ISIS,
VIRGEN DEL MUNDO
Manly
P. Hall
3ra.
Parte
Las estatuas de Isis
estaban decoradas con el sol, la luna y las estrellas, y muchos emblemas
concernientes a la Tierra, sobre la cual se creía que Isis gobernaba (como el espíritu
guardián personificado de la Naturaleza).
Se han encontrado varias imágenes de la diosa sobre las cuales aún
estaban intactas las marcas de su dignidad y posición. Según los antiguos filósofos, ella
personificaba la Naturaleza Universal, la madre de todas las producciones. Generalmente, la deidad estaba representada
como una mujer parcialmente desnuda, en ocasiones embarazada, a veces
ligeramente cubierta con una vestidura de color verde o negro, o de cuatro
tonos diferentes entremezclados
---negro, blanco, amarillo y rojo.
Apuleyo describe a Isis
de la siguiente manera: “En primer lugar, sus más copiosos y largos cabellos,
que estaban gradualmente enroscados y fugazmente esparcidos sobre su divino
cuello, caían suavemente. Una corona múltiple,
que consistía de diferentes flores, coronaba la sublime cúspide de su
cabeza. Y en el centro de la corona,
justo sobre su frente, había un delicado orbe similar a un espejo, o más bien a
una blanca luz refulgente, que indicaba que ella era la luna. Víboras que se elevaban formando surcos,
rodeaban la corona de derecha a izquierda; y desde la parte superior, también
se extendían mazorcas de maíz de Ceres.
Sus vestiduras tenían muchos colores, y estaban bordadas con el lino más
fino, y a veces eran lúcidas con blanco esplendor; otras veces eran amarillas
como las flores de azafrán; en otras ocasiones eran ardientes con
enrojecimiento rosáceo. Pero lo que más
maravilló mi vista fue una túnica negra,
fúlgida de oscuro esplendor, la cual, cuando se desplegaba y pasaba bajo su
costado derecho y ascendía hasta su hombro izquierdo, se elevaba protuberante
como el centro de un escudo, la parte dependiente de la túnica caía en muchos
dobleces, y tenía pequeños nudos de flecos, que grácilmente fluían en su
extremidades. Brillantes estrellas se
dispersaban por el ribete de la túnica y por toda su superficie: y la luna llena,
que brillaba en medio de las estrellas, exhalaba ardientes fuegos. Sin embargo, una corona, que consistía en su
totalidad de flores y frutos de todas clases, se adhería con una conexión indivisible
en todos sus movimientos ondulantes al ribete de esa túnica conspicua. Lo que ella llevaba en sus manos también consistía
de cosas de una naturaleza muy diferente.
Ciertamente, en su mano derecha llevaba un cascabel de bronce [sistro] a
través de la estrecha lámina que se doblaba como un cinturón, por la cual
pasaban algunas varas que producían un agudo triple sonido a través del
movimiento vibrante de su brazo. Una
vasija oblongada, en forma de bote, salía de su mano izquierda, en cuya asa, en
la parte que era conspicua, un áspid elevaba su erecta cabeza y su ancho
cuello. Y calzados bordados de las hojas
de la victoriosa palma cubrían sus inmortales pies”.
El color verde alude a
la vegetación que cubre la faz de la Tierra; y por lo tanto, representa la túnica
de la Naturaleza. El negro representa la
muerte y la corrupción que son los caminos hacia una nueva vida y generación. “A menos que un hombre vuelva a nacer, no
puede ver el reino de Dios”. (Juan
iii.3). El blanco, el amarillo y el rojo
representan los tres colores principales de la medicina alquímica, hermética y
universal después de haberse terminado la oscuridad de su putrefacción.
Los antiguos le dieron
el nombre Isis a una de sus medicinas
ocultas; por lo tanto, en cierta forma, la descripción aquí ofrecida se
relaciona con la química. Su cubierta
negra también significa que la luna, o la humedad lunar ---el mercurio universal sófico y la
substancia operante de la Naturaleza en terminología alquímica--- no tiene su propia luz; más bien recibe su
luz, su fuego y su fuerza vitalizante del sol.
Isis era la imagen o representante de las grandes obras de los sabios:
la Piedra Filosofal, el Elixir de la Vida y la Medicina Universal.
Otros jeroglíficos que
se ven en conexión con Isis no son menos curiosos que los que ya se han
descrito; pero es imposible numerarlos todos porque los herméticos egipcios
utilizaban muchos símbolos de manera intercambiada. A veces, la diosa portaba sobre su cabeza un
sombrero hecho de ramas de ciprés, que representaban luto por su fenecido
esposo y también por la muerte física a la cual ella sometió a todas las
criaturas para que recibieran una nueva vida posterior o una resurrección periódica. A veces, la cabeza de Isis está adornada con
una corona de oro o una guirnalda de hojas de olivo, como marcas conspicuas de
su soberanía como reina del mundo y señora de todo el universo. La corona de oro también representa la
untuosidad aurífica o grasa sulfurosa de los fuegos solares y vitales que ella
le otorga a cada individuo por medio de una contínua circulación de los
elementos; esta circulación esta simbolizada por el cascabel musical que ella
lleva en su mano. Este sistro también es
el símbolo iónico de la pureza.
Una serpiente
entrelazada entre las hojas de olivo sobre su cabeza, devorándose su propia
cola, demuestra que la untuosidad aurífica fue manchada con el veneno de la corrupción
terrestre que la rodeaba y esta debe ser mortificada y purificada por siete
circulaciones o purificaciones planetarias llamadas águilas voladoras (terminología alquímica) para hacerla medicinal
para la restauración de la salud. (Aquí,
las emanaciones del sol son reconocidas como una medicina para la curación de
enfermedades humanas). Las siete
circulaciones planetarias están representadas por las circunvoluciones de la
logia Masónica; por la marcha de los sacerdotes judíos siete veces alrededor de
los muros de Jericó, y de los sacerdotes mahometanos siete veces alrededor de
la Cabba en Meca. De la corona de oro se
proyectan tres cuernos de la abundancia, que representan la abundancia de los
regalos de la Naturaleza que proceden de una raíz que tiene su origen en los
cielos (la cabeza de Isis).
En esta figura, los
naturalistas paganos representan todos los poderes vitales de los tres reinos y
familias de la naturaleza sublunar ---mineral, vegetal y animal (el hombre es
considerado como un animal). En una de sus orejas estaba la luna y en la otra
el sol, que indican que estos dos eran los principios activos y pasivos, o
paternales y maternales de todos los objetos naturales; y que Isis, o la
Naturaleza, hace uso de estas dos luminarias para comunicar sus poderes a todo
el imperio de los animales, vegetales y minerales. En la parte posterior de su cuello estaban
los caracteres de los planetas y los signos del zodíaco que ayudaban a los
planetas en sus funciones. Esto
significaba que las influencias celestiales dirigían los destinos de los
principios y espermas de todas las cosas porque ellos eran los gobernantes de
todos los cuerpos sublunares, que transformaban en pequeños mundos hechos a la
imagen del universo superior.
Isis sostiene en su
mano derecha un pequeño barco con el eje de una rueda giratoria como su mástil. De la parte superior del mástil se proyecta
una jarra de agua, cuya asa tiene la forma de una serpiente inflamada de veneno. Esto indica que Isis dirige la barca de la
vida, que está llena de problemas y miserias, sobre el tormentoso océano del
Tiempo. El eje simboliza el hecho de que
ella gira y corta el hilo de la Vida. Más
adelante, estos emblemas significan que Isis abunda en humedad, por cuyo medio
ella alimenta a todos los cuerpos naturales y los resguarda del calor del sol
al humedecerlos con humedad nutritiva de la atmósfera. La humedad sostiene la vegetación, pero esta
sutil humedad (éter de vida) siempre esta más o menos infectada por algún
veneno que procede de la corrupción o el decaimiento. Debe ser purificada al ponerse en contacto
con el invisible fuego limpiador de la Naturaleza. Este fuego digiere, perfecciona y revitaliza
esta substancia para que la humedad pueda convertirse en una medicina universal
que cure y renueve todos los cuerpos en la Naturaleza.
La serpiente muda su
piel anualmente y, de esta forma, se renueva (esto es simbólico de la resurrección
de la vida espiritual de la naturaleza material). Esta renovación de la Tierra se lleva a cabo
cada primavera, cuando el espíritu vivificador del sol regresa a los países del
hemisferio norte.
Continúa…
Traducción del original en
inglés Isis, the Virgin of the World
del libro The Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall. ®Sánchez & Rivera, Traductoras. 2014, Puerto Rico. riverafarrell@gmail.com
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