Este libro está dedicado a todas las almas racionales del mundo.

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MANLY P. HALL - "ESTE LIBRO ESTA DEDICADO A TODAS LAS ALMAS RACIONALES DEL MUNDO".

lunes, 20 de agosto de 2012

BACON, SHAKSPERE Y LOS ROSACRUCES - 2da. Parte




BACON, SHAKSPERE Y LOS ROSACRUCES


Manly P. Hall


2da. Parte



Padre de la ciencia moderna, reestructurador de la ley moderna, editor de la Biblia moderna, patrón de la democracia moderna, y uno de los fundadores de la Francmasonería moderna, Sir Francis Bacon era un hombre de muchos objetivos y propósitos.  Era un Rosacruz, algunos han insinuado que era el Rosacruz.  Si no era realmente el Ilustre Padre C. R. C., de quien se hace referencia en los manifiestos Rosacruces, seguramente era un alto iniciado de la Orden Rosacruz, y son sus actividades en conexión con este cuerpo secreto lo que es de suma importancia para los estudiantes de simbolismo, filosofía y literatura.

Se han escrito decenas de volúmenes para establecer a Sir Francis Bacon como el verdadero autor de las obras y sonetos que popularmente se le adjudican a William Shakspere.  Una consideración imparcial de estos documentos no puede más que convencer a los de mentalidad abierta de la verosimilitud de la teoría Baconiana.  De hecho, esos entusiastas, que por años han luchado por identificar a Sir Francis Bacon como el verdadero “Bardo de Avon”, pudieron haber ganado su caso hace mucho tiempo si hubiesen enfatizado su ángulo más importante; a saber, que Sir Francis Bacon, el iniciado Rosacruz, escribió dentro de las obras Shakesperianas las enseñanzas secretas de la Fraternidad de la R. C. y los verdaderos rituales de la Orden Francmasónica, de cuya orden puede descubrirse que él fue el verdadero fundador.  Sin embargo,  un mundo sentimental no está conforme con renunciar a un héroe tradicional, ya sea para resolver una controversia, o para enmendar un error.  Sin embargo, si puede probarse que para salir del acertijo puede descubrirse información de un valor práctico para la humanidad, entonces las mejores mentes del mundo cooperaran con la iniciativa.  La controversia Bacon-Shakspere, como la entienden sus más capaces partidarios, involucra los aspectos más profundos de la ciencia, la religión y la ética; aquél que resuelva su misterio podrá encontrar la llave para la supuestamente perdida sabiduría de la antigüedad.

Fue en reconocimiento de los logros intelectuales de Bacon que el Rey Jaime le entregó, con el aparente propósito de corregirlos, editarlos y revisarlos, los manuscritos traducidos de lo que ahora se conoce como la Biblia del Rey Jaime. Los documentos permanecieron en sus manos por casi un año, pero no se tiene información con relación a lo que ocurrió para era época.  Con relación a este trabajo, William T. Smedley escribe: “Eventualmente, se evidenciará que el esquema completo de la Versión Autorizada de la Biblia era de Francis Bacon”.  (Ver El Misterio de Francis Bacon).  La primera edición de la Biblia del Rey Jaime contiene un cintillo críptico Baconiano.  Habrá  Bacon ocultado criptográficamente en la Biblia Autorizada aquello que no se atrevió a revelar literalmente en el texto   ---la secreta llave Rosacruz hacia el cristianismo místico y Masónico?

Indudablemente, Sir Francis Bacon poseía la gama de conocimiento general y filosófico necesaria para escribir las obras y sonetos Shakesperianos, ya que usualmente debe reconocerse que era compositor, abogado y lingüista.  Su capellán, el Doctor William Rawley, y Ben Jonson son testigos de sus logros filosóficos y poéticos.  El primero le rinde un reconocimiento importante: “He sido inducido a pensar que si hubiese  un rayo de conocimiento proveniente de Dios sobre cualquier hombre en estos tiempos modernos, ese rayo estaría sobre él.  Ya que, aunque era un gran lector de libros, no obtuvo su conocimiento de los libros, sino de algunos medios y nociones que venían desde su interior”.  (Ver Introducción al Resuscitatio).

Sir Francis Bacon, que no solo era un competente abogado, sino que también era un refinado cortesano,  poseía ese conocimiento intimo de las leyes parlamentarias y la etiqueta de la corte real, revelado en las obras Shakesperianas, que difícilmente podían haber sido adquiridas por un hombre en el modesto rango del actor de Stratford.  Más adelante, Lord Verulam visitó muchos de los países extranjeros que formaban el trasfondo de las obras, y por lo tanto, estaba en posición para crear la auténtica atmosfera local allí contenida, pero no hay registros de que William Shakspere viajó fuera de Inglaterra.

La magnífica biblioteca acumulada por Sir Francis Bacon contenía todos los volúmenes necesarios para suplir las citas y anécdotas incorporadas dentro de las obras Shakesperianas.  De hecho, muchas de las piezas fueron tomadas de argumentos en escritos antiguos de los cuales no había traducción al inglés para aquella época.  Por sus logros académicos, Lord Verulam pudo leer los libros originales; es poco probable que William Shakspere pudiera haberlo hecho.

Existe abundante evidencia criptográfica de que Bacon estaba envuelto en la producción de las obras Shakesperianas.  El número de código de Sir Francis Bacon era 33.  En la Primera Parte del Rey Enrique IV, la palabra “Francis” aparece 33 veces sobre una página.  Para lograr este fin, obviamente se requerían oraciones complejas, tales como: “Anon Francis? No Francis, pero mañana Francis: o Francis, el jueves: o ciertamente Francis que me.  Pero Francis.”.

A través de los Folios y Cuartos Shakesperianos aparecen decenas de firmas acrósticas.  La forma más sencilla de un acróstico es aquella donde un nombre   ---en este caso Bacon---   se oculta en las primeras letras de las líneas.  En La Tempestad, Acto I, Escena 2, aparece un impresionante ejemplo del acróstico Baconiano:

Begun to tell me what I am, but stopt
  And left me to a bootelesse Inquisition,
                                          Concluding, stay; not yet.”

Las primeras letras de la primera y segunda línea, unidas a las primeras tres letras de la tercera línea, forman la palabra BACon.  Con frecuencia, aparecen acrósticos similares en los escritos reconocidos de Bacon.

El tenor de los dramas Shakesperianos está en armonía política con los reconocidos puntos de vista de Sir Francis Bacon, cuyos enemigos están frecuentemente caricaturizados en las obras.  De igual forma, todos sus trasfondos religiosos, filosóficos y educativos reflejan sus opiniones personales.  Estas marcadas similitudes de estilo y terminología, no solo existen en los escritos de Bacon y las obras Shakesperianas, sino que también existen ciertas imprecisiones históricas y filosóficas comunes en ambos, tales como citas inexactas e idénticas a las de Aristóteles.

Evidentemente, comprendiendo que el futuro le revelaría su genio completo, en su testamento, Lord Verulam, sobre las oblaciones de su Salvador, le dispuso su alma a Dios, y su cuerpo seria enterrado de forma obscura, su nombre y memoria le serian entregados a las obras caritativas de los hombres, a las naciones extranjeras, a las sucesivas edades y a sus propios compueblanos después de haber pasado algún tiempo.  Bacon sacó de su testamento esa porción que aparece en letra cursiva, aparentemente temiendo haber dicho mucho.

Es evidente que unos pocos conocían el subterfugio de Sir Francis Bacon durante toda su vida.  En este sentido, en muchos volúmenes del Siglo Diecisiete se pueden encontrar pistas dispersas con relación al verdadero autor de las obras Shakesperianas.  En la página 33 (el código numérico de Bacon) de la edición de 1609 de Erario o Depósito de Símiles, de Robert Cawdry, aparece la siguiente importante alusión: “Como si los hombres se rieran de un hombre pobre, si el tener vestiduras preciosas le permite actuar y hacer la parte de algún honorable personaje sobre un escenario, cuando la obra llegase a su final debe mantenerlas como si fueran propias y en ellas, jactarse para arriba y para abajo”.

Repetidas referencias a la palabra cerdo y la presencia de declaraciones criptográficas en la página 33 de varios escritos contemporáneos, demuestran que las claves a los códigos de Bacon eran su propio nombre, palabras dispuestas sobre éste o su equivalente numérico.  Ejemplos notables son la famosa declaración de Mistress Quickly en Las Alegres Esposas de Windsor: “Cerdo colgado es bronce para Bacon, te lo garantizo”; las portadas de La Condesa de la Arcadia de Pembroke y Faerie Queene de Edmund Spenser; y los emblemas que aparecen en los trabajos de Alciatus y Wither.  Más aún, la palabra honorificabilitudinitatibus que aparece en el quinto acto de Trabajos Perdidos de Amor, es una firma Rosacruz, como su equivalente numérico (287) lo indica.



Continúa…



Traducción al español del original en ingles  Bacon, Shakspere, and the Rosicrucians del libro The Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall.  ®Sanchez&Rivera, Traductoras.  2012, Puerto Rico.  madias85@yahoo.com





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