Este libro está dedicado a todas las almas racionales del mundo.

Este libro está dedicado a todas las almas racionales del mundo.
MANLY P. HALL - "ESTE LIBRO ESTA DEDICADO A TODAS LAS ALMAS RACIONALES DEL MUNDO".

domingo, 11 de agosto de 2013

GNOMOS, LOS - Los Elementos y sus Habitantes



LOS ELEMENTOS Y SUS HABITANTES
 
 
Manly P. Hall
 
 
Los Gnomos
 
 
Los elementales que moran en ese cuerpo atenuado de la Tierra que es denominado como el éter terreno, están agrupados bajo la sección general de gnomos.  (Probablemente, el nombre se deriva del griego genomus  que significa morador de la tierra.  (Ver Nuevo Diccionario Inglés).
 
De la misma forma que hay muchas clases de seres humanos que evolucionan a través de los elementos físicos objetivos de la Naturaleza, también hay muchas clases de gnomos que evolucionan a través del cuerpo subjetivo etéreo de la Naturaleza.  Estos espíritus de la tierra trabajan en un elemento tan cercano en proporción vibratoria a la tierra material que tienen un inmenso poder sobre sus rocas y flora, y también sobre los elementos minerales en los reinos animal y humano.  Algunos, como los pigmeos, trabajan con las piedras, gemas y metales; y se supone que sean los custodios de los tesoros ocultos.  Viven en cuevas, debajo de lo que los escandinavos llamaban la Tierra de los Nibelungos.  En el maravilloso ciclo de la ópera de Wagner, El Anillo de los Nibelungos, Alberich se autoproclama Rey de los Pigmeos y obliga a estas pequeñas criaturas a recolectar para él los tesoros ocultos debajo de la superficie de la tierra.
 
Además de los pigmeos, existen otros gnomos que son llamados duendes de los árboles y los bosques.  A este grupo pertenecen los silvestres, sátiros, pan, dríades, hamadríades, “durdalis”, elfos, duendecillos y pequeños ancianos de los bosques.  Paracelso decía que los gnomos construían casas con substancias semejantes en sus constituciones al alabastro, mármol y cemento; pero al no tener contraparte en la naturaleza física, se desconoce la naturaleza de estos materiales.  Algunas familias de gnomos se reúnen en comunidades, mientras que otras son nativas de las substancias con las cuales y en las cuales trabajan.  Por ejemplo, las hamadríades viven y mueren con las plantas o árboles de los cuales son parte.  Se dice que cada arbusto y flor tiene su propio espíritu de la Naturaleza  que a veces utiliza el cuerpo físico de la planta como su habitación.  Al reconocer el principio de la inteligencia que se manifiesta en cada departamento de la Naturaleza, los antiguos filósofos creían que la cualidad de la selección natural exhibida por las criaturas que no poseían mentalidades organizadas, en realidad expresaban las decisiones de los espíritus de la Naturaleza en sí.
 
 
En Los Mitos Clásicos, C. M. Gayley dice: “En el antiguo paganismo, era un rasgo atractivo  el hecho de que amaban trazar el agente de la deidad en cada operación de la naturaleza.  La imaginación de los griegos poblaba las regiones de la tierra y el mar con divinidades, a cuyos agentes se les atribuye el fenómeno que nuestra filosofía le adscribe a la operación de la ley natural”.  Por lo tanto, en nombre de la planta con la cual trabajaba, el elemental aceptaba y rechazaba los elementos alimenticios, depositaba materia de colores en la planta, preservaba y protegía las semillas y realizaba muchos otros trabajos beneficiosos.  Cada especie era servida por una clase diferente, pero correspondiente, de algún espíritu de la Naturaleza.  Por ejemplo, quienes trabajaban con arbustos venenosos, tenían una apariencia ofensiva.  Se dice que los espíritus de la Naturaleza de la venenosa cicuta se asemejan mucho a pequeños esqueletos humanos finamente cubiertos por una piel semitransparente.  Viven en y a través de la cicuta; y si se corta, permanecen con los brotes quebrados hasta que muere; pero mientras haya una leve evidencia de vida en el arbusto, mostrará la presencia del custodio elemental. 
 
Los grandes árboles también tienen sus espíritus de la Naturaleza, pero estos son mucho más grandes que los elementales de las plantas más pequeñas.  Los trabajos de los pigmeos incluyen el corte de los cristales en las rocas y el desarrollo de venas de minerales.  Cuando los gnomos están trabajando con animales o seres humanos, su trabajo se limita a los tejidos que corresponden con sus propias naturalezas.  Por lo tanto, ellos trabajan con los huesos, que pertenecen al reino mineral, y los antiguos creían que era imposible reconstruir miembros quebrados sin la cooperación de los elementales. 
 
Los gnomos son de diferentes tamaños   ---algunos de ellos son mucho más pequeños que los seres humanos, aunque algunos tienen el poder de cambiar su estatura  a voluntad.  Este es el resultado de la extrema movilidad del elemento en el cual funcionan.  Con relación a ellos, el Abad de Villars escribió: “La tierra está prácticamente llena hasta su centro con Gnomos, gente de leve estatura que son los custodios de tesoros, minerales y piedras preciosas.  Son ingeniosos, amigos del hombre y fáciles de gobernar”.
 
No todas las autoridades concuerdan con relación a la amigable disposición de los gnomos.  Muchos dicen que estos tienen una naturaleza astuta y maliciosa, son difíciles para manejar y son traicioneros.  Sin embargo, los escritores concuerdan en que cuando ganan confianza son fieles y verdaderos.  Los filósofos e iniciados del mundo antiguo fueron instruídos con relación a esta pequeña gente misteriosa así como a comunicarse con ellos y obtener su cooperación en tareas de importancia.  Sin embargo, a los magos siempre se les advirtió a nunca traicionar la confianza de los elementales porque si lo hacían, las criaturas invisibles que trabajaban a través de la naturaleza subjetiva del hombre, podrían causarles infinitas penas y probablemente causarían una destrucción absoluta.  Mientras el místico le servía a otros, los gnomos le servían al místico; pero si este buscaba utilizar su ayuda de forma egoísta para obtener poder temporero, los gnomos le darían la espalda con una furia implacable.  Lo mismo era cierto si el místico buscaba engañarlos.
 
En ciertas épocas del año, los espíritus de la tierra se reunían en grandes conclaves, como Shakespeare lo sugiere en su Sueño de una Noche de Verano, en donde todos los elementales se reunían para regocijarse en la belleza y armonía de la Naturaleza y en las posibilidades de una excelente cosecha.  Los gnomos son gobernados por un rey a quien aman y reverencian grandemente.  Su nombre es Gob; por esto sus súbditos son llamados con frecuencia “goblins”.  Los místicos medievales les otorgaban un rincón de la creación (uno de los puntos cardinales) a cada uno de los cuatro reinos de los espíritus de la Naturaleza; y, debido a su carácter terreno, los gnomos fueron asignados al Norte   ---el lugar que los antiguos reconocían como la fuente de la oscuridad y de la muerte.  Una de las cuatro principales divisiones de la disposición humana también les fue asignada a los gnomos; y debido a que muchos de ellos moraban en la oscuridad de las cuevas y en la penumbra de los bosques, se dice que su temperamento era melancólico, penumbroso y pesimista.  Esto no quiere decir que ellos tienen esa disposición, más bien que tienen un control especial sobre los elementos que tienen una consistencia similar.
 
Los gnomos se casan y tienen familias, y los gnomos femeninos son llamados gnomides.  Algunos utilizan vestimentas bordadas con el elemento en el cual viven.  En otras ocasiones, sus vestimentas son parte de ellos mismos y crecen con ellos, como el pelaje de los animales.  Se dice que los gnomos tienen apetitos insaciables y que pasan la mayor parte del tiempo comiendo, pero se ganan su comida por su labor diligente y escrupulosa.  Muchos de ellos tienen un temperamento mezquino y guardan cosas en lugares secretos.  Hay abundante evidencia del hecho de que los niños pequeños a veces pueden ver a los gnomos porque su contacto con el lado material de la Naturaleza aún no está completo y funcionan más o menos conscientemente en los mundos invisibles.
 
Según Paracelso: “El hombre vive en los elementos exteriores y los Elementales viven en los elementos interiores.  Estos últimos tienen sus propias moradas y vestimentas, modales y costumbres, idiomas y gobiernos de la misma forma que las abejas tienen sus reinas y que las manadas de animales tienen sus líderes”.  (Filosofía Oculta, traducido por Franz Hartmann).
 
En cierto modo, Paracelso difiere de los místicos griegos con relación a las limitaciones ambientales impuestas sobre los espíritus de la Naturaleza.  El filósofo suizo representa a estos espíritus de la Naturaleza con éteres sutiles e invisibles.  Según esta hipótesis, estos espíritus serian visibles solo en ciertas épocas y solo a aquellos que están en armonía con sus vibraciones etéreas.  Por otro lado, aparentemente los griegos creían que muchos espíritus de la Naturaleza tenían constituciones materiales capaces de funcionar en el  mundo físico.  Muchas veces, el recuerdo de un sueno es  tan vívido que, al despertar, una persona realmente cree haber pasado por una experiencia física.  La dificultad de juzgar adecuadamente el fin de la vista física y el comienzo de la visión etérea pudiera explicar estas diferencias de opinión.
 
Sin embargo, incluso esta explicación no justifica satisfactoriamente al sátiro que, según San Jerónimo, fue capturado vivo y exhibido al pueblo durante el reinado de Constantino.  Este sátiro tenía forma humana con cuernos y patas de cabra.  Tras su muerte, fue preservado en sal y llevado hasta el Emperador para que este último pudiese atestiguar su realidad.  (Es dentro de los límites de la probabilidad que esta curiosidad era lo que la ciencia moderna conoce como monstruosidad).
 
 
Traducción del original en inglés The Gnomes del capítulo The Elements and Their Inhabitants del libro The Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall.  ®Sánchez & Rivera, Traductoras.  2013, Puerto Rico. riverafarrell@gmail.com


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