Hay una habilidad que los buenos líderes tienen y los malos líderes ignoran:
LA CAPACIDAD DE ESCUCHAR ANTES DE RESPONDER.
No escuchar para preparar la respuesta, sino escuchar para entender.
Es la capacidad de percibir la intención, la tensión y la dirección de una fuerza antes de que se manifieste. Se entrena con el contacto pero se aplica en la vida.
No se escucha sólo con los oídos; se percibe con todo el cuerpo:
la postura del otro
el tono de su voz
la tensión en sus palabras
lo que no dice.
Esto es la capacidad de leer la INTENCIÓN antes de que se exprese completamente.
Esperar el turno es escuchar lo suficiente para saber cuándo te toca hablar. Escuchar para saber la INTENCIÓN, para entender, no para responder, es sostener la pausa... no llenar el silencio. Sostener esa pausa es difícil porque se siente como un vacío, porque responder rápido es confundido con estar preparado. Porque escuchar sin interrumpir requiere más presencia que hablar. Esa pausa no es inacción, es la condición para una respuesta precisa.
El líder que responde antes de escuchar da la impresión de estar preparado, pero también da la impresión de no estar escuchando. Una respuesta rápida no siempre es correcta, a veces es sólo la que estaba preparada. Ante una pregunta, el asunto no es tener la respuesta sino entender la pregunta.
En la práctica:
Antes de responder, pausa; no para pensar, sino para sentir. Qué dice realmente la otra persona? Qué no está diciendo? Atiende las palabras, pero también observa la tensión, la postura, el tono, el ritmo. Cuando alguien está tenso no dice todo lo que piensa. No interrumpas, cuando se interrumpe se deja de escuchar. Responde desde el centro... no desde el impulso de tener la razón, no desde la necesidad de demostrar. Procura no reaccionar al primer estímulo, si reaccionas al primer empujón te desequilibran. Primero escucha la dirección de la fuerza, luego respondes... Recuerda, la pausa no es vacío, es preparación para la respuesta.
Escuchar es una forma de estar presente, aún en el silencio de una conversación importante; no es un acto pasivo, es un acto de liderazgo.

Fuentes: L. D. (2024). Tai Chi for Leadership: 4 Principles to Apply at Work.
Chua K. (2023). How Tai Chi Can Improve Your Leadership
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