CLAVES
CABALISTICAS A LA CREACION DEL HOMBRE
Manly
P. Hall
Cuarta
Parte
Traducción
por Sánchez y Rivera
Al igual que algunas
instituciones filosóficas de Asia, los Misterios judíos tenían una curiosa
doctrina con relación a las sombras de
los Dioses. Al mirar dentro del
Abismo, los Elohim observaron sus propias sombras y de estas diseñaron la
creación inferior. El anónimo Maestro de
la Universidad de Ballior escribe: “En la representación dramática de la
creación del hombre en los Misterios, los Aleim [Elohim] estaban representados
por hombres que, cuando esculpían la forma de un ser Adamita, de un hombre,
trazaron su bosquejo sobre su propia sombra, o lo moldearon sobre su propia
sombra trazada sobre el muro. De esta
forma se originó en Egipto el arte de dibujar, y las figuras jeroglíficas
talladas sobre los monumentos egipcios tienen tan poco relieve que aún parecen
una sombra”.
En el ritualismo de los
antiguos Misterios judíos se
llevaba a cabo la procesión de la
creación con diferentes actores personificando a los Agentes Creativos. El polvo
rojo del cual se diseñó el hombre Adámico podría representar el fuego, particularmente
debido a que Adán está relacionado con el Yod
o llama de fuego, que es la primera letra del sagrado nombre Jehová.
En Juan ii. 20 está escrito que el Templo tenía cuarenta y seis años de
estar construido, una declaración en la cual San Agustín ve una Gematria
secreta y sagrada; ya que, según la filosofía griega de los números, el valor
numérico del nombre Adam es 46. De esta forma, Adán se convierte en el
caracter del Templo, ya que la Casa de Dios
---al igual que el hombre
primitivo--- era un microcosmos o
epítome del universo.
En los Misterios, a Adán
se le acredita tener el particular poder de la generación espiritual. En lugar de reproducir su especie por medio
de los procesos físicos generativos, ocasionó que de él saliera ---o, dicho más correctamente, que se
reflejara sobre la substancia--- una
sombra de sí mismo. Entonces, él dotó a
esta sombra de un alma, y esta alma se convirtió en una criatura viviente. Sin embargo, estas sombras solo permanecen
mientras la figura original de la cual son sus reflejos perdure, ya que con la
remoción de la original, el huésped de las semejanzas desaparece con ella. Aquí tenemos entonces la clave a la creación
alegórica de Eva saliendo del costado de Adán; ya que Adán, que representa la idea o diseño, está reflejado en el
universo material como una multitud de imágenes dotadas de alma que
colectivamente son designadas Eva. Según otra teoría, la división de los sexos
se llevó a cabo en la esfera arquetípica; tenemos entonces que las sombras en
el mundo inferior se dividieron en dos clases coherentes con las órdenes
establecidas en el Arquetipo. En la
aparentemente incomprensible atracción de un sexo por el otro, Platón reconoció
un impulso cósmico hacia la reunión de las mitades separadas de este Ser
arquetípico.
Exactamente qué se
infiere al hablar de la división de los sexos, según están simbólicamente descritos
en el Génesis, es un asunto muy debatible.
Universalmente se concede que el hombre era, en primera instancia, andrógino;
y es una presunción razonable que, en última instancia, éste retomará su estado
bisexual. Existen dos opiniones en
cuanto a la forma en la cual esto se logrará.
Una escuela de pensamiento afirma que el alma humana realmente se dividió
en dos partes (masculina y femenina) y que el hombre permanece como una criatura imperfecta hasta que dichas
partes se reúnan a través del sentimiento que el hombre llama amor.
De este concepto ha crecido la tan abusada doctrina de las “almas
gemelas” que deben buscar a través de las épocas hasta descubrir la parte
complementaria de cada alma separada.
Hasta cierto punto, el concepto moderno del matrimonio está basado sobre
este ideal.
Según la otra escuela,
la llamada división de los sexos resultó de la supresión de un polo del ser andrógino
para que las energías vitales que se manifiestan a través de este puedan ser
desviadas al desarrollo de las facultades racionales. Desde este punto de vista, el hombre es aún
realmente andrógino y espiritualmente está completo, pero en el mundo material,
la parte femenina de la naturaleza del hombre y la parte masculina de la
naturaleza de la mujer están inactivas.
Sin embargo, a través del conocimiento y el desenvolvimiento espiritual
impartido por los Misterios, el elemento latente en cada naturaleza
gradualmente es puesto en actividad y,
en última instancia, el ser humano retoma de esta forma su equilibrio sexual. Por esta teoría, la mujer se eleva desde la posición
de ser la parte errante del hombre, a
una de completa igualdad. Desde este
punto de vista, el matrimonio es visto como un compañerismo en el cual dos
individualidades completas, que manifiestan polaridades opuestas, entablan una asociación
para que de esta forma, despierten las cualidades latentes en el otro y así ayudar en el logro de la totalidad individual. Podría decirse que la primera teoría tiene al
matrimonio como un fin; la segunda lo tiene como un mecanismo para lograr un
fin. Las más profundas escuelas de filosofía
se han inclinado hacia la última aseveración como si estuvieran reconociendo
adecuadamente las infinitas potencialidades de la totalidad divina en ambos
aspectos de la creación.
Fundamentalmente la
Iglesia Cristiana se opone a la teoría del matrimonio alegando que el grado más
alto de espiritualidad solo es logrado por aquellos que conservan el estado
virginal. Aparentemente, este concepto
se originó entre algunas sectas de los antiguos gnósticos cristianos, que enseñaron que propagar la
especie humana era aumentar y perpetuar el poder del Demiurgo; ya que el mundo
inferior fue visto como una maligna invención creada para enredar a las almas
de todos los nacidos dentro de esa invención ---por consiguiente, era un delito ayudar a
traer las almas a la Tierra. Por lo
tanto, cuando el padre o la madre desafortunado se presente ante el Juicio
Final, todos sus descendientes también aparecerán y los acusarán de ser el
motivo de las miserias propias de la existencia física. Este punto de vista está reforzado por la alegoría
de Adán y Eva; y universalmente se acepta que el pecado
por el cual la humanidad ha caído tan bajo
fue relacionado con el misterio de la generación. La humanidad, que le debe al Padre Adán su
existencia física, ve a su progenitor como la primera causa de su miseria; y en
el Día del Juicio, cuando se eleve como una poderosa progenie, acusará a su común paternal ancestro.
Continúa…
Traduccion
del original en ingles Qabbalistic Keys
to the Creation of Man del libro The
Secret Teachings of All Ages de
Manly P. Hall. Sánchez & Rivera, Traductoras.
2013, Puerto Rico.
madias85@yahoo.com

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