TEORIA
Y PRÁCTICA DE LA ALQUIMIA
Segunda
Parte
Manly
P. Hall
CARTA
DE LOS HERMANOS DE LA R. C. (ROSA CRUZ)
2da.
Parte
“UNA
VERDADERA REVELACION DE LA OPERACIÓN MANUAL PARA LA MEDICINA UNIVERSAL
COMUNMENTE LLAMADA ‘LA PIEDRA FILOSOFAL’.
Por el ilustre filósofo de Leyden, atestiguado
sobre su lecho de muerte con su propia Sangre, AD 1612. A mi Amado Primo e Hijo, el Verdadero
Filósofo Hermético―
“Amado Primo e Hijo:
“Aunque determiné nunca otorgarle por escrito a persona alguna el
secreto de los Antiguos Sabios, no
obstante, he tomado sobre mí este particular afecto y amor hacia ti, a lo cual
la cercanía de nuestra relación me obliga, y especialmente ya que esta vida
temporera es corta, y el Arte es muy oscuro y por lo tanto no lograrás el
deseado fin;― pero mi Hijo, una joya tan preciosa no pertenece a los cerdos;
pero también este gran regalo de Dios puede ser tratado cuidadosamente y de una
forma cristiana, en consideración a esto, grandemente te declaro a ti.
“Conjuro sagradamente con manos y
labios;
“1ro. Que muy especial y fielmente seas
el mismo ante toda persona cruel, carnal y criminal.
“2do. Que no te enaltezcas a ti mismo de
ninguna forma.
“3ro. Que busques adelantar el honor del
Creador de todas las cosas y el bien de tu vecino, consérvalo sagradamente para
que tu Señor no tenga razón para dudar de ti en el último día. He escrito en este tratado esta parte del
Reino del Cielo, y también he trabajado por mi mismo este tesoro y lo he
terminado con mis dedos; por lo tanto, he subscrito todo este trabajo con mi
sangre, recostado en mi lecho de muerte en Leyden.
“EL
PROCESO― En el Nombre de Dios, toma la
más pura y limpia sal, sal marina, que es hecha por el mismo sol, de la misma
forma que fue traída por envío desde España, (utilicé sal que llegó desde St.
Uber); déjala secar en un hornillo tibio, pulverízala en un mortero de piedra,
lo más fino que puedas hasta convertirla en polvo, para que se convierta en la
forma más fácil de disolver y tomada por nuestra Agua-Rocío,
que de esta forma se obtendrá en los meses de mayo o junio: Cuando la Luna esté
llena, observa el rocío caer con un
viento del Este o del Sureste. Entonces,
cuando entre en la Tierra, tendrás varas
de alrededor de un pie y medio de altura
sobre la tierra. Sobre dos o tres de estas
varas, coloca unas cuatro láminas cuadradas de vidrio, y mientras el rocío cae,
éste fácilmente se sujeta al vidrio como vapor; entonces ten listos Recipientes
de vidrio, deja que el rocío salga por los lados de los vidrios hasta dentro de
tus recipientes. Haz esto hasta tener
suficiente. La Luna Llena es una buena
temporada; después, se endurecerá”.
Los rayos solares que descienden del sol
traen consigo azufre solar ---el Fuego
Divino. Estos rayos se cristalizan al
contacto con los rayos lunares. Los
rayos solares también se encuentran con las emanaciones que salen hacia arriba
de la superficie de la tierra, y de esta forma, se cristalizan más hasta
convertirse en una substancia parcialmente tangible que se disuelve en agua pura. Esta substancia es la “Montaña Mágica de la
Luna” a la cual se hace referencia en la carta R. C. La cristalización de los rayos solares y
lunares en el agua (rocío) produce la tierra virgen― una substancia pura e invisible que no es
contaminada por materia alguna. Cuando
los cristales de la tierra virgen están húmedos, se vuelven verdes; cuando
están secos, se vuelven blancos.
Von Welling hace una sugerencia para la
extracción de la vida solar del agua estancada, pero está renuente tanto a
nombrar la esencia extraída como a los diferentes procesos por los cuales debe
pasar para ser refinada y para que su poder aumente. Sin embargo, su pista es valiosa e inusual:
“Toma agua dulce y limpia y séllala en
una gran botella, dejando alrededor de una cuarta parte de ésta vacía. Coloca la botella en el sol por algunas
semanas hasta que se descomponga y muestre una precipitación en la parte
inferior. Cuando ésta precipitación sea
manipulada correctamente por medio de la destilación, producirá un aceite
claro, ardiente y abrasador, cuyo uso y constitución solo son conocidos por los
sabios”.
El filósofo de Leyden continúa: “Ahora que
tienes suficiente rocío, cierra tus envases con precisión, y guárdalos hasta
que los vayas a utilizar, de forma que ningún espíritu se evapore, lo que
fácilmente podría pasar. Colócalos en un
lugar frio, para que ningún calor entre a ellos; de lo contrario, el sutil
espíritu se elevará y saldrá; lo que no ocurrirá si, después de llenar lo
suficiente tus envases con Rocío, los cierras muy bien con cera.
“Bien, en el Nombre de Dios, toma de
esta Agua-Rocío tanto como puedas; ponla en un envase limpio para disolver;
entonces coloca un poco de tu sal pulverizada antes mencionada dentro de este
envase para que se disuelva, y continúa poniéndola ahí hasta que tu Agua-Rocío no se disuelva más
o hasta que la sal esté allí cuatro días sin ser disuelta; entonces tienes
suficiente, y a tu Rocío le será otorgado el polvo correcto. De esta agua compuesta, toma tanto como
puedas; yo tomé alrededor de una libra y
media; y colócala en una probeta redonda que tenga un cuello corto, llénala con
nuestra agua y ciméntala con un buen cimentador, una cubierta y un tapón que se
ajuste bien, para que el sutil y viviente espíritu del rocío no se esfume; ya
que si lo hace, el alma de la sal nunca será removida, y el trabajo nunca será llevado
a un fin correcto. Deja que el cimentador
se seque bien, y colócalo en el horno de B. M. para que se pudra. Haz un fuego suave y déjalo digerir por
cuarenta o cincuenta días, para que el humo del agua lo rodee completamente, y
verás tu materia volverse negra, lo cual es un signo de su putrefacción.
“Tan pronto como la hayas sacado, ten
listo tu horno seco. Coloca tu envase
con la materia dentro de un globo interno para que coagule; dale un grado de
fuego suave, continúalo así por doce o quince días, y tu materia comenzará a
coagular y a ajustarse alrededor de tu envase como una sal gris, la cual, tan
pronto la veas, y al cabo de dos días, disminuirá el fuego para enfriarse
lentamente. Entonces, como antes, ten
listo tu horno de putrefacción. Coloca allí
tu envase y dale el mismo grado de calor que antes. Déjalo reposar doce días, y de nuevo verás la
materia resolverse y abrirse como antes, y abrirse a sí misma; pero cada vez,
debes velar que el cimentador y tu envase no sufran daño. Cuando coloques tu envase en el horno de putrefacción,
ten cuidado de que el cuello de tu envase este cubierto con un tapón de madera
o de vidrio que se ajuste exactamente; para que la humedad del agua no entre a él.
“Cuando lo veas negro, como antes, coloca
tu envase para que coagule, y cuando comience a tornarse grisáceo y blancuzco, colócalo
allí una tercera vez para que se pudra, y coagúlalo una quinta vez, hasta que
veas que tu agua en su disolución esté limpia, cristalina y clara, y que en su calcinación
parezca bien blanca, como Nieve.
Entonces está preparada y se convierte en Sal fija que se fundirá como
cera en una lámina de Plata caliente; pero antes de que coloques esta Sal, ponla
de nuevo [dentro] del horno de putrefacción para que se disuelva; entonces déjala
enfriar, abre tu Envase y encontrarás tu Materia reducida a una tercera
parte. Pero en lugar de tu anterior Agua
Salada, tendrás una Agua Dulce, buena y muy penetrante, que los Filósofos han
ocultado bajo muy maravillosos Nombres―
Es el Mercurio de todos los verdaderos Filósofos, el Agua de la cual
sale el Oro y la Plata, ya que dicen que su Padre es el Oro y su Madre es la
Plata. De esta forma obtienes, unidas en esta agua y en su correcto Peso, las
muy verdaderas fuerzas de estas Luminarias.
Continúa…
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Traduccion del original en
ingles The Theory and Practice of Alchemy
(Part Two) A Letter From The Brothers
Of R. C. (Rose Cross) del libro The
Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall. ® Sánchez & Rivera, Traductoras. 2012, Puerto Rico. madias85@yahoo.com
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