LOS
ELEMENTOS Y SUS HABITANTES
Manly P.
Hall
Los
Silfos
Mientras los sabios decían
que la cuarta clase de elementales, o silfos, vivían en el elemento del aire,
no se referían a la atmósfera natural de la Tierra, más bien al invisible e
intangible medio espiritual ---una
substancia etérea similar en composición a nuestra atmósfera, pero mucho más
sutil. En el último discurso de Sócrates,
según fue preservado por Platón en su Phædo,
el condenado filósofo dice:
“Y sobre la tierra hay
animales y hombres, algunos están en una región central, otros [elementales]
moran alrededor del aire de la misma forma que moramos alrededor del mar; otros
están en islas que el aire envuelve, cerca del continente; y en una palabra,
ellos utilizan el aire de la misma forma que nosotros utilizamos el agua y el
mar, y para ellos el éter es lo que el aire es para nosotros. Por otra parte, el temperamento de sus
estaciones es tal que no tienen enfermedades [Paracelso discute ésto], y viven
por mucho más tiempo que nosotros, y tienen visión y audición y olfato y todos los otros sentidos en una perfección mucho
mayor de la misma forma que el aire es más puro que el agua o de la misma forma
que el éter es más puro que el aire. También
tienen templos y lugares sagrados en donde los dioses realmente moran y
escuchan sus voces y reciben sus respuestas; y están conscientes de ellos y
conversan con ellos; y ven el sol, la luna y la estrellas como realmente son, y
sus otras bendiciones son un pedazo de esto”.
Mientras se creía que los silfos vivían entre las nubes y el aire que
las rodeaba, su verdadero hogar estaba sobre las cúspides de las montañas.
En sus notas
editoriales de las Ciencias Ocultas
de Salverte, Anthony Todd Tomson dice: “Evidentemente, los Elfos y las Hadas
son de origen escandinavo, aunque se supone que el nombre Hada se derive de, o más
bien [sea] una modificación del Peri persa, un imaginario ser benevolente, cuya
competencia era proteger a los hombres de las maldiciones de los espíritus
malignos; pero es muy probable que se refiera al Fagur gótico, de la misma
forma que el término Elfos se deriva de Alfa, el apodo general de toda la
tribu. Si esta derivación del nombre Hada es aceptada, podemos fechar el
comienzo de la creencia popular en las Hadas británicas en el período de la
conquista danesa. Se suponía que estas
hadas fuesen diminutos seres aéreos, bellos, dinámicos y beneficiosos en su
intercambio con los mortales, que habitaban una región llamada Tierra de Hadas,
Alf-heinner; que comúnmente aparecían en intérvalos sobre la tierra ---cuando dejaban rastros de sus visitas en bellos aros verdes, donde la capa cubierta de rocío
había sido pisada en sus bailes a la luz de la luna”.
A los silfos, los
antiguos les otorgaron el trabajo de
moldear los copos de nieve y de reunir nubes.
Esto último lo lograron con la cooperación de las ondinas, quienes proveían
la humedad. Los vientos eran su vehículo
particular y los antiguos se referían a ellos como los espíritus del aire. Son los elementales más altos y su elemento nativo era el más alto en proporción
vibratoria. Viven cientos de años, a
veces llegaban a vivir mil años y parecería que nunca envejecerían. El líder de los silfos se llama Paralda, de quien se dice que mora en la
montaña más alta de la Tierra. Los
silfos femeninos fueron llamados sílfides.
Se cree que los silfos,
las salamandras y las ninfas tenían mucho que ver con los oráculos de los
antiguos; de hecho, ellos eran quienes hablaban desde las profundidades de la
Tierra y desde lo más alto en el aire.
Con frecuencia los silfos adoptan formas humanas, pero
aparentemente, solo lo hacen por cortos períodos de tiempo. Su tamaño varía, pero en la mayoría de los
casos no son más altos que los seres humanos y a veces son considerablemente más
pequeños que los seres humanos. Se dice
que los silfos han aceptado a los seres humanos dentro de sus comunidades y les
han permitido vivir allí por un período considerable; de hecho, Paracelso escribió
sobre este suceso, pero por supuesto, esto no pudo haber ocurrido mientras el extranjero
humano estaba en su cuerpo físico.
Algunos creen que las Musas de los griegos fueron silfos, ya que se dice
que estos espíritus se reunían alrededor de la mente del soñador, del poeta y
del artista y lo inspiraban con su íntimo conocimiento de las bellezas y los
trabajos de la Naturaleza. A los silfos
se les otorgó el rincón este de la creación.
Su temperamento es alegre, cambiante y excéntrico. Supuestamente, las cualidades peculiares que
les son comunes a los hombres de genio son el resultado de la cooperación de
los silfos, cuya ayuda también trae, con esta cooperación, la inconsistencia sílfica. Los silfos trabajan con los gases del cuerpo
humano y, de forma indirecta, con el sistema nervioso, donde su inconsistencia
nuevamente se vuelve aparente. No tienen
domicilio fijo, más bien se trasladan de lugar a lugar ---son nómadas elementales, poderes
invisibles, pero siempre presentes en la actividad inteligente del universo.
Traducción del original en inglés The Sylphs, del capítulo The Elements and Their Inhabitants del
libro The Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall. ®Sánchez & Rivera, Traductoras. 2013, Puerto Rico. madias85@yahoo.com

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