para impedir la admisión de personas indignas a la boda mística, al próximo día se erigirían una serie de balanzas sobre las cuales cada invitado sería pesado para determinar su integridad.  Ella declaró que aquellos renuentes a someterse a esta prueba severa deberían permanecer en el salón comedor.  Entonces ella se retiró, pero muchas de las velitas se quedaron para acompañar a los invitados hasta sus habitaciones por el resto de la noche.

La mayoría de los presentes eran lo suficientemente presumidos para creer que ellos podían ser pesados con seguridad, pero nueve   ---incluyendo a C.R.C.---   sintieron sus imperfecciones con tanta profundidad que temieron el resultado y permanecieron en el salón mientras los otros fueron conducidos hasta sus dormitorios.  Estos nueve fueron atados con cuerdas y dejados solos en la oscuridad.  Entonces, C.R.C. soñó que vio muchos hombres suspendidos sobre la tierra por hilos, y entre ellos voló un hombre anciano que, mientras cortaba un hilo por todos lados, hizo que muchos cayeran a la tierra.  Aquellos que, en arrogancia, habían volado a elevadas alturas también cayeron a una distancia mayor y recibieron heridas más severas que los más humildes que, cayendo a corta distancia, a veces caían sin percance.  Considerando este sueño como un buen augurio, C.R.C. se lo contó a un compañero, mientras continuaban conversando hasta el amanecer.



Traducción del original en inglés The Chemical Marriage (The Second Day) del libro The Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall.  © Sánchez & Rivera, Traductoras.  2012, Puerto Rico.  riverafarrell@gmail.com

viernes, 12 de abril de 2024

RECORRER CAMINO (Frase) - William Hazlitt

 


EL ARTE DE CAMINAR (Fragmento) - William Hazlitt

 


Una de las cosas más placenteras del mundo es irse de paseo, pero a mí me gusta ir solo. Sé disfrutar de la compañía en una habitación, pero al aire libre me basta la naturaleza. Nunca estoy menos solo que cuando estoy a solas.


Al estudiar los campos, la naturaleza era su libro.


No le veo gracia a caminar y charlar al mismo tiempo. Cuando estoy en el campo, deseo vegetar como el campo; no voy a criticar los setos ni el ganado negro; salgo de la ciudad para olvidarme de la ciudad y de todo lo que contiene. Hay quienes, con este propósito, van a estaciones balnearias y llevan consigo la metrópolis. Yo prefiero más libertad de acción y menos estorbo; me gusta la soledad, cuando me entrego a ella por sí misma tampoco pido un amigo en mi retiro, a quien pueda susurrar: la soledad es dulce.


El alma de una caminata es la libertad, la libertad perfecta de pensar, sentir y hacer exactamente lo que uno quiera. Caminamos principalmente para sentirnos libres de todos los impedimentos y de todos los inconvenientes; para dejarnos atrás a nosotros mismos, mucho más que para librarnos de otros. Salgo de paseo porque anhelo un poco de espacio para respirar y para meditar sobre cosas indiferentes, donde la contemplación:
pueda arreglarse las plumas y dejarse crecer las alas, que en el ajetreo del balneario estaban unas veces desplumadas, otras rotas, y por eso me ausento por un tiempo de la ciudad, sin sentirme extraviado en el momento mismo en que me quedo solo. En lugar de un amigo en una silla de posta o en un tílbury, con quien intercambiar ideas y barajar una vez más los mismos temas ya trillados, por una vez denme una tregua con la impertinencia; denme el claro cielo azul sobre la cabeza y el prado verde bajo los pies, un camino sinuoso y una caminata de tres horas antes de cenar... ¡y luego a pensar! Raro será que no pueda yo comenzar algún juego en estos brezales solitarios. Río, corro, salto, canto de alegría. Desde el lugar de aquella nube algodonosa, me hundo en mi ser pasado y gozo allí como el indio de piel tostada que se lanza de cabeza a la ola que lo llevará a su ribera nativa. Luego, ante mi vista ávida surgen cosas olvidadas ya tiempo atrás, como "ruinas hundidas y tesoros que no toca el sol" y empiezo entonces a sentir, a pensar, a ser de nuevo yo mismo. En lugar de un embarazoso silencio, interrumpido por intentos de decir algo ingenioso o simples lugares comunes, mi silencio es ese silencio no alterado del corazón, único que es la elocuencia perfecta. 


EVANS-WENTZ (Fragmento) - George William Russell

 


EL ARADO Y EL ESPIRITU DE LA TIERRA (Arte) - George William Russell

 


EL MATRIMONIO QUIMICO - Primer Día

 


EL MATRIMONIO QUIMICO

Manly P. Hall

Primer Día


Habiendo preparado en su corazón el Cordero Pascual y una pequeña hostia consagrada, una noche mientras oraba antes de la Pascua, Christian Rosencreutz fue interrumpido por una violenta tormenta que amenazó con demoler no solo su pequeña casa, sino que también amenazó con demoler el valle sobre el cual ésta se erigía.  En medio de la tempestad, él fue tocado por la espalda y, al voltear, vió a una gloriosa mujer con alas cubiertas de ojos, y vestida con ropajes de color cielo adornados con estrellas.  En una mano, ella sostenía una trompeta, y en la otra, un montón de cartas en todos los idiomas.  Tras haberle entregado una carta a C.R.C., ella inmediatamente ascendió al aire, a la vez que con su trompeta soplaba una ráfaga que estremeció la casa.  Sobre el sello de la carta había una curiosa cruz y las palabras “Con esto como estandarte vencerás.”  Dentro de esta cruz, escrita en letras de oro sobre un campo azul celeste, había una invitación para una magnifica boda.

C.R.C. se conmovió profundamente por la invitación porque esta era el cumplimiento de una profecía que él había recibido siete años antes, pero se sintió tan indigno de merecer dicha invitación que se paralizó del miedo.  Finalmente, tras recurrir a la oración, logró dormir.  En sus sueños él se encontró a sí mismo dentro de un calabozo repulsivo con una multitud de otros hombres, todos atados con grandes cadenas.  La gravedad de sus sufrimientos aumentaba mientras caían unos sobre otros en la oscuridad.  De repente, desde lo alto, bajo el sonido de trompetas; la cubierta del calabozo fue levantada, y un rayo de luz perforó la penumbra.  Enmarcado en la luz se erigió un hombre con la cabeza cubierta de canas que anunció que una cuerda sería bajada siete veces y que quien pudiera agarrar dicha cuerda sería puesto en libertad.

Se desató una gran confusión.  Todos buscaban agarrar la cuerda y muchos fueron lanzados fuera de esta por otros.  C.R.C. no tuvo esperanza de ser salvado, pero de repente la cuerda se movió hacia él y, cuando la agarro, pudo salir del calabozo.  Una mujer anciana llamada la “Matrona Antigua” escribió en un libro color amarillo dorado los nombres de aquellos que habían sido sacados, y a cada uno de los redimidos le fue otorgado como recuerdo un pedazo de oro que tenía el símbolo del sol y las letras D L S.  A C.R.C., que se había lastimado mientras se agarraba de la cuerda, se le hizo difícil caminar.  La mujer anciana le dijo que no se preocupara, más bien que le agradeciera a Dios el permitirle llegar hasta una luz tan elevada.  Luego sonaron trompetas y C.R.C. se despertó, pero el sueño era tan lúcido que él aún estaba adolorido a causa de las heridas recibidas mientras dormía. 

Con renovada fe, C.R.C. se levantó y se preparó para el Matrimonio Hermético.  El se vistió con un abrigo de lino blanco y se cruzó una cinta roja sobre sus hombros.  En su sombrero, coloco cuatro rosas y, como alimento, llevó pan, agua y sal.  Antes de abandonar su cabaña, se arrodilló y afirmó solemnemente que cualquier conocimiento que le fuese revelado lo dedicaría al servicio de su prójimo.  Entonces salió de su casa con regocijo.



Traducción del original en inglés The Chemical Marriage (The First Day) del libro The Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall.  © Sánchez & Rivera, Traductoras.  2012, Puerto Rico.  riverafarrell@gmail.com