ISIS,
VIRGEN DEL MUNDO
Manly
P. Hall
4ta.
Parte
La Virgen simbólica
porta en su mano izquierda un sistro y un címbalo, o una montura cuadrada de
metal que, cuando es golpeada, da la nota musical de la Naturaleza (Fa); a
veces, también porta una rama de olivo que indica la armonía que con su poder
regenerador ella preserva entre las cosas naturales. Por medio del proceso de la muerte y la corrupción,
ella le da vida a un gran número de criaturas de diferentes formas a través de
perpetuos períodos de cambio. Para
simbolizar que todas las cosas están transmutadas y regeneradas según la armonía
de los cuatro elementos, el címbalo está hecho en forma cuadrada en lugar de
usual forma triangular.
El Dr. Segismundo
Bacstrom creía que si un médico podía establecer la armonía entre los elementos
de la tierra, el fuego, el aire y el agua, y unirlos en una piedra (la Piedra
Filosofal) simbolizada por la estrella de seis puntas o dos triángulos
entrelazados, podía poseer el medio para curar todas las enfermedades. Más adelante, el Dr. Bacstrom dijo que no había
duda en su mente de que el fuego universal y omnipresente (espíritu) de la
Naturaleza “lo hace y lo es todo en todo”.
Por medio de la atracción, la repulsión, el movimiento, el calor, la sublimación,
la evaporación, el secado, la nudosidad, la coagulación y la fijación, el Fuego
Universal (Espíritu) manipula la materia
y se manifiesta a través de la creación.
Cualquier persona que pueda entender estos principios y adaptarlos a los
tres departamentos de la Naturaleza, se convierte en un verdadero filósofo.
Del seno derecho de
Isis sobresalía un ramo de uvas, y del izquierdo, una mazorca de maíz o una
gavilla de trigo de color dorado. Estos
indican que la Naturaleza es la fuente de nutrición para la vida vegetal,
animal y humana, que alimenta todas las cosas de sí misma. El color dorado del trigo (maíz) indica que
en la luz del sol o en el oro espiritual se oculta el primer esperma de toda la
vida.
En la faja que rodeaba
la parte superior del cuerpo de la estatua aparece una variedad de emblemas
misteriosos. La faja contiene en su
parte frontal cuatro láminas doradas (los elementos), colocadas formando un
cuadrado. Esto significaba que Isis, o
la Naturaleza, la primera materia (terminología alquímica), era la esencia de
los cuatro elementos (vida, luz, calor y fuerza), cuya quintaesencia generaba
todas las cosas. Diferentes estrellas están
representadas sobre esta faja; éstas indican su influencia en la oscuridad así
como la influencia del sol en la luz.
Isis es la Virgen inmortalizada en la constelación de Virgo, donde la
Madre del Mundo está colocada con la serpiente bajo sus pies y con una corona
de estrellas sobre su cabeza. En sus
brazos, lleva una gavilla de grano; y a veces, tiene al joven Dios Sol.
La estatua de Isis fue
colocada sobre un pedestal de piedra oscura adornado con cabezas de
carneros. Sus pies pisoteaban un gran número
de reptiles venenosos. Esto indica que
la Naturaleza tiene el poder de liberar de la acidez o salinidad a todos los
corrosivos y de remover toda impureza de la corrupción terrestre adherida a los
cuerpos. Las cabezas de carneros indican
que la época más favorable para la generación de la vida es durante el período
cuando el sol pasa por el signo de Aries.
Las serpientes bajo sus pies indican que la Naturaleza se inclina a
preservar la vida y a curar enfermedades mediante la expulsión de las impurezas y la corrupción.
En este sentido se
confirman los axiomas que los antiguos filósofos conocen; a saber:
La
Naturaleza contiene Naturaleza;
La
Naturaleza se regocija en su propia naturaleza;
La
Naturaleza corona a la Naturaleza;
La
Naturaleza no puede ser modificada a menos que sea en su propia naturaleza.
Por lo tanto, al
contemplar la estatua de Isis, no debemos perder de vista el sentido oculto de
sus alegorías; de lo contrario, la Virgen permanecería como un enigma
inexplicable.
De un anillo dorado en
su brazo izquierdo desciende una línea a cuyo extremo está suspendida una
profunda caja llena de carbón e incienso encendido. Isis, o la Naturaleza personificada, lleva
consigo el fuego sagrado, religiosamente preservado y contínuamente ardiendo en
un templo especial a través de las vírgenes vestales. Este fuego es la llama genuina e inmortal de
la Naturaleza ---etérea y esencial; el
autor de la vida. El aceite
inconsumible, el bálsamo de la vida, tan reverenciado por los sabios y tan mencionado
en las Escrituras, está frecuentemente simbolizado como el combustible de esta
llama inmortal.
Del brazo derecho de la
figura también desciende un hilo a cuyo extremo está atado un par de balanzas
que denotan la exactitud de la Naturaleza en sus pesos y medidas. A veces, Isis está representada como el símbolo
de la Justicia, porque la Naturaleza es eternamente consistente.
A veces, la Virgen del
Mundo se muestra parada entre dos grandes pilares ---el Jachin y el Boaz de la Francmasonería--- simbolizando el hecho de que la Naturaleza
logra la productividad por medio de la polaridad. Como la sabiduría personificada, Isis está
entre los pilares de los opuestos, demostrando que el entendimiento siempre se
encuentra en el punto de equilibrio y que a veces la verdad está crucificada
entre los dos ladrones de la aparente contradicción.
Continúa…
Traducción del original en
inglés Isis, the Virgin of the World
del libro The Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall. ®Sánchez & Rivera, Traductoras. 2014, Puerto Rico. riverafarrell@gmail.com
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