LA
CABALA, LA DOCTRINA SECRETA DE ISRAEL
Manly
P. Hall
EL
SEPHER YETZIRAH, EL LIBRO DE LA FORMACION
Capítulo
Seis
1. Hay tres Madres o primeros elementos, ש מ א
(A, M, Sh), de las cuales emanaron tres Padres (progenitores) ---aire, agua y fuego primordial
(espiritual)--- de los cuales salieron los
siete planetas (cielos) con sus ángeles y los doce puntos oblicuos (zodíaco).
2. Hay tres fieles testigos que evidencian este
hecho: el universo, el año y el hombre. Están
el doce, la balanza y el siete. Sobre
ellos está el Dragón, debajo de ellos está el mundo; y por último está el corazón
del hombre; y en el centro está Dios que los regula a todos.
3. Los primeros elementos son: aire, agua y
fuego; el fuego está en la parte superior, el agua está en la parte inferior; y
un aliento de aire establece el balance entre ellos. El signo es: el fuego se lleva consigo al
agua. La letra מ (M) es muda; ש (Sh) silba como el fuego; la א (A) está entre ellas; y es un aliento de aire que reconcilia a las otras
dos letras.
4. El Dragón (Tali) está en el universo como un
rey sobre su trono; la esfera celestial está en el año como un rey en su
imperio; y el corazón está en el cuerpo de los hombres como un rey en guerra.
5. Dios también colocó los opuestos uno contra
el otro: el bien contra el mal y el mal contra el bien. El bien procede del bien, el mal procede del
mal; el bien purifica el mal, el mal purifica el bien. El bien se reserva para los buenos y el mal
se reserva para los perversos.
6. Hay tres que mantienen por sí mismos: uno está
en lo afirmativo (lleno de bien), uno está en lo negativo (lleno de mal) y el
tercero los equilibra.
7. Hay siete divididos tres contra tres, y uno
en medio de ellos (balance). Doce se
levantan en guerra: tres producen amor y tres producen odio; tres dan vida y
tres son destructores.
8. Los tres que provocan amor son el corazón y
las dos orejas; los tres que producen odio son el hígado, la bilis y la lengua;
los tres que dan vida son las dos fosas nasales y el bazo; y los tres
destructores son la boca y las dos aberturas inferiores del cuerpo. Dios, el fiel rey, gobierna sobre todos ellos
desde Su santa habitación en toda la eternidad.
Dios es Uno sobre tres, tres está sobre siete, siete está sobre doce; aún
así todos están unidos.
9. Hay veintidós letras por las cuales el YO SOY (JAH), el Señor de las Huestes,
Todopoderoso y Eterno, nombró y creó, por medio de tres Serafines (Números,
Letras y Sonidos), Su universo y con
ellos formó a todas las criaturas y a todas las cosas que aún están por venir.
10. Cuando el Patriarca Abraham comprendió las
grandes verdades, meditó sobre ellas y las entendió perfectamente, el Señor del
Universo (el Tetragrammaton) se le apareció, lo llamó Su amigo, lo besó sobre
la cabeza y con él hizo un pacto.
Primero, el pacto era entre los diez dedos de sus manos, que es el pacto
de la lengua (espiritual); segundo el pacto era entre los diez dedos de sus
pies, que es el pacto de la circuncisión (material); y Dios dijo sobre él: “Antes
de formarte * * * te conocí”. (Jeremías i.5).
Abraham
unió el espíritu de las veintidós letras (la Tora) sobre su lengua y Dios le
reveló sus secretos. Dios permitió que
las letras fuesen sumergidas en agua, las quemó en el fuego y las imprimió sobre
los vientos. Las distribuyó entre los siete
planetas y se las otorgó a los doce signos zodiacales.
(Fin
de este tema)
Traducción del original en
inglés The Sepher Yetzirah, The Book of
Formation del capítulo The Qabbalah, the Secret
Doctrine of Israel del libro The Secret Teaching of All Ages de
Manly P. Hall. ®Sánchez &
Rivera, Traductoras. 2013, Puerto Rico. riverafarrell@gmail.com
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