Este libro está dedicado a todas las almas racionales del mundo.

Este libro está dedicado a todas las almas racionales del mundo.
MANLY P. HALL - "ESTE LIBRO ESTA DEDICADO A TODAS LAS ALMAS RACIONALES DEL MUNDO".

martes, 13 de agosto de 2013

ONDINAS, LAS - Elementos y sus Habitantes



LOS ELEMENTOS Y SUS HABITANTES
 
 
Manly P. Hall
 
 
Las Ondinas
 
De la misma forma que la función de los gnomos se limitaba a los elementos de la tierra, así también las ondinas (un nombre otorgado a la familia de los elementales del agua) funcionaban en la esencia invisible y espiritual llamada éter húmedo (o líquido).  En su proporción vibratoria, esto se acerca al elemento del agua; por esta razón, las ondinas son capaces de controlar, hasta un grado mayor, el curso y la función de este fluido en la Naturaleza.  La belleza parece ser la clave de los espíritus del agua.  Dondequiera que se muestren en el arte o en las esculturas, abundan en simetría y gracia.  Debido al hecho de que controlan el elemento del agua   ---que siempre ha sido un símbolo femenino---   es natural que los espíritus del agua con frecuencia sean simbolizados como femeninos.
 
Hay muchos grupos de ondinas.  Algunas habitan en las cascadas, donde pueden verse en el rocío; otras son nativas de los ríos que corren rápidamente; algunas tienen su hábitat en las empapadas y rebosadas turberas o humedales; mientras que otros grupos moran en los claros lagos de las montañas.  Según los filósofos de la antigüedad, cada fuente tenía su ninfa; cada ola del océano tenía su oceánida.  Los espíritus del agua se conocían bajo nombres como oréades, nereidas, limnades, náyades, duendecillos del agua, doncellas del mar, sirenas y potámides.  Con frecuencia, las ninfas del agua derivaban sus nombres de las corrientes, lagos o mares en los cuales moraban.
 
Al describir a las ondinas, los antiguos concordaban en algunas características destacadas.  En general, casi todas las ondinas tenían una estrecha semejanza en apariencia y tamaño con los seres humanos; aunque las que habitaban en pequeñas corrientes y fuentes tenían proporciones correspondientemente menores.  Se creía que estos espíritus del agua en ocasiones eran capaces de adoptar la apariencia de seres humanos normales y que realmente se asociaban con hombres y mujeres.  Hay muchas leyendas sobre esos espíritus y sobre su adopción por las familias de pescadores, pero en casi todos los casos, las ondinas escuchaban el llamado de las aguas y regresaban al reino de Neptuno, el Rey del Mar.
 
No se conoce prácticamente nada con relación a las ondinas masculinas.  Los espíritus del agua no establecían hogares como lo hacían los gnomos; más bien vivían en cuevas de corales debajo del océano o entre los juncos que creían en las riberas de los ríos o de los lagos.  Entre los celtas existe una leyenda al efecto de que antes de la llegada de sus actuales habitantes, Irlanda fue poblada por una extraña raza de criaturas semidivinas; con la llegada de los modernos celtas, esta raza se retiro a los pantanos y tuberas, donde aún permanecen.  Diminutas ondinas vivían debajo de nenúfares y en pequeñas casas de musgo rociado por cascadas.  Las ondinas trabajaban con las esencias vitales y los líquidos en plantas, animales y seres humanos, y estaban presentes en todo lo que contenía agua.  Cuando eran observadas, las ondinas generalmente se asemejaban a las diosas del estatuario griego.  Salían del agua envueltas en rocío y no podían existir por mucho tiempo alejadas de ella.
 
Hay muchas familias de ondinas, cada una con sus peculiares limitaciones.  En este capítulo es imposible considerarlas en detalle.  Aman y honran, y le sirven incansablemente, a su gobernante, Necksa.  Se dice que su temperamento es vital, y a ellas le ha sido otorgado como su trono el lado oeste de la creación.  Son seres emocionales, amigos de la vida humana y le sirven con cariño a la humanidad.  A veces, se muestran cabalgando sobre delfines u otros grandes peces y aparentan tener un amor especial hacia las flores y hacia las plantas, a quienes sirven casi tan devota e inteligentemente de la misma forma que lo hacen los gnomos.  Los antiguos poetas han dicho que las canciones de las ondinas eran escuchadas en el viento del oeste y que sus vidas se consagraban al embellecimiento de la tierra material. 
 
 
Traducción del original en inglés The Undines del capítulo The Elements and Their Inhabitants del libro The Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall.  ®Sánchez & Rivera, Traductoras.  2013, Puerto Rico.  madias85@yahoo.com
 
 


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