Este libro está dedicado a todas las almas racionales del mundo.

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MANLY P. HALL - "ESTE LIBRO ESTA DEDICADO A TODAS LAS ALMAS RACIONALES DEL MUNDO".

sábado, 1 de julio de 2023

EL MITO DEL DIOS AGONIZANTE (1ra. Parte) - Manly P. Hall

 

EL MITO DEL DIOS AGONIZANTE

1ra. Parte

Manly P. Hall


El mito de Tammuz  e  Ishtar es uno de los más antiguos ejemplos de la alegoría del dios agonizante, que probablemente precede al año 4000 a.C. (Ver Babilonia y Asiria por Lewis Spence).  La imperfecta condición de las tabletas sobre las cuales las leyendas están inscritas hace imposible obtener más de un fragmentario relato de los ritos de Tammuz.  Aún cuando era el dios esotérico del sol, Tammuz no ocupaba una posición entre las primeras deidades veneradas por los babilonios, quienes por falta de un conocimiento más profundo, lo veían como un dios de agricultura o un espíritu de vegetación.  Originalmente, él fue descrito como uno de los custodios de los portales del inframundo.  Al igual que muchos otros Salvadores-Dioses, a él se le refiere como un “pastor de ovejas” o “el señor del asiento del pastor de ovejas”.  Tammuz ocupa la importante posición de hijo y esposo de Ishtar, la Madre-diosa babilónica y asiria.  Ishtar   ---para quien el planeta Venus era sagrado---   era la deidad más ampliamente venerada del panteón babilónico y asirio.  Probablemente, ella era idéntica a Ashteroth, Astarté y Afrodita.  El relato de su descenso hacia el inframundo, presuntamente en busca del sagrado elixir que podía devolver a Tammuz a la vida, es la clave del ritual de sus Misterios.  Tammuz, cuyo festival anual se llevaba a cabo justo antes del solsticio de verano, falleció en la mitad del verano en el antiguo mes que llevaba su nombre; y fue llorado con elaboradas ceremonias.  Se desconoce la manera en que murió, pero algunas de las acusaciones que Izdubar (Nimrod) hizo contra Ishtar indicarían que, al menos indirectamente, ella contribuyó a su deceso.  La resurrección de Tammuz fue motivo de gran regocijo; y para ese tiempo, él fue proclamado “redentor” de su pueblo.

Con alas extendidas, Ishtar, la hija de Sin (la Luna), descendió hasta los portales de la muerte.  La casa de la oscuridad   ---la morada del dios Irkalla---   es descrita como “el lugar sin regreso”.  No tiene luz; el sustento de quienes allí moran es polvo y su comida es lodo.  Sobre los cerrojos de la puerta de la casa de Irkalla había polvo esparcido, y los custodios de la casa estaban cubiertos de alas como las aves.  Ishtar exigía que los custodios abrieran los portales, diciendo que si no lo hacían, ella iba a destruir los postes de sus puertas,  a golpear las bisagras y levantar a los muertos devoradores de vivos.  Los custodios de los portales le suplicaron que fuese paciente mientras iban hacia la reina del Hades, de quien obtuvieron permiso para admitir a Ishtar; pero solo de igual forma que los demás ella llegó hasta esta lóbrega casa.  Allí, Ishtar descendió por los siete portales que conducían hasta las profundidades del inframundo.  En el primer portal, se le removió la gran corona de su cabeza; en el segundo, se removieron los aretes de sus orejas; en el tercero, el collar fue removido de su cuello; en el cuarto, los adornos fueron removidos de su pecho.  En el quinto, se removió la faja de su cintura; en el sexto, se removieron los brazaletes de sus manos y pies; y en el séptimo, se removió el manto que cubría su cuerpo.  Ishtar protestaba según, en sucesión,  se le removía cada artículo de apariencia personal; pero el custodio le decía  que ésta era la experiencia de todos los que entraban al sombrío ámbito de la muerte.  Enfurecida tras observar a Ishtar, la Señora del Hades infligió sobre ella toda clase de enfermedad y la aprisionó en el inframundo.

De la misma forma que Ishtar representa el espíritu de la fertilidad, su pérdida  evita la maduración de las cosechas así como la maduración de toda la vida sobre la Tierra.  En este sentido, el relato es muy paralelo a la leyenda de Perséfone.  Al darse cuenta de que la pérdida de Ishtar estaba desorganizando a toda la Naturaleza, los dioses enviaron un mensajero hasta el inframundo y pidieron su libertad.  La Señora del Hades fue obligada a obedecer; y el agua de vida fue derramada sobre Ishtar.  Habiendo sido curada de las enfermedades infligidas sobre ella, Ishtar volvió a trazar su camino ascendiendo por los siete portales, ante los cuales los custodios le volvieron a colocar los artículos de apariencia personal que le habían removido.  (Ver El Relato Caldeo del Génesis).  No existen registros de que Ishtar obtuvo el agua de vida que hubiese causado la resurrección de Tammuz.

El mito de Ishtar simboliza el descenso del espíritu humano por los siete mundos o esferas de los planetas sagrados, hasta que finalmente, desprovisto de sus adornos espirituales, encarna en el cuerpo físico   ---el Hades---   donde la dueña de ese cuerpo amontona toda clase de penas y miserias sobre la encarcelada conciencia.  Las aguas de vida   ---la doctrina secreta---   curan las enfermedades de la ignorancia; y el espíritu, que nuevamente asciende hacia su fuente divina, retoma sus adornos otorgados por Dios conforme este asciende por los anillos de los planetas.

Otro ritual de los Misterios entre los babilonios y asirios era el de Merodach y el Dragón.  Merodach, el creador del universo inferior, hirió a un horrible monstruo de cuyo cuerpo se formó el universo.  Aquí tenemos la probable fuente de la llamada alegoría cristiana de San Jorge y el Dragón.

Los Misterios de Adonis, o Adoni, se celebraban anualmente en muchas partes de Egipto, Fenicia y Biblos.  El nombre Adonis, o Adoni, significa “Señor”, y era una designación aplicada al sol, que más tarde fue tomada prestada por los judíos como el nombre exotérico de su Dios.  Los dioses convirtieron a Esmirna, la madre de Adonis, en árbol; y después de un tiempo, la corteza se abrió y el infante Salvador salió de allí.  Según un relato, él fue liberado por un jabalí que hendió la madera del árbol maternal con sus colmillos.  Adonis nació a la medianoche del 24 de diciembre; y a través de su infeliz muerte se estableció un rito de Misterio que forjó la salvación de su pueblo.  En el mes judío de Tammuz (otro  nombre para esta deidad) él fue corneado hasta la muerte por un jabalí enviado por el dios Ars (Marte).  El Adonismo  era la ceremonia de la lamentación de la prematura muerte del asesinado dios.

En Ezequiel viii. 14, está escrito que las mujeres lloraban por Tammuz (Adonis) ante el portal norte de la Casa del Señor en Jerusalén.  Sir James George Frazer cita a Jerónimo de esta manera: “El nos dice que Belén, el tradicional lugar de nacimiento del Señor, fue sombreado por una arboleda del aún anciano Señor Sirio, Adonis; y que donde el infante Jesús había llorado, el amante de Venus también fue llorado”.  (Ver La Rama Dorada).  Se dice que la efigie de un jabalí fue colocada sobre uno de los portales de Jerusalén en honor a Adonis; y que sus ritos fueron celebrados en la gruta de la Natividad en Belén.  Como el hombre “desangrado” (o “dios”), Adonis es una de las claves del uso que Sir Francis Bacon le da al “jabalí” en su simbolismo críptico.

Originalmente, Adonis era una deidad andrógina que representaba el poder solar que en el invierno fue destruido por el maligno principio del frío   ---el jabalí.  Después de tres días (meses) en la tumba, Adonis resucitó triunfante el 25 de marzo, en medio de la aclamación de sus sacerdotes y seguidores, “El resucitó!”.  Adonis nació de un árbol de mirra.  La mirra, el símbolo de la muerte debido a su conexión con el proceso de embalsamamiento, fue uno de los obsequios traídos por los tres Magos hasta el pesebre de Jesús.

En los Misterios de Adonis, el neófito pasaba por la muerte simbólica del dios y, “elevado” por los sacerdotes, entraba al bendecido estado de la redención que se hacía posible por medio de los sufrimientos de Adonis.  Casi todos los autores creen que originalmente  Adonis era un dios de vegetación que estaba directamente conectado con el crecimiento y la maduración de las flores y los frutos.  Para sustentar este punto de vista ellos describen los “jardines de Adonis”, que eran pequeñas cestas de tierra dentro de las cuales se plantaban y nutrían semillas por un período de ocho días.  Cuando esas plantas morían prematuramente debido a la falta de tierra suficiente, eran consideradas emblemáticas del asesinado Adonis y usualmente eran lanzadas al mar con imágenes del dios.


Continúa…


Traducción del original en inglés The Myth of the Dying God del capítulo Atlantis and the Gods of Antiquity del libro The Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall.  ®Sánchez & Rivera, Traductoras.  2014, Puerto Rico. Revisado, marzo 2016.   riverafarrell@gmail.com

4 comentarios:

  1. Tammuz > dios esotérico del sol > "pastor de ovejas" > "redentor" de su pueblo.

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  2. Ishtar, mito: descenso del espíritu humano por los 7 mundos o esferas, desprovisto de adornos espirituales encarna en el físico (Hades); dueña del cuerpo... amontona penas y miserias sobre la encarcelada conciencia; las "aguas de vida" curan la enfermedad de la ignorancia y el espíritu asciende hacia su fuente divina donde, conforme asciende por los anillos, retoma los adornos...

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  3. Adonis o Adoni (Tammuz) = Señor (designación aplicada al sol), nació a la medianoche de un 24 de diciembre, tuvo un infeliz deceso, resucitó un 25 de marzo en medio de las aclamaciones de sus seguidores diciéndo: "El resucitó!"

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  4. Mirra = símbolo de la muerte > relacionado al proceso de embalsamamiento > uno de los regalos traídos por los Magos hasta el pesebre...

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