Este libro está dedicado a todas las almas racionales del mundo.

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MANLY P. HALL - "ESTE LIBRO ESTA DEDICADO A TODAS LAS ALMAS RACIONALES DEL MUNDO".

lunes, 28 de enero de 2013

CREACION DEL HOMBRE, CLAVES CABALISTICAS A LA - 3RA. PARTE




CLAVES CABALISTICAS A LA CREACION DEL HOMBRE
 
Manly P. Hall
 
Tercera Parte
 
Traducción por Sánchez y Rivera
 
 
 
Varias escuelas de filosofía, tanto judías como gentiles, han ofrecido explicaciones de eruditos y contrarios sobre la identidad de Adán.  En este hombre primordial, los neoplatónicos reconocieron la Idea Platónica de la humanidad   ---el arquetipo o patrón del genus homo.  Filo Judæus consideraba que Adán representaba la mente humana, que podía entender (y por ende darle nombres a) las criaturas que le rodeaban, pero no podía comprender (y por lo tanto dejaba sin nombrar) el misterio de su propia naturaleza.  Adán también fue comparado a la mónada pitagórica que, por virtud de su estado de unidad perfecta, podía morar en la esfera Edénica.  Cuando a través de un proceso similar a la fisión la monada se convertía en la duada   ---el símbolo apropiado de la discordia y el engaño---   la criatura formada fue expulsada de su hogar celestial.  De esta forma, el hombre doble fue sacado del Paraíso que le pertenecía a la creación no dividida, y querubines y una espada flameante fueron colocados en guardia a las puertas del Mundo Causal.  Consecuentemente, solo tras el restablecimiento de la unidad dentro de sí mismo, el hombre puede recuperar su original estado espiritual.
 
Según el Isarim, la doctrina secreta de Israel enseñaba la existencia de cuatro Adanes, cada uno de estos moraba en uno de los cuatro mundos cabalísticos.  El primer Adán, o el Adán celestial, moraba solo en la esfera Atzilutica, y dentro de su naturaleza existían todas las potencialidades espirituales y materiales.  El segundo Adán residía en la esfera de Briah.  Al igual que el primer Adán, este ser era andrógino y la decima división de su cuerpo (su talón, Malchuth) correspondía a la iglesia de Israel que debía magullar la cabeza de la serpiente.  El tercer Adán   ---igualmente andrógino---   fue revestido en un cuerpo de luz y moraba en la esfera de Yetzirah.  El cuarto Adán era simplemente el tercer Adán tras la caída dentro de la esfera de Assiah, en cuyo tiempo el hombre espiritual tomó sobre sí mismo el cascarón animal o abrigo de pieles.  El cuarto Adán aún era considerado como un solo individuo, aunque la división había tenido lugar dentro de su naturaleza y existían dos cascarones o cuerpos físicos, dentro de uno de los cuales se encarnó el principio masculino, y dentro del otro se encarnó el principio femenino.  (Para más detalles, consultar a Isaac Myer).
 
La naturaleza universal de Adán se revela en los diferentes relatos con relación a las substancias de la cuales fue formado.  Originalmente se ordenó que el “polvo” a utilizarse para moldearlo tenía que derivarse de los siete mundos.  Sin embargo, como estos planos rehusaron ofrecer sus substancias, el Creador arrancó de estos a la fuerza los elementos que serían utilizados en la constitución Adámica.  San Agustín descubrió un Notarikon en el nombre de Adán.  Este mostraba que las cuatro letras, A-D-A-M son las primeras letras de las cuatro palabras Anatole Dysis Arktos Mesembria, los nombres griegos de los cuatro rincones del mundo.  El mismo autor también ve en Adán un prototipo de Cristo, ya que él escribe: “Adán duerme para que Eva pueda formarse: Cristo muere, para que la Iglesia pueda formarse.  Mientras Adán duerme, Eva de forma de su costado.  Cuando Cristo muere, Su costado es golpeado por una lanza, para que de allí fluyan sacramentos para formar la iglesia.***  El propio Adán era la figura de Aquél que vendría”.
 
En su reciente trabajo, Judaísmo, George Foote Moore describe las proporciones del hombre Adámico de la siguiente manera: “Era una enorme  masa que llenaba el mundo entero hasta todos los puntos del compás.  El polvo del cual su cuerpo fue formado fue recolectado de todas las partes del mundo, o desde el sitio del futuro altar.  Es de gran interés la noción de que el hombre fue creado andrógino, porque es probablemente un poco de saber extranjero adaptado al primer par en el Génesis.  R. Samuel bar Nahman (tercer siglo) dijo que cuando Dios creó a Adán, lo creó mirando a ambos lados (דיופרעופים); entonces El lo cortó en dos e hizo dos espaldas, una para cada figura”.
 
El Zohar sostiene el concepto de dos Adanes: el primero es un ser divino que, cuando salió de la más alta oscuridad original, creó el segundo Adán, o el Adán terrenal, a Su propia imagen.  El hombre superior o celestial era la esfera Causal con sus potencias y potencialidades divinas consideradas como una gigante personalidad; sus miembros, según los gnósticos, eran los elementos básicos de la existencia.  Este Adán pudo haberse simbolizado mirando hacia ambos lados para representar que con un rostro miraba sobre la próxima Causa de sí mismo y con el otro miraba sobre el amplio mar del Cosmos dentro del cual sería introducido.
 
Filosóficamente, Adán puede ser tomado como representativo de la completa naturaleza espiritual del hombre   ---la andrógina y que no está sujeta a decaer.  El hombre mortal tiene poca comprensión de esta completa naturaleza.  De la misma forma que el espíritu contiene la materia dentro de sí y es tanto la fuente como la ultima causa del estado denominado materia, así mismo Eva representa la porción inferior o mortal que se saca de, o que tiene una existencia temporera, dentro de la más grande y más completa creación espiritual.  Al representar la parte inferior del individuo, Eva es la tentadora que, cuando conspiró con la serpiente del conocimiento mortal, provocó que Adán se hundiera en una condición parecida a un trance en el cual él no tenía conciencia de su propio Yo superior.  Aparentemente, cuando Adán despertó, realmente se hundió en un sueño, porque ya no estaba más en el espíritu sino en el cuerpo;  cuando la división tomó lugar dentro de él, el verdadero Adán descansó en el Paraíso, mientras su parte inferior encarnó en un organismo material (Eva), y este organismo material vagaba en la oscuridad de la existencia mortal.
 
Aparentemente, los seguidores de Mahoma percibieron con más precisión que los iniciados de otras sectas la verdadera importancia mística del Paraíso; ya que se dieron cuenta de que antes de su caída, la morada del hombre no estaba en un jardín físico en un lugar específico de la Tierra, más bien estaba en una esfera superior (el mundo angélico) regada por cuatro corrientes místicas de vida.  Tras su expulsión del Paraíso, Adán bajo hasta la Isla de Ceilán, y este punto es sagrado para  algunas sectas hindúes que reconocen a la antigua Isla de Lanka   ---que una vez estuvo presuntamente  conectada con el terreno principal por medio de un puente---   como el verdadero lugar del Jardín del Edén del cual emigró la raza humana.  Según las Noches Árabes (la traducción de Sir Richard Burton), la huella de Adán aún puede ser vista en la parte superior de una montaña ceilandesa.  En las leyendas islámicas, Adán se reunió posteriormente con su esposa, y tras su muerte, su cuerpo fue llevado a Jerusalén después del Diluvio para ser enterrado por Melquisedec.  (Ver el Corán).
 
La palabra ADM representa a una especie o raza, y solo por falta de un entendimiento adecuado, Adán fue considerado como un individuo.  Como el Macrocosmos, Adán es el gigante Andrógino, incluso el Demiurgo; como el Microcosmos, es la producción principal de Demiurgo, y dentro de la naturaleza del Microcosmos, el Demiurgo estableció todas las cualidades y poderes que El Mismo poseía.  Sin embargo, el Demiurgo no poseía inmortalidad y, por lo tanto, no podía conferirla sobre Adán.  Según la leyenda, el Demiurgo trato de evitar que el hombre aprendiera sobre el estado incompleto de su Hacedor.  En consecuencia, el hombre Adámico participó de las cualidades y características de los ángeles que eran los ministros del Demiurgo.  Los gnósticos cristianos afirmaban que la redención de la humanidad estaba asegurada a través del descenso del nous (Mente Universal), que era un gran ser espiritual superior al Demiurgo y que, cuando entraba a la constitución del hombre, confería inmortalidad consciente sobre las invenciones Demiúrgicas.
 
Es indiscutible que el simbolismo fálico ocupa un lugar importante en el antiguo misticismo judío.  Hargrave Jennings ve en la figura de Adán un tipo de lingam (falo) de Shiva, que era una piedra que representaba el poder creativo del Generador del Mundo.  Jennings escribe, “En los trabajos de Gregorie***, hay un pasaje al efecto de que ‘Noé oró diariamente en el Arca ante el Cuerpo de Adán’, i.e., ante el Falo   ---Adán es el Falo primitivo, gran procreador de la raza humana.  El dice, ‘Posiblemente podría parecer extraño que esta oración debía ser dicha diariamente ante el cuerpo de Adán’, pero ‘hay una muy reconocida tradición entre los hombres orientales de que Dios ordenó que el cadáver de Adán debía ser guardado sobre tierra hasta que, a su debido tiempo, fuese enviado  פדבבאלאוע al centro de la Tierra por un sacerdote del Dios Supremo’.  Esto significa Monte Moriah, el Meru de India.  ‘El cuerpo de Adán fue embalsamado y transmitido de padre a hijo, hasta que finalmente fue entregado por Lamec a las manos de Noé’.”  (Ver Falicismo).
 
En cierto modo, esta interpretación clarifica la alegación cabalística de que en el primer Adán estaban todas las almas de los israelitas.  (Ver Sod).  Aunque según el Aurea Legenda Adán fue enterrado con las tres semillas del Árbol del Conocimiento dentro de su boca, debe recordarse que, a veces, fueron tejidos mitos aparentemente conflictivos alrededor de un solo individuo.  Uno de los profundos misterios del Cabalismo es el que se establece en el Notarikon y que se basa en las letras del nombre Adam (ADM).  Estas tres letras forman las iniciales de los nombres Adán, David, y el Mesías, y se dice que estas tres personalidades tenían un alma.  De la misma forma que esta alma representa el Alma Mundial de la humanidad, así también Adán representa el alma involucionante, el Mesías representa el alma evolucionante, y David representa esa condición del alma denominada epigénesis.
 
Continúa…
 
 
Traduccion del original en ingles Qabbalistic Keys to the Creation of Man del libro The Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall.  Sánchez & Rivera, Traductoras.  2013, Puerto Rico.  madias85@yahoo.com
 
 
 
 


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