LA
TABLA BEMBINE DE ISIS
Manly
P. Hall
SIMBOLISMO
DE LA TABLA BEMBINE
2da. Parte
Según la doctrina
secreta de los caldeos, el universo está dividido en cuatro estados del ser
(planos o esferas): arquetípico, intelectual, sideral y elemental. Cada uno de ellos pone de manifiesto a los demás;
lo superior controla a lo inferior, y lo inferior recibe influencia de lo
superior. El plano arquetípico se
consideraba sinónimo del intelecto de la Divinidad Trina. Dentro de esta esfera divina, incorpórea y
eterna, se incluyen todas las manifestaciones inferiores de la vida ---todo lo que es, fue o siempre será. Dentro del Intelecto Cósmico, todas las cosas
espirituales o materiales existen como arquetipos o formas divinas de
pensamiento, que es lo que se muestra en la Tabla por medio de una cadena de similitudes
secretas.
En la región central de
la Tabla aparece la Esencia Espiritual personificada que contiene todas las
formas ---la fuente y substancia de
todas las cosas. De ella salen los
mundos inferiores como nueve emanaciones en grupos de tres (las Triadas Ofiónica,
Ibimorfe y Nephtæa). Consideremos en
esta conexión la analogía del Sefirote Cabalístico, o las nueve esferas que
salen de Kether, la Corona. Los doce
Gobernantes del Universo (las Triadas Mendesiana, Ammonian, Momphtæa y Omphtæa) ---vehículos para la distribución de las
influencias creativas, y que se muestran en la región superior de la
Tabla--- son dirigidas en sus
actividades por los patrones de la Mente Divina que existen en la esfera arquetípica. Los arquetipos son patrones abstractos
formulados en la Mente Divina y todas las actividades inferiores son
controladas por estos arquetipos. En la región
inferior de la Tabla están las Fuentes Padre (las Triadas Horácica, Pandochæa,
Táustica y Ælurística), custodias de los grandes portales del universo. Estas Triadas les distribuyen a los mundos
inferiores las influencias que descienden de los Gobernantes mostrados en la
parte superior.
En la teología de los
egipcios la bondad tiene prioridad y, en mayor o menor grado, todas las cosas forman parte de su naturaleza. Todos buscamos la bondad. Ella es la Primera Causa de las causas. La bondad se difunde a sí misma y, por lo tanto,
existe en todas las cosas; porque nada puede producir lo que no tiene dentro de
sí mismo. La Tabla demuestra que todo está
en Dios y que Dios está en todo; que todo está en todo y cada uno está en cada
uno. En el mundo intelectual están las
contrapartes espirituales invisibles de las criaturas que habitan en el mundo
elemental. Por lo tanto, lo inferior
manifiesta lo superior, lo corpóreo declara lo intelectual y lo invisible se
manifiesta por medio de sus obras. Por
esta razón, los egipcios crearon imágenes de cuerpos existentes en el mundo sensible inferior para
que sirvieran como ejemplos visibles de
los poderes superiores e invisibles. A
las imágenes corruptibles les asignaron las virtudes de las divinidades incorruptibles,
de esta forma arcanamente demostrando que este mundo es solo la sombra de Dios,
la imagen visible del paraíso que está dentro del mundo. Todo lo que está en la esfera arquetípica invisible
se manifiesta en el mundo corpóreo sensible por medio de la luz de la
Naturaleza.
La Mente Arquetípica y Creativa ---primero a través de su Fundamento
Paternal y luego a través de Dioses secundarios llamados Inteligencias--- derramó toda la infinidad de sus poderes por
medio del contínuo intercambio desde lo superior hasta lo inferior. En su simbolismo fálico, los egipcios
utilizaban la esperma para representar las esferas espirituales debido a que
cada una contiene todo lo que sale de ellas.
Los caldeos y egipcios también decían que todo lo que resulta de este
intercambio mora en su propia causa y vuelve a aquella causa de la misma forma
que el loto regresa al sol. De la misma
forma, el Intelecto Supremo, a través de su Fundamento Paternal, primero creo
la luz ---el mundo angélico. De esa luz se crearon las jerarquías invisibles
de los seres que algunos llaman las estrellas; y de las estrellas se formaron
los cuatro elementos y el mundo sensible.
Por lo tanto, todo está en todo, después de sus respectivas
especies. Todos los cuerpos o elementos
visibles están en las estrellas invisibles o en los elementos espirituales y, de
igual forma, las estrellas están en esos cuerpos; las estrellas están en los ángeles
y los ángeles están en las estrellas; los ángeles están en Dios y Dios está en
todo. Por lo tanto, todos están divinamente
en lo Divino, angelicalmente en los ángeles y corpóreamente en el mundo corpóreo, y
viceversa. De la misma forma que la
semilla es el árbol plegado, así también el mundo es Dios desplegado.
Proclo dice: “Cada característica
de la divinidad inunda a toda la creación y se da a sí misma y a todas las
criaturas inferiores”. Una de las
manifestaciones de la Mente Suprema es el poder de la reproducción según la
especie, que le confiere sobre cada criatura de la cual ella es la parte
divina. Por lo tanto, las almas, los cielos,
los elementos, los animales, las plantas y las piedras se generan según su patrón;
pero todos dependen del único principio fertilizante que existe en la Mente
Suprema. Aunque en sí es una unidad, el
poder fecundativo se manifiesta en forma diferente a través de varios cuerpos
porque en el mineral contribuye a la existencia material, en la planta se
manifiesta como vitalidad y en el animal como sensibilidad. Le imparte movimiento a los cuerpos
celestiales, pensamiento a las almas de los hombres, intelectualidad a los ángeles
y superesencialidad a Dios. Por lo
tanto, vemos que todas las formas tienen un cuerpo y que toda la vida tiene una
fuerza, y estas coexisten en la naturaleza del Supremo.
En un principio, Platón
explicó esta doctrina. Su discípulo Aristóteles,
la estableció con estas palabras: “Decimos que este Mundo Sensible es una
imagen de otro; por lo tanto, ya que este mundo es intenso o está vivo, cuánto más,
entonces, para que otro deba vivir.***
Por lo tanto, allá, sobre las virtudes estelares, están los otros cielos
que serán alcanzados, como los cielos de este mundo; más allá de ellos, porque
son de una especie superior, más resplandecientes y amplios; no están distantes
uno del otro como este, ya que son incorpóreos.
Allá también existe una tierra
que no es de materia inanimada, sino que es de intensa vida animal y que también
es igual de fuerte como todos los fenómenos naturales terrestres, pero que
tiene otras especies y perfecciones. También
hay plantas, y jardines, y agua fluyente; hay animales acuáticos que son de
especies más nobles. Allá está el aire y
la vida correspondiente, todo es inmortal.
Y aunque la vida allá es análoga a la nuestra, es más noble, entendiendo
que es intelectual, perpetua e
inalterable. Si alguien objeta y
cuestiona, Cómo en el mundo superior las plantas anteriormente mencionadas,
etc., encuentran fundamento?, responderemos que no tienen existencia objetiva
ya que son producidas por el Autor original en una condición absoluta y sin exteriorización. Por lo tanto, están en el mismo caso del
intelecto y del alma; no sufren defectos como pérdida y corrupción, ya que allá
los seres están llenos de energía, fuerza y alegría, como si estuviesen
viviendo en una vida sublime y siendo la emisión de una fuente y de una
cualidad, compuesta de todo, igual que
los sabores dulces, los perfumes delicados, los colores y sonidos armoniosos y
otras perfecciones. No se mueven de
forma violenta por todas partes, ni se entremezclan, ni se corrompen unos a
otros; más bien, cada uno preserva perfectamente su propio carácter esencial; y
son simples, no se multiplican como lo hacen los seres corpóreos”.
Continúa…
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Traducción del original en
inglés Symbolism of the Bembine Table
del capitulo The Bembine Table of Isis del
libro The Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall. ®Sánchez & Rivera, Traductoras. 2014, Puerto Rico. madias85@yahoo.com

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