Con
derecho de reproducción de Manly P. Hall.
EL
ARBOL DEL SEPHIROTE.
Para
el materialista, el fenómeno del crecimiento es un movimiento desde adentro
hacia afuera, un tipo de expansión, ya que por este proceso la forma comenzó a
existir. Sin embargo, para el filosofo,
el crecimiento es un movimiento desde afuera hacia adentro; no es una contracción,
más bien es una direccionalización de conciencia hacia el centro del ser. El cultivo artificial mediante el cual el mago hindú produce en unos breves
momentos un completo árbol de mango, desde su semilla parecida a una vaina, es análogo
a los procesos de misticismo filosófico por los cuales el árbol del alma es
motivado, de manera milagrosa, a desenvolverse y cargar frutos años antes de su
temporada normal. Por un proceso casi
incomprensible, esta alma-árbol crece desde adentro hacia la fuente de su
propia semilla, y finalmente, al igual que el frijol de las rimas infantiles,
conecta dos mundos. El árbol Cabalístico
de ordenada manifestación no solo es un símbolo macrocósmico, sino que también
es el emblema del hombre en sí, ya que él también tiene raíces en el espíritu;
y para lograr la perfección debe, en última instancia, retirarse a través de
los cuatro mundos hasta su propia semilla.
En cierto modo, la conciencia del hombre funciona en ese nivel de
existencia que corresponde a sus pensamientos.
El pensamiento y la emoción son la base de toda adhesión. En consecuencia, aquel que se adhiere a las
cosas físicas es denominado mundano, ya que su conciencia es la servidora de su
ambición material. Afirmando su
capacidad para elevar su conciencia hasta el nivel de sus pensamientos, el ascético
dedica su vida a la contemplación de la divinidad. Los ascéticos de todas las épocas han
justificado su actitud declarando que el éxtasis asociado a sus momentáneos vislumbres
de una vida superior, ampliamente compensan sus austeridades
autoimpuestas. Donde muchos obtienen sus
efímeras experiencias espirituales a través de la mortificación de la carne, la
filosofía declara que si cualquier hombre desenvuelve sus facultades latentes,
en última instancia podrá funcionar continuamente en los mundos divinos. El árbol es el emblema del crecimiento filosófico,
mientras que la camisa de lana y los implementos de flagelación representan un
esfuerzo sincero pero poco natural hacia la vida superior.
Traducción del original en
inglés The Tree of the Sephiroth del
libro The Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall. ®Sánchez y Rivera, Traductoras. 2013, Puerto Rico. madias85@yahoo.com
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.