PECES,
INSECTOS, ANIMALES, REPTILES Y AVES
Parte
Uno
Manly
P. Hall
REPTILES
2da.
Parte – Final
Existe una leyenda que
dice que en el comienzo del mundo las serpientes aladas se lanzaron sobre la
Tierra. Probablemente, estas serpientes
eran los semidioses que antecedieron a la civilización histórica de cada nación. La relación simbólica entre el sol y la
serpiente encontró un testigo literal en el hecho de que la vida permanece en
la serpiente hasta la puesta del sol, aunque ésta sea cortada en doce
partes. Los indios Hopi consideraban que
la serpiente tenía una estrecha comunicación con el Espíritu de la Tierra. Por lo tanto, para el tiempo de su baile
anual de las serpientes, ellos enviaban sus oraciones primeramente al Espíritu
de la Tierra al especialmente santificar grandes números de estos reptiles y
entonces liberarlos para que retornaran a la tierra con las oraciones de la
tribu.
La gran rapidez del
movimiento manifestado por los lagartos ha motivado su asociación con Mercurio,
el Mensajero de los Dioses, cuyos pies alados recorrían infinitas distancias
casi instantáneamente. Un punto que no
debe ser pasado por alto en conexión con los reptiles en el simbolismo es
claramente traído por el eminente erudito Dr. H. E. Santee en su Anatomía del Cerebro y el Cordón Espinal:
“Los reptiles tienen dos cuerpos pineales, uno anterior y uno posterior; el
posterior permanece sin desarrollarse pero el anterior forma un ojo
rudimentario y cíclope. En el Hatteria,
un lagarto de Nueva Zelanda, este ojo se proyecta a través del agujero parietal
y presenta un lente y una retina imperfecta y, en su largo rabillo tiene fibras
nerviosas”.
Los egipcios veían a
los cocodrilos como símbolos de Tifón y como emblemas de la Deidad Suprema;
esto último debido a que al estar debajo del agua, el cocodrilo es capaz de
ver ---eso dice Plutarco--- aunque sus ojos están cubiertos por una
delgada membrana. Los egipcios decían que
no importa cuán lejos el cocodrilo pusiera sus huevos, el Nilo los alcanzaría en su próxima
inundación; este reptil estaba dotado de un misterioso sentido capaz de dar a
conocer la magnitud de los meses de la inundación antes de que esta ocurriese. Existían dos clases de cocodrilos. Los egipcios aborrecían al más grande y feroz, ya que lo comparaban a
la naturaleza de Tifón, su demonio destructor.
Tifón esperaba devorarse a todos los que fracasaban en pasar el Juicio
de los Muertos, cuyo rito se llevaba a cabo en el Salón de la Justicia entre la
Tierra y los Campos Eliseos. Anthony
Todd Thomson describe el buen trato que se le daba a los cocodrilos más pequeños
y domesticados, que los egipcios aceptaron como personificaciones del bien, de
la siguiente manera:
“Los cocodrilos eran
alimentados diariamente y en ocasiones tenían vino caliente bajando por sus
gargantas. Sus orejas estaban adornadas
con anillos de oro y piedras preciosas, y sus patas estaban adornadas con
brazaletes”.
Para los chinos, la
tortuga era símbolo de longevidad. Un
gran número de tortugas sagradas están preservadas en un templo de Singapur; su
edad está registrada por medio de tallados sobre sus caparazones. Los nativos americanos utilizaban el pliegue
que recorría la parte posterior del caparazón de la tortuga como símbolo de la
Gran División entre la vida y la muerte.
La tortuga es símbolo de sabiduría porque se retira dentro de sí y es su
propia protección. También es un símbolo
fálico, como lo sugiere su relación con la larga vida. Los hindúes simbolizaban el universo como si estuviese
apoyado sobre los lomos de cuatro grandes elefantes que, en cambio, estaban parados
sobre una inmensa tortuga que gateaba continuamente a través del caos.
La esfinge egipcia, el
centauro griego y el hombre-toro asirio tienen mucho en común. Todos son criaturas compuestas que combinan
miembros humanos y animales; en los Misterios todos representan la naturaleza
compuesta del hombre y hacen una sutil referencia a las jerarquías de los seres
celestiales que están a cargo del destino de la humanidad. Estas jerarquías son los doce santos animales que ahora son conocidos como
constelaciones ---grupos de estrellas
que simplemente son símbolos de los impulsos espirituales impersonales. Cuando le ensenaba a los hijos de los
hombres, Chiron el centauro simbolizaba las inteligencias de la constelación de
Sagitario, que eran los custodios de la doctrina secreta mientras (geocéntricamente)
el sol pasaba a través del signo de Géminis.
El hombre-toro asirio de cinco pies, con las alas de un águila y la
cabeza de un hombre, es un recordatorio de que la naturaleza invisible del
hombre tiene las alas de un dios, la cabeza de un hombre y el cuerpo de una
bestia. Este mismo concepto fue
expresado a través de la esfinge ---el guardián
armado de los Misterios que, cuando se ponía en cuclillas ante el portal del
templo, le negaba la entrada a los profanos.
Cuando se colocaba entre el hombre y sus posibilidades divinas, la
esfinge también representaba la doctrina secreta en sí. Los cuentos de hadas infantiles están llenos
de descripciones de monstruos simbólicos, ya que casi todos estos cuentos están
basados en el antiguo folclor místico.
Fin de este tema.
Traducción del original en inglés Reptiles del capítulo Fishes, Insects, Animals, Reptiles, and
Birds (Part One) del libro The Secret Teachings of All Ages de
Manly P. Hall. ® Sánchez & Rivera, Traductoras.
2013, Puerto Rico. madias85@yahoo.com

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