LOS MISTERIOS Y SUS EMISARIOS
Manly P. Hall
EL CONDE DE CAGLIOSTRO
El “divino” Cagliostro, que por un
momento fue el ídolo de Paris, y que en otro momento fue un solitario
prisionero en un calabozo de la Inquisición, pasó como un meteoro por toda
Francia. Según sus memorias, escritas
por él mismo durante su reclusión en la Bastilla, Alessandro Cagliostro nació en
Malta, de una familia noble pero desconocida.
Fue criado y educado en Arabia bajo la tutela de Altotas, un hombre bien
versado en varias ramas de la filosofía y la ciencia, y también un maestro de
las artes trascendentales. Mientras que
los biógrafos de Cagliostro generalmente ridiculizan este relato, fracasan completamente
al emitir en sus posiciones cualquier solución lógica para la fuente de su magnífico
cumulo de conocimiento arcano.
Catalogado como un impostor y un charlatán,
de cuyos milagros se ha dicho que son prestidigitación, y de quien se
sospechaba que su generosidad tenía motivos ulteriores, sin duda, el Conde de
Cagliostro es el hombre más calumniado de la historia moderna. W. H. K. Trowbridge escribe, “La desconfianza
que el misterio y la magia siempre inspiran hicieron de Cagliostro, con su fantástica
personalidad, un objetivo fácil para las calumnias. Tras haber estado plagado de maltratos hasta
hacerse irreconocible, el prejuicio, ahijado de la calumnia, procedió a
lincharlo, por decirlo de alguna forma.
Por sobre cien años su carácter pendió sobre los verdugos de la infamia,
sobre lo cual y cualquiera que intente cortarlo, las tradicionales fuerzas del orden han puesto un hechizo. Su destino ha sido su fama. Es recordado en la historia, no tanto por
cualquier cosa que haya hecho, sino por lo que le hicieron.” (Ver Cagliostro,
el Esplendor y la Miseria de un Maestro de la Magia).
Según la creencia popular, el verdadero
nombre de Cagliostro era Giuseppe Balsamo, y era siciliano de nacimiento. Sin embargo, en años recientes han surgido
dudas sobre si esta creencia concuerda con los hechos. Puede probarse que, al menos en parte, las
diatribas de abuso amontonadas sobre el infortunado Conde fueron dirigidas
contra el hombre equivocado. Giuseppe
Balsamo nació en 1743 de unos padres honestos y humildes. Desde su niñez exhibió egoísmo, era
despreciable e incluso tenía tendencias criminales, y tras varias escapadas, desapareció. Trowbridge (loc. cit.) presenta amplia
evidencia de que Cagliostro no era Giuseppe Balsamo, eliminando de esta forma
la peor acusación en su contra. Después de estar preso por seis meses en la
Bastilla, en su juicio Cagliostro fue exonerado de toda implicación en el robo
del famoso “Collar de la Reina”, y más tarde se estableció el hecho de que,
efectivamente, él le había advertido al
Cardenal de Rohan sobre el delito. Sin
embargo, a pesar del hecho de que fue liberado como inocente por la corte
francesa, un artista ---que tenía más
talento que inteligencia--- hizo un deliberado esfuerzo por vilipendiar a
Cagliostro. Este artista pintó un cuadro
que mostraba a Cagliostro sosteniendo en su mano el fatal collar. El juicio de Cagliostro fue llamado el prólogo
de la Revolución Francesa. La ardiente
animosidad en contra de María Antonieta y Luis XVI engendrada por este juicio,
mas tarde desencadenó como el holocausto del Reino del Terror. En su folleto, Cagliostro y su Rito Egipcio de Masonería, Henry R. Evans también
defiende hábilmente a este hombre tan perseguido contra las infamias que tan
injustamente fueron ligadas a su nombre.
Los investigadores sinceros de los
hechos que rodearon la vida y “muerte” misteriosa de Cagliostro opinan que las
historias que se fabricaron contra él pueden ser trazadas a maquinaciones de la
Inquisición, que de esta manera buscaban justificar su persecución. El cargo básico contra Cagliostro fue que éste
había intentado establecer una logia Masónica en Roma ---nada más.
Todas las demás acusaciones son de fechas subsiguientes. Por alguna razón no divulgada, el Papa conmutó
a prisión perpetua la sentencia de muerte de Cagliostro. Este acto en sí demostró el respeto que, incluso
sus enemigos, le tenían a Cagliostro.
Mientras se cree que su muerte ocurrió varios años después en un calabozo
de la Inquisición en el castillo de San Leo, es muy improbable que este fuera
el caso. Hay rumores de que escapo, y según
un relato muy importante, Cagliostro se trasladó a India, donde sus talentos
recibieron la apreciación que la Europa guiada por la política le negó.
Tras crear su Rito Egipcio, Cagliostro expresó
que desde que las mujeres fueron aceptadas en los Misterios antiguos no había razón
por la cual debían ser excluidas de las órdenes modernas. La Princesa de Lamballe gentilmente aceptó la
dignidad de Dama de Honor en su sociedad secreta, y en la noche de su iniciación
estuvieron presentes los miembros más importantes de la corte francesa. La brillantez del asunto llamó la atención de
las logias Masónicas de Paris. Sus
representantes, en un sincero deseo por entender los Misterios Masónicos,
eligieron al erudito orientalista Court de Gebelin como su portavoz e invitaron
al Conde de Cagliostro para que asistiera a una conferencia para que los
ayudara a aclarar una serie de preguntas importantes relacionadas con la filosofía
Masónica. El Conde acepto la invitación.
El 10 de mayo de 1785, Cagliostro asistió
a la conferencia citada para ese propósito e inmediatamente su poder y sencillez le
ganaron la opinión favorable de la concurrencia. Solo le tomó unas palabras a Court de Gebelin para
descubrir que no solo le estaba hablando a un hombre erudito, sino a un hombre
infinitamente superior. Inmediatamente, Cagliostro
ofreció un discurso, que resultó inesperado, y que era totalmente diferente de
cualquier cosa que los que estaban allí reunidos habían escuchado antes, que
todos se quedaron mudos e impresionados.
Cagliostro expresó que la Rosa-Cruz era el verdadero y antiguo símbolo de
los Misterios y, tras una breve descripción de su simbolismo original, presentó
una consideración diversificada del significado simbólico de las letras, prediciendo,
a los que allí estaban reunidos, el futuro de Francia de forma tan grafica que
no había espacio para dudas de que el orador era un hombre de entendimiento que
tenía un poder sobrenatural. Con una
curiosa disposición de las letras del alfabeto, Cagliostro predijo en detalle
los horrores de la venidera revolución y la caída de la monarquía, describiendo
minuciosamente el destino de los diferentes miembros de la familia real. También profetizó la llegada de Napoleón y el
surgimiento del Primer Imperio. Todo
esto lo hizo para demostrar aquello que puede lograrse cuando se tiene un
conocimiento superior.
Más tarde, cuando fue arrestado y
enviado a la Bastilla, Cagliostro escribió en la pared de su celda el siguiente
mensaje críptico que, traducido, lee: “En 1789 la sitiada voluntad de la
Bastilla del 14 de julio fue derribada por usted de arriba abajo”. Cagliostro fue el agente misterioso de los
Caballeros Templarios, el iniciado Rosacruz cuyo magnifico cúmulo de
aprendizaje es atestiguado por la profundidad del Rito Egipcio de la Masonería. De esta forma, el Conde de Cagliostro se
convierte en uno de los personajes más extraños de la historia ---sus amigos creen que vivió para siempre y
que formó parte del festejo de matrimonio de Caná, y que fue acusado por sus
enemigos de ser el Diablo encarnado!
Sus poderes de profecía son hábilmente descritos por Alejandro Dumas en El Collar de la Reina. El mundo que él buscaba servir, en su propia
forma extraña, no lo recibió, sino que lo siguió con implacable persecución por
los siglos; incluso, hasta la memoria de su ilustre adepto, incapaz de lograr el
gran trabajo que tenia a la mano, se hizo a un lado a favor de su compatriota más
exitoso, el Conde de St. –Germain.
Traduccion del original en ingles The Mysteries and Their Emissaries (The Comte di Cagliostro) del libro The Secret Teachings of All Ages
de Manly P. Hall. ®Sanchez&Rivera,
Traductoras. 2012, Puerto Rico. riverafarrell@gmail.com
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.