PECES,
INSECTOS, ANIMALES, REPTILES Y AVES
Parte
Uno
Manly
P. Hall
INTRODUCCION
1ra. Parte
Todas las razas de la antigüedad
veneraban a las criaturas que habitaban en el agua, el aire y la tierra. Al darse cuenta de que los cuerpos visibles
son solo símbolos de las fuerzas invisibles, los antiguos adoraban el Poder
Divino a través de los reinos inferiores de la Naturaleza debido a que las criaturas
menos evolucionadas y más simplemente constituidas respondían más fácilmente a
los impulsos creativos de los dioses.
Los sabios de la antigüedad estudiaban las cosas vivientes hasta un
punto de comprensión de que Dios es más perfectamente entendido a través del
conocimiento de Su mano de obra suprema
---la Naturaleza animada e inanimada.
Cada criatura existente
manifiesta algún aspecto de la inteligencia o poder del Eterno, que nunca podrá
conocerse a menos que se haga a través del estudio y la apreciación de Sus partes
numeradas e inimaginables. Por lo tanto,
cuando una criatura es elegida para simbolizarle a la mente humana concreta algún
principio abstracto oculto es porque sus características demuestran este
principio invisible en la acción visible.
Los peces, insectos, animales, reptiles y aves aparecen en el simbolismo
religioso de casi todas las naciones debido a que las formas y costumbres de
estas criaturas y el medio en el cual existen los relaciona estrechamente con
los diferentes poderes generativos y germinativos de la Naturaleza que se
consideraban evidencia prima-facie de la omnipresencia divina.
Al darse cuenta que
toda la vida tiene su origen en el agua, los antiguos filósofos y científicos eligieron
al pez como el símbolo del germen de vida.
El hecho de que los peces son más prolíficos hace que esta símil sea aún
más apropiada. Aunque los antiguos
sacerdotes no poseían los instrumentos necesarios para analizar los
espermatozoides, por deducción concluyeron que esta criatura se asemejaba a un
pez.
Al estar conectados con
la adoración de Afrodita (Venus), los peces eran sagrados para los romanos y
los griegos. Un interesante
sobreviviente del ritualismo pagano se encuentra en la costumbre de comer
pescado los viernes. Freya, en cuyo honor fue nombrado este día,
era la Venus escandinava; y este día era sagrado, entre muchas naciones, para
la diosa de la belleza y la fecundidad. Más
aún, esta analogía asocia a los peces con el misterio procreativo. El viernes también es sagrado para los
seguidores del profeta Mahoma.
La palabra nun significa pez y crecimiento; y como dice
Inman: “Los judíos fueron guiados a la victoria por el Hijo del Pez cuyos otros
nombres eran Josué y Jesús (el Salvador).
Nun es aún el nombre de una
devota femenina de la fe cristiana”.
Entre los antiguos cristianos se utilizaban tres peces para simbolizar
la Trinidad; y el pez es también uno de los ocho símbolos sagrados del gran
Buda. También es importante señalar que
el delfín debe ser sagrado tanto para Apolo (el Salvador Solar) como para
Neptuno. Se creía que este pez llevaba hasta
el cielo sobre su lomo a los náufragos marineros. Los antiguos cristianos aceptaron el delfín
como un emblema de Cristo porque los paganos veían a esta bella criatura como
un amigo y benefactor del hombre. El
heredero al trono de Francia, el Dauphin,
pudo haber asegurado su titulo de este antiguo símbolo pagano del divino poder
preservador. Los primeros defensores del
cristianismo compararon a los conversos con peces que, para el tiempo del
bautismo “volvieron al mar de Cristo”.
Los pueblos primitivos creían
que el mar y la tierra estaban habitados por extrañas criaturas; y los primeros
libros de zoología contienen curiosas ilustraciones de bestias, reptiles y
peces compuestos que no existían para la época en que los autores medievales
recopilaron estos voluminosos libros. En
los antiguos rituales de iniciación de los Misterios persas, griegos y
egipcios, los sacerdotes se disfrazaban como criaturas compuestas, simbolizando
de esta forma los diferentes aspectos de la conciencia humana. Ellos utilizaban aves y reptiles como emblemas
de sus diferentes deidades; a veces
creaban formas de apariencia grotesca y le asignaban rasgos, costumbres y
lugares de domicilio imaginarios que eran símbolos de algunas verdades
espirituales y trascendentales que le fueron ocultas a los profanos. El fénix
construyó su nido con incienso y llamas.
El unicornio tenía el cuerpo
de un caballo, las patas de un elefante y la cola de un jabalí. La mitad superior del cuerpo del centauro era humana y la inferior era
equina. El pelícano de los Herméticos alimentaba sus crías de su propio pecho;
y a esta ave se le asignaron otros misteriosos atributos que pudieron haber
sido ciertos solo de forma alegórica.
Aunque muchos
escritores de la Edad Media veían a todas estas criaturas como vivientes,
ninguna de estas ---a excepción del
pelícano--- existió fuera del simbolismo
de los Misterios. Posiblemente, estas
criaturas se originaron de rumores de animales que para ese entonces eran poco
conocidos. Sin embargo, en el templo se
convirtieron en realidad ya que allí representaban las múltiples características
de la naturaleza del hombre. La mantícora tenía algunos puntos en común
con la hiena; el unicornio pudo haber
sido el rinoceronte de un solo cuerno.
Para el estudiante de la sabiduría secreta, estos animales y aves
compuestas simplemente representan diferentes fuerzas trabajando en los mundos
invisibles. Este es un punto que casi
todos los escritores del tema de los monstruos medievales parecen haber pasado
por alto. (Ver Historia de los Monstruos de Vlyssis Aldrovandi, 1642; y Física Curiosa por P. Gaspare Schotto,
1697).
Continúa…
Traducción del original en
inglés Fishes, Insects, Animals,
Reptiles, and Birds (Part One) del libro The Secret Teachings of All Ages de
Manly P. Hall. ®Sánchez &
Rivera, Traductoras. 2013, Puerto
Rico. madias85@yahoo.com

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