Página 25. Sobre la figura de la Reina hay tres líneas que,
en sustancia, dicen que en el comienzo del libro se escribió de ella que de sus
pechos maternales alimentaba al Sol, y que aquél que fuera capaz de convertirla
en materia prima poseía una rara destreza.
Opuestas a la cabeza de la Reina están las palabras: “En las más altas montañas
está esta agua” y “Soy la luz de los Filósofos”. A la izquierda de la Reina hay una
advertencia para encontrar a los hijos que ella carga. Ella se llama a sí misma “La madre del Sol,
la hermana de la Luna y la sirvienta y esposa de Mercurio”. A la derecha, ella exclama: “No puedo ser
coronada a menos que estos hijos míos se conviertan en cenizas”. Los hijos están directamente mostrados en la
parte inferior. El verso debajo de la
Reina continúa con los procesos alquímicos, que describen el método por el cual
deben preservarse las exudaciones de la substancia.
Página 26. Esta página, que concluye la parte del
manuscrito Hermético que tiene los símbolos de la Obra Secreta, contiene una
serie de emblemas que no están directamente correlacionados. En la parte superior está la cabeza del
Rey ---la más común de todas las
figuras alquímicas. A la derecha del Rey
hay una vasija alquímica denominada el Sello Hermético.
Debajo está la cabeza de un ave feroz, que aquí se denomina como un grifón. A la izquierda del Rey hay una figura sin
cabeza elevando un Sol, o rostro espiritual.
Esta figura es el mundo, que debe estar sin cabeza, ya que su parte
espiritual y racional no es material y, en consecuencia, es invisible. Debajo hay un círculo sin acompañamiento de
materia descriptiva. Directamente debajo
de la cabeza del Rey hay un jarrón de flores, del cual sale la planta dorada de
los Filósofos. En la parte inferior de
la página hay equipo alquímico adicional, que también se denomina como un Sello
Hermético.
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