PECES,
INSECTOS, ANIMALES, REPTILES Y AVES
Manly
P. Hall
ANIMALES
1ra.
Parte
El león es el rey de la
familia animal y, al igual que la cabeza de cada reino, es sagrado para el sol
cuyos rayos están simbolizados por la peluda melena del león. Las alegorías perpetuadas por los Misterios
(como la que dice que el león abre el libro secreto) significan que el poder
solar abre las vainas de semillas liberando la vida espiritual dentro de
ellas. También existe una curiosa
creencia entre los antiguos de que el león duerme con sus ojos abiertos y, por
esta razón, este animal fue elegido como símbolo de vigilancia. La figura de un león colocado a cada lado de
las puertas y portales es un emblema de protección divina. En muchas ocasiones el Rey Salomón era
simbolizado como un león. Por épocas, la
familia felina fue tratada con peculiar veneración. En muchos de los Misterios ---especialmente el Misterio egipcio--- los sacerdotes se vestían con las pieles de
leones, tigres, panteras, pumas o leopardos.
Hércules y Sansón (ambos símbolos solares) asesinaron al león de la constelación
de Leo y se vistieron con su piel, de esta forma significando que ellos
representaban al sol en sí cuando se encontraba en la cúspide del arco
celestial.
El templo de la famosa
diosa Bast, la gata deidad de los tolemaicos, se encontraba en Bubastis en
Egipto. Los egipcios le rendían honores
al gato, especialmente cuando su pelaje era de tres tonalidades o sus ojos eran
de diferentes colores. Para los
sacerdotes, el gato era símbolo de las fuerzas magnéticas de la Naturaleza y ellos se rodeaban con estos animales por el
beneficio del fuego astral que emanaba de sus cuerpos. El gato también era símbolo de eternidad ya
que cuando duerme se enrosca formando una bola con su cabeza y cola tocándose. Entre los griegos y latinos, el gato era
sagrado para la diosa Diana. Los
budistas de India invistieron al gato con una importancia especial, pero por un
motivo diferente. El gato era el único animal
ausente al momento de la muerte del gran Buda porque se había detenido mientras
estaba cazando un ratón. Es importante que el símbolo de las fuerzas
astrales inferiores no estuviese presente en el tiempo de la liberación de Buda.
Con relación al gato,
Herodoto dice: “Cuando estalla un fuego, los gatos se agitan y, descuidando el
fuego, se mantienen vigilando una especie de movimiento divino: Sin embargo, a
pesar del cuidado, para lanzarse al fuego, los gatos se alejan incluso saltando
sobre las cabezas de sus cuidadores.
Entonces, los egipcios hacen un gran luto por su muerte. Si un gato muere por causas naturales en una
casa, todos los de esa casa se afeitan sus cejas: Si es un perro, se afeitan la
cabeza y todo el cuerpo. Los egipcios solían
embalsamar a sus gatos muertos y llevarlos a Bubastis para ser enterrados
en una casa sagrada”. (Antigüedades
de Montfaucon).
El más importante de
los todos los animales simbólicos era el Apis, o toro egipcio de Menfis, que era visto como el vehículo sagrado para la transmigración
del alma del dios Osiris. Se dice que el
Apis fue concebido por un relámpago; y la ceremonia propia de su selección y consagración
era una de las más impresionantes del ritualismo egipcio. El Apis tenía que ser marcado de una forma específica. Herodoto dice que el toro debía ser negro con un punto blanco sobre su frente,
tener la forma de un águila (probablemente un buitre) sobre su lomo, un
escarabajo sobre (debajo de) su lengua y el pelo de su cola mirando en dos
direcciones. Otros escritores dicen que
el toro sagrado estaba marcado con veintinueve símbolos sagrados, su cuerpo tenía
manchas y sobre su costado derecho había una marca blanca en forma de luna
creciente. Tras su santificación, el
Apis era llevado a un establo adyacente al templo y, en ciertas ocasiones
solemnes, en los procesionales, era conducido por las calles de las
ciudades. Había una creencia popular
entre los egipcios de que cualquier niño sobre el cual el toro respiraba se volvería
ilustre.
Tras alcanzar una edad especifica (veinticinco años) el Apis era llevado
o al río Nilo, o a una fuente sagrada (las autoridades difieren con relación a
este punto) y ahogado entre las lamentaciones del pueblo. El luto y llanto por su muerte continuaban
hasta haber encontrado al nuevo Apis; y se decía que Osiris había reencarnado,
y el regocijo tomaba el lugar de la tristeza.
La adoración del toro
no se limitaba a Egipto; más bien prevalecía en muchas naciones del mundo
antiguo. En India, Nandi ---el sagrado toro blanco de Siva--- aún es objeto de gran veneración; y los
persas y judíos aceptaron al toro como un importante símbolo religioso. Los asirios, fenicios, caldeos e incluso los
griegos reverenciaban a este animal, y Júpiter
se convirtió en un toro blanco para raptar a Europa. El toro era un poderoso emblema fálico que
representaba el poder creativo paterno del Demiurgo. Para el tiempo de su muerte, con mucha
frecuencia era momificado y enterrado con la pompa y dignidad de un dios en un sarcófago
especialmente preparado. Las
excavaciones en el Serapeum de Menfis han descubierto las tumbas de más de
sesenta de estos animales sagrados.
De la misma forma que
el signo que se eleva sobre el horizonte en el equinoccio vernal constituye el
cuerpo estrellado de la encarnación anual del sol, el toro no solamente era el símbolo
celestial del Hombre Solar sino que, debido a que el equinoccio vernal se
llevaba a cabo en el constelación de Tauro, fue llamado el disyuntor o abridor del
año. Por esta razón, en el simbolismo astronómico,
con mucha frecuencia se muestra al toro rompiendo con sus cuernos el huevo
anular. El Apis significa que el
Dios-Mente encarna en el cuerpo de una bestia y, por lo tanto, que la forma de
la bestia física es el vehículo sagrado de la divinidad. La personalidad inferior del hombre es el
Apis en el cual Osiris encarna. El
resultado de la combinación es la creación de Sor-Apis (Serapis) ---el alma material como gobernante del
cuerpo material y racional que allí se envuelve. Después de cierto período (que se determina
por el cuadrado de cinco, o veinticinco años), el cuerpo del Apis es destruido y el alma es liberada por el agua que ahoga la
vida material. Esto es indicativo del anegamiento
de la naturaleza material por medio de las aguas bautismales de la luz divina y
la verdad. El ahogamiento del Apis es el
símbolo de la muerte; la resurrección de Osiris en el nuevo toro es el símbolo de
la renovación eterna. El toro blanco también
era simbólicamente sagrado como el emblema designado de los iniciados que
representaba los cuerpos materiales espiritualizados del hombre y de la
Naturaleza.
Cuando el equinoccio
vernal dejó de ocurrir en el signo de Tauro, el Dios Sol encarnó en la constelación
de Aries y el carnero pasó a ser el vehículo del poder solar. De esta forma, el sol que sale en el signo
del Cordero Celestial triunfa sobre la serpiente simbólica de la
oscuridad. El cordero es un emblema
familiar de pureza debido a su suavidad y la blancura de su lana. En la mayoría de los Misterios paganos,
representaba al Salvador Universal; y en el cristianismo es el símbolo favorito
de Cristo. Las antiguas pinturas de la
iglesia muestran un cordero parado sobre un pequeño valle y de sus patas salen
cuatro corrientes de agua viva que representan los cuatro Evangelios. La sangre del cordero es la vida solar que
sale al mundo a través del signo de Aries.
La cabra es un símbolo fálico
y un emblema de valentía o aspiración debido a su resistencia al deslizamiento
y a su capacidad para escalar los picos más altos. Para los alquimistas, la cabeza de la cabra
era el símbolo del azufre. La práctica
entre los antiguos judíos de elegir un chivo expiatorio sobre el cual amontonar
los pecados de la humanidad es meramente un retrato alegórico del Hombre Sol
que es el chivo expiatorio del mundo y sobre quien son lanzados los pecados de
las doce casas (tribus) del universo celestial.
La verdad es el Cordero Divino adorado a través del paganismo y
asesinado por los pecados del mundo, y desde el ocaso del tiempo, los Dioses
Salvadores de todas las religiones han sido personificaciones de esta
Verdad. La Lana Dorada buscada por Jasón
y sus Argonautas es el Cordero Celestial
---el sol espiritual e intelectual.
La doctrina secreta también es representada por la Lana Dorada ---la lana de la Vida Divina, los rayos del
Sol de la Verdad. Suidas dice que la
Lana Dorada en realidad fue un libro escrito sobre piel que contenía las fórmulas para la producción
de oro por medio de la química. Los
Misterios eran instituciones erigidas para la transmutación de la ignorancia básica
en preciada iluminación. El dragón de la
ignorancia era la terrible criatura que servía para custodiar la Lana Dorada y
representa la oscuridad del viejo año que batalla con el sol en el tiempo de su
travesía equinoccial.
Los ciervos eran
sagrados en los Misterios Báquicos de los griegos; los bacantes a veces se vestían
con piel de cervatillos. Los ciervos se
asociaban con la adoración a la diosa de la luna y las orgías báquicas usualmente
se llevaban a cabo durante la noche. La
gracia y rapidez de este animal fue motivo para que fuese aceptado como el símbolo
adecuado de la renunciación estética.
Los ciervos eran objeto de veneración entre muchas naciones. En Japón, manadas de estos animales aún se
mantienen conectadas a los templos.
Continúa…
Traducción del original en inglés Animals, del capítulo Fishes, Insects, Animals, Reptiles, and
Birds (Part Two) del libro The Secret Teachings of All Ages de
Manly P. Hall. ®Sánchez &
Rivera, Traductoras. 2013, Puerto
Rico. riverafarrell@gmail.com
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