LOS MISTERIOS Y SUS EMISARIOS
Manly P. Hall
Introducción
Habrá aquel divino conocimiento que constituyó
la suprema posesión del sacerdocio pagano sobrevivido a la destrucción de sus
templos? Esta accesible a la humanidad,
o yace sepultado bajo los desechos de
las épocas, enterrado dentro de los santuarios que una vez fueron iluminados
por su esplendor? Origen escribe, “En
Egipto, los filósofos tienen un conocimiento sublime y secreto con respecto a
la naturaleza de Dios”. Qué quiso decir Julián
al hablar de las iniciaciones secretas a los Misterios sagrados del Dios de
Siete Rayos que elevaba a las almas a la salvación a través de Su propia
naturaleza? Quiénes eran los bendecidos teúrgos
que entendían estas profundidades de las cuales Julián no se atrevía a
hablar? Si esta doctrina interna siempre
estuviera oculta de las masas, para las
cuales se había elaborado un código más simple, no es muy probable que los
exponentes de cada aspecto de la civilización moderna ---filosófica, ética, religiosa y científica--- ignoran el verdadero significado de las teorías
y principios sobre los cuales se basan sus creencias? Las artes y ciencias que las razas han
heredado de las antiguas naciones, ocultaran debajo de su razonable apariencia un misterio tan grande que solo el intelecto más
iluminado puede comprender su importancia?
Sin duda, ese es el caso.
Albert Pike, que ha recolectado una
amplia evidencia de la excelencia de las doctrinas promulgadas por los
Misterios, sostiene sus alegaciones citando los escritos de Clemente de Alejandría,
Platón, Epicteto, Proclo, Aristofanes y Cicerón, que se unen al encomiar los
altos ideales de estas instituciones. No
puede existir duda razonable, del testimonio no calificado de estas
respetables autoridades, de que los
iniciados de Grecia, Egipto y otros países antiguos poseían la solución correcta
para aquellos grandes problemas culturales, intelectuales, morales y sociales
que confronta, en un estado sin resolver, la humanidad del Siglo 20. El lector no debe interpretar esa declaración
como si estuviese refiriéndose a que la antigüedad había previsto y analizado
cada complejidad de esta generación, sino que los Misterios habían evolucionado
un método donde la mente estaba tan entrenada en las verdades fundamentales de
la vida que era capaz de unirse inteligentemente a cualquier crisis que pudiera
surgir. De esta forma, las facultades
del razonamiento estaban organizadas por un simple proceso de cultura mental,
ya que se admitió que donde reina la razón no pueden existir
inconsistencias. Se ha establecido que
la sabiduría eleva al hombre a la condición de Divinidad, un hecho que explica
la enigmática declaración que dice que los Misterios transformaban a las “bestias
rugientes en divinidades”.
La supremacía de cualquier sistema filosófico
solo puede determinarse por la excelencia de sus resultados. Los Misterios han demostrado la superioridad
de su cultura al otorgarle al mundo mentes de tan arrolladora
grandeza, almas de tan beatificada visión, y vidas de tan sobresaliente impecabilidad,
que aun tras el transcurso de las épocas, las enseñanzas de estos individuos
constituyen los actuales estándares espirituales, intelectuales y éticos de la
raza. Los iniciados de las diferentes
escuelas de Misterios de épocas pasadas forman una verdadera cadena dorada de
superhombres y supermujeres que conectan el Cielo con la Tierra. Ellos son los eslabones de esa “cadena dorada” homérica con la cual
Zeus proclamó que podía atar, al pináculo del Olimpo, las diferentes partes del universo. Ciertamente, los hijos e hijas de Isis son un
linaje ilustre ---fundadores de
ciencias y filosofías, patrones de artes y manualidades, que sostienen, por la
trascendencia de su poder divinamente otorgado, las estructuras de las
religiones del mundo erigidas para rendirles homenaje. Fundadores de doctrinas que han moldeado las
vidas de incontables generaciones, estos Iniciados-Maestros son testigos de esa
cultura espiritual que siempre ha existido
---y que siempre existirá--- como una institución divina en el mundo de
los hombres.
Aquellos que representan un ideal más allá
de la comprensión de las masas deben enfrentar la persecución de la multitud no
pensante que no tiene ese divino idealismo que inspira progreso y aquellas
facultades del razonamiento que, infaliblemente, separan la verdad de la
falsedad. Por lo tanto, el conjunto de
los Iniciados-Maestros es casi invariablemente uno infeliz. Pitágoras, que fue crucificado y cuya
universidad fue quemada; Hypatia, lanzada de su carroza y cuyos miembros fueron
desgarrados; Jacques de Molay, cuya memoria sobrevive a la llama que se
consume; Savonarola, quemado en el cuadrante de Florencia; Galileo, obligado a
retractarse arrodillado; Giordano Bruno, quemado por la Inquisición; Roger Bacon,
obligado a realizar sus experimentos en la secretividad de su celda y a dejar
su conocimiento oculto bajo un código; Dante Alighieri, que murió exiliado de
su amada ciudad; Francis Bacon, enfermo bajo el peso de la persecución;
Cagliostro, el hombre más difamado de la época moderna ---todo este ilustre linaje es testigo
infinito de la inhumanidad del hombre hacia su propia raza. El mundo siempre ha estado propenso a aclamar
a los embaucadores y a calumniar a sus pensadores. Por todos lados existen excepciones, como en
el caso del Conde de Saint-Germain, un filósofo que sobrevivió a sus
inquisidores y, por la fina trascendencia de su genio, se ganó una posición de
comparable inmunidad. Pero incluso el
ilustre Conde ---cuyo intelecto
iluminado le mereció un homenaje del mundo---
no pudo salvarse de ser catalogado como un impostor, un charlatán y un
aventurero. De esta larga lista de
hombres y mujeres inmortales que han representado a la Sabiduría Antigua ante
el mundo, tres han sido escogidos como ejemplos sobresalientes para una consideración
más detallada: la primera fue la mujer de filosofía más importante de todos los
tiempos; el segundo, el hombre mas vilipendiado y perseguido desde el comienzo de
la era cristiana; y el tercero, el exponente moderno más brillante y exitoso de
esta Sabiduría Antigua.
Traduccion del original en ingles The Mysteries and Their Emissaries del libro The Secret Teachings of All Ages
de Manly P. Hall. ®Sanchez&Rivera,
2012, Puerto Rico. riverafarrell@gmail.com
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.