CLAVES
CABALISTICAS A LA CREACION DEL HOMBRE
Manly
P. Hall
Quinta
Parte - Final
Traducción
por Sánchez y Rivera
Las sectas gnósticas que
mantenían una actitud más racional sobre el tema, decían que toda la existencia
de los mundos inferiores significaba que el Creador Supremo tenía un propósito definido
en su creación; por lo tanto, dudar de su juicio era un grave error. Sin embargo, aparentemente la iglesia se ha
atribuido la sorprendente prerrogativa de corregir a Dios en este aspecto, ya
que donde fuese posible, continuaba imponiendo el celibato, una práctica que
resultaba en un alarmante número de neuróticos.
En los Misterios, el celibato está reservado para aquellos que han
alcanzado un cierto grado de desenvolvimiento espiritual. Sin embargo, cuando fue promovido para las masas no iluminadas de la humanidad,
se convirtió en una peligrosa herejía que era fatal tanto para la religión como para
la filosofía. Así como el cristianismo en su fanatismo ha culpado a cada individuo judío
por la crucifixión de Jesús, también, con igual consistencia, ha denigrado a
cada miembro del sexo femenino. Para reivindicar
a Eva, la filosofía reclama que la alegoría simplemente significa que el hombre
está tentado por sus emociones a salir del seguro camino de la razón.
La mayoría de los
antiguos Padres de la Iglesia buscaban establecer una relación directa entre Adán
y Cristo, obviamente descontando la extremadamente pecaminosa naturaleza del común
ancestro del hombre, debido a que es cierto que cuando San Agustín compara a Adán
con Cristo y a Eva con la iglesia, no pretende estigmatizar esta última institución
como la causa directa de la caída del hombre.
Sin embargo, por alguna razón inexplicable, la religión siempre ha
tomado el intelectualismo ---de hecho, ha
visto a cada forma de conocimiento---
como algo fatal para el crecimiento espiritual del hombre. Los Frailes de la Ignorancia son un
sobresaliente ejemplo de esta actitud.
En este drama
ritualista ---que posiblemente se
derivó de los egipcios--- Adán, siendo
expulsado del Jardín del Edén, representa al hombre filosóficamente expulsado
de la esfera de la Verdad. El hombre cae
a través de la ignorancia; y se redime a través de la sabiduría. El Jardín del Edén representa la Casa de los
Misterios (ver La Visión de Enoc) en
cuyo centro crecieron tanto el Árbol de la Vida como el Árbol del Conocimiento
del Bien y el Mal.
El hombre, el expulsado
Adán, busca pasar del jardin exterior del Santuario (el universo exterior) al sanctun sanctorum, pero ante él se eleva
una inmensa criatura armada con una espada flameante que, mientras se mueve lenta
pero contínuamente, extiende un luminoso círculo, y el hombre Adámico no puede
romper este “No Pases por este Anillo”.
Los querubines se
dirigen al buscador de esta forma: “Hombre, eres polvo y al polvo regresarás. Fuiste moldeado por el Constructor de las
Formas; perteneces a la esfera de la forma, y el aliento que fue puesto en tu
alma fue el aliento de la forma que, como llama, debe centellear. No puedes ser más de lo que eres. Eres un habitante del mundo exterior y tienes
prohibido entrar a este lugar interior”.
Y Adán responde: “Muchas
veces he estado en este jardín y he pedido admisión hasta la casa de mi Padre y
me han negado la entrada, y me han enviado de regreso a vagar en la
oscuridad. Es cierto que fui moldeado
del polvo y que mi Hacedor no podía conferir sobre mí la bendición de la inmortalidad. Pero ya no me echarás más; porque, mientras
vagaba en la oscuridad, descubrí que el Todopoderoso decretó mi salvación porque
envió, del Misterio más oculto, a Su Unigénito que tomó sobre Sí al mundo
moldeado por el Demiurgo. El fue
crucificado sobre los elementos de ese mundo, y de El salió la sangre de mi salvación. Y Dios, entrando en Su creación la vivificó y
estableció un camino que conducía hacia El.
Como mi Hacedor no pudo conferirme inmortalidad, ésta era inherente en
el polvo del cual fui compuesto, pero antes de que el mundo fuese hecho y antes
de que el Demiurgo se convirtiera en el Regente de la Naturaleza, la Vida
Eterna se imprimió sobre la faz del Cosmos.
Esta es su señal ---la Cruz.
Ahora me niegas la entrada, a mi que al menos aprendí sobre mi propio
misterio?”
Y la voz responde: “Aquel
que es consciente, ES! Contemplad!”
Mirando a su alrededor,
Adán se encuentra en un lugar radiante, en cuyo centro se erige un árbol con
joyas que destellan como si fueran frutos, y con una serpiente flameante y
alada, y coronada con una diadema de estrellas, enredada alrededor de su tronco. La voz de la serpiente había hablado.
“Quien eres?” Pregunta Adán.
La serpiente responde, “Soy
Satanás que fue apedreado; soy el Adversario
---el Señor que está contra ti, que pide tu destrucción ante el Tribunal
Eterno. Fui tu enemigo desde el día que fuiste
formado; te he llevado a la tentación; te he entregado a las manos de la
maldad; te he denigrado; lo he hecho todo para lograr tu ruina. Soy el guardián del Árbol del Conocimiento y
he jurado que nadie a quien pueda extraviar debe tomar sus frutos”.
Adán responde: “Por
incontables épocas he sido tu servidor.
En mi ignorancia escuché tus palabras que me guiaron por caminos de
pena. Has puesto en mi mente sueños de
poder, y cuando luché por realizarlos no me trajeron nada que no fuera
dolor. Sembraste en mí las semillas del
deseo, y cuando fui tras las cosas de la carne, mi única recompensa fue la agonía. Me enviaste falsos profetas y falso
razonamiento. Y cuando intenté agarrarme
a la magnitud de la Verdad, me di cuenta que tus leyes eran falsas y que mis
intentos solo fueron recompensados con angustia. He terminado contigo para siempre, Oh astuto Espíritu! Me cansé de tu mundo de ilusiones. No trabajaré más en tus viñedos de
iniquidad. Fuera de mí, tentador, tú y los
anfitriones de tus tentaciones. No hay
felicidad, no hay paz, no hay bien, no hay futuro en las doctrinas del egoísmo,
el odio y la pasión predicados por ti. Hecho todo esto a un lado. Renuncio a tu dominio para siempre!”
Y la serpiente responde:
“Observa, oh Adán, la naturaleza de tu Adversario!” La serpiente desaparece con un cegador y
radiante rayo de sol, y en su lugar se erige un ángel que resplandece con
vestimentas de oro y con grandes alas de escarlata que se despliegan de una a
otra esquina de los cielos. Consternado
y sorprendido, Adán cae ante la divina criatura.
“Soy el Señor que está
contra ti y que logra tu salvación”, continúa diciendo la voz. “Me has odiado, pero a través de las venideras
épocas me bendecirás, porque te he
sacado de la esfera del Demiurgo; te he puesto contra la ilusión de la
mundanalidad; te he cortado el cordón umbilical del deseo; he despertado en tu
alma la inmortalidad de la cual participo.
Sígueme, oh Adán, porque soy el Camino, la Vida y la Verdad!”
Traduccion
del original en ingles Qabbalistic Keys
to the Creation of Man del libro The
Secret Teachings of All Ages de
Manly P. Hall. Sánchez & Rivera, Traductoras.
2013, Puerto Rico.
madias85@yahoo.com

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