FARMACOLOGIA,
QUIMICA Y TERAPEUTICA HERMETICA
Manly
P. Hall
PARACELSIA:
SISTEMA DE FILOSOFIA MÉDICA
1ra.
Parte
Durante la Edad Media,
los por mucho tiempo ignorados axiomas y fórmulas de sabiduría Hermética,
fueron una vez más recopilados y registrados; y se hicieron intentos sistemáticos
para evidenciar su precisión. El mundo está
en deuda hacia Teofrasto de Hohenheim,
que se autodenominaba Paracelso (un
nombre que significa “más grande que Celso”), por la mayor parte del
conocimiento que ahora posee de los antiguos sistemas de medicina. Paracelso dedicó toda su vida al estudio y la
exposición de la filosofía Hermética.
Cada noción y teoría fue molienda para su molino y, mientras los
miembros de la fraternidad médica se oponían a su sistema y menospreciaban su
memoria, el mundo oculto sabe que él será reconocido como el médico más grande
de todos los tiempos. Mientras sus
enemigos estaban en contra del temperamento heterodoxo y exótico de Paracelso,
y su pasión por los viajes ha sido llamada vagabundaje, él fue una de las pocas
mentes que buscaban inteligentemente reconciliar el arte curativo con los
sistemas filosóficos y religiosos del paganismo y cristianismo.
Defendiendo su derecho
a buscar conocimiento en todas las partes de la Tierra y entre todas las clases
de la sociedad, Paracelso escribió: “Hasta ahora, y dignamente, he continuado
mis viajes; por lo tanto, considero que para mí es un asunto de adoración y no
de culpa. Por ésto daré testimonio con relación
a la naturaleza: quien investigue en sus caminos debe llevar sus libros bajo
sus pies. Aquello que está escrito se
investiga a través de sus letras; no obstante, la naturaleza, de uno a otro
continente ---a veces es tierra, a
veces es hoja. Este es el Código de la
Naturaleza, de esta forma, sus hojas deben ser cambiadas”. (Paracelso,
por John Maxson Stillman).
Paracelso fue un gran
observador, y quienes lo conocían muy
bien lo llamaban “El Segundo Hermes” y “El Trismegisto de Suiza”. Viajó por toda Europa, y también pudo haber
penetrado por los países orientales mientras reducía supersticiones e indagaba
en doctrinas supuestamente perdidas. De
los gitanos aprendió mucho con relación al uso de lo sencillo, y aparentemente
de los árabes también aprendió con relación a la realización de talismanes y
con relación a las influencias de los cuerpos celestiales. Paracelso percibía que la curación de los
enfermos era más importante que mantener una posición medica ortodoxa, así que
sacrificó lo que de otra forma pudo haber sido una carrera médica digna y, a
expensas de la permanente persecución, atacó agriamente los sistemas terapéuticos
de su época.
En su mente predominaba
la hipótesis de que todo en el universo es bueno para algo ---lo que explicaba el hecho de que él
cortaba hongos de tumbas y durante la medianoche coleccionaba rocío en láminas
de cristal. El era un verdadero
explorador del arcano de la Naturaleza.
Muchas autoridades opinaban que él fue quien descubrió el mesmerismo y
que Mesmer desarrolló este arte como resultado del estudio de los escritos de
este gran médico suizo.
El pronunciado
desprecio que Paracelso sentía hacia los estrechos sistemas de medicina que
estaban de moda durante su vida, y su convicción
de su insuficiencia, se expresan mejor en su singular manera: “La cantidad de
enfermedades que se originan de algunas causas desconocidas es mucho mayor que
aquellas que se originan de causas mecánicas, y nuestros médicos no conocen
cura alguna para estas enfermedades debido a que no conocen dichas causas; por
lo tanto, no pueden removerlas. Todo lo
que ellos pueden hacer con prudencia es observar al paciente y hacer conjeturas
acerca de su condición; y el paciente puede descansar satisfecho si las
medicinas que se les administran no le hacen ningún daño serio, y no impiden su
recuperación. Nuestros mejores médicos
populares son aquellos que hacen menos daño.
Pero desafortunadamente, algunos envenenan sus pacientes con mercurio,
otros los purgan o los hacen sangrar hasta morir. Hay médicos que han aprendido tanto que su
aprendizaje les ha eliminado todo su sentido común, y hay otros médicos a
quienes les importa más su propio beneficio que la salud de sus pacientes. Una enfermedad no cambia su estado para
acomodarse al conocimiento del médico; en cambio, el médico debe entender las
causas de la enfermedad. Un médico debe
ser un servidor de la Naturaleza, no su enemigo; debe ser capaz de guiarla y
dirigirla en su lucha por la vida y no tirar, por medio de su irracional
interferencia, nuevos obstáculos en el camino a la recuperación”. (Del Paragranum,
traducido por Franz Hartmann).
Continúa…
Traducción del original en
inglés The Paracelsian System of Medical
Philosophy del capítulo Hermetic
Pharmacology, Chemistry, and Therapeutics del libro The Secret Teachings of All Ages
de Manly P. Hall. ®Sánchez & Rivera,
Traductoras. 2013, Puerto Rico. madias85@yahoo.com

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