VIDA Y OBRAS DE THOTH HERMES TRISMEGISTO
Manly P. Hall
POIMANDRES, LA VISION DE HERMES
Parte II
Nuevamente se escuchó
la voz de Poimandres; pero Su forma no se reveló: “Yo, Tu Dios, soy la Luz y la
Mente que estaban antes de que la substancia se dividiera del espíritu y la
oscuridad se dividiera de la Luz. Y la
Palabra que apareció como un pilar de llamas desde la oscuridad es el Hijo de
Dios, nacido del misterio de la Mente.
El nombre de esa Palabra es Razón. La Razón es la descendencia del Pensamiento y
ella divide la Luz de la oscuridad y establece la Verdad en el centro de las
aguas. Entiende, Oh Hermes, y medita
profundamente sobre este misterio. Lo
que ves y escuchas no es de la Tierra; más bien es la Palabra de Dios
encarnada. Se dice que la Luz Divina
mora en el centro de la mortal oscuridad; y la ignorancia no puede
dividirlas. La unión de la Palabra y la
Mente produce ese misterio que se llama Vida. De la misma forma que la oscuridad que esta
fuera de ti está dividida contra sí misma, así también la oscuridad dentro de
ti está dividida. La Luz y el fuego que
salen son el hombre divino, que asciende en el camino de la Palabra; y aquello
que fracasa en ascender es el hombre mortal que no puede participar de la
inmortalidad. Aprende profundamente
sobre la Mente y su misterio, porque allí yace el secreto de la inmortalidad”.
Nuevamente el Dragón le
reveló su forma a Hermes; y por un largo tiempo los dos se miraron fijamente
uno al otro, ojo con ojo; y Hermes tembló ante la mirada de Poimandres. Con la Palabra del Dragón, los cielos se
abrieron y los innumerables Poderes de Luz se revelaron, elevándose a través del
Cosmos sobre piñones de corrientes de fuego.
Hermes observó los espíritus de las estrellas, los celestiales que
controlan el universo y todos aquellos Poderes que brillan con el esplendor del
Único Fuego ---la gloria de la Mente
Soberana. Hermes se dio cuenta de que la
visión que tenía frente a sí le fue revelada solo porque Poimandres había dicho
una Palabra. La Palabra era Razón; y por
medio de la Razón de la Palabra se manifestaron las cosas invisibles. La Mente Divina ---el Dragón--- continuó su discurso:
“Antes de que se
formara el universo visible, fue moldeado.
Este molde fue llamado el Arquetipo,
y este Arquetipo estaba en la Mente Suprema mucho antes de que comenzara el
proceso de la creación. Observando los
Arquetipos, la Mente Suprema se enamoró de Su propio pensamiento; así que,
tomando la Palabra como un poderoso martillo, Ella excavó cavernas en el
espacio primordial y lanzó la forma de las esferas al molde Arquetípico; al
mismo tiempo sembrando en los recién moldeados cuerpos las semillas de las
cosas vivientes. Cuando recibió el
martillo de la Palabra, la oscuridad en
la parte inferior fue moldeada en un universo ordenado. Los elementos fueron separados en estratos y
cada uno dio a luz criaturas vivientes.
El Ser Supremo ---la
Mente--- masculino y femenino, dio a
luz a la Palabra; y la Palabra, suspendida entre la Luz y las oscuridad, salió de
otra Mente llamada el Obrero, el Maestro-Constructor o el Hacedor de las Cosas.
“De esta forma fue
logrado, Oh Hermes: la Palabra que se movía como un aliento a través del
espacio llamó al Fuego por medio de
la fricción de su movimiento. Por lo
tanto, el Fuego es llamado el Hijo del
Esfuerzo. El Obrero pasó como un
viento en espiral por el universo, haciendo que las substancias vibraran y
brillaran con su fricción. De esta manera,
el Hijo del Esfuerzo formó Siete
Gobernantes, los Espíritus de los Planetas, cuyas órbitas vinculaban al
mundo; y los Siete Gobernantes controlaban al mundo por medio del misterioso
poder llamado Destino que les fue
otorgado por el Ardiente Obrero. Cuando
la Segunda Mente (El Obrero) organizó
el Caos, la Palabra de Dios salió directo de su prisión de la substancia,
dejando a los elementos sin Razón, y se unió a la naturaleza del Ardiente
Obrero. Entonces, la Segunda Mente, que
se unió a la Palabra elevada, se estableció en el centro del universo y giró
las ruedas de los Poderes Celestiales.
Esto continuará desde un comienzo infinito hasta un final infinito; ya
que el comienzo y el final están en el mismo lugar y en el mismo estado.
“Entonces, los
elementos invertidos e irracionales dieron a luz criaturas sin Razón. La substancia no podía conferir Razón, ya que
la Razón había ascendido de ella. El
aire produjo cosas que volaban; y las aguas produjeron cosas que nadaban. La tierra concibió extrañas bestias,
dragones, demonios compuestos y grotescos monstruos de cuatro patas que se
arrastraban. Entonces el Padre ---la Mente Suprema--- siendo Luz y Vida, moldeó un glorioso Hombre
Universal a Su propia imagen; no un hombre terrenal, más bien un Hombre
celestial que moraba en la Luz de Dios.
La Mente Suprema amaba al
Hombre que había moldeado y le entregó el control de las creaciones y los
trabajos.
Continúa en: PARTE III
Traducción del original en
inglés Poimandres, The Vision of Hermes del
capítulo The Life and Writings of Thoth
Hermes Trismegistus del libro The Secret Teachings of All Ages de
Manly P. Hall. ®Sánchez & Rivera,
Traductoras. 2014, Puerto Rico. riverafarrell@gmail.com
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