VIDA Y OBRAS DE THOTH HERMES TRISMEGISTO
Manly P. Hall
POIMANDRES, LA VISION DE HERMES
Parte
IV
Hermes quiso saber por
qué el pecado de la ignorancia privaba a los hombres de la inmortalidad. El Gran Dragón respondió: “Para los
ignorantes, el cuerpo es supremo; y ellos son incapaces de darse cuenta de la
inmortalidad que está en su interior.
Conociendo solo el cuerpo que está sujeto a la muerte, creen en ella
porque adoran a esa substancia que es la causa y realidad de la muerte”.
Entonces, Hermes
preguntó cómo los justos y sabios pasan hacia Dios, a lo que Poimandres respondió:
“Yo digo lo que la Palabra de Dios dice: ‘Porque el Padre de todas las cosas
consiste de Vida y Luz, cosas de las cuales el hombre está hecho’. Por lo tanto, si un hombre aprende y entiende
la naturaleza de la Vida y la Luz, entonces puede pasar hacia la eternidad de la
Vida y la Luz”.
Seguidamente, Hermes
preguntó acerca del camino por el cual los sabios lograban la Vida eterna; y
Poimandres continuó: “Permite que el hombre que está dotado con Mente observe,
considere y aprenda de sí mismo; y con el poder de su Mente se separe de su
no-yo y se convierta en un servidor de la Realidad”.
Hermes preguntó si todos los hombres tenían Mentes; y el Gran Dragón
respondió: “Cuida lo que dices, porque soy la Mente ---el Eterno Maestro. Soy el Padre de la Palabra ---el Redentor de
todos los hombres--- y en la naturaleza
de los sabios, la Palabra se hace carne.
Por medio de la Palabra, el mundo es salvo. Yo, Thought (Thoth) ---el Padre de la Palabra, la Mente--- solo me presento ante los hombres que son
santos y buenos, puros y misericordiosos, y que viven piadosa y religiosamente;
y mi presencia es una inspiración y una ayuda para ellos, porque cuando me
presento ellos inmediatamente conocen todas las cosas y adoran al Padre
Universal. Antes de que estos sabios y filosóficos
mueran, aprenden a renunciar a sus sentidos; sabiendo que éstos son los
enemigos de sus almas inmortales.
“No permitiré que los
sentidos malignos controlen los cuerpos de quienes me aman; tampoco permitiré que
las emociones y los pensamientos malignos entren a estos cuerpos. Soy un portero; y dejo fuera la maldad,
protegiendo a los sabios de su propia naturaleza inferior. Sin embargo, no me presento ante los
perversos, envidiosos y codiciosos; porque estos no pueden entender los
misterios de la Mente; por lo tanto,
no soy bienvenido. Se los dejo al
demonio vengador que están fabricando en sus propias almas; ya que cada día, la
maldad aumenta y atormenta al hombre muy agudamente; y cada acción maligna se
suma a las acciones malignas que ya se han sido hasta que finalmente, la maldad
se autodestruye. El castigo del deseo es
la agonía del incumplimiento”.
Hermes inclinó su
cabeza en agradecimiento al Gran Dragón que le había enseñado tanto; y rogó
escuchar más sobre lo máximo del alma humana.
Así que Poimandres resumió: “En la muerte, el cuerpo material del hombre
regresa a los elementos de los cuales salió, y el invisible hombre divino
asciende a la fuente de donde salió; es decir, la Octava Esfera. El maligno
pasa a la morada del demonio; y los sentidos, sentimientos, deseos y pasiones
del cuerpo regresan a su fuente; es decir, los Siete Gobernantes, cuyas naturalezas
en el hombre inferior destruyen, pero en el invisible hombre espiritual, dan
vida.
“Después que la
naturaleza inferior ha regresado a la rudeza, la naturaleza superior nuevamente
lucha por retomar su estado espiritual.
Esta naturaleza asciende por los siete Anillos sobre los cuales se
sientan los Siete Gobernantes y le regresa a cada uno sus poderes inferiores de
esta forma: Sobre el primer anillo se sienta la Luna; y a ella regresa la
capacidad para aumentar y disminuir.
Sobre el segundo anillo se sienta Mercurio; y a él regresan las
maquinaciones, el engaño y la astucia.
Sobre el tercer anillo se sienta Venus; y a ella regresan las lujurias y
las pasiones. Sobre el cuarto anillo se
sienta el Sol; y a este Señor regresan las ambiciones. Sobre el quinto anillo se sienta Marte; y a él
regresan la temeridad y la audacia profana.
Sobre el sexto anillo se sienta Júpiter; y a él regresan el sentido de
la acumulación y las riquezas. Y sobre
el séptimo anillo se sienta Saturno, ante el Portal del Caos; y a él regresan
la falsedad y la conspiración maligna.
“Despojándose de todas
las acumulaciones de los siete Anillos, el alma llega a la Octava Esfera; es
decir, al anillo de las estrellas fijas.
Allí, liberada de toda ilusión, mora en la Luz y le canta plegarias al
Padre en una voz que solo los puros de espíritu pueden entender. Observa, Oh Hermes; hay un gran misterio en
la Octava Esfera; porque la Vía Láctea es el terreno donde germinan las almas;
y de ahí pasan a los Anillos; y a la Vía Láctea regresan desde las ruedas de
Saturno. Pero algunos no pueden subir
los siete escalones de los Anillos. Así
que vagan en la oscuridad de la parte inferior y son barridos hacia la
eternidad con la ilusión del sentido y la terrenalidad.
“El camino hacia la
inmortalidad es difícil; y solo unos pocos pueden encontrarlo. El resto espera por el Gran Día cuando las
ruedas del universo se detengan y las chispas inmortales escapen de las
envolturas de la substancia. Ay de
aquellos que esperan, ya que deben regresar nuevamente, inconscientes y
desconocedores, al terreno donde germinan las estrellas; y esperan por un nuevo
comienzo. Quienes son salvos por la luz
del misterio que te he revelado, Oh Hermes, y que ahora te ofrezco para que
establezcas entre los hombres, regresarán nuevamente al Padre que mora en la
Blanca Luz; y se entregaran a la Luz y serán absorbidos por la Luz; y en la Luz
se convertirán en Poderes en Dios. Este
es el Camino del Bien; que solo le es
revelado a quienes tienen sabiduría.
“Seas bendecido, Oh
Hijo de la Luz, a quien de todos los hombres, yo, Poimandres, la Luz del Mundo,
me he revelado. Te ordeno que sigas
adelante; que te conviertas en guía de aquellos que vagan en la oscuridad, para
que todos los hombres dentro de quienes mora el espíritu de Mi Mente (La Mente Universal) puedan ser
salvos por Mi Mente en ti, que debes llamar a Mi Mente en ellos. Establece Mis Misterios y ellos no deben
faltar en la Tierra; porque yo soy la Mente de los Misterios y hasta que la Mente
falte (que es nunca) mis Misterios no pueden faltar”. Con estas palabras de despedida, Poimandres,
resplandeciente de luz celestial, desapareció, mezclándose con los poderes de
los cielos. Elevando sus ojos al cielo,
Hermes bendijo al Padre de Todas las Cosas y consagró su vida al servicio de la
Gran Luz.
Continúa…
N. de las T.: Para una mejor comprensión de la relación entre la palabra "thought" y el nombre "Thoth" decidimos dejar ambas expresiones en el idioma inglés. De acuerdo al contexto, la palabra "thought" se traduce como "pensamiento" o "idea". La palabra "thought" la pronunciamos así: "zot" y el nombre "Thoth" lo pronunciamos "zoz".
Traducción del original en
inglés Poimandres, The Vision of Hermes del
capítulo The Life and Writings of Thoth
Hermes Trismegistus del libro The Secret Teachings of All Ages de
Manly P. Hall. ®Sánchez &
Rivera, Traductoras. 2014, Puerto
Rico. riverafarrell@gmail.com
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