LA
CONSTRUCCIÓN DEL TABERNÁCULO
Manly
P. Hall
Nota de
Sánchez & Rivera: Publicamos la
traducción de este capítulo tal como nos llegó a través del participante WOOZ
en el grupo Secret Teachings. El
documento no indica el nombre del traductor para darle el merecido
crédito. Agradecemos a WOOZ por su
valiosa aportación.
Moisés,
hablando por Jehová, el Dios de Israel, designó a dos arquitectos para vigilar
la construcción del Tabernáculo. Ellos
eran Besaleel, hijo de Uri, de la tribu de Judá, y Aholiab, hijo de Ahisamach,
de la tribu de Dan. La popularidad de
ellos era tan grande que fueron también la elección unánime de la gente. Cuando
Jacob en su lecho de muerte bendijo a sus hijos (ver Génesis xlix), le asignó a
cada uno un símbolo. El símbolo de Judá era
un león; el de Dan una serpiente o un ave (posiblemente un águila). El león y
el águila son dos de las cuatro bestias de los Querubines (los signos fijos del
zodíaco); y los alquimistas Rosacruces mantenían que la Piedra Misteriosa de
los Sabios (el Alma) se componía de la ayuda de la Sangre del León Rojo y el
Gluten del Águila Blanca. Parece probable
que hay una relación mística oculta entre el fuego (el León Rojo), el agua (el Águila
Blanca), como se usaban en la química oculta, y los representantes de estas dos
tribus cuyos símbolos eran idénticos a estos elementos alquímicos.
Como
el Tabernáculo era la morada de Dios entre los hombres, de la misma manera el cuerpo
del alma en el hombre es la morada de su naturaleza divina, alrededor del cual
se junta una constitución material doce veces mayor de la misma manera en que
las tribus de Israel acampaban alrededor del cerramiento sagrado a Jehová. La
idea de que el Tabernáculo era realmente simbólico de una verdad espiritual
invisible fuera de la comprensión de los israelitas está substanciada por una
declaración hecha en el octavo capítulo de Hebreos: "Los cuales sirven de
modelo y sombra de las cosas celestiales, como Moisés fuera advertido por Dios,
cuando estaba a punto de terminar el Tabernáculo." Aquí encontramos el
lugar físico material de adoración llamado "sombra" o símbolo de una institución
espiritual, invisible pero omnipotente.
Las
especificaciones del Tabernáculo están descriptas en el libro del Éxodo,
capítulo veinticinco: "Entonces el Señor habló con Moisés, y le dijo,
habla con los hijos de Israel para que me traigan una ofrenda, de todos los
hombres que la dieren voluntariamente, de corazón, tomareis la ofrenda para mí.
Y esta es la ofrenda que tomareis de ellos, oro y plata, y cobre, y seda azul,
y púrpura, y escarlata, y lino fino y pelo de cabra. Y cueros de carnero
teñidos de rojo, y pieles de tejones, y madera de acacia, aceite para la
luminaria, especias para el aceite de la unción, y para el sahumerio aromático,
piedras de onix, y piedras de engastes para el Efod, y para el peto. También
harán un Santuario para mí, para que pueda habitar entre ellos. Conforme a todo
lo que yo te muestre, el diseño del Tabernáculo, y el diseño de todos sus
utensilios, así lo haréis."
El
atrio del Tabernáculo era un área cerrada, cincuenta codos de ancho y cien
codos de largo, circunscrito por una pared de cortinas de lino colgadas de
pilares de bronce cinco codos de separación. (El codo es un estándar de medida antiguo, su
longitud es igual a la distancia entre el codo y el punto extremo del dedo
índice, aproximadamente dieciocho pulgadas.) Había veinte de estos pilares en cada uno de
los lados largos y diez en el más corto. Cada pilar tenía una base de cobre y un
capitel de plata. El Tabernáculo siempre
se colocaba con los lados más largos mirando al norte y al sur y los lados más
cortos mirando al este y al oeste, con la entrada al este, mostrando así la
influencia de la primitiva adoración al sol.
El atrio externo servía el principal propósito
de aislar la tienda del Tabernáculo propiamente dicho, que se encontraba en el
medio del cerramiento. En la entrada al
patio, que estaba en la cara oriental del rectángulo, se encontraba el Altar
del Incienso, hecho de platos de cobre sobre madera y ornamentados con los
cuernos de toros y carneros. Más adentro,
pero en línea con este altar, se hallaba la Fuente de Purificación, un gran receptáculo
que contenía agua para las abluciones sacerdotales. La Fuente era doble en su construcción, la parte
superior era un gran cuenco, probablemente cubierto, que servía como fuente de
suministro para un lavabo inferior en la que los sacerdotes se bañaban antes de
participar en los varios ceremoniales. Se
supone que esta Fuente estaba incrustada con espejos de metal de las mujeres de
las doce tribus de Israel.
Las
dimensiones del Tabernáculo en sí eran las siguientes: "Su longitud,
cuando fue erigido, era de treinta codos, y su ancho era de diez codos. Una de
sus paredes esta en el sur, y la otra estaba expuesta al norte, y en la parte
trasera del mismo quedaba el oeste.
Era necesario que su altura fuera
igual a su ancho (diez codos)." (Josephus).
Es la costumbre de los bibliólogos dividir el
interior del Tabernáculo en dos habitaciones: una habitación de diez codos de
ancho, diez codos de alto, y veinte codos de largo, que fue llamado el Lugar
Santo y contenía tres muebles especiales, a saber, el Candelabro de Siete-Brazos,
la Mesa de los Panes, y el Altar del Incienso; la otra habitación diez codos de
ancho, diez codos de alto, y diez codos de largo, que se llamaba el Santo de
los Santos y contenía un solo mueble ---el
Arca de la Alianza. Las dos habitaciones estaban separadas entre sí por un velo
ornamental sobre el cual estaban bordadas muchos tipos de flores, pero ningún
animal o figura humana.
Josephus da indicios que había un tercer
compartimiento que estaba formado subdividiendo el Lugar Santo, al menos
hipotéticamente, en dos cámaras. El
historiador judío no es muy explicito en su descripción de esta tercera
habitación, y la mayoría de los escritores parecen haber pasado de alto
completamente e ignorado este punto, aunque Josephus enfáticamente establece
que el mismo Moisés dividió la tienda interna en tres secciones. El velo que
separaba el Lugar Sagrado del Santo de los Santos estaba colgado de cuatro
pilares, que probablemente indicaban de una manera sutil los cuatro elementos, mientras
que en la entrada de la tienda propiamente dicha los judíos colocaron siete
pilares, que se referían a los siete sentidos y a las siete vocales del Nombre
Sagrado. Que posteriormente solo se mencionen cinco pilares puede ser explicado
por el hecho de que en el momento presente el hombre tiene solo cinco sentidos
desarrollados y cinco vocales activas. El
antiguo escritor judío de The Baraitha trata las cortinas de la
siguiente manera:
"Se
habían provisto diez cortinas de azul, de púrpura, y escarlata, y lino
finamente tejido. Como se dice, 'Además
harás el Tabernáculo con diez cortinas de lino finamente tejido, y azul, y
púrpura, y escarlata.' * * * Se habían
provisto once cortinas de pelo de cabra, la longitud de cada una era treinta
codos, * * *. Rabí Judá dijo, 'Había dos
mantas ---la inferior de pieles de
carneros teñidas de rojo, y la superior de pieles de tejones. ' "
Calmet es de la opinión que la palabra hebrea
traducida como "tejón" realmente significa "púrpura oscuro"
y por lo tanto no se refería a ningún animal en particular, sino probablemente
a una tela laboriosamente tejida a prueba de agua de color oscuro e inconspicuo.
Durante el tiempo de los errantes de
Israel a través del desierto, se supone que un pilar de fuego se cernía sobre el
Tabernáculo por la noche, mientras que una columna de humo viajaba con él
durante el día. Esta nube era llamada por los judíos la Shekhinah y era simbólica
de la presencia del Señor. En uno de los primeros libros judíos rechazados en
el momento de la compilación del Talmud, aparece la siguiente descripción de la
Shekhinah:
"Entonces una nube cubrió la tienda de la
congregación y la Gloria del Señor llenó
el Tabernáculo. Y esa fue una de las nubes de gloria que sirvió a los israelitas en el desierto cuarenta
años. Una a la derecha y una a la
izquierda, y una delante de ellos y una detrás de ellos. Y una sobre ellos y una nube habitando en el medio (y la nube,
la Shekhinah que estaba en la tienda), y el pilar de la nube que se
movía ante ellos, haciendo bajos ante ellos los lugares altos, y haciendo altos
ante ellos los lugares bajos, y matando serpientes y escorpiones, y quemando
espinas y raíces, y guiándolos en forma recta." (De
The Baraitha, el
Libro del Tabernáculo.)
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