Ver a tu propia sangre hablar a tus espaldas
es la lección más amarga pero necesaria del camino.
Quien sabotea tu éxito en el silencio de su envidia,
no es familia, es un extraño con tu mismo apellido.
Protege tu paz y no sientas culpa por marcar distancia;
LA LEALTAD ES UN CÓDIGO DEL ALMA,
NO DE LA GENETICA...
No hay comentarios:
Publicar un comentario
Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.