FARMACOLOGIA,
QUIMICA Y TERAPEUTICA HERMETICA
Manly
P. Hall
PARACELSIA:
SISTEMA DE FILOSOFIA MÉDICA
2da.
Parte
La creencia de que casi
todas las enfermedades tienen su origen en la naturaleza invisible del hombre
(el Astral) es un precepto fundamental de la medicina Hermética, ya que
mientras los Herméticos de ninguna forma desatendían el cuerpo físico, creían
que la constitución material del hombre era una emanación o una objetivización
de sus principios espirituales invisibles.
A continuación un breve resumen que algunos creen es bastante comprensible
de los principios Herméticos de Paracelso.
Hay una substancia
vital en la Naturaleza sobre la cual subsisten todas las cosas. Esta substancia vital se denomina archæus, o fuerza vital de vida, y es sinónimo de la luz astral o el aire
espiritual de los antiguos. Con
respecto a esta substancia, Eliphas Levi escribió: “La luz, ese agente creativo
cuyas vibraciones son el movimiento y la vida de todas las cosas; la luz,
latente en el éter universal, que irradia alrededor de centros absorbentes que,
cuando se saturan, proyectan el movimiento y la vida en su giro, formando así corrientes
creativas; la luz, astralizada en las
estrellas, animalizada en los animales, humanizada en los seres humanos; la
luz, que vegeta todas las plantas, resplandece en los metales, produce todas
las formas de la Naturaleza y lo equilibra todo por las leyes de simpatía
universal ---esta es la luz que exhibe
el fenómeno del magnetismo, espiritualizada por Paracelso, que da color a la
sangre, siendo desprendida del aire mientras es inhalada y descargada por los
fuelles herméticos de los pulmones”. (Historia de la Magia).
Esta energía vital
tiene su origen en el cuerpo espiritual de la Tierra. Cada cosa creada tiene dos cuerpos: uno
visible y substancial, el otro invisible y trascendental. Este último cuerpo consiste de una
contraparte etérea de la forma física; constituye el vehículo del archæus, y puede ser denominado un cuerpo vital. Esta envoltura
de sombra etérica no se disipa con la muerte, más bien permanece hasta que
la forma física se haya desintegrado por completo. Estos “dobles etéricos”, vistos alrededor de
los cementerios, han dado auge a una creencia en los fantasmas. Al ser más fino en sus substancias que el
cuerpo terrenal, el doble etérico es mucho más susceptible a los impulsos y a
las desarmonías. Son los trastornos de
este cuerpo de luz astral los que causan la mayoría de las enfermedades. Paracelso enseñó que una persona con una
actitud mental mórbida podía envenenar su propia naturaleza etérica, y esta
infección, que se desvía del flujo natural de la fuerza vital de vida, más tarde podría aparecer como una enfermedad
física. Todas las plantas y minerales
tienen una naturaleza invisible compuesta de este “archæus”, pero cada uno se
manifiesta en forma diferente.
Con relación a los
cuerpos de luz astral de las flores, en 1650, James Gaffarel escribió lo
siguiente: “Respondo que aunque estén cortados en pedazos, triturados en un
Mortero e incluso convertidos en Cenizas; aún así retienen (por un Secreto
específico y un maravilloso Poder de la Naturaleza), tanto en el Jugo como en
las Cenizas, la misma Forma y Figura que tenían antes: y aunque no sea Visible,
aún así, por Arte, puede ser sacado y hecho Visible al Ojo por un
Artista. Tal vez esto pudiera parecer
una historia Ridícula para quienes solo leen los Títulos de los Libros: pero
quienes se contentan, pueden ver esta verdad confirmada, con tan solo recurrir
a las Obras de M. du Chesne, S. de la Violette, uno de los mejores Químicos que
ha producido nuestra Época; que afirma haber visto a un Excelente Médico polaco
de Cracovia, que conservaba en envases de Cristal las Cenizas de casi todas las
Hierbas conocidas: para que cuando alguien, por Curiosidad, tuviese un deseo de
ver cualquiera de estas plantas, como (por ejemplo) una Rosa, en uno de sus envases
de Cristal, tomase Aquel en donde las Cenizas de una Rosa fueron preservadas; y
sosteniéndolo sobre una Vela encendida, tan pronto como esta comenzase a sentir
el Calor, en ese momento deben ver las Cenizas empezar a Moverse, y tras
elevarse, y dispersarse alrededor del Cristal, inmediatamente verán una especie
de pequeña Nube Oscura; que al dividirse en muchas partes, llegará a
representar una Rosa; tan Hermosa, tan Fresca y tan Perfecta que pensaran que
pudiese ser una Rosa tan Substancial y Olorosa, como la que crece en el
Rosal”. (Curiosidades Insólitas con Relación a las Esculturas Talismánicas de
los Persas).
Al reconocer los
trastornos del doble etérico como la causa más importante de las enfermedades,
Paracelso buscaba rearmonizar sus substancias al ponerlas en contacto con otros
cuerpos cuya energía vital les podía proveer los elementos necesarios, o eran
lo suficientemente fuertes como para sobrepasar las dolencias existentes en el
aura del enfermo. Habiéndose removido su
causa invisible, la enfermedad rápidamente desaparecía.
Paracelso llamó al
vehículo del archæus, o fuerza vital
de vida, el mumia. Un buen ejemplo de mumia físico es la vacuna,
que es el vehículo de un virus semiastral.
Cualquier cosa que sirva de medio para la transmisión del archæus, sea
orgánico o inorgánico, verdaderamente físico o parcialmente espiritualizado, se
denomina como mumia. La forma más
universal de mumia fue el éter, que la ciencia moderna ha aceptado como una
substancia hipotética que sirve de medio entre el reino de la energía vital y
el reino de la substancia orgánica e inorgánica.
Prácticamente, el
control de la energía universal es imposible, a menos que se realice a través
de uno de sus vehículos (el mumia). Un
buen ejemplo de esto es la comida. El
hombre no asegura su alimento de los organismos de plantas o animales muertos,
sino que cuando el incorpora sus estructuras dentro de su propio cuerpo, toma
el control sobre el mumia, o doble etérico, del animal o de la planta. Habiendo obtenido este control, el organismo
humano desvía el flujo del archæus hacia sus propios usos. Paracelso dice: “Aquello que constituye vida está
en el Mumia, y al impartir el Mumia impartimos vida”. Este es el secreto de las propiedades
remediativas de los talismanes y amuletos, ya que el mumia de las substancias
de las cuales se componen sirve como un canal para conectar a la persona que
los utiliza con algunas manifestaciones de la fuerza vital de vida universal.
Según Paracelso, de la
misma forma que las plantas purifican la atmósfera al aceptar dentro de sus
constituciones el bióxido de carbono exhalado por los animales y por los
humanos, así también las plantas y los animales pueden aceptar elementos de enfermedades
que le son transferidos por los seres humanos.
Estas formas de vida inferior, que tienen organismos y necesidades
diferentes a las del hombre, a veces son capaces de asimilar estas substancias
sin ningún efecto de enfermedad. En
otras ocasiones, la planta o el animal muere, y es sacrificado para que la
criatura más inteligente y consecuentemente más útil, pueda sobrevivir. Paracelso descubrió que en cualquiera de los
casos el paciente gradualmente se aliviaba de su enfermedad. Cuando la vida inferior haya asimilado
completamente el extraño mumia del paciente, o haya muerto y se haya
desintegrado como resultado de su incapacidad para esta asimilación, el
resultado era la total recuperación. Muchos
años de investigación fueron necesarios para determinar cuál hierba o animal
aceptaba fácilmente el mumia de cada una de las diferentes enfermedades.
Paracelso descubrió que
en muchos casos la forma de las plantas revelaba los órganos particulares del
cuerpo humano para los que servían con más efectividad. El sistema médico de Paracelso se basaba en
la teoría de que al remover el mumia etérico enfermo del organismo del paciente
y al provocar que este fuese aceptado dentro de la naturaleza de alguna cosa
distante o desinteresada que tiene un valor comparativamente pequeño, era
posible desviar del paciente el flujo del archæus que contínuamente estaba
revitalizando y alimentando la enfermedad.
Habiéndose transplantado su vehículo de expresión, el archæus necesariamente
acompañaba su mumia, y el paciente se recuperaba.
Fin de este tema.
Traducción del original en
inglés The Paracelsian System of Medical
Philosophy del capítulo Hermetic
Pharmacology, Chemistry, and Therapeutics del libro The Secret Teachings of All Ages
de Manly P. Hall. ®Sánchez &
Rivera, Traductoras. 2013, Puerto
Rico. riverafarrell@gmail.com

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