LOS
RITOS DE MITRAS
Manly P.
Hall
Cuando los Misterios
persas emigraron al sur de Europa, fueron rápidamente asimilados por las mentes
latinas. El culto fue creciendo rápidamente,
especialmente entre las tropas romanas; y durante las guerras de conquista
romana, las enseñanzas fueron llevadas por los legionarios a casi todas partes
de Europa. El culto de Mitras fue tan
poderoso que al menos un emperador romano fue iniciado dentro de la orden, que
se reunía en cavernas debajo de la ciudad de Roma. Con relación al desplazamiento de esta
escuela de Misterios a través de las diferentes partes de Europa, en su Gnósticos y sus Remanentes, C. W. King dice:
“Los bajos relieves
mitraicos cortados en las partes frontales de las rocas o en tabletas de piedra
aún existen en los países anteriormente conocidos como las provincias
occidentales del imperio romano; muchos existen en Alemania, y hay más en
Francia, y en esta isla (Gran Bretaña) a veces han sido descubiertos sobre la
línea del Muro de Picto y el más notable en Bath”.
En su Filosofía y Ética de los Zoroastros, Alexander
Wilder dice que Mitras es el título
Zend para el sol, y se supone que more dentro de ese orbe brillante. Mitras
tiene un aspecto masculino y femenino, aunque no es andrógino en sí. Como Mitras, él es el señor del sol, poderoso y radiante, y el mas magnífico de los Yazatas (Izads, o Genios, del sol). Como Mitra,
esta deidad representa el principio femenino; el universo mundano es reconocido
como su símbolo. Ella representa la
Naturaleza como receptiva y terrestre, y como fértil solo cuando es bañada en
la gloria del orbe solar. El culto
mitraico es una simplificación de las más elaboradas enseñanzas de Zarathustra
(Zoroastro), el mago persa del fuego.
Según los persas, dos
principios coexistían en la eternidad.
El primero de estos, Ahura-Mazda, u Ormuz,
era el Espíritu del Bien. De Ormuz salieron
un número de jerarquías de espíritus buenos y bellos (ángeles y
arcángeles). El segundo de estos
principios eternamente existentes fue llamado Ahriman. El también era un
espíritu puro y bello, pero más tarde se rebeló contra Ormuz, teniendo envidia
de su poder. Sin embargo, esto no
ocurrió hasta después de que Ormuz creó la luz, ya que Ahriman previamente no
había estado consciente de la existencia de Ormuz. Por su envidia y rebelión, Ahriman se
convirtió en el Espíritu del Mal. De él
salió un número de criaturas destructivas cuyo propósito era lastimar a Ormuz.
Cuando Ormuz creó la Tierra,
Ahriman entró en sus elementos más densos.
Cada vez que Ormuz hacia algo
bueno, Ahriman colocaba el principio de la maldad dentro de él. Finalmente, cuando Ormuz creó la raza humana,
Ahriman encarnó en la naturaleza inferior del hombre para que, en cada
personalidad, el Espíritu del Bien y el Espíritu del Mal lucharan por el
control. Por 3,000 años Ormuz gobernó
los mundos celestiales con luz y bondad.
Entonces creó al hombre. Por
otros 3,000 años él gobernó al hombre con sabiduría e integridad. Entonces el poder de Ahriman comenzó, y la
lucha por el alma del hombre continúa a través del próximo período de 3,000 años. Durante el cuarto período de 3,000 años, el
poder de Ahriman será destruído. El bien
regresará de nuevo al mundo, el mal y la muerte desaparecerán, y al fin el
Espíritu del Mal humildemente se arrodillará ante el trono de Ormuz. Mientras Ormuz y Ahriman luchan por el
control del alma humana y por la supremacía en la Naturaleza, Mitras, el Dios
de la Inteligencia, funge como mediador entre ambos. Muchos autores han señalado la similitud
entre el mercurio y Mitras. Así como el
mercurio químico actúa como solvente (según los alquimistas), así también
Mitras busca armonizar los dos opuestos celestiales.
Hay muchos puntos
semejantes entre el cristianismo y el culto de Mitras. Probablemente, una razón para esto es que los
místicos persas invadieron a Italia durante el primer siglo después de Cristo y
la historia antigua de ambos cultos estaba estrechamente entrelazada. La Enciclopedia
Británica declara lo siguiente con relación a los Misterios mitraicos y
cristianos:
“El espíritu fraternal
y democrático de las primeras comunidades, y su origen humilde; la
identificación del objeto de adoración con la luz y el sol; las leyendas de los
pastores con sus regalos y adoración, la inundación, y el arca; la
representación artística de la carroza de fuego, la emanación del agua de la
roca; el uso de la campana y la vela, del agua bendita y de la comunión; la santificación
del domingo y del 25 de diciembre; la insistencia en la conducta moral, el
énfasis puesto en la abstinencia y el autocontrol; la doctrina del cielo y el
infierno, de la revelación primitiva, de la meditación del Logos emanando desde
lo divino, el sacrificio expiatorio, la guerra constante entre el bien y el mal
y el triunfo final del primero, la inmortalidad del alma, el juicio final, la
resurrección de la carne y la destrucción ardiente del universo ---[estos] son algunos de los parecidos que,
ya fueren reales o solamente aparentes, fomentaron que el mitraismo prolongara
su resistencia al cristianismo”.
Los ritos de Mitras
fueron llevados a cabo en cuevas. En su Cueva de las Ninfas, Porfirio dice que
Zarathustra (Zoroastro) fue el primero que consagró una cueva para adorar a Dios,
ya que ésta era símbolo de la Tierra, o del mundo inferior de la
oscuridad. En su Cristianismo Monumental, John P. Lundy describe la cueva de Mitras
de la siguiente manera:
“Pero esta cueva se
adornó con los signos del zodíaco, cáncer y capricornio. Los solsticios de verano e invierno eran muy
llamativos, como las puertas de las almas descendiendo en esta vida, o pasando
fuera de ella en su ascenso a los Dioses; cáncer es la puerta del descenso, y
capricornio la del ascenso. Estos son
los dos caminos de los inmortales que pasan de arriba abajo, de la Tierra al
cielo, y del cielo a la Tierra”.
Se cree que la llamada
silla de San Pedro, en Roma, se usó en uno de los Misterios paganos,
probablemente el de Mitras, en cuyas cavernas subterráneas los devotos de los
Misterios cristianos se reunían en los días iniciales de su fe. En Anacalipsis,
Godfrey Higgins escribe que en 1662, mientras limpiaban esta silla sagrada de
Bar-Jonas, los Doce Trabajos de Hércules fueron descubiertos sobre ella, y que más
tarde, también sobre ella, los franceses
descubrieron la confesión mahometana de la fe, escrita en arábico.
La iniciación a los
ritos de Mitras, como cualquier iniciación a las escuelas antiguas de la
filosofía, aparentemente constaba de tres grados importantes. La preparación para dichos grados consistía
de autopurificacion, formación de los poderes intelectuales, y control de la
naturaleza animal. En el primer grado,
al candidato se le daba una corona sobre la punta de una espada y se le
instruía en los misterios del poder oculto de Mitras. Probablemente se le enseñaba que esta corona
dorada representaba su propia naturaleza espiritual, la cual debía ser
exteriorizada y extendida antes de que él pudiera realmente glorificar a
Mitras; ya que él era su propia alma, fungiendo como mediador entre Ormuz, su
espíritu, y Ahriman, su naturaleza animal.
En el segundo grado, se le daba la armadura de la inteligencia y la
pureza y era enviado a la oscuridad de los pozos subterráneos para pelear con
las bestias de la lujuria, la pasión, y la degeneración. En el tercer grado se le daba una capa, sobre
la cual los signos de zodíaco y otros símbolos astronómicos estaban dibujados o
bordados. Después de terminadas sus
iniciaciones, este candidato era adorado como si fuera uno que había resucitado
de los muertos, era instruído en las enseñanzas secretas de los místicos
persas, y se convertía en un miembro desarrollado de la orden. Los candidatos que pasaban con éxito las
iniciaciones mitraicas, eran llamados Leones
y marcados en sus frentes con la cruz
egipcia. El propio Mitras a veces era
pintado con la cabeza de un león y dos pares de alas. A través del ritual completo se repetían
referencias al nacimiento de Mitras como el Dios Sol, su sacrificio por el
hombre y su muerte para que la humanidad tenga vida eterna, y finalmente, su
resurrección y la salvación de toda la humanidad por su intercesión ante el
trono de Ormuz. (Ver Heckethorn).
Aunque el culto de
Mitras no alcanzó las alturas filosóficas logradas por Zarathustra, su efecto
sobre la civilización del mundo occidental era de largo alcance, ya que en un
tiempo casi toda Europa se convirtió a sus doctrinas. Roma, en su relación comercial con otras
naciones, los injertó con sus principios religiosos; y muchas instituciones
subsiguientes han exhibido una cultura mitraica. La referencia al “León” y al “Agarre de la
Pata del León” en el grado Masónico
Principal tiene un fuerte matiz mitraico y fácilmente, pudieron haberse
originado de este culto. Una escalera de
siete peldaños aparece en la iniciación Mitraica. Faber opina que esta escalera fue originalmente
una pirámide de siete peldaños. Es
posible que la escalera Masónica con siete peldaños tuviera su origen en este
símbolo mitraico. A las mujeres nunca se
les permitió entrar a la Orden Mitraica, pero los niños del sexo masculino eran
iniciados mucho antes de alcanzar la madurez.
La negativa para permitir que las mujeres se unieran a la Orden Masónica
puede basarse en la razón esotérica dada en las instrucciones secretas de los
mitraicos. Este culto es otro excelente
ejemplo de aquellas sociedades secretas cuyas leyendas son, en gran medida,
representaciones simbólicas del sol y su viaje a través de las casas de los
cielos. Mitras, saliendo de una piedra,
es meramente el sol saliendo sobre el horizonte, o como suponían los antiguos,
saliendo del horizonte en el equinoccio primaveral.
John O’Neill discute la
teoría de que Mitras era una futura deidad solar. En La
Noche de los Dioses él escribe: “La
Mitra Avesta, la yazata de la luz, tiene ‘10,000 ojos, altos, con conocimiento completo (perethuvaedayana),
fuerte, sin dormir y siempre despierta (jaghaurvaunghem)’. El dios supremo Ahuramazda también tiene un
Ojo, o se dice que ‘con sus ojos, el sol, la luna y las estrellas, lo ve todo’. La teoría de que Mitra era originalmente un titulo del dios supremo
de los cielos ---poniendo al sol fuera
de toda consideración--- es la única
que responde a todos los requisitos. Es
evidente que aquí tenemos orígenes en abundancia para el Ojo Masónico y ‘su
nunquan dormio’.” El lector no debe
confundir a la Mitra persa con la Mitra védica.
Según Alexander Wilder, “Los ritos mitraicos sustituyeron los Misterios
de Baco y fueron la base del sistema Gnóstico, el cual, por muchos siglos, prevaleció
en Asia, Egipto, e incluso en el Occidente remoto”.
Traducción del original en
inglés The Rites of Mithras del
capítulo The Ancient Mysteries and Secret
Societies (Part One) del libro The Secret Teachings of All Ages de
Manly P. Hall. Sánchez &
Rivera, Traductoras. 2010, Puerto Rico. Revisado junio 2015. riverafarrell@gmail.com
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