LOS
ELEMENTOS Y SUS HABITANTES
Manly P.
Hall
Los
Gnomos
Los elementales que
moran en ese cuerpo atenuado de la Tierra que es denominado como el éter terreno,
están agrupados bajo la sección general de gnomos. (Probablemente, el nombre se deriva del
griego genomus que significa morador de la tierra. (Ver Nuevo
Diccionario Inglés).
De la misma forma que
hay muchas clases de seres humanos que evolucionan a través de los elementos físicos
objetivos de la Naturaleza, también hay muchas clases de gnomos que evolucionan
a través del cuerpo subjetivo etéreo de la Naturaleza. Estos espíritus de la tierra trabajan en un
elemento tan cercano en proporción vibratoria a la tierra material que tienen
un inmenso poder sobre sus rocas y flora, y también sobre los elementos
minerales en los reinos animal y humano.
Algunos, como los pigmeos, trabajan con las piedras, gemas y metales; y
se supone que sean los custodios de los tesoros ocultos. Viven en cuevas, debajo de lo que los
escandinavos llamaban la Tierra de los Nibelungos. En el maravilloso ciclo de la ópera de
Wagner, El Anillo de los Nibelungos,
Alberich se autoproclama Rey de los Pigmeos y obliga a estas pequeñas criaturas
a recolectar para él los tesoros ocultos debajo de la superficie de la tierra.
Además de los pigmeos,
existen otros gnomos que son llamados duendes de los árboles y los
bosques. A este grupo pertenecen los
silvestres, sátiros, pan, dríades, hamadríades, “durdalis”, elfos, duendecillos y pequeños ancianos de los
bosques. Paracelso decía que los gnomos construían
casas con substancias semejantes en sus constituciones al alabastro, mármol y
cemento; pero al no tener contraparte en la naturaleza física, se desconoce la
naturaleza de estos materiales. Algunas
familias de gnomos se reúnen en comunidades, mientras que otras son nativas de
las substancias con las cuales y en las cuales trabajan. Por ejemplo, las hamadríades viven y mueren
con las plantas o árboles de los cuales son parte. Se dice que cada arbusto y flor tiene su
propio espíritu de la Naturaleza que a
veces utiliza el cuerpo físico de la planta como su habitación. Al reconocer el principio de la inteligencia
que se manifiesta en cada departamento de la Naturaleza, los antiguos filósofos
creían que la cualidad de la selección natural exhibida por las criaturas que
no poseían mentalidades organizadas, en realidad expresaban las decisiones de
los espíritus de la Naturaleza en sí.
En Los Mitos Clásicos, C. M. Gayley dice: “En el antiguo paganismo,
era un rasgo atractivo el hecho de que
amaban trazar el agente de la deidad en cada operación de la naturaleza. La imaginación de los griegos poblaba las
regiones de la tierra y el mar con divinidades, a cuyos agentes se les atribuye
el fenómeno que nuestra filosofía le adscribe a la operación de la ley natural”. Por lo tanto, en nombre de la planta con la
cual trabajaba, el elemental aceptaba y rechazaba los elementos alimenticios,
depositaba materia de colores en la planta, preservaba y protegía las semillas
y realizaba muchos otros trabajos beneficiosos.
Cada especie era servida por una clase diferente, pero correspondiente,
de algún espíritu de la Naturaleza. Por
ejemplo, quienes trabajaban con arbustos venenosos, tenían una apariencia
ofensiva. Se dice que los espíritus de
la Naturaleza de la venenosa cicuta se asemejan mucho a pequeños esqueletos
humanos finamente cubiertos por una piel semitransparente. Viven en y a través de la cicuta; y si se
corta, permanecen con los brotes quebrados hasta que muere; pero mientras haya
una leve evidencia de vida en el arbusto, mostrará la presencia del custodio
elemental.
Los grandes árboles también
tienen sus espíritus de la Naturaleza, pero estos son mucho más grandes que los
elementales de las plantas más pequeñas.
Los trabajos de los pigmeos incluyen el corte de los cristales en las
rocas y el desarrollo de venas de minerales.
Cuando los gnomos están trabajando con animales o seres humanos, su
trabajo se limita a los tejidos que corresponden con sus propias
naturalezas. Por lo tanto, ellos
trabajan con los huesos, que pertenecen al reino mineral, y los antiguos creían
que era imposible reconstruir miembros quebrados sin la cooperación de los
elementales.
Los gnomos son de
diferentes tamaños ---algunos de ellos
son mucho más pequeños que los seres humanos, aunque algunos tienen el poder de
cambiar su estatura a voluntad. Este es el resultado de la extrema movilidad
del elemento en el cual funcionan. Con relación
a ellos, el Abad de Villars escribió: “La tierra está prácticamente llena hasta
su centro con Gnomos, gente de leve estatura que son los custodios de tesoros,
minerales y piedras preciosas. Son
ingeniosos, amigos del hombre y fáciles de gobernar”.
No todas las
autoridades concuerdan con relación a la amigable disposición de los
gnomos. Muchos dicen que estos tienen
una naturaleza astuta y maliciosa, son difíciles para manejar y son
traicioneros. Sin embargo, los
escritores concuerdan en que cuando ganan confianza son fieles y
verdaderos. Los filósofos e iniciados del
mundo antiguo fueron instruídos con relación a esta pequeña gente misteriosa así
como a comunicarse con ellos y obtener su cooperación en tareas de
importancia. Sin embargo, a los magos
siempre se les advirtió a nunca traicionar la confianza de los elementales
porque si lo hacían, las criaturas invisibles que trabajaban a través de la
naturaleza subjetiva del hombre, podrían causarles infinitas penas y
probablemente causarían una destrucción absoluta. Mientras el místico le servía a otros, los
gnomos le servían al místico; pero si este buscaba utilizar su ayuda de forma egoísta
para obtener poder temporero, los gnomos le darían la espalda con una furia
implacable. Lo mismo era cierto si el místico
buscaba engañarlos.
En ciertas épocas del año,
los espíritus de la tierra se reunían en grandes conclaves, como Shakespeare lo
sugiere en su Sueño de una Noche de
Verano, en donde todos los elementales se reunían para regocijarse en la
belleza y armonía de la Naturaleza y en las posibilidades de una excelente
cosecha. Los gnomos son gobernados por
un rey a quien aman y reverencian grandemente.
Su nombre es Gob; por esto sus
súbditos son llamados con frecuencia “goblins”. Los místicos medievales les otorgaban un rincón
de la creación (uno de los puntos cardinales) a cada uno de los cuatro reinos
de los espíritus de la Naturaleza; y, debido a su carácter terreno, los gnomos
fueron asignados al Norte ---el lugar
que los antiguos reconocían como la fuente de la oscuridad y de la muerte. Una de las cuatro principales divisiones de
la disposición humana también les fue asignada a los gnomos; y debido a que
muchos de ellos moraban en la oscuridad de las cuevas y en la penumbra de los
bosques, se dice que su temperamento era melancólico, penumbroso y
pesimista. Esto no quiere decir que
ellos tienen esa disposición, más bien que tienen un control especial sobre los
elementos que tienen una consistencia similar.
Los gnomos se casan y
tienen familias, y los gnomos femeninos son llamados gnomides. Algunos utilizan
vestimentas bordadas con el elemento en el cual viven. En otras ocasiones, sus vestimentas son parte
de ellos mismos y crecen con ellos, como el pelaje de los animales. Se dice que los gnomos tienen apetitos
insaciables y que pasan la mayor parte del tiempo comiendo, pero se ganan su
comida por su labor diligente y escrupulosa.
Muchos de ellos tienen un temperamento mezquino y guardan cosas en
lugares secretos. Hay abundante
evidencia del hecho de que los niños pequeños a veces pueden ver a los gnomos
porque su contacto con el lado material de la Naturaleza aún no está completo y
funcionan más o menos conscientemente en los mundos invisibles.
Según Paracelso: “El
hombre vive en los elementos exteriores y los Elementales viven en los
elementos interiores. Estos últimos tienen
sus propias moradas y vestimentas, modales y costumbres, idiomas y gobiernos de
la misma forma que las abejas tienen sus reinas y que las manadas de animales
tienen sus líderes”. (Filosofía Oculta, traducido por Franz Hartmann).
En cierto modo,
Paracelso difiere de los místicos griegos con relación a las limitaciones
ambientales impuestas sobre los espíritus de la Naturaleza. El filósofo suizo representa a estos espíritus
de la Naturaleza con éteres sutiles e invisibles. Según esta hipótesis, estos espíritus serian
visibles solo en ciertas épocas y solo a aquellos que están en armonía con sus
vibraciones etéreas. Por otro lado,
aparentemente los griegos creían que muchos espíritus de la Naturaleza tenían constituciones
materiales capaces de funcionar en el
mundo físico. Muchas veces, el
recuerdo de un sueno es tan vívido que,
al despertar, una persona realmente cree haber pasado por una experiencia física. La dificultad de juzgar adecuadamente el fin
de la vista física y el comienzo de la visión etérea pudiera explicar estas
diferencias de opinión.
Sin embargo, incluso
esta explicación no justifica satisfactoriamente al sátiro que, según San Jerónimo,
fue capturado vivo y exhibido al pueblo durante el reinado de Constantino. Este sátiro tenía forma humana con cuernos y
patas de cabra. Tras su muerte, fue
preservado en sal y llevado hasta el Emperador para que este último pudiese
atestiguar su realidad. (Es dentro de
los límites de la probabilidad que esta curiosidad era lo que la ciencia
moderna conoce como monstruosidad).
Traducción del original en
inglés The Gnomes del capítulo The Elements and Their Inhabitants del
libro The Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall. ®Sánchez & Rivera, Traductoras. 2013, Puerto Rico. riverafarrell@gmail.com
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