VIDA Y OBRAS DE THOTH HERMES TRISMEGISTO
Manly P. Hall
LOS MUTILADOS FRAGMENTOS HERMETICOS
En su Historia de la Química, James Campbell
Brown escribió lo siguiente sobre el tema de los libros Herméticos: “Dejando
los antiguos períodos caldeos y egipcios, de los cuales tenemos restos mas no
registros, y de los cuales no se ofrecen nombres de químicos o filósofos, nos
acercaremos al Período Histórico, cuando
se escribieron los libros, no sobre pergamino o papel, más bien sobre papiro. Una serie de antiguos libros egipcios se le
atribuyen a Hermes Trismegisto que pudo haber sido un verdadero erudito, o probablemente una personificación
de una larga sucesión de escritores. * *
* Algunos lo identifican con el dios griego Hermes, y con el Thoth o Tuti
egipcio, que era el dios-luna, y que en las pinturas antiguas está representado
con una cabeza de ibis y con el disco y la creciente de la luna. Los egipcios lo veían como el dios de la sabiduría,
las letras y con los registros del tiempo.
En consecuencia, es debido al gran respeto que los antiguos alquimistas
le tenían a Hermes que las obras químicas fueron llamadas ‘herméticas’, y que
la frase ‘herméticamente sellado’ aun se utilice para designar el cerrar un
frasco de vidrio por medio de fusión con manipuladores químicos. Encontramos la misma raíz en las medicinas hermetices
de Paracelso y en la francmasonería hermética de la Edad Media”.
Entre las obras
fragmentarias que se cree salieron de la aguja de Hermes, hay dos trabajos muy
famosos. El primero es la Tabla Esmeralda y el segundo es la Divina Vasija, o como se le llama comúnmente,
El Pastor de los Hombres, cuya discusión
sigue a continuación. Un punto
sobresaliente en conexión con Hermes es que él fue uno de los pocos filósofos-sacerdotes
del paganismo sobre quien los antiguos cristianos no descargaron su cólera. Algunos Padres de la Iglesia fueron más lejos
al declarar que Hermes exhibía muchos síntomas de inteligencia y que si hubiese
nacido en una época más iluminada para poder ser beneficiado por sus instrucciones, el realmente pudiera
haber sido un gran hombre!
En su Mosaico, Clemente de Alejandría, uno de
los pocos cronistas de la sabiduría pagana cuyas obras han sido preservadas
hasta el presente, prácticamente ofrece toda la información que se conoce sobre
los cuarenta y dos libros originales de Hermes y sobre la importancia con la
cual tanto los poderes temporales como espirituales de Egipto veían a estos
libros. Clemente describe una de sus
procesiones ceremoniales de la siguiente manera:
“Los egipcios siguen su
propia filosofía. Esto se muestra
principalmente por sus ceremoniales sagrados.
Primero está el Cantante, que lleva consigo alguno de los símbolos de la
música. Se dice que él debe aprenderse
dos de los libros de Hermes; el que contiene los himnos de los dioses y el
segundo que contiene las regulaciones para la vida del rey. Tras el Cantante llega el Astrólogo, con un reloj
de sol y una palma en su mano; estos son los símbolos de la astrología. El debe tener siempre en su boca los libros astrológicos
de Hermes, que son cuatro. De estos, uno
habla sobre el orden de las estrellas fijas que están visibles, y el otro sobre
las conjunciones y apariciones luminosas del sol y la luna; y el resto debe
hablar sobre sus salidas. A este orden
le sigue el sagrado Escriba, con alas sobre su cabeza, y en su mano tiene un
libro y una regla en donde está la tinta y la caña con la cual escriben. Y debe estar familiarizado con lo que se llama
jeroglíficos, y conocer sobre cosmografía y geografía, la posición del sol y la
luna y sobre los cinco planetas; también debe saber la descripción de Egipto, y
el trazado del Nilo; y la descripción del equipo de los sacerdotes y del lugar
consagrado para ellos, y sobre las medidas y las cosas en uso en los ritos
sagrados. A estos previamente
mencionados, le sigue el cuidador de la Estola, con la medida de la justicia y
la copa de las libaciones. El está
familiarizado con todos los puntos llamados Pædeuticos (relacionados con el
entrenamiento) y Moschofalticos (de sacrificio). También hay diez libros que se relacionan con
el honor que ellos le rendían a sus dioses; y que contienen la adoración
egipcia; que se relaciona con los sacrificios, primeros frutos, himnos,
plegarias, procesiones, festivales y cosas similares. Y detrás de todos ellos camina el Profeta,
con la vasija de agua llevada abiertamente en sus brazos; a éste le siguen
aquellos que llevan la distribución de los panes. Siendo el gobernador del templo, éste debe
aprenderse los diez libros llamados ‘Hieráticos’; que contienen todo sobre las
leyes, los dioses y sobre todo el entrenamiento de los sacerdotes. Entre los egipcios, el Profeta también está
sobre la distribución de los ingresos.
Le siguen cuarenta y dos libros de Hermes que son indispensablemente
necesarios; de los cuales los treinta y seis que contienen toda la filosofía de
los egipcios son aprendidos por los personajes anteriormente mencionados; y los
otros seis, que son médicos, por e; Pastoforio (portadores de imágenes), ---estos hablan sobre la estructura del
cuerpo, las enfermedades, instrumentos y medicinas; y sobre los ojos, y el último
sobre las mujeres”.
Una de las más grandes
tragedias del mundo filosófico fue la pérdida de casi todos los cuarenta y dos
libros de Hermes mencionados anteriormente.
Estos libros desaparecieron durante la quema de Alejandría porque los
romanos ---y posteriormente los
cristianos--- se dieron cuenta de que
hasta que estos libros no fuesen eliminados nunca podrían llevar a los egipcios
a la subordinación. Los volúmenes que
escaparon del fuego fueron enterrados en el desierto y actualmente solo unos
pocos iniciados conocen la localización de las escuelas secretas.
Traducción del original en
inglés The Mutilated Hermetic Fragments del
capítulo The Life and Writings of Thoth
Hermes Trismegistus del libro The Secret Teachings of All Ages de
Manly P. Hall. ®Sánchez & Rivera,
Traductoras. 2014, Puerto Rico. riverafarrell@gmail.com
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