Página 23. En sustancia, el escrito en la parte superior
es la Plegaria del Señor, con la adición de las palabras Jesús y María en la parte final. Las palabras
invertidas en el estandarte leen: “No puedes hacer nada sin mí, ya que Dios lo
ha prometido así, diciendo ‘Que así sea’.”
El texto debajo del ángel lee: “Por esta plaga será maldito aquél que
sabe que está muerto, todo frio en un cuerpo negro. Y dejen que esto sea su primer consuelo:
entonces se quemará hasta la calcinación.
Cuando lo haya reducido dentro de esta puerta, tengan por seguro que seré
bendecido cuando sepa como cultivar el jardín”.
La parte principal de la página está dedicada a un elaborado dibujo simbólico
de implementos alquímicos, debajo de los cuales están las palabras: “La caldera
de la destilación, coagulación, rectificación, perfección, fijación:
quintaesencia de los Filósofos”. Por “quintaesencia”
debe entenderse la “quinta esencia” de los más sabios.
Página 24. Las palabras en la parte superior leen: “Yo,
el ave [el adepto], le hablo a tus oídos desde el Sol, la Luna y Azoth. El trabajo se perfecciona con poca labor”. El panel a la izquierda describe la
naturaleza de la materia primordial y la bebida de los Filósofos. El texto a la derecha lee: “Este es mi Hijo
amado a quien ví y amé. Si él es
resucitado, permanecerá en el hogar, y en esa casa, el espíritu será el alma y
el cuerpo; ya que Mercurio puede ser llamado el hijo del Sol y la Luna”. Debajo de la figura del niño se añade: “Si él
no estuviese muerto, yo no hubiese sido su madre. Lo di a luz después de la muerte, antes de
que naciera en el mundo; bajo mis pies tengo lo que fue suyo, y la Piedra
Filosofal está hecha de mi, de mi Hijo y del cimiento de mis pies”. A la izquierda inferior se muestran los tres constituyentes
de la Piedra elevados sobre un pedestal para representar su dignidad.
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