Este libro está dedicado a todas las almas racionales del mundo.

Este libro está dedicado a todas las almas racionales del mundo.
MANLY P. HALL - "ESTE LIBRO ESTA DEDICADO A TODAS LAS ALMAS RACIONALES DEL MUNDO".

domingo, 18 de agosto de 2013

SILFOS, LOS - Elementos y sus Habitantes



LOS ELEMENTOS Y SUS HABITANTES
 
 
Manly P. Hall
 
 
 
Los Silfos
 
 
Mientras los sabios decían que la cuarta clase de elementales, o silfos, vivían en el elemento del aire, no se referían a la atmósfera natural de la Tierra, más bien al invisible e intangible medio espiritual   ---una substancia etérea similar en composición a nuestra atmósfera, pero mucho más sutil.  En el último discurso de Sócrates, según fue preservado por Platón en su Phædo, el condenado filósofo dice:
 
“Y sobre la tierra hay animales y hombres, algunos están en una región central, otros [elementales] moran alrededor del aire de la misma forma que moramos alrededor del mar; otros están en islas que el aire envuelve, cerca del continente; y en una palabra, ellos utilizan el aire de la misma forma que nosotros utilizamos el agua y el mar, y para ellos el éter es lo que el aire es para nosotros.  Por otra parte, el temperamento de sus estaciones es tal que no tienen enfermedades [Paracelso discute ésto], y viven por mucho más tiempo que nosotros, y tienen visión y audición y olfato y todos  los otros sentidos en una perfección mucho mayor de la misma forma que el aire es más puro que el agua o de la misma forma que el éter es más puro que el aire.  También tienen templos y lugares sagrados en donde los dioses realmente moran y escuchan sus voces y reciben sus respuestas; y están conscientes de ellos y conversan con ellos; y ven el sol, la luna y la estrellas como realmente son, y sus otras bendiciones son un pedazo de esto”.  Mientras se creía que los silfos vivían entre las nubes y el aire que las rodeaba, su verdadero hogar estaba sobre las cúspides de las montañas.
 
En sus notas editoriales de las Ciencias Ocultas de Salverte, Anthony Todd Tomson dice: “Evidentemente, los Elfos y las Hadas son de origen escandinavo, aunque se supone que el nombre Hada se derive de, o más bien [sea] una modificación del Peri persa, un imaginario ser benevolente, cuya competencia era proteger a los hombres de las maldiciones de los espíritus malignos; pero es muy probable que se refiera al Fagur gótico, de la misma forma que el término Elfos se deriva de Alfa, el apodo general de toda la tribu.  Si esta derivación del  nombre Hada es aceptada, podemos fechar el comienzo de la creencia popular en las Hadas británicas en el período de la conquista danesa.  Se suponía que estas hadas fuesen diminutos seres aéreos, bellos, dinámicos y beneficiosos en su intercambio con los mortales, que habitaban una región llamada Tierra de Hadas, Alf-heinner; que comúnmente aparecían en intérvalos sobre la tierra   ---cuando dejaban rastros de sus visitas en  bellos aros verdes, donde la capa cubierta de rocío había sido pisada en sus bailes a la luz de la luna”.
 
A los silfos, los antiguos les  otorgaron el trabajo de moldear los copos de nieve y de reunir nubes.  Esto último lo lograron con la cooperación de las ondinas, quienes proveían la humedad.  Los vientos eran su vehículo particular y los antiguos se referían a ellos como los espíritus del aire.  Son los elementales más altos  y su elemento nativo era el más alto en proporción vibratoria.  Viven cientos de años, a veces llegaban a vivir mil años y parecería que nunca envejecerían.  El líder de los silfos se llama Paralda, de quien se dice que mora en la montaña más alta de la Tierra.  Los silfos femeninos fueron llamados sílfides.
 
Se cree que los silfos, las salamandras y las ninfas tenían mucho que ver con los oráculos de los antiguos; de hecho, ellos eran quienes hablaban desde las profundidades de la Tierra y desde lo más alto en el aire.
 
Con frecuencia  los silfos adoptan formas humanas, pero aparentemente, solo lo hacen por cortos períodos de tiempo.  Su tamaño varía, pero en la mayoría de los casos no son más altos que los seres humanos y a veces son considerablemente más pequeños que los seres humanos.  Se dice que los silfos han aceptado a los seres humanos dentro de sus comunidades y les han permitido vivir allí por un período considerable; de hecho, Paracelso escribió sobre este suceso, pero por supuesto, esto no pudo haber ocurrido mientras el extranjero humano estaba en su cuerpo físico.  Algunos creen que las Musas de los griegos fueron silfos, ya que se dice que estos espíritus se reunían alrededor de la mente del soñador, del poeta y del artista y lo inspiraban con su íntimo conocimiento de las bellezas y los trabajos de la Naturaleza.  A los silfos se les otorgó el rincón este de la creación.  Su temperamento es alegre, cambiante y excéntrico.  Supuestamente, las cualidades peculiares que les son comunes a los hombres de genio son el resultado de la cooperación de los silfos, cuya ayuda también trae, con esta cooperación, la inconsistencia sílfica.  Los silfos trabajan con los gases del cuerpo humano y, de forma indirecta, con el sistema nervioso, donde su inconsistencia nuevamente se vuelve aparente.  No tienen domicilio fijo, más bien se trasladan de lugar a lugar   ---son nómadas elementales, poderes invisibles, pero siempre presentes en la actividad inteligente del universo.
 
 
 
Traducción del original en inglés The Sylphs, del capítulo The Elements and Their Inhabitants del libro The Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall.  ®Sánchez & Rivera, Traductoras.  2013, Puerto Rico.  madias85@yahoo.com
 
 



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