PIEDRAS,
METALES Y GEMAS
Manly P.
Hall
EL SANTO GRIAL
Al igual que el zafiro
Schethiyâ, el Lapis Exilis, joya de
la corona del Arcángel Lucifer, cayó del cielo.
Miguel, el arcángel del sol y el Dios Oculto de Israel que estaba a la cabeza de las huestes angélicas se batió
sobre Lucifer y sus legiones de espíritus
rebeldes. Durante el conflicto,
Miguel, con su ardiente espada, golpeó el centelleante Lapis Exilis de la corona de su adversario y la piedra verde cayó
por todos los anillos celestiales dentro del oscuro e inconmensurable
Abismo. De la radiante gema de Lucifer
salió el Sangreal, o Santo Grial, del cual se dice que Cristo bebió en la
Ultima Cena.
Aunque existe alguna
controversia en cuanto a si el Grial era una copa o un plato, éste generalmente
se muestra en el arte como un cáliz de considerable tamaño y de inusual
belleza. Según la leyenda, José de
Arimatea llevó la Copa del Grial hasta el lugar de la crucifixión y en ella
recolectó la sangre que salía de las heridas del moribundo Nazareno. Más tarde, José, que pasó a ser custodio de
las sagradas reliquias ---el Sangreal y
la Lanza de Longinus--- se las llevó a
un país distante. Según una versión, sus
descendientes finalmente colocaron estas reliquias en la Abadía de Glastonbury en Inglaterra; según otra leyenda, ambos fueron
colocados en un maravilloso castillo, que fue construido por los ángeles en una
sola noche, en Monte Salvat en España.
Bajo el nombre de Preston John, Parsifal, el último de los Reyes del
Grial, se llevó consigo la Santa Copa hasta India, donde desapareció para
siempre del Mundo Occidental. La
búsqueda subsecuente del Sangreal fue el motivo de la caballería de las
leyendas arturianas y de los ceremoniales de la Mesa Redonda. (Ver la Muerte
de Arturo).
No se ha ofrecido
alguna interpretación adecuada a los Misterios del Grial. Algunos creen que los Caballeros del Santo
Grial fueron una poderosa organización de cristianos místicos que perpetuaban
la Antigua Sabiduría bajo los rituales y sacramentos de la Copa oracular. La búsqueda del Santo Grial es la eterna
búsqueda de la verdad, y Albert G. Mackey ve en ella una variación de la
leyenda Masónica del Mundo Perdido que
los hermanos del Arte tanto buscaban. También
existe evidencia que apoya el reclamo de que la historia del Grial es una
elaboración de un antiguo mito de la Naturaleza pagana que fue preservado
debido a la manera sutil en la que fue implantado sobre el culto del
cristianismo. Desde este punto de vista
particular, sin duda el Santo Grial es una clase de arca o vasija en la cual se
preserva la vida del mundo y, por lo tanto, representa el cuerpo de la Gran
Madre ---la Naturaleza. Su color verde lo relaciona con Venus y con
el misterio de la generación; también está relacionado con la fe islámica, cuyo
color sagrado es el verde y cuyo Sabbath es el viernes, el día de Venus.
El Santo Grial es
símbolo tanto del mundo inferior (o irracional) como de la naturaleza corporal
del hombre porque ambos son receptáculos de las esencias vivientes de los
mundos superiores. Este es el misterio
de la redentora sangre que, cuando desciende a la condición de la muerte,
sobrepasa al último enemigo al dotar a todas las substancias con su propia
inmortalidad. Para el cristiano, cuya fe
mistica enfatiza especialmente el elemento del amor, el Santo Grial tipifica el corazón en el cual el agua de vida
de la vida eterna gira continuamente. Más
aún, para el cristiano, la búsqueda del Santo Grial es la búsqueda del
verdadero Yo que, cuando se encuentra, es la consumación de la gran obra.
La Santa Copa solo puede ser descubierta por aquellos que
se han elevado sobre los límites de la existencia sensual. En su poema místico, La Visión de Sir Launfal, James Russell Lowell revela la verdadera
naturaleza del Santo Grial al mostrar que solo es visible a un estado específico de conciencia espiritual. Solo tras retornar del vano propósito de la
arrogante ambición, el anciano y quebrado caballero vio en la transformada copa
del leproso el resplandeciente cáliz de su sueño de vida. Algunos escritores trazan una similitud entre
la leyenda del Grial y las historias de los martirizados Dioses del Sol cuya
sangre, que descendía desde el cielo hasta la tierra, fue recolectada en la
copa de la materia y liberada por los ritos de iniciación. El Santo Grial también puede ser las vainas
de semillas tan frecuentemente utilizada en los Misterios Antiguos como emblema
de germinación y resurrección; y si la forma de taza del grial se deriva de la
flor, representa la regeneración y espiritualización de las fuerzas generativas
en el hombre.
Existen muchos relatos
de imágenes de piedra que, debido a las substancias que entraban a su
composición y a los ceremoniales asociados a su construcción, fueron dotados
por las divinidades a quienes se asemejaban.
A estas imágenes se le adjudicaron varias facultades y poderes humanos
tales como el habla, el pensamiento e incluso el movimiento. Mientras que, sin duda, los sacerdotes
renegados acudían a las artimañas ---un
caso de esto se relata en un curioso fragmento apócrifo titulado Vel y el Dragón y que supuestamente fue
eliminado del final del Libro de Daniel--- muchos de los fenómenos registrados en
conexión con las estatuas y reliquias santificadas difícilmente pueden explicarse a menos que se acepte el trabajo
de los agentes sobrenaturales.
La historia registra la
existencia de piedras que, cuando eran golpeadas, ponían en estado de éxtasis a
quienes escuchaban el sonido. También había
resonantes imágenes que susurraban por horas después que la habitación estaba
en silencio; y sonidos musicales que producían las más dulces armonías. En reconocimiento a la santidad que le
adjudicaban a las piedras, los griegos y latinos colocaban sus manos sobre
algunos pilares consagrados mientras juramentaban. En épocas antiguas, las piedras jugaban un
rol importante al determinar el destino de las personas acusadas, ya que los jurados tenían la costumbre de
llegar a un veredicto al dejar caer guijarros dentro de una bolsa.
En ocasiones, los
griegos recurrían a la adivinación por medio de las piedras; y se dice que, por
medio de la litomancia, Helena predijo la destrucción de Troya. Muchas supersticiones populares sobre las
piedras sobreviven la llamada Época Oscura.
La más importante de estas supersticiones es la que se relaciona a la
famosa piedra negra en el asiento de la silla de coronación en la Abadía de
Westminster, de la cual se dice que fue la verdadera piedra que Jacob utilizó
como almohada. La piedra negra también
aparece varias veces en el simbolismo religioso. Fue llamada Heliogábalos, una palabra presuntamente derivada de Elagabal, el dios sol siro-fenicio. Esta piedra era sagrada para el sol y de ella
se decía que poseía magnificas y diversas propiedades. La piedra negra en la Caaba de la Meca aún es
reverenciada por el mundo mahometano. Se
dice que originalmente era blanca y tenía tal brillantez que podía ser vista a días
de viaje desde la Meca; pero con el paso del tiempo, se ennegreció por las lágrimas
de los peregrinos y los pecados del mundo.
Traducción
del original en inglés The Holy Grail del
capítulo Stones, Metals, and Gems del
libro The Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall. ®Sánchez & Rivera, Traductoras. 2013, Puerto Rico. riverafarrell@gmail.com
N.
de las T.
Según nuestra apreciación, los últimos tres
párrafos de este tema pertenecen a la Introducción; sin embargo, seguimos la
traducción según la secuencia utilizada en este libro.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.