CLAVES
CABALISTICAS A LA CREACION DEL HOMBRE
Manly
P. Hall
Segunda
Parte
Traducción
por Sánchez y Rivera
Entre los eruditos teológicos
existe una creciente convicción de que las hasta ahora aceptadas traducciones
de los escritos sobre las Escrituras no representan adecuadamente el espíritu de
los documentos originales.
H. P. Blavatsky
escribe, “Después de que la primera copia del Libro de Dios fue editada y presentada al mundo por Hilkiah, dicha
copia desapareció, y Ezra tuvo que hacer una nueva Biblia, la cual fue finalizada por Judas Macabeus;*** cuando
fue copiada de letras de trompa a letras cuadradas, fue corrompida más allá de
todo reconocimiento;*** el Masorah completó el trabajo de destrucción;
finalmente tenemos un texto, que no tiene 900 años de edad, repleto de
omisiones, interpolaciones y perversiones premeditadas”. (Ver Isis
sin velo).
El Prof. Crawford
Howell Toy, de Harvard, señala: “Los manuscritos fueron copiados y recopiados
por escribas que, a veces, no solo cometieron errores con letras y palabras,
sino que se permitieron a sí mismos introducir nuevo material dentro del texto,
o combinar en un manuscrito, sin marca de división, escritos compuestos por
diferentes hombres; ejemplos de esta clase de procedimiento se encuentran
especialmente en Miqueas y Jeremías, así como los grupos de profecías que están
bajo los nombres de Isaías y Zacarías”.
(Ver Judaísmo y Cristianismo).
Sin embargo, la
mutilada condición de la Santa Biblia
---en parte accidental---, representa un esfuerzo definitivo para
confundir al lector no iniciado y de esta forma ocultar mejor los secretos del Tannaim judío?
El mundo cristiano nunca ha tomado posesión de esos papiros ocultos que
contienen la doctrina secreta de Israel, y si los cabalistas tenían razón al suponer
que los libros perdidos de los Misterios Mosaicos han sido tejidos dentro de la
estructura de la Torah, entonces las
Escrituras son en realidad libros dentro de libros. En los círculos rabínicos existe una opinión prevalente
de que el cristianismo nunca ha entendido el Antiguo Testamento y probablemente
nunca lo entenderá. De hecho, existe la impresión
---al menos en algunos círculos--- de que el Antiguo Testamento es posesión exclusiva
de la fe judía; también que el cristianismo, después de su constante persecución
hacia los judíos, se toma libertades no garantizadas al incluir estrictamente
escritos judíos en su canon sagrado.
Pero, según fue señalado por un rabino, si el cristianismo debe utilizar las Escrituras judías, por
lo menos debe esforzarse en hacerlo con algún grado de inteligencia!
En el capítulo de
apertura del Génesis se dice que, después de crear la luz y de separarla de la
oscuridad, los siete Elohim dividieron las aguas que se encontraban bajo el
firmamento de las que se encontraban sobre el firmamento. Habiendo de esta forma establecido el
universo inferior en perfecto acorde con las enseñanzas esotéricas de los
Misterios hindúes, egipcios y griegos, los Elohim entonces volcaron su atención
hacia la producción de la flora y la fauna y, en última instancia, hacia la producción
del hombre. “Y Dios dijo, Hagamos al hombre a nuestra imagen y semejanza.*** De esta forma, Dios creó al hombre a su propia imagen, a la imagen de Dios lo creó; hombre y mujer los creó. Y Dios los
bendijo, y Dios les dijo, sean
fecundos, y multiplíquense, y rellenen la Tierra,***”.
Consideremos con pensante
silencio el llamativo uso de los pronombres en el extracto arriba mencionado
del “más perfecto ejemplo de la literatura en inglés”. Cuando la palabra hebrea, plural y andrógina,
Elohim
fue traducida a la palabra en singular y asexual Dios, los capítulos de apertura del Génesis eran comparativamente
insignificantes. Pudiera temerse que si
la palabra hubiese sido correctamente traducida como “los agentes creativos
masculinos y femeninos”, los cristianos, a la luz de sus repetidos clamores al monoteísmo,
hubiesen sido justamente acusados de adorar una pluralidad de dioses! Sin embargo, la forma en plural de los
pronombres nosotros y nuestro revela inequívocamente la
naturaleza panteísta de la Divinidad. Más
aún, la constitución andrógina del Elohim (Dios) esta revelada en el próximo verso,
donde se dice que él (refiriéndose a
Dios) creó al hombre a su propia
imagen, hombre y mujer; o, más correctamente dicho, como si la división de los sexos
aún no hubiese tenido lugar, hombre-mujer. Esto es un golpe mortal al concepto
tradicional de que Dios es una potencia masculina, según lo mostró Miguelángel
sobre el techo de la Capilla Sixtina.
Entonces, los Elohim le ordenan a estos seres andróginos que sean fecundos. Nótese que ni el principio masculino ni el
femenino aun existen en un estado separado!
Y, en última instancia, nótese la palabra “rellenar”. El prefijo re denota “regreso a un estado o posición
original o anterior”, o “repetición o restauración”. (Ver Diccionario
Internacional Webster, 1926). Esta
definitiva referencia a una humanidad que existió mucho antes de la “creación del
hombre” descrita en el Génesis debe ser evidente para el lector más ocasional
de las Escrituras.
Un examen de los
diccionarios, enciclopedias y comentarios de la Biblia revela que la forma en
plural de la palabra Elohim está más allá
de la comprensión de sus respetados autores y editores. La
Nueva Enciclopedia Schaff-Herzog del Conocimiento Religioso resume la controversia
sobre la forma en plural de la palabra Elohim de la siguiente forma: “Representa
ahora, o representó originalmente la pluralidad del ser divino?” Un
Diccionario de la Biblia, editado por James Hastings, contiene la siguiente
conclusión, que hace eco a los puntos de vista de los etimólogos más críticos de
la Biblia: “El uso del plural Elohim también es difícil de explicar”. El Dr. Havernick considera que la forma en
plural de Elohim representa la abundancia y la superiqueza que existe en el Ser
Divino. Su declaración, que aparece en La Enciclopedia Popular y Crítica de la
Biblia, representa los esfuerzos hechos para esquivar esta extremadamente perjudicial palabra. El Diccionario
Internacional Estándar de la Biblia considera que las explicaciones
ofrecidas por los teólogos modernos
---de los cuales el Dr. Havernick es un claro ejemplo--- son muy ingenuas para ser concebidas por los
antiguos hebreos y sostiene que la palabra representa la supervivencia de una
etapa politeísta del pensamiento semítico.
La Enciclopedia Judía apoya
esta última suposición con la siguiente declaración concisa: “Hasta que el
material, las tradiciones y el folclor epigráfico arrojen luz sobre la
pregunta, los semitas son mostrados como si tuviesen inclinaciones politeístas”.
Continúa…
Traduccion
del original en ingles Qabbalistic Keys
to the Creation of Man del libro The
Secret Teachings of All Ages de
Manly P. Hall. Sánchez & Rivera, Traductoras.
2013, Puerto Rico.
madias85@yahoo.com

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.