Este libro está dedicado a todas las almas racionales del mundo.

Este libro está dedicado a todas las almas racionales del mundo.
MANLY P. HALL - "ESTE LIBRO ESTA DEDICADO A TODAS LAS ALMAS RACIONALES DEL MUNDO".

jueves, 25 de abril de 2024

EL MATRIMONIO QUIMICO - Séptimo Día

 


EL MATRIMONIO QUIMICO

Manly P. Hall

Séptimo Día


En la mañana, Virgo Lucífera anunció que cada uno de los invitados a la boda se había convertido en un “Caballero de la Piedra Dorada”.  Entonces, el anciano guardián le presentó a cada uno una medalla de oro, que tenía en un lado la inscripción “Ar. Nat. Mi.”, y en el otro, “Tem. Na. F.”.  El grupo completo regresó en doce barcos al palacio del Rey.  Las banderas sobre las embarcaciones tenían los signos del zodiaco, y C.R.C. se sentó bajo el de Libra.  Mientras entraban por el lago muchos barcos se encontraron con ellos; y el Rey y la Reina, unidos a sus señores, damas y vírgenes, viajaron sobre una barcaza dorada para saludar a los invitados que regresaron.  Entonces, Atlas ofreció un breve discurso en nombre del Rey, y también pidió los obsequios reales.  En respuesta, el anciano guardián le entregó a Cupido, que revoloteaba alrededor de la pareja real, un pequeño y curioso estuche.  C.R.C. y el anciano señor, cada uno con un estandarte blanco como la nieve y con una cruz roja sobre este, viajó en el carruaje con el Rey.  En la primera puerta estaba el portero con vestimentas azules; éste, tras ver a C.R.C., le pidió que intercediera con el Rey para que lo liberara de aquel oficio de servidumbre.  El Rey respondió que el portero era un famoso astrólogo que fue obligado a cuidar la puerta como castigo por el delito de haber observado a Venus descansar sobre su lecho.  Más adelante, el Rey dijo que el portero solo podía ser liberado cuando se encontrara a otro que había cometido el mismo delito.  Tras escuchar esto, el corazón de C.R.C. se encogió, ya que se había dado cuenta de que él fue el responsable de ese delito, mas guardo silencio en ese momento.

Los recién creados Caballeros de la Piedra Dorada estaban obligados a estar de acuerdo con cinco cláusulas redactadas por Su Alteza Real: (1) Que ellos adscribirían su Orden solo a Dios y a Su asistente, la Naturaleza.  (2) Que deben aborrecer toda inmundicia y vicio.  (3) Que siempre deben estar preparados para ayudar a los merecedores y necesitados.  (4) Que no deben usar su conocimiento y poder para alcanzar la dignidad mundanal.  (5) Que no deben desear vivir más de lo que Dios había decretado.  Entonces, ellos fueron debidamente instalados como Caballeros; esta ceremonia fue ratificada en una pequeña capilla donde C.R.C. colgó su Vellocino Dorado y su sombrero como un recuerdo eterno, y aquí él escribió lo siguiente: La Ciencia Suprema es no Saber Nada, Hno. Cristiano Rosacruz.  Caballero de la Piedra Dorada.  Año 1459.

Después de la ceremonia, C.R.C. aceptó que él fue quien había observado a Venus y en consecuencia debería convertirse en el guardián de la puerta.  El Rey lo abrazó sinceramente y a él le asignaron una magnífica habitación que contenía tres camas   ---una para sí mismo, una para el anciano señor de la torre y la tercera para el anciano Atlas.

Aquí, El Matrimonio Químico llega a un final abrupto, dejando la impresión de que C.R.C. tenía que asumir sus deberes como portero a la mañana siguiente.  El libro culmina en medio de una oración, con una nota en letra cursiva que probablemente  fue escrita por su editor.


Traducción del original en inglés The Chemical Marriage (The Seventh Day) del libro The Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall.  © Sánchez & Rivera, Traductoras.  2012, Puerto Rico.  riverafarrell@gmail.com

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