Este libro está dedicado a todas las almas racionales del mundo.

Este libro está dedicado a todas las almas racionales del mundo.
MANLY P. HALL - "ESTE LIBRO ESTA DEDICADO A TODAS LAS ALMAS RACIONALES DEL MUNDO".

sábado, 26 de abril de 2014

ISIS, VIRGEN DEL MUNDO - 3ra. Parte



ISIS, VIRGEN DEL MUNDO
 
Manly P. Hall
 
3ra. Parte

 
Las estatuas de Isis estaban decoradas con el sol, la luna y las estrellas, y muchos emblemas concernientes a la Tierra, sobre la cual se creía que Isis gobernaba (como el espíritu guardián personificado de la Naturaleza).  Se han encontrado varias imágenes de la diosa sobre las cuales aún estaban intactas las marcas de su dignidad y posición.  Según los antiguos filósofos, ella personificaba la Naturaleza Universal, la madre de todas las producciones.  Generalmente, la deidad estaba representada como una mujer parcialmente desnuda, en ocasiones embarazada, a veces ligeramente cubierta con una vestidura de color verde o negro, o de cuatro tonos diferentes entremezclados   ---negro, blanco, amarillo y rojo.
 
Apuleyo describe a Isis de la siguiente manera: “En primer lugar, sus más copiosos y largos cabellos, que estaban gradualmente enroscados y fugazmente esparcidos sobre su divino cuello, caían suavemente.  Una corona múltiple, que consistía de diferentes flores, coronaba la sublime cúspide de su cabeza.  Y en el centro de la corona, justo sobre su frente, había un delicado orbe similar a un espejo, o más bien a una blanca luz refulgente, que indicaba que ella era la luna.  Víboras que se elevaban formando surcos, rodeaban la corona de derecha a izquierda; y desde la parte superior, también se extendían mazorcas de maíz de Ceres.  Sus vestiduras tenían muchos colores, y estaban bordadas con el lino más fino, y a veces eran lúcidas con blanco esplendor; otras veces eran amarillas como las flores de azafrán; en otras ocasiones eran ardientes con enrojecimiento rosáceo.  Pero lo que más maravilló  mi vista fue una túnica negra, fúlgida de oscuro esplendor, la cual, cuando se desplegaba y pasaba bajo su costado derecho y ascendía hasta su hombro izquierdo, se elevaba protuberante como el centro de un escudo, la parte dependiente de la túnica caía en muchos dobleces, y tenía pequeños nudos de flecos, que grácilmente fluían en su extremidades.  Brillantes estrellas se dispersaban por el ribete de la túnica y por toda su superficie: y la luna llena, que brillaba en medio de las estrellas, exhalaba ardientes fuegos.  Sin embargo, una corona, que consistía en su totalidad de flores y frutos de todas clases, se adhería con una conexión indivisible en todos sus movimientos ondulantes al ribete de esa túnica conspicua.   Lo que ella llevaba en sus manos también consistía de cosas de una naturaleza muy diferente.  Ciertamente, en su mano derecha llevaba un cascabel de bronce [sistro] a través de la estrecha lámina que se doblaba como un cinturón, por la cual pasaban algunas varas que producían un agudo triple sonido a través del movimiento vibrante de su brazo.  Una vasija oblongada, en forma de bote, salía de su mano izquierda, en cuya asa, en la parte que era conspicua, un áspid elevaba su erecta cabeza y su ancho cuello.  Y calzados bordados de las hojas de la victoriosa palma cubrían sus inmortales pies”.
 
El color verde alude a la vegetación que cubre la faz de la Tierra; y por lo tanto, representa la túnica de la Naturaleza.  El negro representa la muerte y la corrupción que son los caminos hacia una nueva vida y generación.  “A menos que un hombre vuelva a nacer, no puede ver el reino de Dios”.  (Juan iii.3).  El blanco, el amarillo y el rojo representan los tres colores principales de la medicina alquímica, hermética y universal después de haberse terminado la oscuridad de su putrefacción.
 
Los antiguos le dieron el nombre Isis a una de sus medicinas ocultas; por lo tanto, en cierta forma, la descripción aquí ofrecida se relaciona con la química.  Su cubierta negra también significa que la luna, o la humedad lunar   ---el mercurio universal sófico y la substancia operante de la Naturaleza en terminología alquímica---   no tiene su propia luz; más bien recibe su luz, su fuego y su fuerza vitalizante del sol.  Isis era la imagen o representante de las grandes obras de los sabios: la Piedra Filosofal, el Elixir de la Vida y la Medicina Universal.
 
Otros jeroglíficos que se ven en conexión con Isis no son menos curiosos que los que ya se han descrito; pero es imposible numerarlos todos porque los herméticos egipcios utilizaban muchos símbolos de manera intercambiada.  A veces, la diosa portaba sobre su cabeza un sombrero hecho de ramas de ciprés, que representaban luto por su fenecido esposo y también por la muerte física a la cual ella sometió a todas las criaturas para que recibieran una nueva vida posterior o una resurrección periódica.  A veces, la cabeza de Isis está adornada con una corona de oro o una guirnalda de hojas de olivo, como marcas conspicuas de su soberanía como reina del mundo y señora de todo el universo.  La corona de oro también representa la untuosidad aurífica o grasa sulfurosa de los fuegos solares y vitales que ella le otorga a cada individuo por medio de una contínua circulación de los elementos; esta circulación esta simbolizada por el cascabel musical que ella lleva en su mano.  Este sistro también es el símbolo iónico de la pureza.
 
Una serpiente entrelazada entre las hojas de olivo sobre su cabeza, devorándose su propia cola, demuestra que la untuosidad aurífica fue manchada con el veneno de la corrupción terrestre que la rodeaba y esta debe ser mortificada y purificada por siete circulaciones o purificaciones planetarias llamadas águilas voladoras (terminología alquímica) para hacerla medicinal para la restauración de la salud.  (Aquí, las emanaciones del sol son reconocidas como una medicina para la curación de enfermedades humanas).  Las siete circulaciones planetarias están representadas por las circunvoluciones de la logia Masónica; por la marcha de los sacerdotes judíos siete veces alrededor de los muros de Jericó, y de los sacerdotes mahometanos siete veces alrededor de la Cabba en Meca.  De la corona de oro se proyectan tres cuernos de la abundancia, que representan la abundancia de los regalos de la Naturaleza que proceden de una raíz que tiene su origen en los cielos (la cabeza de Isis).
 
En esta figura, los naturalistas paganos representan todos los poderes vitales de los tres reinos y familias de la naturaleza sublunar   ---mineral, vegetal y animal (el hombre es considerado como un animal).  En  una de sus orejas estaba la luna y en la otra el sol, que indican que estos dos eran los principios activos y pasivos, o paternales y maternales de todos los objetos naturales; y que Isis, o la Naturaleza, hace uso de estas dos luminarias para comunicar sus poderes a todo el imperio de los animales, vegetales y minerales.  En la parte posterior de su cuello estaban los caracteres de los planetas y los signos del zodíaco que ayudaban a los planetas en sus funciones.  Esto significaba que las influencias celestiales dirigían los destinos de los principios y espermas de todas las cosas porque ellos eran los gobernantes de todos los cuerpos sublunares, que transformaban en pequeños mundos hechos a la imagen del universo superior.
 
Isis sostiene en su mano derecha un pequeño barco con el eje de una rueda giratoria como su mástil.  De la parte superior del mástil se proyecta una jarra de agua, cuya asa tiene la forma de una serpiente  inflamada de veneno.  Esto indica que Isis dirige la barca de la vida, que está llena de problemas y miserias, sobre el tormentoso océano del Tiempo.  El eje simboliza el hecho de que ella gira y corta el hilo de la Vida.  Más adelante, estos emblemas significan que Isis abunda en humedad, por cuyo medio ella alimenta a todos los cuerpos naturales y los resguarda del calor del sol al humedecerlos con humedad nutritiva de la atmósfera.  La humedad sostiene la vegetación, pero esta sutil humedad (éter de vida) siempre esta más o menos infectada por algún veneno que procede de la corrupción o el decaimiento.  Debe ser purificada al ponerse en contacto con el invisible fuego limpiador de la Naturaleza.  Este fuego digiere, perfecciona y revitaliza esta substancia para que la humedad pueda convertirse en una medicina universal que cure y renueve todos los cuerpos en la Naturaleza.
 
La serpiente muda su piel anualmente y, de esta forma, se renueva (esto es simbólico de la resurrección de la vida espiritual de la naturaleza material).  Esta renovación de la Tierra se lleva a cabo cada primavera, cuando el espíritu vivificador del sol regresa a los países del hemisferio norte.
 
Continúa…
 
 
Traducción del original en inglés Isis, the Virgin of the World del libro The Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall.  ®Sánchez & Rivera, Traductoras.  2014, Puerto Rico.  riverafarrell@gmail.com

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