MATEMATICA PITAGORICA
Manly
P. Hall
Introducción
Ha habido mucha especulación
con relación a la importancia secreta de los números. Aunque se han realizado interesantes
descubrimientos, puede decirse con seguridad que con la muerte de Pitágoras se perdió
la gran llave hacia esta ciencia. Por
cerca de 2,500 años los filósofos de todas las naciones han intentado desentrañar
la madeja pitagórica, pero aparentemente ninguno tuvo éxito. A pesar de los intentos realizados para
destruir todos los registros de las enseñanzas de Pitágoras, sobrevivieron
fragmentos que ofrecen pistas para algunas de las partes más simples de su filosofía. Los principales secretos nunca estuvieron
comprometidos con la escritura; más bien fueron comunicados oralmente a unos
pocos discípulos escogidos.
Aparentemente, ellos no se atrevían a divulgar sus secretos a los
profanos; y el resultado fue que cuando la muerte sellaba sus labios, el arcano
moría con ellos.
Hoy día, algunas de las
escuelas secretas del mundo son perpetuaciones de los Misterios antiguos; y
aunque es muy posible que posean algunas de las fórmulas numéricas originales,
no hay evidencia de esto en los voluminosos escritos que han surgido de estos
grupos durante los últimos quinientos años.
Estos escritos, que con mucha frecuencia discuten a Pitágoras, no
muestran indicativo alguno de un conocimiento más completo de sus complejas
doctrinas que el que tenían los griegos post-pitagóricos; ellos hablaban mucho,
escribían poco, conocían menos y ocultaban su ignorancia bajo una serie de
pistas y promesas misteriosas. Por
dondequiera, entre los productos literarios de los escritores antiguos, se
encuentran declaraciones enigmáticas que ellos no se esforzaron en
interpretar. Plutarco cita el siguiente
ejemplo:
“Ciertamente los pitagóricos fueron mucho más lejos al
honrar los números pares y diagramas geométricos con los nombres y títulos
de los dioses. De esta forma, ellos
llamaron Minerva y Tritogenia, nacida de cabeza, al triángulo equilátero porque
este triángulo puede igualmente dividirse por tres líneas perpendiculares
dibujadas desde cada uno de los ángulos.
Entonces, ellos llamaron Apolo a la unidad; al número dos lo denominaron
lucha y audacia; y al número tres lo denominaron justicia. Como causar una herida por un lado es
extremo, y, por otro lado, sufrirla es extremo, acertadamente la justicia se
lleva a cabo en medio de ellos. De
manera similar, el número treinta y seis, su Tetractis, o Cuaternio sagrado,
que se compone de los primeros cuatro números impares añadidos a los primeros
cuatro números pares, como comúnmente se indica, es visto por ellos como el
juramento más solemne que podían hacer, y que se llama Cosmos”. (Isis y
Osiris).
Previamente, en el
mismo trabajo, Plutarco también señala: “Como el poder del triángulo expresa la
naturaleza de Plutón, Baco y Marte; y las propiedades del cuadrado expresan la
naturaleza de Rea, Venus, Ceres, Vesta y Juno; y las propiedades del Dodecaedro
expresan la naturaleza de Júpiter; así también, según Eudoxus nos lo informo,
la figura de cincuenta y seis ángulos expresa la naturaleza de Tifón”. Plutarco no pretendía explicar la importancia
interna de los símbolos; más bien creía que la relación que Pitágoras estableció
entre los sólidos geométricos y los dioses fue el resultado de imágenes que el
gran sabio había visto en los templos egipcios.
Albert Pike, el gran
simbolista Masónico, admitió que habían muchos puntos relacionados de los
cuales no podía asegurar una información que fuese confiable. En su Simbolismo,
para los grados 32 y 33, escribió: “No entiendo por qué el 7 debe ser llamado
Minerva, o por qué el cubo debe ser llamado Neptuno”. Más adelante, añadió: “Sin duda, los nombres
que los pitagóricos le otorgaron a los diferentes números eran en sí enigmáticos
y simbólicos ---y hay pocas dudas de
que para el tiempo de Plutarco se perdieron los significados de estos nombres
ocultos. Pitágoras tuvo mucho éxito en
ocultar sus símbolos con un velo que, de primera instancia, resultó ser
impenetrable sin su explicación oral * * *”.
Esta incertidumbre
compartida por todos los verdaderos estudiantes del tema ofrece una evidencia
concluyente de que no es sabio hacer declaraciones definidas basadas en la información
indefinida y fragmentaria que se tiene disponible con relación al sistema pitagórico
de filosofía matemática. El material que
sigue representa un esfuerzo para recolectar unos pocos puntos destacados de
los registros esparcidos que fueron preservados tanto por discípulos de Pitágoras
como por otros que, desde entonces, han tenido contacto con su filosofía.
Traducción del original en ingles Pythagorean Mathematics del libro The
Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall. ®Sánchez & Rivera, Traductoras. 2014, Puerto Rico. madias85@yahoo.com
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