VIDA Y OBRAS DE THOTH HERMES TRISMEGISTO
Manly P. Hall
INTRODUCCION
El
trueno retumbó, el relámpago resplandeció, el velo del Templo fue rasgado de
arriba abajo. El venerable iniciador,
con su túnica azul y dorada, lentamente elevó su vara enjoyada y con ella señaló
hacia la oscuridad revelada por el desgarramiento de la sedosa cortina: “He
aquí la Luz de Egipto!”. El candidato,
con su sólida túnica blanca, observó dentro de la total oscuridad enmarcada por
las dos grandes columnas con cabeza de loto entre las cuales colgaba el
velo. Mientras observaba, una luminosa
niebla se distribuyó por toda la atmósfera hasta que el aire se convirtió en un
conglomerado de brillantes partículas.
El rostro del neófito se iluminó por el suave brillo mientras
escudriñaba la brillante nube buscando algún objeto tangible. El iniciador habló de nuevo: “Esta Luz que
observas es la secreta luminosidad de los Misterios. Nadie sabe cuándo ha de llegar, salvo el ‘Maestro de la Luz’. Helo aquí!”.
De repente, una figura apareció a través del reluciente rocío; esta
figura estaba rodeada por un brillante destello verdoso. El iniciador bajó su vara e, inclinando su
cabeza, colocó una mano de lado contra su pecho en humilde saludo. El neófito retrocedió asombrado, parcialmente
cegado por la gloria de la figura revelada.
Consiguiendo valor, el joven nuevamente observó al Divino. La Forma ante él era considerablemente más
grande que la de un hombre mortal. El
cuerpo era parcialmente transparente para que el corazón y el cerebro pudiesen
ser vistos palpitando y radiantes.
Mientras el candidato observaba, el corazón se convirtió en un ibis y el
cerebro en una resplandeciente esmeralda.
Este misterioso Ser sostenía en Su mano un bastón con alas entrelazado
con serpientes. Elevando su vara, el
anciano iniciador gritó en voz alta: “Todo poder a Ti, Thoth Hermes, Tres Veces
Más Grande; todo poder a Ti, Príncipe de los Hombres; todo poder a Ti que estas
parado sobre la cabeza de Tifón!”. En
ese mismo instante apareció un espeluznante dragón retorciéndose ---era un repugnante monstruo, en parte
serpiente, en parte cocodrilo y en parte cerdo.
De su boca y fosas nasales salían láminas de llamas y horribles sonidos
hacían eco por las cámaras abovedadas.
De repente, Hermes golpeó con la vara de serpientes entrelazadas al
reptil que avanzaba y, con un gruñido, el dragón cayó a su lado mientras las
llamas a su alrededor se desvanecían lentamente. Hermes colocó Su pie sobre el cráneo del
derrotado Tifón. Seguidamente, con una
inaguantable llama de gloria que sorprendentemente envió al neófito hacia atrás
contra un pilar, el inmortal Hermes, seguido por corrientes de rocío verdoso,
pasó por la cámara y se desvaneció en la nada.
Traducción del original en
inglés The Life and Writings of Thoth
Hermes Trismegistus del libro The Secret Teachings of All Ages de
Manly P. Hall. ®Sánchez &
Rivera, Traductoras. 2014, Puerto
Rico. Revisado, abril 2016. riverafarrell@gmail.com

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