LOS
ELEMENTOS Y SUS HABITANTES
Manly P.
Hall
Las
Ondinas
De la misma forma que
la función de los gnomos se limitaba a los elementos de la tierra, así también
las ondinas (un nombre otorgado a la
familia de los elementales del agua) funcionaban en la esencia invisible y
espiritual llamada éter húmedo (o líquido).
En su proporción vibratoria, esto se acerca al elemento del agua; por
esta razón, las ondinas son capaces de controlar, hasta un grado mayor, el
curso y la función de este fluido en la Naturaleza. La belleza parece ser la clave de los espíritus
del agua. Dondequiera que se muestren en
el arte o en las esculturas, abundan en simetría y gracia. Debido al hecho de que controlan el elemento
del agua ---que siempre ha sido un símbolo
femenino--- es natural que los espíritus
del agua con frecuencia sean simbolizados como femeninos.
Hay muchos grupos de ondinas. Algunas habitan en las cascadas, donde pueden
verse en el rocío; otras son nativas de los ríos que corren rápidamente;
algunas tienen su hábitat en las empapadas y rebosadas turberas o humedales;
mientras que otros grupos moran en los claros lagos de las montañas. Según los filósofos de la antigüedad, cada
fuente tenía su ninfa; cada ola del océano tenía su oceánida. Los espíritus del agua se conocían bajo nombres
como oréades, nereidas, limnades, náyades, duendecillos del agua, doncellas del
mar, sirenas y potámides. Con
frecuencia, las ninfas del agua derivaban sus nombres de las corrientes, lagos
o mares en los cuales moraban.
Al describir a las
ondinas, los antiguos concordaban en algunas características destacadas. En general, casi todas las ondinas tenían una
estrecha semejanza en apariencia y tamaño con los seres humanos; aunque las que
habitaban en pequeñas corrientes y fuentes tenían proporciones
correspondientemente menores. Se creía que
estos espíritus del agua en ocasiones eran capaces de adoptar la apariencia de
seres humanos normales y que realmente se asociaban con hombres y mujeres. Hay muchas leyendas sobre esos espíritus y
sobre su adopción por las familias de pescadores, pero en casi todos los casos,
las ondinas escuchaban el llamado de las aguas y regresaban al reino de
Neptuno, el Rey del Mar.
No se conoce prácticamente
nada con relación a las ondinas masculinas.
Los espíritus del agua no establecían hogares como lo hacían los gnomos;
más bien vivían en cuevas de corales debajo del océano o entre los juncos que creían
en las riberas de los ríos o de los lagos.
Entre los celtas existe una leyenda al efecto de que antes de la llegada
de sus actuales habitantes, Irlanda fue poblada por una extraña raza de
criaturas semidivinas; con la llegada de los modernos celtas, esta raza se
retiro a los pantanos y tuberas, donde aún permanecen. Diminutas ondinas vivían debajo de nenúfares y
en pequeñas casas de musgo rociado por cascadas. Las ondinas trabajaban con las esencias
vitales y los líquidos en plantas, animales y seres humanos, y estaban
presentes en todo lo que contenía agua.
Cuando eran observadas, las ondinas generalmente se asemejaban a las
diosas del estatuario griego. Salían del
agua envueltas en rocío y no podían existir por mucho tiempo alejadas de ella.
Hay muchas familias de
ondinas, cada una con sus peculiares limitaciones. En este capítulo es imposible considerarlas
en detalle. Aman y honran, y le sirven
incansablemente, a su gobernante, Necksa. Se dice que su temperamento es vital, y a
ellas le ha sido otorgado como su trono el lado oeste de la creación. Son seres emocionales, amigos de la vida
humana y le sirven con cariño a la humanidad.
A veces, se muestran cabalgando sobre delfines u otros grandes peces y
aparentan tener un amor especial hacia las flores y hacia las plantas, a
quienes sirven casi tan devota e inteligentemente de la misma forma que lo
hacen los gnomos. Los antiguos poetas
han dicho que las canciones de las ondinas eran escuchadas en el viento del
oeste y que sus vidas se consagraban al embellecimiento de la tierra material.
Traducción del original en inglés The Undines del capítulo The Elements and Their Inhabitants del
libro The Secret Teachings of All Ages de Manly P. Hall. ®Sánchez & Rivera, Traductoras. 2013, Puerto Rico. madias85@yahoo.com

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