Redibujado de Aritmética Teorética, de Taylor.
EL
TAMIZ DE ERATOSTENES.
Este
tamiz es un mecanismo matemático originado por Eratóstenes alrededor del año
230 a.C., con el propósito de segregar los números impares compuestos y no
compuestos. Una vez dominada esta teoría,
su uso es extremadamente simple.
Primero, todos los números impares están dispuestos en su orden natural,
según se muestra desde la parte inferior en el segundo panel, que es designada Números
Impares.
Entonces, tenemos que cada tercer número (comenzando con 3) es divisible
por 3, cada quinto número (comenzando con 5) es divisible por 5, cada séptimo número
(comenzando con 7) es divisible por 7, cada noveno número (comenzando con 9) es
divisible por 9, cada undécimo número (comenzando con 11) es divisible por 11,
y así sucesivamente hasta el infinito.
Finalmente, este sistema tamiza lo que los pitagóricos denominaron como
los números “no compuestos”, o aquellos que no tienen divisores que no sean
ellos mismos y la unidad. Estos se
encontrarán en el panel inferior, que es denominado Números Primarios y No
Compuestos. En su Historia de las Matemáticas, David Eugene Smith establece que Eratóstenes
fue uno de los más grandes eruditos de Alejandría y que sus admiradores lo
llamaban “el segundo Platón”. Eratóstenes
fue educado en Atenas, y no solo es reconocido por su tamiz, sino también por
haber computarizado, por medio de un método muy ingenioso, la circunferencia y
el diámetro de la Tierra. Su estimado
del diámetro de la Tierra era de solo 50 millas menos que el diámetro polar que
los científicos modernos aceptaban. Este
y otros logros matemáticos de Eratóstenes son evidencia indiscutible de que en
el tercer siglo antes de Cristo los griegos no solo sabían que la Tierra tenía forma
esférica; sino que también pudieron aproximar, con una sorprendente precisión,
su tamaño y distancia real tanto desde el sol como desde la luna. Aristarco de Samos, otro gran astrónomo y matemático
griego, que vivió alrededor del año 250 a.C., estableció, por medio de la deducción
filosófica y de unos pocos instrumentos científicos simples, que la Tierra se movía
alrededor del sol. Mientras Copérnico
realmente se creía que era el descubridor de este hecho, él simplemente restableció
los hallazgos que Aristarco adelantó mil setecientos años atrás.
Traducción del original en inglés The Sieve of Eratosthenes del capítulo Pythagorean Mathematics del libro The
Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall. ®Sanchez & Rivera, Traductoras. 2014, Puerto Rico. madias85@yahoo.com
Muy interesante
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