VIDA Y OBRAS DE THOTH HERMES TRISMEGISTO
Manly P. Hall
POIMANDRES, LA VISION DE HERMES
Parte III
“Deseando trabajar, el
Hombre tomó Su morada en la esfera de la generación y observó las labores de Su hermano ---la Segunda Mente--- que se sentó sobre el Anillo del Fuego. Y habiendo observado los logros del Ardiente
Obrero, El también quería hacer cosas, y Su Padre lo autorizó. Los Siete Gobernantes, de cuyos poderes El
formaba parte, se regocijaron y le otorgaron al Hombre una porción de Su propia
naturaleza.
“El Hombre quería atravesar
la circunferencia de los círculos y entender el misterio de Aquel que se sentó
sobre el Fuego Eterno. Ya teniendo todos
los poderes, El se inclinó y miró a través de las siete Armonías y, penetrando
a través de la fuerza de los círculos, se le manifestó a la Naturaleza
extendida en la parte inferior. Mirando
dentro de las profundidades, el Hombre sonrió debido a que observó una sombra sobre
la tierra y una semejanza reflejada en las aguas; lo que observó fue un reflejo
de sí mismo. El Hombre se enamoró de Su
propia sombra y quiso descender hasta ella. Coincidiendo con el deseo, el Objeto Inteligente se unió a la imagen o forma
irracional.
“Observando el
descenso, la Naturaleza se envolvió alrededor del Hombre a quien amaba, y los
dos se mezclaron. Por esta razón, el
hombre terrenal es compuesto. Dentro de
él está el Hombre Cielo, inmortal y hermoso; fuera de él está la Naturaleza,
mortal y destructible. Por lo tanto, el
sufrimiento es el resultado del enamoramiento del Hombre Inmortal con Su sombra
y de la renunciación a la Realidad para morar en la oscuridad de la ilusión; ya
que, al ser inmortal, el hombre tiene el poder de los Siete Gobernantes ---también la Vida, la Luz y la
Palabra--- pero al ser mortal, está
controlado por los Anillos de los Gobernantes
---el Destino.
“Sobre el Hombre
Inmortal debe decirse que El es hermafrodita, o masculino y femenino, y eternamente vigilante.
El no sueña ni duerme, y está gobernado por un Padre que también es
masculino y femenino, y que siempre está vigilante. Este es el misterio que hasta ahora se ha
mantenido oculto ya que, al mezclarse en matrimonio con el Hombre Cielo, la
Naturaleza dio a luz una maravilla muy prodigiosa ---siete hombres, todos bisexuales,
masculinos y femeninos, y rectos en estatura; cada uno ejemplifica las
naturalezas de los Siete Gobernantes.
Estas, Oh Hermes, son las siete razas, especies y ruedas.
“De esta manera se
generaron los siete hombres. La tierra
era el elemento femenino y el agua era el elemento masculino; y del fuego y el éter
recibieron sus espíritus; y la Naturaleza produjo cuerpos posteriores a las
especies y formas de los hombres. Y el
hombre recibió la Vida y la Luz del Gran Dragón; y su Alma fue hecha de la
Vida; y su Mente fue hecha de la Luz. Y así,
todas estas criaturas compuestas que contenían inmortalidad, pero que formaban
parte de la mortalidad, continuaron en este estado durante un período. Se reprodujeron de sí mismos, ya que cada uno
era masculino y femenino. Pero al final
del período, el nudo del Destino fue desatado por la voluntad de Dios y la
atadura de todas las cosas fue liberada.
“Entonces, todas las
criaturas vivientes, incluyendo el hombre, que era hermafrodita, se separaron;
los varones fueron apartados por ellos mismos y las hembras fueron apartadas por ellas mismas de igual
forma, según los dictados de la Razón.
“Entonces, Dios le
habló a la Santa Palabra dentro del alma de todas las cosas, diciendo: ‘Aumenten
en tamaño y multiplíquense en multitudes, todas ustedes, mis criaturas y
obras. Permitan que aquel que está
dotado con Mente sepa cómo volverse inmortal y que la causa de la muerte es el
amor por el cuerpo; y dejen que aprenda todas las cosas que son, ya que aquel
que se ha reconocido a sí mismo entra al estado del Bien’.
“Y cuando Dios dijo
esto, la Providencia, con la ayuda de los Siete Gobernantes y la Armonía, unió a
los sexos, haciendo las mezclas y estableciendo las generaciones; y todas las
cosas se multiplicaron según su especie.
Aquél que a través del desacierto del acoplamiento ama su cuerpo, mora
vagando en la oscuridad, sensible y
sufriendo las cosas de la muerte; pero aquél que se da cuenta de que el cuerpo
no es nada más que la tumba de su alma, se eleva hacia la inmortalidad”.
Continúa en: PARTE IV
Traducción del original en
inglés Poimandres, The Vision of Hermes del
capítulo The Life and Writings of Thoth
Hermes Trismegistus del libro The Secret Teachings of All Ages de
Manly P. Hall. ®Sánchez &
Rivera, Traductoras. 2014, Puerto
Rico. riverafarrell@gmail.com
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